Hola

Bueno, no podía entrar a fanfiction así que no podía subir el siguiente capítulo, se me fue el internet (problemas técnicos), se me olvido la contraseña de mi cuenta de fanfiction…en fin, aquí el siguiente capítulo.


Capitulo 2

"Dulce Sacrificio"

El auto se detuvo, suspire pesadamente, había esperado que el trayecto fuera más largo, abrí la puerta y baje del automóvil, cerré la puerta y el auto se fue.

Me acomode los lentes, alce la vista levemente, había unos cinco guardias cuidando de la puerta y otros 50 cuidaban el perímetro de la casa, examine la casa con desagrado, no había cambiado en nada, el pasto, los arboles y las flores que rodeaban la casa tenían un color verde, la casa de cuatro pisos seguía del mismo color blanco insípido, las ventanas seguían teniendo las cortinas de color vino que siempre odie, la puerta de entrada, alta y gruesa, y el aura tenebrosa que rodeaba la casa.

Todo seguía igual, mire mi reloj de mano, llevaba 5 minutos de retraso, camine a la puerta de entrada, los guardias me abrieron la puerta, entre a la casa, había otra puerta y otros 5 guardias, solo que estos estaban más relajados e incluso platicaban amenamente.

Uno de los guardias me vio.

-Joven Abúrame- dijo poniéndose firme y agachando la cabeza.

Mire la vestimenta repetida de los guardias, traje negro, zapatos negros, camisa blanca, sin corbata, un auricular en la oreja derecha, dos traían lentes de sol, otros dos tenían una pistola en la mano, todos eran de una altura aceptable y fornidos.

Empecé a caminar hacia la puerta, cuando estuve a punto de llegar uno de ellos me detuvo tímidamente.

-Tenemos que revisarlo- dijo apenado

Suspire y alce los brazos, empezaron a palpar mi cuerpo en busca de algo malo, me aburrí esperando que terminaran su trabajo, voltee y me encontré con mi reflejo en un espejo.

Cabello revuelto, lentes negros, pantalón de mezclilla, camisa blanca sin corbata y mal arreglada, saco negro y tenis negros.

Sonreí para mis adentros, tal vez mi padre se molestaría un poco, terminaron de revisarme y me abrieron la puerta, me encamine al comedor, mire mi reloj de mano, ahora llevaba diez minutos de retraso, apresure el paso.

Entre al comedor, había un poco menos de luz que en las otras habitaciones, recorrí el lugar con la mirada y lo encontré, sentado en la silla del centro mirándome con el seño fruncido; mi padre tenía una vestimenta parecida a la de los guardias, traje negro, camisa negra, corbata negra y lentes casi idénticos a los míos.

-Tarde- me recrimino dándole un trago a su copa de vino blanco.

-Perdón papa-

-Tenis, pantalón incorrecto, sin corbata, cabello largo, mal parado, ¿has olvidado tu educación?-

-No- conteste cortante

-Siéntate-

Me acerque a la mesa, me senté a una silla de distancia de él, los sirvientes entraron a la sala, dejaron la comida en la mesa, hicieron una reverencia y se fueron, mi padre comenzó a comer, lo imite en silencio.

Detestaba estas cenas, detestaba que solo se escuchara el sonido que los cubiertos producían al golpear o raspar la cerámica, después de esta tradicional cena el regaño tradicional, algo de vino y volver al colegio a escondidas para que no descubrieran mi huida.

Terminamos de comer casi al mismo tiempo, unos sirvientes fueron luego de unos cuantos minutos, tomaron los platos y se los llevaron, volvieron enseguida, dejaron una copa delante de mí y la llenaron de vino tinto, hicieron el mismo procedimiento con mi padre, llenando la copa de vino blanco en vez de tinto.

-¿Qué tal la escuela?-

Metí la mano a mi saco y saque la boleta de calificaciones, se la entregue, la miro por unos cuantos minutos, dejo el papel sobre la mesa y le dio un sorbo a su bebida.

-No quiero que las calificaciones bajen-

-No lo harán- conteste sin ganas

-¿Y tus amigos?-

-No tengo-

Tome la copa de vino y le di un sorbo.

-¿Por qué?-

-No lo sé, tal vez soy muy raro, o tal vez sea el hecho de que mi padre sea un Yakuza, o simplemente no se me da la regalada gana-

Golpeo la mesa con la mano abierta.

-No me gusta ese lenguaje-

Bufe molesto y le di otro sorbo a la bebida

-¿Alguna chica?-

-No-

-Deberías relacionarte- suspiro mirando la copa

-¿Para qué?, no tengo nada en común con los demás, prefiero estar solo-

-Tienes que hacerte de contactos, amigos que sean tan leales que den la vida por ti-

Solté una leve risa burlona

-Tú no tienes amigos, solo guardias, y solo darían la vida por ti porque les pagas-

Dejo la copa en la mesa y chasqueo la lengua.

-Perdón- me disculpe a regañadientes

Mire la copa y la moví levemente, me recargue en la mesa y seguí moviendo la copa.

-No entiendo porque te comportas así Shino-

-¿Para qué formar lazos?-

-Para tener experiencias, descendencia-

-Claro- conteste sarcástico –Para que su futuro sea una mierda, como el mío-

-Shino- alzo la voz

-Es la verdad, no quiero esto, quiero mi propia vida donde pueda tomar mis propias decisiones, no quiero tu "negocio familiar"-

-Es lo que tendrás- bebió un poco de su vino -¿Alguna novedad?-

-Quiero ser biólogo, Ho claro no te importa lo que quiera, como tampoco te importo la muerte de mamá-

Se acomodo los lentes y suspiro pesadamente.

-La muerte de tu madre fue un hecho trágico…-

-Fue tu culpa- corregí

-Un accidente trágico inusual-

-¿Accidente?, lo que paso fue que la mataron a balazos frente a mí y tu no hiciste nada para evitarlo, ¿Acaso tan poco te importaba?- pregunte lo último en voz baja.

-Dio la vida por algo noble-

-¿La mafia es algo noble?- pregunte sarcásticamente

-Basta Shino- alzo la voz enojado

Bufe enojado y le di un trago largo al vino

-Has sido muy irrespetuoso esta noche, ¿Acaso te has enamorado y las hormonas te tienen de mal humor?-

-Tú que sabes- conteste enojado

-¿Es una chica entonces?-

Suspire y le di otro trago al vino, volví a mover la copa observando el liquido restante moverse dentro de la copa en un compas marcado.

-¿o es un chico?-

Mis manos me fallaron y deje caer la copa, esta cayó en la mesa, el vino restante se derramo, la copa giro y cayó al suelo rompiéndose en mil pedazos, temblé ligeramente, voltee a ver a mi padre, estaba sonriendo.

Los sirvientes llegaron apresurados al escuchar el ruido, limpiaron el desastre y dejaron otra copa con menos vino frente a mí.

-¿Un chico?- pregunto de nuevo

Trague saliva y rasguñe la mesa.

-No- conteste con un hilo de voz

Bebió todo su vino restante de un solo trago, dejo la copa en la mesa.

-Debo aceptar- se aclaro la voz –Que es un chico apuesto, una buena elección, Cabello rojo, tez pálida, ojos verdes…-

-Son aguamarina- lo corregí, me sorprendí por eso.

-El amor no se permite en nuestro mundo- termino de decir.

Lo mire con el seño fruncido, me dirigió una sonrisa que luego borro completamente de su rostro.

-No quiero que lo vuelvas a ver-

-El es solo un estudiante- conteste cortantemente

Me examino con la mirada y volvió a sonreír abiertamente.

-De verdad te enamoraste- afirmo

-No me enamore de nadie-

-Sabaku no Gaara, el pequeño Yakuza- rio burlonamente –Te enamoraste de un chico- volvió a reír –Un chico que es Yakuza-

-Cállate-

-¿Cómo va la fotofobia?-

-Bien- conteste enojado –Tengo que irme, tengo mucho tarea- me pare de la silla y me encamine hacia la puerta.

-Shino, no olvides tomar tus pastillas, yo diría que si no quieres hacerle daño a tu novio, no olvides tomar tus pastillas-

Voltee y lo mire enojado, Salí del comedor y fui directo a la salida, espere por unos segundos y el coche se estaciono frente a mí, subí al automóvil, cerré la puerta de un azotó y el auto empezó a andar.

Pasee la mano por mi cabello, detestaba que se metiera en mi vida, que tratara de controlar cada cosa, detestaba esas noches de cena con mi padre, pero tal vez lo que más detestaba es que nunca pude tener una vida normal por el hecho de que mi padre fuera un yakuza.´

_-0-_

Cerré la puerta del auto, enseguida arranco y se alejo perdiéndose en las sombras, me encamine a la escuela, la rodee, salte de la barda, era demasiado fácil no hacer ruido, llegue al edificio de los dormitorios, entre por la puerta de emergencias, subí las escaleras y entre a mi cuarto, me quite el saco y lo avente a la cama, me sobe las sienes tratando de evitar el posible dolor de cabeza.

-¿Dónde estabas?-

Voltee algo asustado, Gaara estaba parado a un lado de la puerta, como si de un fantasma se tratara.

-El profesor te busco, le dije que estabas estudiando conmigo-

-Gracias-

-¿Dónde estabas?- volvió a preguntar con un tono de frustración en su voz

Lo examine por un momento, tenía una mueca de enojo en el rostro, el seño fruncido, los brazos cruzados a la altura de su pecho y movía el pie derecho insistentemente.

-Cenando- conteste tranquilamente

Bufo molesto

-Unos tipos fueron a mi cuarto y me amenazaron, mencionaron tu nombre…- hizo una leve mueca de desacuerdo –Si me querías lejos solo tenias que decirlo-

-¿Te hicieron daño?-

Sonrió y soltó una risa burlona

-Trataron-

Sonreí para mis adentros, desvié un poco la mirada

-¿Dijeron algo?-

Suspiro y se miro las uñas, camino hasta el sillón que estaba a un lado de la ventana y se sentó dando otro suspiro.

-Dijeron que me alejara de ti o sabría lo que es el dolor, novatos, no sabían amenazar realmente, trataron de darme una advertencia y en menos de 10 segundos ya estaban en el suelo suplicando que no los matara-

Me acomode los lentes, me quite los tenis y me senté en la cama

-No era necesario que contrataras a esos tipos para pedirme que me alejara de ti-

-Yo no lo hice- torcí un poco la boca

-Ho claro, ahora tienes un club de fans que quieren que me aparte de ti a cualquier costo, no naci ayer Abúrame, no quiero otra de esas bromitas-

-¿Dónde están los sujetos?-

Me volteo a ver y sonrió burlonamente

-¿Preocupado por tus orangutanes?-

Lamí mis labios, me pare de la cama y fui hacia el sillón, abrí la ventana.

-Yo no tuve nada que ver en esto- lo voltee a ver

-Claro- rodo los ojos y bufo de nuevo

Me acerque a él y me agache para besarlo.

Antes de conseguir mi objetivo me empujo, me pego a la pared y me beso fuertemente.

-Eres un estúpido- me pateo levemente en la rodilla y se alejo de mi, se sentó en la cama y revolvió su cabello.

-¿Sabes lo estúpido que me vi diciendo que estaba estudiando?-

-Me lo imagino-

Volteo a verme con el seño fruncido

-¿Su alteza está molesta hoy?- dijo sarcásticamente

Bufe y me sentó en el sillón

-¿Con quién cenaste?-

-Nadie que te importe- conteste rápidamente

Bufo y se acerco a la ventana, la abrió un poco más y se recargo en el marco

-Es una lástima que no te haya tocado balcón- dijo en un suspiro

-Es una lástima que arruines el paisaje-

Soltó una leve risa

-¿Estabas viendo el paisaje?, porque estoy 99.9% seguro de que me estabas mirando el trasero-

Recargue mi cabeza en el respaldo del sillón, mire mi reloj de mano, iban a ser las 12 de la noche, me pare del sillón y me puse detrás de él, lo tome de la cintura y bese su nuca, acaricie la tela de su camisa y empecé a desabrocharla.

-¿Impaciente?- pregunto divertido

-No sabes cuánto- mordí su oreja y acaricie su pecho con las yemas de los dedos –No tienes idea de cuánto te deseo, solo una noche te tuve y no he podido sacarte de mi mente-

Le quite la camisa delicadamente, la avente en el sillón y acaricie su espalda.

-¿Frente a la ventana?- pregunto en un suspiro

-Me da igual donde sea-

-Tengo una reputación que cuidar Abúrame-

Mire su cuello, acaricie su cabello y lamí su oreja, gimió quedamente, mire hacia afuera, la calle estaba desierta, iluminada por unas cuantas luces, entonces frente a la reja de la escuela divise a dos tipos vestidos de traje, parecían mirar hacia donde yo estaba, sonreí, mi padre ahora enviaba espías para asegurarse de que no estuviera con Gaara, que desesperante.

Lo voltee y lo bese apasionadamente, lo pegue al marco de la ventana, corto el beso y me empujo fuertemente, di cinco pasos hacia atrás antes de volver a tener equilibrio, se revolvió el cabello.

-¿Fuiste tú quien envió a esos tipos?- miraba el piso enojado

-Yo no fui-

Se lamio los labios y relajo la mirada

-Suficiente para mí-

Se acerco rápidamente a mí, me tomo de la camisa y me beso delicadamente, rodee su cintura y lo acerque un poco más, paso los brazos por mi cuello, lo deje sobre la cama y me quede sobre él, mordí su cuello y acaricie su pecho.

Mordí su mejilla, sus labios, su cuello, su pecho…era adictivo morderlo, su piel delicada ahora tenía miles de manchas rojas producto de mis mordidas, lo tome de la nuca y lo bese bruscamente, mordí sus labios y entreabrió la boca, metí la lengua y la enrede con la suya en un salvaje juego de poder, soltó un leve gemido, mordí un poco su lengua y me separe un poco para recuperar aire.

Acaricio mi pecho por sobre la camisa, empezó a desabotonarla, se quejo cuando unos botones no cedieron, me miro con el seño fruncido, jalo la camisa, la tela se desgarro levemente lo botones salieron disparados hacia el piso, me quito de un tirón la camisa y la aventó al suelo.

Mordí su oreja, movió su pierna y empezó a rozar mi miembro en una exquisita caricia, gemí quedamente en su oído, volvió a mover la pierna esta vez más lento, más duradero y agonizante, gemí de nuevo, mordí su cuello tratando de callar esos sonidos.

Soltó un leve sonido gutural y rozo más fuerte, baje la mano por su pecho y la metí en su pantalón, rodee su miembro y empecé a masajearlo lentamente, enterró las uñas en mi espalda, me enderece levemente, mordí mi labio, Gaara trataba de callar sus gemidos mordiendo su brazo izquierdo, y con el otro rasguñaba mi espalda levemente, esa imagen era tan erótica, tan excitante.

Lamí mis labios, desabroche su pantalón, lo jale y me moleste al ver su zapatos, se los quite molesto y jale el pantalón fuertemente, soltó un leve quejido y me miro con el seño fruncido, acaricie su erección, cerró los ojos fuertemente y se mordió el labio inferior, se sentía tan genial ser el que provocaba esas reacciones en el.

Le quite la ropa interior y la avente al suelo junto con la demás ropa, me quite la ropa restante y fue a parar al mismo sitio, abrí la piernas de Gaara y me acomode entre ellas, lamí mis dedos, separe un poco mas sus piernas, acerque los dedos a su entrada, lentamente metí el primero, aparto la vista y volvió a morder su brazo, metí el segundo y empecé a moverlos circularmente, lamí mis labios y seguí moviendo los dedos, metí el tercer dedo, jalo las cobijas y cerró los ojos fuertemente, los moví y soltó un sonido gutural, los seguí moviendo, después de un par de minutos dejo de estar tenso, saque lo dedos y me acerque a él.

-Idiota- susurro sutilmente

Sonreí y lo bese, lamí su pecho y acaricie su miembro, acerque mi miembro a su entrada, lo introduje un poco, rasguño mis brazos, empuje un poco mas, gimió entrecortadamente, metí todo mi miembro en una sola estocada, abrió la boca y los ojos, soltó un leve quejido.

-Hijo de…- moví mis caderas y rechino los dientes, se escurrieron una leves lagrimas por sus mejillas, cerró los ojos fuertemente –Duele…duele-

Moví de nuevo las caderas, jadeo y rodeo mi cuello con sus brazos, mordió mi cuello fuertemente, me moví de nuevo, se quejo y mordió mucho mas fuerte mi cuello, me seguí moviendo sin importar sus quejidos, unos cuantos minutos después ambos gemíamos disfrutando aquel acto, lo tome de la nuca y lo bese ahogando mis gemidos en su boca, clavo sus uñas en mi espalda, empuje mis caderas más fuerte.

-Di…dímelo- susurre en su oído –Dime que eres mío, dímelo- exigí posesivamente

Se mordió el labio, rasguño mi espalda, mordí su mejilla

-Yo…- mordió mas fuerte su labio, moví mas fuerte las caderas, grito en mi oído, mordí su cuello en un acto reflejo –Yo…Yo soy solo tuyo- enterró mas las uñas

Baje la mano y acaricie su miembro, la vista empezó a nublarse, di un par de embestidas mas, acaricie mas fuerte su miembro, gemí sonoramente, perdí la vista totalmente, temblé ligeramente, sentí una oleada de placer bajar por mi espina dorsal, me corrí dentro de Gaara, gimió en mi oído y se corrió manchando el pecho de ambos.

Me quede sobre el jadeando, con hilos de sudor escurriendo por mi frente y por mi cuerpo, tenía mucho calor, saque mi miembro y jadeo levemente, me quede sobre él mientras mi respiración se controlaba.

-Pesas- dijo suavemente en mi oído

Mordí mi labio y me hice a un lado, con una mano me hice el cabello hacia atrás, pasee la otra por mi cara, faltaban mis lentes, tantee la cama en busca de ellos, se habían caído al suelo, por suerte no se habían roto, me los puse, jale las cobijas y las extendí a lo largo y ancho de la cama, suspire y volví a acostarme, cerré levemente los ojos, me voltee y jale a Gaara, lo abrace fuertemente, suspiro y correspondió el abrazo.

-Gaara…-

Alzo el rostro y me beso delicadamente

-Te quiero Shino- me dijo al oído

Trague saliva y me tense, una sensación rara me invadió, la cabeza me punzo levemente, entreabrí la boca.

-Cállate- se quejo

Lo mire perplejo, acaricie su cabello y su espalda, sonrió levemente y se recostó en mi pecho, después de unos minutos se quedo dormido.

¿Qué me estaba pasando?, se suponía que no iba a pasar nada entre nosotros, una noche de sexo, solo eso, sería lo más adecuado para ambos, pero, aun así, no puedo evitar tener ese sentimiento, no puedo evitar querer besarlo, me encanta abrazarlo y tenerlo cerca, no soporto la idea de alguien que no sea yo besándolo, esto está mal.

Lo mire una vez más, me sentí tranquilo al verlo dormir plácidamente.

-Maldición- acaricie su cabello un poco –Te amo Gaara-

Me mordí la lengua y mire la ventana, estaba cansado y me sentí realizado al tener a Gaara durmiendo a mi lado.

_-0-_

Abrí los ojos levemente, bostece por un largo rato, abrace el cuerpo de Gaara y bese su cabeza.

Se quejo levemente, se volvió en mi pecho y suspiro largamente, entreabrió lo ojos, me beso la mejilla y volvió a cerrar los ojos.

Lo abrace más fuerte, lo empuje levemente, quedo recostado boca arriba, lo tome de la nuca y lo bese posesivamente, suspiro levemente y correspondió el beso, enredo sus brazos en mi cuello.

Un sonido insistente empezó a sonar, primero era algo bajo pero conforme pasaban los segundos gano intensidad, Gaara se alejo de mi y se sentó en la cama, parecía la alarma de algún celular, revolvió las cobijas y después la ropa que estaba en el suelo, encontró su pantalón, metió la mano en el bolsillo y saco su celular y atendió la llamada.

Eso me resultaba familiar, mi padre cuando estaba conmigo siempre tenía una llamada, por eso no pasaba más de cinco minutos conmigo, siempre había algo más importante que yo, trague saliva y me voltee dándole le la espalda a Gaara, no quería saber sobre esos asuntos.

Termino la llamada y suspiro.

-Tengo que irme-

Se paró de la cama y empezó a vestirse apresuradamente, sentí una ligera opresión en el pecho, observe sus movimientos, me lleve la mano a la cara, ¿Cómo es que aun tenia los lentes puestos?, esos era extraño, termino de vestirse unos segundos después.

-No quiero que salgas- me ordeno viendo la pantalla del celular.

-Tú no me ordenas-

Metió el celular a la bolsa de su pantalón, se acerco a la cama y se sentó sobre mis piernas y me beso apasionadamente.

-Tratare de no tardar, cuando regrese te quiero aquí- acaricio mis labios con su dedo índice –Si no te encuentro aquí…-

-No me iré- conteste algo divertido

Frunció el seño, acaricio mi mejilla y me beso de nuevo

-Te quiero- me beso la mejilla y se paró de la cama

Era extraño escuchar esas palabras, era extraño que él me las dijera, me sonrió levemente y salió del cuarto.

Mire la puerta, era frustrante, todo esto no debía estar ocurriendo, me estaba encariñando, apegando, dependiendo, si todo resultaba mal dolería.

Me pare de la cama, me bañe y me sentí un poco más relajado, arregle el cuarto, escuche música un rato, leí unas páginas de "el psicoanalista", mire el reloj de mi muñeca, apenas habían pasado dos horas.

Deje el libro a un lado, me pare y abrí la ventana, estaba aburrido, el aire fresco me gusto.

Escuche un grito horrible, me tape los oídos y cerré los ojos fuertemente

¡Mátalo!

Tape más fuerte mis oídos

¡Es una escoria!, ¡Tú eres una escoria!

Me jale los cabellos y patee la pared, no otra vez, no de nuevo.

¡No vales nada!, ¡Mátalo!, ¡Mátalo!

La voz se volvía insistente, demasiado, fui hacia la cama y me agache, saque una caja y la abrí rápidamente, tome uno de los tres frascos ámbar que estaban dentro, lo destape, no había nada, lo avente y tome el otro frasco, tampoco había nada, tome el tercero y lo destape, nada, absolutamente nada.

El grito volvió más desgarrador que al principio.

La voz empezó a reírse y gritar, dolían, mis oídos dolían, la cabeza me punzaba fuertemente.

Me encogí, sus gritos eran horribles, me levante y fui hacia la cómoda.

¡Suicídate!, ¡No le importas a nadie!, ¡Escoria ¡

-¡Cállate!- grite enojado.

Maldición hace mucho que no me pasaba, tenía que ir por las medicinas, antes de que fuera tarde, antes de que Gaara volviera.

Abrí el primer cajón de la cómoda, tome la receta médica y las llaves, Salí corriendo, baje las escaleras, tenía que correr, tenía que tratar de escapar, tenía que callar esa maldita voz.

La voz se estaba haciendo más fuerte, más que las otras veces, reía maniáticamente y después lloraba desgarradoramente, gritaba y mi cabeza parecía que iba a explotar.

Rechine los dientes, la farmacia estaba cerca.

¡Te traicionaron!, ¡Te atacaron por la espalda!, ¡Tienes que matarlos!

Llegue a la farmacia, me recargue levemente en el mostrador, extendí la receta médica, el tipo que la recibió se fue hacia atrás, rechine los dientes de nuevo, sentía el sudor bajar por mi frente, vi el frasco frente a mí, le avente el dinero y Salí de la farmacia, me recargue en la pared y jale mis cabellos.

¡No vales nada!, ¡A nadie le importas!, ¡Hazle un favor al mundo y suicídate ¡

Solté un sollozo, quería que se callara ahora mismo, estaba temblando, trate de abrir el frasco con mis manos temblorosas, me frustre, no podía abrir el maldito frasco, alce la vista, divise a Gaara a unos cinco metros.

¡Ese traidor!, ¡Ahí esta!, ¡Mátalo!

Trague saliva y empecé a correr hacia la escuela, tenía que correr más rápido, no importa que mi cuerpo dijera que no podía, mas rápido, llegue al cuarto, entre y cerré la puerta fuertemente, me deje caer al suelo, abrí el frasco, mis manos seguían temblando.

¡No las tomes!, ¡Te quieren controlar!, ¡Te quieren matar!

Trate de sacar las pastillas en vano.

-Shino- escuche la voz de Gaara llamarme suavemente

-Vete-

-¿Qué te pasa?- se agacho frente a mí y alzo mi rostro

-Vete Gaara, vete-

Solloce levemente y seguí tratando de sacar las pastillas

Me tomo del mentó y se acerco, me beso delicadamente, le correspondí con miedo, la voz callo, sorprendentemente

-¿Mejor?- pregunto con una sonrisa

Empecé a ver borroso, la voz volvió en un grito.

¡Ahora, Mátalo ahora!

Fue lo último que escuche antes de que todo se volviera negro, creo que me había desmayado, o tal vez había muerto.

Una sensación de ahogo me recorrió completamente, abrí los ojos, estaba en el suelo de rodillas, mis manos estabas ensangrentadas, temblé nuevamente, alce la vista y abrí los ojos desmesuradamente, sentí algo quemarme por dentro, Gaara estaba en el suelo, tenía sangre en el abdomen y respiraba entrecortadamente.

Me jale los cabellos, ¿Qué había hecho?, ¿Qué había hecho?

Me acerque a él a gatas, sentí lagrimas bajar por mis mejillas, susurre su nombre y mire la herida de su abdomen, su sangre empezaba a formar un charco debajo del, con mis manos tape su herida, solloce de nuevo.

-Te dije que te fueras- susurre enojado –No…no fue mi intención…yo estoy enfermo- mordí mi labio fuertemente

-Está bien- dijo con esfuerzos

Lo mire, me estaba sonriendo, sentí que mi cuerpo se entumeció.

-Pero tendrás que protegerte por el hecho de haberme matado-

Trague saliva y rechine los dientes, no, el no debía morir, menos por mi culpa.

-Ve con tu padre, nadie te hará daño si estas con el-

Lo mire atónito, me sonrió gentilmente, ¿Por qué?

-¿Quién no conoce al Gran yakuza, Shibi Abúrame?- su rostro tomo un aspecto de dolor –No dejes que te maten-

Tomo mis lentes y me los quito fuertemente, temblé, su imagen se distorsiono por miles de luces, acaricio mi mejilla levemente, me agache y a tientas le di un beso.

-Me gustan tus ojos- susurro cuando me separe de el

-Perdón, Perdóname Gaara- solloce de nuevo, me ardían los ojos.

Lamí mis labios, el sabor metálico de la sangre ahora estaba en mi boca, su respiración paro, respire fuertemente, temblé y tome su brazo, encontré casi a ciegas su muñeca, trate de encontrar su pulso, no había nada.

Había sido mi culpa, yo lo había matado, todo por esa maldita enfermedad, sentí un dolor inmenso y un nudo en la garganta, tirite los dientes, deje caer su brazo, yo ocasione su muerte, yo fui el maldito culpable.

Mi corazón parecía haber dejado de latir, la vida parecía no tener sentido, todo parecía derrumbarse a mi alrededor.

Tal vez ahora mi corazón estaba roto.

"Fin"

_-0-_

Termine de escribir ese pequeño relato, deje la pluma en el buro y suspire cansadamente, pase las hojas de la libreta rápidamente y la cerré en un solo movimiento.

Suspire y deje la libreta junto a la pluma, jale la cobija y abrace mis piernas.

Mire la ventana, las nubes eran grisáceas y una ligera llovizna estaba presente, tal vez no llovería fuerte, tal vez solo era una llovizna, escuche el sonido de la regadera, desvié la vista de la ventana y mire la puerta del baño, jale de nuevo las cobijas.

Torcí la boca, no me gustaban esas cobijas, este podía ser un maldito hotel de cinco estrellas pero las cobijas eran una mierda.

El sonido de la regadera paro, suspire y tome la libreta, busque la última hoja en la que había escrito, repase los últimos enunciados, ¿Por qué había escrito ese relato?

-¿Otra historia Abúrame?-

Alce la vista, Gaara salía del baño, con una toalla enredada en la cintura y otra sobre su cabeza secándose el cabello.

-Si- conteste neutral

Miro el cuaderno en mis piernas y después me vio a los ojos

-¿Me vas a dejar leerla?- pregunto sin dejar de verme

Recargue la cabeza en el respaldo de la cama y volví a torcer la boca, después de unos segundos volví a mirarlo

-No- dije sin importancia alguna

Frunció el seño y me dirigió una mirada asesina, me gustaban esas miradas, era como su seño personal, si te dirigía una de esas miradas podías estar seguro de que te mataría lenta y cruelmente, cualquiera se asustaría por eso, lamentablemente yo no era cualquiera, yo era el bastardo que amaba hacerlo enojar.


Bueno espero que les haya gustado, el siguiente capítulo es el final.

Dudas, aclaraciones, críticas constructivas, felicitaciones, aplausos etc., son bien recibidos.