Mis queridísimos lectores!

Aquí estoy de nuevo trayéndoles a ustedes un nuevo capítulo de esta adaptación, lamento enormemente la tardanza, pero tuve escases de tiempo.

Agradezco sus comentarios y les reitero que también son mi fuente de inspiración.

Sin más los dejo con la lectura.

Disfruten la lectura.

Ángeles y Sirenas

Todo comenzaba a apasionarse cada vez más esos deseos, el calor, la dulzura del jugo de las uvas impregnando los labios de cada una, al saborear ese beso en la piel, en los brazos, en el cuello, en las mejillas, en sus mismos labios, quien pudiera decir que la mejor manera de probar el vino era en una copa, estaba totalmente equivocado. El amor reinaba en ese lugar, el deseo, las ganas de estar la una con la otra, pertenecerse en cuerpo y alma era la necesidad imperante, pero existía aun un inconveniente…Haruka no era libre…

"Ahh…" (Haruka se levantó de la cama abruptamente, aun sofocada y agitada por la pasión).

"Haruka…" (Michiru se sentó en la cama acomodándose el cabello).

"Michiru…en verdad…te deseo, no sabes cuanto…Michiru yo…te amo…pero no soy libre y no pienso lastimarte…no me lo permitiré…lo lamento" (Haruka suspiró cerrando sus ojos para contener esa desesperación que sentía, no podía seguir viéndola a los ojos porque entonces su debilidad se apoderaría de ella y probablemente, caería llorando a sus pies).

Por su parte Michiru se quedo estática, que era lo que estaba pasando? Las cosas sin duda se salieron de su control, el corazón puede mas que la razón y de alguna manera esa era una de las razones por las que salió de aquel instituto. Michiru no estaba para ser moldeada, su espíritu era una sirena surcando los océanos sin preocupaciones, sin cadenas, ni peceras que la detuvieran y el espíritu de Haruka era el de un ángel que surcaba los aires…una sirena enamorada de un ángel, donde vivirían? Era imposible, toda una utopía, pero que hacer ante ese amor?

Michiru se recostó en la cama sintiendo el corazón destrozado…ese espantoso dolor que se siente en el pecho cuando se avecina un adiós. Sin poder evitarlo las lagrimas empezaron a aparecer para acallar ese dolor, sus suspiros silenciando un llanto susurrado. Las lagrimas que van dedicadas a esa persona que ya se va. Sin embargo aunque esas lagrimas bien podan servir para enjugar un dolor, porque no lograban borrar ese sentimiento de abandono? Michiru abrazó la almohada de Haruka, repitiendo su nombre una y otra vez acompañado de algunos "no te vayas…no me dejes…te amo" y así se fue quedando dormida, ahogada en ese dolor…en esa desesperación.

Al día siguiente Haruka yacía sentada en uno de los sillones de la sala, pensaba bien en lo que había pasado entre ella y Michiru, pensaba en Elizabeth y aclaraba sus sentimientos, hasta que súbitamente fue interrumpida…

"Ya te dije que no Ryota! Que parte de eso no entiendes?" (Era el señor Kaioh caminando hacia la cocina).

"Pero padre, no me dejas terminar de decirte, si aceptas una sociedad la empresa de la familia…" (El joven fue interrumpido)

"Dejaría de ser familiar…te diré una cosa Ryota y que te quede muy claro, si tú no puedes o no tienes la capacidad para poder sostener el negocio de la familia ENTONCES QUE SE VAYA AL DIABLO! Pero no quiero a ningún extraño…entendido?" (El señor sonaba demasiado alterado)

"Un banco podría ayudarlo señor…" (Haruka se puso de pie haciendo una reverencia para saludar.)

"Escúcheme bien, el hecho de haber cortado algunos racimos de uvas, no le da voz ni voto, acepte mi consejo lárguese a vender sus dulces y déjenos tranquilos…pero antes acláreme algo, durmió toda la noche en el suelo, que pasa, el sillón no es lo suficiente cómodo para usted?" (El señor camino hacia Haruka al tiempo de que Michiru entraba con su madre a la sala.)

"Ya basta padre! Harás todo lo que esté en tus manos para hacerlo sentir mal cierto?" (Michiru estaba muy enfadada.)

"Hay muchas cosas que no están bien Michiru, una mujer, regresa de la academia con un esposo del que nadie sabe nada, llevando días en casa y sin desempacar como si tuviera prisa de irse hacia ningún lado…" (El señor miraba seriamente a su hija).

"Eso es lo que quieres, no padre? Que me vaya, porque si es eso, me ire…" (Michiru seguía con la discusión)

"Quiero la verdad Michiru, es todo" (El señor siguió con la misma actitud).

"No es verdad padre…quieres que te diga lo que quieres escuchar" (Michiru seguía muy molesta).

"Entonces dímelo Michiru…" (El señor miraba fijamente a Michiru).

Michiru se fue de ahí sin decirle nada a su padre, claramente se notaba que tenía algo que ocultar, aunado a su sentimiento de tristeza por la desconfianza de su padre. Haruka la miraba impotente, pero su coraje creció y decidió contestarle sin temor alguno…

"Michiru vino aquí porque ama a su familia, y esa es la verdad que debería usted valorar" (Haruka le dio su sombrero a su suegro).

"Se lo dije antes y se lo repetiré ahora…aléjese de aquí y déjenos en paz" (El señor se puso su sombrero y se fue).

Haruka decidió que eso era lo mejor que podía hacer, las cosas se habían salido de su control, era momento de decir "adiós" ahora si de manera definitiva. Tomó su maleta y buscó su uniforme, pero no lo encontró, intuyendo que seguramente lo estarían lavando, corrió hacia los lavaderos, donde se encontraba la abuela…

"Señora…debo llevarme eso" (Haruka corrió hacia la señora para pedirle su uniforme, pero ya era demasiado tarde, estaba sumergido en el agua)

"Lo siento estaba muy sucio, no puedes irte, esta mojado" (La señora se rio y se fue de ahí, dejando el uniforme en una enorme pila de agua)

"No puede ser…" (Haruka no sabia si maldecir o bendecir su suerte, tomando en cuenta que ya habían pasado tres días después de que salió de su casa a una aventura como la que ahora estaba viviendo)

No habiendo mas que hacer, Haruka se resigno a esperarse unas horas, para que su ropa se secara cuando a lo lejos pudo ver a Michiru caminando y llorando cayendo sentada en el suelo…

"Michiru…" (Haruka salió corriendo a toda velocidad para ayudar a Michiru)

"Déjame…tu, tienes que irte" (Michiru secó sus lagrimas y se levantó con la ayuda de Haruka)

"Michiru…no puedo dejarte así, tienes que decirme porque saliste de ese instituto, quiero ayudarte…" (Haruka fue interrumpida)

"Ayudarme mas? Haruka, no puedes ayudarme…nadie puede ayudarme tu ya no tienes ninguna obligación conmigo, debes irte lo mas pronto que puedas, no lo entiendes?" (El semblante de Michiru volvió a cambiar y las lagrimas salían solas de sus hermosos ojos azules)

"Michiru, no puedes guardar ese secreto por siempre…si no me dices, no podre ayudarte" (Haruka tomo la mano de Michiru y la miro con todo el amor que sentía por ella, mientras le secaba con las lagrimas con la otra mano)

"En verdad te interesa saberlo, cierto?" (Michiru pensaba que ya no tenía más que perder)

"Michiru…nadie, lo sabrá de mis labios" (Haruka acarició el rostro de Michiru)

"Esta bien, te lo diré…(suspiró) Cuando llegue al instituto, lo hice con las ideas que me habían inculcado mi abuela y mi madre desde que era una niña: las mujeres de la familia, debemos ser mujeres en toda la extensión de la palabra, para de esa manera ser buenas esposas y madres de los Kaioh, como te lo dije un dia, yo no soy asi, la sola idea de saberme presa y sujeta a un hombre que mi familia me escogiera, haria de mi vida un completo infierno, no podía soportar la idea de verme como mi madre o como mi abuela y seguir con la tradición, mi alma es libre y asi quería que siguiera, el instituto es totalmente lo opuesto a mi filosofía de vida, y decidi que la tradición de la 'esposa abnegada' tenia que morir en mi, como hacerlo? Provocando que me expulsaran del instituto…un dia me arme de valor, y revele frente a toda la clase, que me gustaban las chicas, que el matrimonio no es lo mio y que me oponía rotundamente a convertirme en la diosa domestica que deseaban. Las maestras y directoras se oponían a expulsarme, pese a que ser 'diferente' es motivo suficiente para haber quedado fuera del instituto en el instante en que lo confesé, me comenzaba a hacer a la idea de que terminaría como ellas, hasta que los acosos por parte de mis compañeras hicieron de mi estancia en el instituto una situación completamente insufrible…mi compañera de dormitorio se metió una noche en mi cama con la intensión de abusar de mi y para mi mala suerte, la directora hizo ronda de vigilancia, y abrió nuestra habitación, mientras yo forcejeaba con mi compañera para que me regresara mi ropa de dormir…no tengo que mencionarte lo que ocurrió después…permanecí casi un mes fuera del instituto pensando bien que haria conmigo y mi vida, hasta que el hambre se apoderó de mi, no tenia trabajo, dinero, nada, solo mi violín el cual vendí para poder regresar acá, mi violín y mis viñedos, son lo que me hacen sentir libre y ahora que te conocí…" (Michiru se detuvo en lo que iba a decir)

"Ahora que me conociste…que" (Haruka deseaba con el alma escuchar un 'te necesito' de los labios de la hermosa dama con quien platicaba)

"Haruka, serias capaz de quedarte mañana, y pasado mañana y al día siguiente? Te quedarías por mi?" (Michiru comenzó a presionar)

"Michiru, yo…" (La bella chica no espero mas y contesto)

"Olvídalo…tu tienes que irte y yo no puedo detenerte mas, vete ya Haruka" (Michiru se puso de pie y llorando salió corriendo entrando a las barricas)

Haruka, será el momento perfecto de irte de una vez por todas de ahí? Podrías dejarla así como esta sin sentir remordimiento? Haruka Tenoh, amas a Michiru Kaioh lo suficiente como para salir corriendo tras ella?…

"Michiru!" (Haruka también entró corriendo a las barricas)

"Usted cree que puede engañar a todos, pero no a mi" (La voz del padre de Michiru invadió las barricas)

"De que esta hablando?" (Haruka no estaba de humor, para lidiar con el señor Kaioh)

"Usted es un oportunista, que piensa que por haberse casado con mi hija, tiene derecho, voz y voto sobre estas tierras y le diré una cosa, el matrimonio de mi hija con usted, no es motivo para que se crea amo y señor de todo esto, suponiendo que se casaron" (Arremetió el señor)

"Que esta insinuando?" (Haruka comenzaba a perder la paciencia)

"Me refiero a que nadie me puede comprobar que en verdad ustedes dos se casaron, yo no estuve ahí, no he visto fotos, ni el acta de matrimonio, para mi, usted es nadie" (El señor se puso su sombrero)

"Dígame cual es su motivo para alejar a su hija de la verdadera felicidad?" (Haruka enfrentó sin temor al señor Kaioh)

"De que hablas?"

"Usted trata de alejar a su hija de su corazón, de sus verdaderos sentimientos, de la verdadera y completa felicidad! Durante muchos años, me fui a la guerra, pensando que si moría lo habría hecho sin encontrar un amor como el que su hija intenta brindarme y el cual toda mi vida me he esmerado en buscar…su hija es una persona maravillosa que ama y respeta a sus padres, que sabe amar y entregarse por completo! Cual es su afán por apagar la luz que emana de ella con sus especulaciones? AMELA, ES SU HIJA!" (Haruka sentía demasiada seguridad)

"Usted no tiene porque hablar de mi hija asi! No la conoce, no sabe usted nada de ella, me oye? NADA!" (El señor estaba furioso)

"Su hija es la persona mas maravillosa que he conocido en la vida…y se merece todo el amor que el mundo pueda brindarle, no se da cuenta cuan increíble y especial es?" (Haruka cumplia a cabalidad con su papel de heroína de guerra enfrentando a ese señor)

"Por quien cree que me fastidio trabajando los 365 dias del año? POR ELLOS! Yo amo a mi familia!" (Michiru permanecía como espectadora detrás de un barril)

"Demuéstrelo…" (Haruka se fue de ahí, dejando al señor pensativo)

Era hora de irse, con un nudo en la garganta y entendiendo la situación en la que se encontraba Michiru, tomo su ropa escurriendo en agua y la metió en su maleta empapándola de inmediato, al grado de caminar con la maleta goteando. Esta vez Haruka se despedía para siempre de la bella aventura que vivio al lado del que tal vez seria el amor de su vida. Su valor, su amor y su corazón, de nuevo fueron puestos a prueba, una vez mas, el destino y las circunstancias le rompían el corazón, el amor y la guerra no hacían mucha diferencia entre si, en ambos se sufre y Haruka estaba sufriendo…