Hola de nuevo mis queridísimos lectores!
Aquí les traigo de nuevo un capitulo mas de esta adaptación que espero que les este gustando, muchas gracias a todos por sus comentarios que me han servido de mucha inspiración, no dejen de mandármelos por favor.
No les entretengo mas, solo quiero dedicar este capítulo a mis más fervientes lectores que como autora me han inspirado no solo con sus comentarios, sino con su apoyo constante.
Gracias por leer.
Disfruten la lectura.
Serenata
Michiru había pensado que si Haruka debía irse ese era el momento preciso y que aunque su corazón estallara de amor por ella, la realidad de las cosas era que Haruka había llegado a su vida para cubrirla por su expulsión del instituto, para ella la misión estaba mas que cumplida y pensaba que era un egoísmo de su parte forzarla a seguir permaneciendo ahí sin sentido. Se repetía a si misma que Haruka ya tenía un compromiso y que no era con ella.
- "Si en algo la amo, debo liberarla de este compromiso sin sentido" (Michiru camino con determinación hacia su habitación)
Quería recluirse ahí por siempre, no salir a ninguna parte ni siquiera a sus adorados viñedos. Todo le recordaba a Haruka y pensaba que si salía de ahí tal vez su loco instinto la obligaría a correr hacia ella como si se tratara de una ley de atracción involuntaria.
Michiru se metió a bañar con esa zozobra, ese dolor terrible que se siente en el pecho cuando pierdes a la persona que amas, sabia que Haruka era punto y aparte en su vida y que esta misma tenia que continuar y no solo eso, sino que ahora debía inventar una buena excusa acerca del aparente abandono de su "esposo". Decidida y con su mirada destrozada, bajo a la cocina para ayudar a su madre y a su abuela con la cena.
- "Michiru, hija…estas bien?" (La señora Kaioh sabia de sobra que su hija estaba devastada)
- "El…solo fue a trabajar, volverá…verdad madre? Verdad que volverá?" (Michiru no pudo más y abrazó a su madre en un desgarrador llanto impregnado de dolor y tristeza, todo esto ahogado por la tela de su delantal)
- "Hija mia…volverá no lo dudes" (La abuela acariciaba el cabello de Michiru)
Al mismo tiempo y esperando que su suerte diera un vuelco Haruka caminaba hacia las afueras de la enorme Hacienda, en compañía de su maleta que aun goteaba por su uniforme mojado, pasando por las ultimas barricas Haruka intentaba grabar en su mente hasta la mas minima imagen de Las Nubes para no olvidar que ahí dejaba a su amor. Suspirando y sintiendo el nudo en la garganta la rubia se dirigió hacia la salida, cuando de pronto una voz familiar la detuvo…
- "Haruka…ven…" (Era el abuelo acompañado de una botella de brandy)
- "Señor…debo irme…lo siento" (Haruka intentaba no caer en manos del abuelo, sabia que tenia que irse de ahí por todos los medios)
- "Tonterías jovencito, mira, huele…el mejor brandy, y lo hice yo, vamos…acompáñame anda" (El señor jaló del brazo a la rubia adentro de las barricas, donde los esperaba una banda de músicos y muchas botellas de vino y brandy)
- "Señor, en verdad lo lamento…pero no puedo quedarme" (Haruka estaba determinada a irse costara lo que costara)
- "Yo sé, yo sé…anda hijo, es solo una copa, se la negaras aun viejo como yo?" (El abuelo Ryota sabia a la perfección usar el chantaje)
- "Ehh…bueno señor, solo una copa y me voy" (Haruka se sentó y tomó la copa)
Haruka tomó la copa y casi de un sorbo la terminó, impresionando al abuelo y aunque intento beber el brandy tan rápido como Haruka, le fue completamente imposible.
- "Hey, hey muchacho! Asi no se toma el brandy" (Sin previo aviso el abuelo le volvió a llenar la copa a Haruka)
- "No…señor…pero" (Haruka no pudo decir nada)
- "Nada muchachito, ahora…el brandy se toma despacio, suave…degústalo despacio, porque no es agua que te quite la sed!" (El abuelo chocó su copa con la de Haruka y la rubia sin remedio se quedó a beber la copa de brandy)
Una se convirtió en otra y así sucesivamente hasta que la noche cayó sin que Haruka pudiera tomar el autobús vespertino. Probablemente muy en el fondo de su ser deseaba que eso sucediera y que pudiera permanecer cerca de Michiru por lo menos en distancia, sabia que compartir con ella la cama de nuevo como hacia algunos días era una cosa imposible, pero saber que la hermosa chica de cabello aguamarina respiraba el mismo aire que ella, le bastaba para sentirse satisfecha. Miraba su copa y la movía suavemente batiendo el brandy que tenia la tonalidad marrón y a la luz de las velas pareciera que esa gama de colores al ritmo de los instrumentos de las personas que se encontraban con ellos provocaban en ella cierto estado de hipnosis hasta que el abuelo interrumpió sus pensamientos…
- "No te desanimes, Michiru será la mejor esposa que pudiste haber encontrado…cuando las personas se casan solo piensan en estar juntas, compartir cada momento del día…y más aun solo piensan en hacer el amor" (Por ciertas que resultaran las palabras del abuelo el hecho de escuchar la frase 'hacer el amor' en labios del anciano, resultaba demasiado extraño e incomodo para Haruka, por lo que de inmediato se sonrojó)
- "Jajaja no te incomodes hijo, se por tu maleta escurriendo que no han pedido el tiempo!" (Imposible, la incomodidad de Haruka se acrecentó haciendo que se pusiera de pie con la intensión de irse)
- "Calma, calma muchacho, te diré algo…la familia Kaioh conoce cada una de las culturas de las familias que llevan sus vinos al Festival de la Vendimia y creo que hay una buena opción con la que puedes llegar al corazón de mi nieta. La familia Aragón es una familia mexicana, amiga de nuestra familia por generaciones y nos han mostrado un sinfín de sus costumbres, entre ellas como es que las personas llegan al corazón de su amor" (Haruka cada vez se sorprendía mas de todas las cosas que aprendía de esa fascinante familia)
- "Eso que tiene que ver conmigo?" (Haruka sonaba un tanto ansiosa)
- "Silencio chico, escucha…la mejor manera de llegar al corazón de mi nieta, es con la música, tal vez no seas el mejor cantante, pero una canción siempre llega al corazón de las personas…vamos muchacho! Que mejor manera de llegar al corazón de mi nieta que a través de una serenata?" (El abuelo sonaba emocionado y casi corriendo tomó del brazo a Haruka para ir a darle la serenata a Michiru)
El abuelo en compañía de Haruka y los músicos salieron de las barricas con algunos tragos encima, el estado inconveniente de Haruka, hacia aflorar su mas ferviente deseo, quedarse en Las Nubes con Michiru, por su mente cruzaba la razon, gritándole que eso era una locura, que lo que debería hacer era irse de ahí lo mas pronto que pudiera. Cuando iba a tomar la decisión de irse el abuelo la empujó y la música comenzó.
- "Recuerda esto muchacho, mira fijamente a la ventana, si prende las luces estas salvado" (El abuelo le dio una leve palmada en la espalda y dejo que la letra de la canción comenzara)
Amor, si me llamas amor
Si me dejas amarte mi bien
Yo te voy a adorar.
Las estrellas nos verán asombradas
La noche y el día serán llamaradas.
Haruka subió la mirada esperando que absurdamente que Michiru prendiera la luz, para ella eso le demostraría que la hermosa chica de cabellos aguamarina pensaba en la misma locura que ella, que las dos estarían tan locas como para correr el riesgo de pasar juntas aunque fuera solo un día mas.
Candor, si me das tu candor
Si me dejas amarte mi bien
Yo te voy a adorar.
Amor, si me llamas amor
Si me dejas amarte mi bien
Yo te voy a adorar.
- "No saldrá…" (Pensó Haruka mientras bajaba la mirada)
Mientras que por su lado Michiru no había despegado la vista de la ventana, desde la oscuridad sus deseos gritaban que prendiera la luz, que diera rienda suelta al amor que sentía, que corriera sin parar hasta llegar a los brazos de la chica que se arriesgó en una mentira para salvar a una extraña.
- "Ella no puede sacrificarse ni un día mas por mi…te amo Haruka…pero no puedo atarte a mi" (Pensó Michiru mientras cruzaba sus brazos abrazándose para evitar ese impulso tan insoportable)
Las estrellas nos verán asombradas
La noche y el día serán llamaradas.
Amor, si me das tu valor
Si me atrevo a quererte mi sol
Te voy a idolatrar.
- "No me quiere…ella no me quiere, porque sigo pensando en este absurdo? Porque deseo con el alma que prenda las malditas luces? Porque Haruka? Por favor Michiru prende las luces…hazme saber que me amas tanto como yo te amo a ti" (Haruka sentía que su corazón se le salía del pecho, su ansiedad la hacía presa de caer al borde de la locura)
Por su parte los padres de Michiru permanecían abrazados en su cama escuchando a los músicos cantar y tocar sus instrumentos. Sin duda una serenata había llegado no solo al corazón de Michiru, sino también al corazón de su padre, sin mas palabras que decir en contra de Haruka lo único que pudo decir ante el detalle de la serenata fue…
- "Creo…que me equivoque mujer, en realidad…ese chico ama a nuestra hija" (El señor abrazaba a su esposa mientras que la música seguía sonando)
- "Te lo dije…"
Los Ángeles nos traerán su ternura
Las flores nos vestirán de dulzura
- "No salió, no puedo seguir torturándome así, mi misión aquí terminó. PORQUE DEMONIOS ME AFERRO A QUEDARME?" (Haruka se culpaba una y otra vez por amar a Michiru)
- "Me voy" (Murmuró al tiempo que caminaba lejos de los músicos con su maleta y su portafolio de chocolates vacio)
El abuelo miró como se iba sin poder hacer nada, volvió su vista a la ventana con la decepcionante escena de la ventana apagada. Haruka camino sin voltear, aun con la música a lo lejos, caminaba con cierta decepción por los viñedos pensaba que esa tal vez era la mejor decisión que podía haber tomado. Poner los pies en la tierra era lo mejor, aunque sin duda haber paseado por Las Nubes resultó sin duda para ella una experiencia que le marco la vida para siempre, había encontrado al amor de su vida en el momento y lugar mas inesperado. Pensar en perderla le destrozaba el alma, pero prefería eso a nunca haberla conocido.
Contigo voy a soñar con querubes
Contigo voy a pasear en las nubes
Contigo voy a pasear en las nubes
Contigo voy a pasear en las nubes
Amor, en las nubes.
Michiru se decidió y por fin prendió la ventana al tiempo que Haruka volvía la mirada a lo lejos. Ya era demasiado tarde y quizás era lo mejor para ambas, la mentira no podía sostenerse por siempre.
Haruka salió de la Hacienda y caminó sin rumbo hasta que llegó a una pequeña choza donde le dieron hospedaje por esa noche, sacó su uniforme y lo puso a secar, quería ver a Michiru aunque fuera de lejos, y tenia que estar lista para asistir al Festival de la Vendimia que sería al dia siguiente. Sin poder conciliar el sueño Haruka se sentó en una silla que estaba en el cuarto donde dormiría y miró hacia el cielo, pensaba que tal vez las estrellas estaban más cerca de ella que Michiru, la imagen de la bella chica que conoció en aquel camión se reflejaba en la luna, su sonrisa, su aroma, toda ella se venia a su mente, como si su fantasma la hubiera seguido paso a paso. Eso la hizo quedarse dormida.
Despertada por la luz del sol, Haruka se apresuró a vestirse con su uniforme de militar, tenia que regresar tal y como se había ido de casa. Con su maleta al hombro y su uniforme prácticamente intacto se fue a la plazuela donde sería el festival. Ya había demasiada concurrencia de varios países, música típica de Italia, Suiza, México, se escuchaba por todo el lugar, las personas se veían felices en todo aquel derroche de culturas y tradiciones, Haruka caminaba en uno de los pasillos de aquella plazuela viendo aquel espectáculo sin fronteras, cuando de pronto se escucharon las voces de los presentes.
- "Los Kaioh, vienen los Kaioh!" (Gritaban algunos de los asistentes)
- "Escuche que la hija menor regresó…" (Haruka volteó a mirar a la señora que hacia el comentario e intentando ignorar aquel chisme se fue de ahí para ver la entrada triunfal de una de las familias mas importantes en aquella región)
En unos hermosos carruajes japoneses llamados Jinrikisha tirados por algunos trabajadores de la Hacienda iban entrando los padres, los abuelos, el hermano y cerrando con broche de oro llegaba Michiru en uno solo, vistiendo su Kimono de color rosado con bordados hechos a mano por su abuela. El perfume mas sutil pero que no podía pasar desapercibido por los espectadores.
Haruka no apartaba la mirada de aquella aparición solo esperaba el momento de que sus miradas coincidieran aunque fuera por un leve instante y así fue. Sus miradas se conectaron mientras el padre de Michiru hacia la presentación de toda su familia ante todos los presentes tomándola por sorpresa al ser presentada y dando su reverencia un poco tarde. Los aplausos no se hicieron esperar las personas admiraban a la familia Kaioh no solo por su enorme hacienda y la perfecta calidad de sus vinos, sino por su enorme y longevo legado, dinastías que precedían a la familia que ahora los honraba presentándoles el vino de la cosecha en turno.
Ahora estaba satisfecha, su ansiedad por ver a Michiru había sido saciada con solo una mirada de sus hermosos ojos azules hacia ella. Resignada a que esa mirada había sido un 'adiós mi amor' en silencio, Haruka se fue con una leve sonrisa en el rostro. Hasta que casi llegando a la puerta fue alcanzada por Michiru que llevaba dos copas de vino.
- "Tu serenata fue hermosa…gracias" (Ahí estaba para ella, la dulce voz que venía hacia ella la noche anterior durante sus memorias)
- "Me alegra que te haya gustado…y dime, porque brindamos?" (Haruka le recibió la copa de vino)
- "Brindemos…por ti Haruka Tenoh, por la maravillosa heroína de guerra en toda la extensión de lo que eso significa, brindemos por esta vida y por lo que venga" (Michiru chocó su copa con la de Haruka)
- "Por ti Michiru, por lo que venga" (Ambas bebieron el vino sin percatarse de que el padre de Michiru se acercaba hacia ellas en compañía con algunos de sus amigos)
- "Es él…Haruka Tenoh, mi nuevo hijo, el esposo de mi hija" (El señor Kaioh iba con algunas copas de vino)
- "Que haces padre?" (Michiru se incomodó de inmediato)
- "El hombre que no puede admitir que se equivoca no es un hombre sabio…yo me equivoque hija y ahora rectifico mis errores" (Sin darle tiempo a reaccionar a ninguna de las dos, el padre de Michiru dio un anuncio a todas las personas que se encontraban en el festival)
- "ESCUCHEN TODOS! ESTA NOCHE, DARE LA MANO DE MI HIJA MICHIRU EN MATRIMONIO RELIGIOSO CON ESTE HOMBRE Y TOMARE COMO UNA OFENSA PERSONAL SI NO ASISTEN TODOS A LA BODA!" (Después de esas palabras toda la gente aplaudió emocionada)
El señor Kaioh se fue a reunirse con el resto de su familia mientras que Haruka miraba a Michiru y tomándola de la mano intento darle un poco de seguridad…
- "Debo decir la verdad" (Dijo Haruka)
- "No Haruka…ese es mi deber hacerlo, ya no tengo miedo" (Michiru se veía segura)
- "Bien, en ese caso déjame darte un obsequio (metió su mano a la maleta y saco su medalla de honor)
- "Porque te la dieron?" (Pregunto Michiru)
- "Valor en batalla…no me olvides Michiru" (Haruka le sonrió a Michiru)
- "(suspiró) Jamás te olvidare Haruka Tenoh, eres la persona mas honorable jamás haya conocido, y yo también tengo algo que darte para que no te olvides de mi" (Michiru se acerco mirando fijamente a Haruka)
Michiru acarició del rostro a Haruka y unió sus labios con los de ella en un delicado beso de despedida, la rubia por su parte, no podía evitar rodearla por la cintura y corresponderle. Era momento de la verdad, las mentiras y el miedo para Michiru eran cosa del pasado y ahora era momento de hacerle frente a la verdad. Después de una última mirada Michiru se volteó y caminó hacia donde se encontraba su familia con toda entereza y valor. Es momento de romper tradiciones, pero qué pasaría con el padre de Michiru una vez que le contara la verdad?
