Hola de nuevo mis queridísimos lectores!
Lamento mucho haberme demorado tanto para traerles el final de esta adaptación que espero les haya gustado pero necesitaba la inspiración para darles un capitulo final digno de ustedes.
Quiero agradecerles antes que nada su paciencia, porque sin ella no podría tener lectores como ustedes que me inspiren a seguir escribiendo y mejorar cada vez mas en mi redacción.
También quiero agradecer a cristalsif, Tenoh19, Alevale93, haru, bash, Aurora Kaioh, Alexia, Belle03, Manzalito, haruki97, nalia san, zafiro 7, zoda falcon, Ian, Yue Tomoe, yop, magaly, hanaharu20, AriWolf, Santana89, urano, jade-MEST, Haruko Hinako, Momoyo20, Angel Sagi, Persa y todos los que me faltaron que me apoyan con sus comentarios. GRACIAS POR LA INSPIRACION Y LA PACIENCIA.
Una vez más doy fin a una historia. No es un adiós, sino un…
Hasta pronto!
Disfruten la lectura.
Una nueva forma de amar
Qué hacer? Golpearlo? Dejarlo en paz e irse? Que pensar de eso? Es decir, tal vez podía agradecer a la casualidad el haber descubierto tan irónicamente el engaño ya que esto le deba la posibilidad de correr a encontrarse con Michiru y hacerle frente a los problemas a su lado. Ya había conocido su verdad, la verdad a la que por miedo no le hizo frente en su momento. Será que eso fue lo mejor de lo peor que le pudo haber pasado? Pensándolo detenidamente, el señor Rivers intentó escapar siendo detenido por Haruka que lo tomo violentamente del cuello de su camisa.
"P…por favor Haruka…n…no me hagas daño" (El hombre estaba sudando las gotas que recorrían su frente denotaban el temor de una segura tunda)
"Debería hacerlo o no? Tendrías el cinismo de defenderte?" (Haruka sonó demasiado molesta)
"…por favor Haruka, déjalo en paz" (Elizabeth salió de la habitación cubierta con una sábana)
"No voy a dañarlo…" (Haruka soltó al sujeto)
El hombre miró a Haruka aun con temor y se volteó a ver a Elizabeth quien caminaba hacia Haruka…
"Haruka…yo…debo disculparme contigo, tu no mereces lo que está pasando… diablos no sé qué decir, pero creo que está de sobra que te diga que te devuelvo tu palabra, estas libre del compromiso que tenias conmigo y puedes concentrarte en ser feliz con otra persona, puedes odiarme si lo deseas…fue bueno mientras duró" (Elizabeth acarició el rostro de Haruka y le regresó el anillo que simbolizaba su compromiso de amor)
"Comprendo…supongo que…es hora de irme" (Haruka empuño la mano con la que sostenía el anillo y bajó su mirada)
"En verdad lo siento Haruka" (Elizabeth se disculpo, pero Haruka levanto la cara con una enorme sonrisa)
"Haruka…estas bien?" (Elizabeth se alejo un poco de Haruka)
"Mejor que nunca preciosa" (Haruka acarició por última vez el rostro de Elizabeth y tomando su portafolio y sus cosas salió de aquel departamento casi corriendo)
"Eh…espera Haruka ese porta…" (El señor Rivers no terminó de decirle que se llevaba un portafolio nuevo de chocolates)
Haruka prácticamente corría riendo por los escalones para salir del departamento rápidamente llego a la puerta y corrió por la calle siendo observada por Elizabeth y su ahora ex jefe. Una inmensa felicidad de al saberse libre la invadía de pies a cabeza…desde hoy y para el último segundo de su existencia solo existiría una persona que ocuparía sus pensamientos, sus sentimientos, todo su ser y su corazón y esa persona era Michiru.
Corriendo por las calles logró distinguir en un aparador un bello violín que estaba a la venta y un extraño impulso la obligó a entrar a la tienda y comprarlo. Con el violín y el resto de sus cosas en mano, tomó pidió a un automovilista que lo llevara a algún camino lo más cerca que pudiera de Las Nubes. Miraba como pasaba aquel paisaje urbano, a medida que el camino avanzaba para dar paso a un hermoso paisaje rural, donde el verde del pasto coloreaba aquella viva imagen, después de pedir ayuda a un segundo conductor, pudo mirar algunas flores silvestres que lograron llamarle la atención, como si quisiera tomar cada hermosa flor para el amor de su vida, junto con la noticia de que llegaba para quedarse. Nada podía salir mal, en ese momento Haruka se sentía invencible, incluso la idea de pensar en ver al padre de Michiru hacia que pensara que podría hacerle frente fácilmente.
Por fin había llegado a ese sendero boscoso y caminaba con ese cosquilleo de nerviosismo en el estomago no sabía si se trataba de miedo, emoción, amor o tal vez ese sentimiento que le invadía cuando le tocaba ir a un lugar recién bombardeado a buscar heridos. Pero fuera el sentimiento que fuera, todo era opacado ante la imagen que se proyectaba de ella al lado de su hermosa Michiru caminó hacia donde la habían bajado del autobús por defenderla, a su paso encontraba fantasmas de aquel día cuando se conocieron y cuando apenada la bella violinista la encontró llorando, Haruka supo el motivo por el cual ella había dejado aquel instituto y pensaba en lo extraordinaria y valiente que era Michiru y la suerte que tenía de haberla conocido.
"Ya no estarás sola nunca mas Michiru, hoy y para siempre te acompañaré" (Murmuró parada frente a los arbustos donde se descubría la gran hacienda)
Aunque había descendido por un lugar diferente al que habían utilizado Michiru y ella para entrar a las nubes, el dulce aroma que desprendían los viñedos no podía ser otro que no fuera el de Las Nubes intentando esquivar un par de arbustos espinosos, logró distinguir una luz y su instinto la guio hacia ella. Se trataba del padre de Michiru…sin pensarlo y haciendo a un lado el miedo que tenia, se acercó hacia la mesa donde yacía el señor acurrucado en sus brazos casi dormido y ebrio…
"Señor Kaioh…" (Sin obtener respuesta, Haruka se acercó mas)
"Señor Kaioh…vengo a ofrecerle una disculpa…lo que hice estuvo mal" (La voz de Haruka logró despertar al señor que poco a poco fue reaccionando)
"Tu…lárgate de mis tierras" (Respondió con desprecio)
"Yo….mis intensiones eran buenas, yo solo quería proteger a su hija, se que fue un engaño y…" (Haruka se sentía cimbrada por dentro)
"Aléjate de mi hija!" (Gritó el señor con lagrimas en el rostro)
"Lo siento señor…pero esa es una orden que no puedo cumplir, para mi es como si me pidiera que dejara de respirar, que dejara de vivir porque su hija se ha convertido en una razón para despertar y vivir todos los días" (Haruka había abierto su corazón)
"Yo he regresado a decirle que amo a Michiru y a decirle que quiero pasar el resto de mi vida con ella" (El nudo en la garganta fue lo peor que pudo haber sentido en la vida)
"Te das cuenta de lo que me estas pidiendo? ERES UNA VERGÜENZA! Una desgracia para la humanidad! Eres una desviada y también tenias un compromiso con otra mujer! Eres escoria! DONDE DEMONIOS ESTA MI PISTOLA?" (El señor buscaba entre la oscuridad su mosquete sin tener éxito)
"Mi compromiso fue un error, fue por la guerra, yo me equivoque y estoy libre ahora, no siento ninguna culpa por amar sin ponerme a pensar en el género, no siento culpa de confesarle que estoy perdidamente enamorada de una chica tan maravillosa como es Michiru" (Haruka le mostró el anillo que era de Elizabeth)
"Patrañas! TE BURLASTE DE MI, DE MI FAMILIA, EN MI CASA Y EN MI PROPIA CAMA! ALEJATE DE ELLA!" (El señor le gritó con todas sus fuerzas mientras la empujaba fuera de sus tierras)
"LA AMO! NO LA DEJARE! QUIERO CUIDARLA, DARLE HASTA MI ULTIMO RESPIRO" (Haruka caminaba en sentido contrario, quería quedarse en Las Nubes pasara lo que pasara)
"Mi pistola, donde demonios esta mi pistola!" (El señor no vacilaba al tener la firme intensión de matar a Haruka)
"MICHIRU! MICHIRU!" (Sus gritos fueron lo suficientemente fuertes como para llegar hasta la hacienda donde todos dormían)
Michiru se sentó rápidamente en la cama con un enorme sobresalto su mirada permaneció fija hacia la pared con el trasudor y el calosfrío recorriéndole la espalda…
"Haruka…" (De inmediato se puso de pie y poniéndose la bata de dormir corrió por los pasillos para llegar a donde se encontraba la rubia)
Por su parte Haruka forcejeaba con el padre de Michiru…
"Me hiciste quedar como un imbécil frente a todo el mundo! Ni siquiera tuviste que ver en su problema! PORQUE QUIERES QUEDARTE CON ELLA?" (El señor le tiraba golpes sin cesar, siendo esquivados por la rubia)
Haruka gritaba el nombre de su amada Michiru, mientras que la musa, corría lo más rápido que podía para evitar que su padre matara a Haruka, como si se tratara de un ángel volando, ahí iba Michiru corriendo con esa hermosa bata a evitar algo que probablemente era inevitable…
"BASTA…BASTA! LA AMO…YO LA AMO!" (El señor seguía violento, como si estuviera poseído)
Tomando la lámpara de aceite que tenia sobre la mesa, intentó golpear a Haruka dando vueltas en vano, los intentos fueron violentos y sin duda alguna eran demasiado intensos, tanto que el hombre perdió el equilibrio y dejando volar la lámpara el padre de Michiru cayó por un desnivel que había en el suelo, ensuciándose casi por completo de tierra.
La lámpara se impacto fuertemente contra el suelo, quebrando el frasco que contenía el aceite; esto provocó que se regara el aceite y junto con él, el fuego que se esparció tan rápido como soplaba el viento…comenzando por una vid, la ruina de los viñedos de Las Nubes avanzaba a medida que una por una las vides se iban incendiando.
"Que he hecho…" (El señor miraba como se regaba aquel incendio)
Mientras que Haruka corría a apagar una vid, mojando su saco, corrió a intentar apagar una de las vides, mientras que Michiru, al darse cuenta de eso, se quitó la bata que traía puesta y mojándola en el barril de agua corrió a auxiliar a Haruka, el resto de los habitantes de aquel lugar, intentaron acabar con las llamas, sin obtener éxito.
El incendio perdió el control invadiendo el hermoso paisaje que hasta hace unas horas podría ser digno de ser pintado por las manos de una artista, ese esplendor, se había convertido en un infierno, el paisaje infernal de una pesadilla para la familia Kaioh, un mal sueño del que no se podía despertar, un calor sofocante entre cada uno de los viñedos hizo que el hermano de Michiru perdiera toda orientación y se acercara a uno de los viñedos en llamas, Haruka recordó su entrenamiento y saltó sobre los viñedos en llamas para poder llegar a él y apagarlo corriendo lejos de ese lugar. Todo el trabajo de generaciones se consumía poco a poco a medida que el fuego devoraba los delicados arboles de uvas, cada hoja, cada retoño de racimos, se calcinaba. Los sueños de generaciones venideras parecía que se extinguían a medida que quedaban cenizas.
Ante ese paisaje desgarrador, solo se podía escuchar el crujir de las vides cayendo al suelo ya sin vida, lagrimas silenciosas corrían por los ojos de la madre de Michiru, miraba a sus hijos corriendo de pequeños por ese lugar ahora fantasma, la abuela recordaba las cosechas, la venta, los festivales donde la familia hacía gala de su unión, de sus mejores racimos, de esos dulces descorches cada año. El abuelo recordaba a su hijo y en el monstruo en que se había convertido, un ser sin corazón, lleno de intolerancia, un ser capaz de acabar con los sueños de una familia, una persona tan fría que solo piensa en si misma y lo único que pudo hacer fue voltear a ver a su hijo sin nada más que lastima en su semblante, Michiru abrazando a Haruka solo miraba ese humo atormentador, sentía que su corazón se quebraba, a medida que el paisaje se iba esclareciendo, que mas hacer? Las vides se habían consumido hasta sus raíces.
Toda la familia se fue a lo alto de la hacienda, al tiempo que el sol salía dando paso a un nuevo día. El terreno que antes era Las Nubes ahora no era mas que tierra árida, quemada, tierra amarga que albergaba un sinfín de recuerdos.
Completamente derrotados, el llanto no se hizo esperar por parte del padre de Michiru, la desesperación se había apoderado de él, la culpa prácticamente no lo dejaba en paz y Michiru notó eso. Acercándose a él, Michiru se puso de rodillas ante su padre…
"Padre…" (Michiru miraba a su padre llorar como niño)
"Tenía miedo…hija mía…tenía miedo de perderte…a todos ustedes" (Toda la familia y los empleados de la hacienda lo miraban, todos sucios y llenos de cenizas)
"Yo nunca he conocido otra manera de amar…(acariciando el rostro de su hija y con lagrimas en el rostro)… podrías enseñarme?" (El Souta, cayó a los pies de su hija y la abrazó mientras lloraba insaciablemente)
La familia se consolaba ante los ojos de Haruka, que seguía contemplando el escenario desolador de aquel incendio, hasta que el abuelo interrumpió sus pensamientos…
"El fuego lo devoró todo…no hay nada que hacer, ni una semilla, ni una sola raíz para sembrar…Las Nubes….se acabó" (El señor Ryota suspiró y caminó hacia su familia)
Haruka suspiró pensando que esas palabras tenían mucho de razón…hasta que de pronto un recuerdo la hizo reaccionar, y corriendo aparentemente sin dirección alguna, solo volteo a ver a Michiru, y siguió su camino. Como si se tratara de un campo donde recién atacó el ejercito, Haruka llegó hasta aquel lugar donde estaban las raíces de la vid mas antigua de Las Nubes, las raíces de la familia, de ahí, solo pudo encontrar un viejo tronco sin apariencia de vida, como si fuera una mecha que salía del suelo aun incandescente, la tomó y comenzó a empujar con todas las fuerzas que podía imprimirle apalancó una y otra vez hasta que sintió que la tierra se aflojó lo suficiente como para extraer aquella vieja vid desde sus raíces. Gritando logró extraerla de la tierra con todas sus fuerzas y corrió hacia donde estaba la familia de Michiru que apenas se enjuagaba el tizne y las cenizas que le habían caído.
"Señor…señor, dígame…el fuego llego a las raíces?" (Haruka le mostró las raíces que había extraído)
"Es…la vid de la familia, haber" (Sacó rápidamente una navaja de su pantalón y cortó un pedazo de esa raíz)
Mirando con asombro el resultado, el señor se quedó sin habla…
"Esta…esta raíz…ESTA RAIZ ESTA VIVA! LAS NUBES VIVE!" (Todos se alegraron tanto que se abrazaron y se emocionaron)
Cortando otro pedazo de la raíz, el señor Souta volteó a ver a Haruka…
"Esta es la raíz de tu vida, la raíz de tu familia…estas amarrada a esta tierra y a esta familia…por compromiso, por honor…y por amor" (El señor volteó a ver a su hija mientras sonreía)
"Plántala…crecerá, como crece el amor de una persona hacia otra, por el alma, por el corazón y hasta por accidente, plántala hija mía" (Souta puso una de sus manos en el hombro de Haruka)
"Señor…yo…no se como hacerlo" (Las carcajadas no se hicieron esperar)
"Jajaja, Michiru…ayuda a tu pareja" (El señor Kaioh le entregó la raíz a Haruka y Michiru se le acercó para tomar sus manos)
Sus miradas se conectaron como siempre y ahora aun mas, Haruka no podía evitar tener una sonrisa y su felicidad irradiaba como si fuera el calor que emanaba el sol por la mañana. Las risas y la emoción invadían a toda la familia mientras que la rubia sacaba de su pantalón un bombón de lujo con el anillo que seria el sello de su compromiso de por vida, y poniéndoselo en el dedo, solo pudo decir un par de palabras…
"Te Amo tanto Michiru" (Haruka acarició la mano de Michiru)
La musa volteó a ver a su padre quien sonreía feliz por verlas juntas, miró a su madre y también veía la aprobación, miraba a todas las personas a su alrededor y tanto el resto de su familia como los trabajadores, se veían felices de poder verlas juntas, haciendo a un lado los prejuicios los juicios y cualquier mal pensamiento que pudiera existir en torno a ellas. El abuelo se desesperó e hizo señas a Haruka para que por fin pudiera sellar ese compromiso como debía ser, con un beso.
Haruka abrazó a Michiru y volvieron a mirarse a los ojos…
"Sabes que me podría ahogar en el mar inmenso de tus ojos?" (Haruka no dejó que Michiru respondiera y su aliento se fundió con el de ella en un suave beso)
La feliz pareja por fin se había unido en un compromiso de por vida, un compromiso libre de guerras, de amenazas y ataduras. La familia y el resto de los empleados de la hacienda aplaudieron y vitorearon el amor que nacería como crecerían las vides producto de aquellas raíces. Después de eso Haruka le entregó el violín a Michiru como regalo de bodas y el portafolio de chocolates al abuelo quien compartiría las golosinas con Souta.
Algunos años después, el paisaje de Las nubes volvió a colorearse de esos tonos rojos y verdes que lo caracterizaban. La hacienda más bella de la región volvía a ser el tema de conversación en el Festival de la Vendimia de ese año, entrando con gran estruendo y aplausos a aquel festival.
Ese fue el primer brindis que ofrecería Haruka después del incendio que devoraría años atrás los viñedos de Las Nubes.
"Amigos y hermanos….hace aproximadamente tres años, nuestros sueños, los sueños de mi esposa…de mi familia, casi se ven oscurecidos por el incendio que devoró casi toda la hacienda. Sin embargo como aquella ave mitológica renacimos de las cenizas y venimos a presentarles la muestra de que Las Nubes no se acabó, Las Nubes vive por sus raíces de amor, por sus raíces de honor, por las raíces de la familia, de la tradición. Porque no existen prejuicios, y porque siempre hay una nueva manera de amar." (Haruka quitó el corcho de la botella y sirvió las copas)
Una vez que todos tuvieron sus copas servidas, no hubo más que decir una última palabra ante las miradas orgullosas de la que ahora era y seria por siempre su familia…
"SALUD…"
MT22
