Capítulo 2
Su mañana comenzó como cualquier otra, el despertador proyectando la hora en el techo de su habitación y emitiendo las noticias matutinas le hicieron abrir los ojos con animos renovados.
La ultima semana no había sido del todo buena, el motivo Itachi Uchiha, su mejor y mas cercano amigo había enfermado en esos dias acabando incluso en el hospital, pero hoy todo cambiaba porque por fin regresaria a la escuela y la alegria de verlo nuevamente no podía ser superada por nada.
Incluso los nervios que conservaba de semanas anteriores motivo de su participación en la competencia de nado quedaron opacados con la llegada de ese nuevo día, se alistó a toda prisa para salir corriendo al ya conocido punto de encuentro en el parque, pedaleba calmadamente llenando sus pulmones del reconfortante ambiente matutino, siendo deportista inhato el aire puro y la actividad fisica por minima que fuese lo llenaba de energía.
Tomó el camino largo como era su costumbre dando un par de vueltas a la plaza antes de detenerse a esperar a sus acompañantes, no paso mucho cunado divisó a lo lejos las dos ya muy bien identificadas bicicletas aproximendose hacia el.
-buenos días Itachi-san, Sasu-chan!- saludo sonriente
El escuchar la voz del menor devolviendole el saludo le alegro sabiendo que si tenía el humor para bromear singificaba que ya no estaba tan preocupado por su hermano y por consiguiente este debía estar mucho mejor de salud.
Kisame sabía que al moreno le incomodaban esos temas, el haber pasado momentos criticos de su infancia en un hospital le había creado cierta fobia que no se atrevería a despertar, miró su expresión agotada preguntandose si realmente todo estaba bien pero tras la indicación del mismo para continuar no pudo hacer mas que seguirlo de cerca.
Las clases comenzaron despues de algunos saludos y bienvenidas a su amigo antes ausente, trato de prestar atención despues de todo esa semana sería ligera debido al festival deportivo organizado cada año en su escuela, ese día participarían algunos de sus amigos, Deidara en atletismo como corredor, Konan en el partido de voleibol como capitana del equipo femenil y Sasori en tiro con arco, a él le correspondía mañana, la competencia de nado siendo el favorito no solo en el instituto sino también temido por las demás escuelas participantes, también estaría Kakuzu como capitán del equipo de Karate y claro, el evento principal, el juego de liga de fútbol americano en donde Hidan, Pain y el mismo Itachi tenían los puestos más destacables, no por nada eran los preferidos del entrenador y protegidos en la escuela por la fama que sus victorias le daban al colegio.
Cada uno era excelente en su categoría, los mejores en todo el instituto y como muestra de apoyo todos estarían presentes en cada contienda, notaba la emocion en el rubio que movia con insistencia su pie bajo la mesa de trabajo mirando de vez en cuando el reloj colocado sobre la pizarra, sería el primero en competir y no podía esperar más.
Escuchó una pequeña exhalación a su lado, se volvió mirando a Itachi, sus ojos casi se cerraban y su cuerpo cedía casi por completo a su propio peso apoyado en la butaca, le vio cabecear un par de veces, y en un acto inconsciente miraba intermitentemente a su compañero y al profesor , como cuidando que le fueran a regañar, le hablo un par de veces cuidando el volumen de su voz, pero parecía no escucharlo, una vez más cabeceó logrando que sus brazos cruzados frente a el se abrieran un poco encogiendo su hombros, algo no estaba bien y lo confirmó al notar algo de sudor surcar por su frente, entonces escuchó los pasos del profesor y la voz adulta llamando a su amigo.
No paso mucho tiempo cuando se vio sosteniendo el peso del Uchiha camino a la enfermería, apenas lo recostó este cayó por completo en la inconciencia, suspiró escuchando la suave voz de la doctora diciéndole que no se preocupara, que ella cuidaría del moreno, debía volver, el receso estaba comenzando y solo tenía ese tiempo para alcanzar a sus amigos y presenciar (no muy tranquilo) las competencias del primer día del festival deportivo.
Caminó por los corredores completamente perdido en sus pensamientos, si bien era cierto que ya había pasado tiempo…bueno no le gustaba la idea de ver sufrir a Itachi, aun cuando para él hubiese sido complicado, Itachi era un caso especial y no podía dejar de pensar en qué hacer para que todo ocurriera lo más tolerablemente posible.
-hey Kisame!
Se volvió al escuchar una voz conocida encontrando a Kakuzu al inicio de las escaleras mientras el resto de sus amigos subían hasta la azotea de la escuela, era el único lugar con la suficiente privacidad para poder hablar tranquilamente, el moreno cabeceó un poco en señal de que les acompañara, sonrió y se encaminó a paso lento, lo primero era saber si ellos creían lo mismo que él.
La luz del día lo cegó por unos instantes tras cruzar la puerta metálica, Hidan y Deidara peleaban por un lugar cerca de la reja al borde del edificio mientras el resto tomaba asiento y abría sus almuerzos dispuestos a compartir, tal y como cada receso, sin mediar más se acercó al grupo colocándose entre los dos que discutían y recargando su espalda en el enrejado en un gesto un tanto estresado.
-sucede algo?- pregunto la única chica de grupo mientras le extendía un pequeño bol de arroz
-yo…-Kisame los miro un tanto dudoso, tomo el envase que le ofrecía y suspiró –creo que Itachi…creo que volvieron…
Sus palabras paralizaron a los presentes, todo movimiento se detuvo, podía notarse miedo en sus miradas, ansiedad, preocupación.
Aun recordaba lo sucedido con cada uno de ellos, el que la "realidad" volviese después de tanto tiempo había sido traumático para cada uno de diferente manera, algunos lo habían sabido manejar, otros lo habían recordado a muy temprana edad e incluso en soledad, después de todo no se "reencontraron" al mismo tiempo, todo fue muy gradual.
Su mirada se perdió en Sasori que estaba casi frente a él, aquella marca adornaba su brazo derecho desde hace años, pensó en aquella tarde en el hospital, cuando se enteró que su amigo se había hecho daño así mismo, había rebanado su extremidad con una navaja, un corte extremadamente exacto en torno a la curvatura del brazo, no tardó mucho en comprender que no era lo mismo, no podría "volver" a formar el mismo parte de su arte, ahora la cicatriz solo parecía una unión, una fina línea que parecía juntar parte de su brazo cercana al codo, gracias a jashin que su mentalidad fuese la de siempre y admitiera que solo era una prueba, algo que no se volvería a repetir.
A su mente volvió cada relato, cada acto que presenció, la depresión de Konan al recordar su infancia, los hasta cierto punto cómicos intentos de Pain por clonar ratas diciendo que era el comienzo de un gran avance en la ciencia, los problemas en que Kakuzu se había metido hace unos años por involucrarse con pequeños grupos mafiosos…los intentos suicidas de Hidan y Deidara.
Ambos habían sido los más difíciles y recientes, se volvió al notar un ligero temblor en el rubio y su vista perdida en el vacío formado por la altura del edificio, no buscaba hacerse daño como el religioso que tras algunos incidentes comprendió o al menos acepto en gran medida que no era del todo inmortal, aun a veces llegaba con heridas o cortadas pero para como las cosas habían comenzado era un gran avance, pero Deidara no, el solo rememoraba aquellos días, el cruzando el firmamento, sintiendo el aire contra su rostro, siendo libre, su mano se posó en el enrejado transmitiendo el bamboleo de su cuerpo a la estructura, su respiración parecía agitada, entonces, por unos segundos todos volvieron de su estupor.
Sasori de cercó tomando la mano que se posaba en la barrera, sujetó su rostro en un intento de llamar su atención, su mirada parecía perdida.
-Dei…-le llamó suavemente viendo como este parpadeaba repentinamente como reacción a su tacto- estas bien?, respira si?...tranquilo
Deidara suspiro, sintiendo un escalofrió, su cuerpo aun temblaba, sonrió y con ayuda del pelirrojo volvió a tomar asiento.
-estoy bien…lo siento- se disculpó-l-les dije que no volvería a suceder…y así será- aseguró intentando esbozar una sonrisa
Los ánimos parecieron calmarse un poco, no era un tema que les gustase tocar, apenas el verano anterior el rubio había pasado por ello y las secuelas parecían seguir haciendo mella en él, había intentado saltar de la cafetería en donde trabajaba medio tiempo, aún sentía que en el momento justo una hermosa ave blanca lo atraparía en el aire, por suerte los rescatistas alcanzaron a sujetarlo desde el piso inferior y tras salir con un par de costillas rotas y algunos golpes, no había vuelto a intentar nada parecido.
-perdón no quise preocuparlos- soltó Kisame en tono arrepentido-pero…es el último, solo falta él y…creo que llegó
-ahora que lo dices…si he notado algo ausente al Uchiha bastardo, se ve más…como el-comento Hidan recostándose en el piso y mirando las numerosas marcas en sus brazos- sabemos lo que es-murmuró-quizás solo necesita tiempo…
-conoces su pasado Hidan, es el peor de todos-comento apesadumbrado el Hoshigaki-quiero ayudarlo pero no sé si…
-…él lo permita-completó Deidara siendo ligeramente abrazado por Sasori, sonrió tranquilizadoramente- es difícil, lo se…yo mismo…vamos me costó trabajo acercarme a él después de recordar todo pero si alguien puede ayudarlo, ese eres tu Kisame
El resto del día fue vacío, después del supuesto lanzado por Kisame las cosas se tornaron complicadas y aún en ese estado todos cumplieron con su labor, Deidara corrió como nunca en la competencia ganando con mucha ventaja y dejándose caer tras cruzar la meta soltando un silencioso llanto reprendiéndose por aquellos días en los que evitó tanto al Uchiha, en los que lo desprecio de nueva cuenta, en los que pensó que era la misma persona.
Uno tras otro, evento, juego, contienda, daba igual, aun triunfando no se sentía igual, hasta que todo terminó y pudo "huir" Kisame salió corriendo a la enfermería, comenzaría llevándolo a su casa, procurando su buena salud, era importante que primero estuviera bien y después ayudarlo a asimilarlo todo, abrió la puerta viendo su semblante tranquilo, entró colocándose junto a él intentando despertarlo con un suave movimiento.
Vio como abría los ojos lentamente, algo desconcertado y sonrió recordando aquellas noches en medio del bosque en el que el Uchiha se permitía confiar en el para que velara por su sueño, trató de sonar calmado, casual incluso creyendo el mismo que nada había pasado, tanto que logró descolocarse por completo cuando su amigo salió corriendo de ahí sin esperar siquiera a que le acompañara, lo siguió a toda prisa apenas se recuperó de la sorpresa pero después de la agitada carrera hasta la puerta de su casa solo logró ver como este la cerraba prácticamente en su cara.
No había más, eso lo comprobaba, debía darle un poco de espacio, a lo lejos vio el automóvil de su tío acercarse, la relación con Madara era buena, le conocía ya como el mejor amigo de su sobrino y eran numerosas las veces que se quedaba a cenar o incluso a dormir en la casa sin embargo estaba consciente de que no era oportuno estar ahí, dio la vuelta perdiéndose en la esquina de la calle, el mismo se encargaría de que todo saliera bien.
…
Los ritos de júbilo inundaban las instalaciones, los alumnos corrían de un lado a otro haciendo notable el caos y la emoción del día, algunos fuegos pirotécnicos se escuchaban desde el patio principal y aun cuando fuese mitad se semana las clases parecían haber pasado a más de un segundo plano.
No era sorpresa que para todos ese día significara tanto, cada año el segundo día del festival era una locura y solo por el partido de americano, no es que el resto de las competencias no importasen pero ese partido era el que colocaba al colegio siempre en boca de todos, motivo de conversaciones durante semanas e impulsor de energía para las contiendas del resto de la jornada, claro que nadie quería desmerecer el día que el equipo ganara así que prácticamente cada competencia se tenía ganada.
Estaba nervioso, no podía negarlo, era obvio que ganaría después de todo conservaba esa gran habilidad, claro que siempre la moderaba para que las cosas no fueran muy injustas, pero eso no era motivo de su estado, los malditos horarios habían sido casi empalmados y en ese momento, justo en el que él estaba parado sobre la base de aquella gran piscina, sus amigos, incluyendo a Itachi debían estar en el calentamiento para el juego, no podía culparlo, sabía que era importante estar en forma, pero no podía evitar sentirse algo solo.
Mientras sus contrincantes se estiraban y preparaban para el pitido inicial el volvió su atención a las gradas, Deidara, Sasori, Konan…sonreían gritando su nombre, seguían Kakuzu…Pain…un segundo! Pain?, Hidan, Itachi! Que se supone que hacían esos tres ahí? Debían estar calentando, a un lado de ellos pudo ver a Maito Gai, el entrenador del equipo y profesor más extraño de todo el colegio.
La intriga se reflejó en su rostro ganando algunas risas de sus camaradas incluso vislumbro una muy sutil por parte del Uchiha, inconsciente mente sonrió bobamente al ver a al Sensei levantando el pulgar y curvando sus labios en muestra de apoyo, Gai siempre lo había apoyado aun cuando no le correspondiera su categoría retándolo en un sinfín de ocasiones, suspiró cerrando los ojos con ánimos renovados, al diablo su pobres contrincantes patearía sus traseros y daría al público la gran victoria que esperaban.
Apenas alcanzó a ponerse en posición cuando el silbato sonó, se sumergió en el agua escuchando a eco los gritos y chapoteos, era de esperarse y en menos de lo pensado ya estaba sacando la cabeza a flote buscando inmediatamente a sus amigos, solo sonrisas, gritos, animo, una vez más Itachi sonrió, cerrando los ojos como si sintiese algún tipo de descanso, apenas su miradas se cruzaron por una fracción de segundo el entrenador agito la mano haciendo salir a los 3 jugadores camino al campo.
Kisame salió deprisa sin siquiera mirar el marcador, corrió por su toalla ignorando a quien se cruzaba en su camino hasta que llegó con sus amigos bajo la zona de graderías, Konan se le lanzo a los brazos.
-sabía que lo lograrías Kisame!- le sonrió apartándose lentamente- eres cruel, no les diste oportunidad- le recriminó a broma
-y-yo…lo siento- sonrió apenado sintiendo algunas palmadas en su espalda- y…am…que sucedió? Vi a Itachi y los chicos…
-Gai sensei les dejo venir con la condición de que dieran lo mejor en el juego- respondió Deidara sintiendo algo de pena por sus amigos- ahora mismo deben estar calentando
-faltan veinte minutos para que comience, Zetsu se adelantó a apartar lugares- comentó Kakuzu comenzando a avanzar a la salida
-bien denme cinco minutos y los alcanzo
Kisame corrió a los vestidores cambiándose el bañador en tiempo record, corrió a través de los campos deportivos con el cabello completamente empapado y cojeando mientras se calzaba uno de sus zapatos, llegó derrapando y buscando con la mirada al grupo, algunos manoteos y silbidos le ayudaron a ubicarlos y sin más se plantó completamente agitado sentándose a un lado de sus compañeros artistas.
-cielos, te has tomado muy enserio lo de los cinco minutos- se burló el rubio
-no podía hacer menos, este es el momento clave en todo el festival además….- sonrió cambiando casi inmediatamente su expresión a una más seria- hablaré con Itachi apenas termine el partido
La intención se entendió de inmediato, algunos gritos les hicieron voltear su atención al campo en donde el equipo salía ovacionado para comenzar el partido, Gai les daba ánimos palmeando a cada uno mientras pasaban frente a el en formación.
Kisame no pudo evitar sonreír, estaba a la orilla de las gradas y podía ver claramente a sus amigos, a Itachi, se mostraba serió, concentrado, sus ojos permanecían cerrados y sus brazos cruzados escuchando atentamente las instrucciones de su entrenador.
El Hoshigaki se volvió al borde del patio de juego la reja que separaba la preparatoria de la secundaria estaba atiborrada de aficionados, ahí justo en medio del caos vio a Sasuke, riendo y aparentemente discutiendo con un joven rubio, a pesar de su forma de ser tan reservada e inclusive apática el estaba ahí apoyando a su hermano y mas que obvio para ojos de Kisame, estaba sumamente emocionado.
Por fin el juego dio comienzo, el equipo visitante parecía preparado, la mayoría de sus jugadores eran grandes, como si fuese un equipo de Kakuzus y Kisames hambrientos de sangre, pero como bien se dice, no solo la fuerza gana y ellos tenían un grupo hábil, inteligente y con el genio Uchiha como QB*, sin mencionar al corredor estrella que era Hidan y al receptor sin fallas Pain, eran un arma indestructible.
El juego paso sin mayor percance estaban en el segundo cuarto con 7 puntos de ventaja y el valón en sus manos, sin embargo Kisame estaba cada vez más tenso, la emoción del momento no dejaba que los demás lo notaran pero el si, el era quien mejor lo conocía y sabía que algo estaba mal con el Uchiha, si bien no había fallado, sus movimientos no eran los que deberían ser.
La jugada comenzó y la defensiva avanzó bloqueando el ataque al instante, Itachi retrocedía buscando la manera de lanzar al valón a Hidan pero lo tenían cercado, fue visible para todos como el moreno bajaba lentamente el brazo como cediendo la partida, una grita se abrió entre el muro de defensa y un enorme jugador corrió sin perder tiempo tacleando violentamente a Itachi, el sonido de los cascos impactando ensordeció la cancha, ambos cuerpos cayeron al suelo estrepitosamente mientras parte de ambos equipos corría hacía el par.
El reloj se detuvo y Pain y Hidan corriendo a quitar de encima el peso de su amigo, el jugador reía mientras se sentía alejado de su contrincante.
-quítate de en medio bastardo!- el alvino lo jaloneó hasta tirarlo lejos del moreno
-Itachi!, hey Uchiha! Despierta!
El pelirrojo trataba de reanimar a su amigo que yacía inconsciente en el campo cuando los servicios médicos acompañados de su entrenador llegaron junto a él haciéndolo a un lado para atender al herido.
-Itachi? Me escuchas?
Gai palmeo su rostro entre las rejillas del casco pero este no respondía, con ayudada del medicó retiraron cuidadosamente el equipo notando como un hilillo de sangre salía de su ojo derecho y corría por su mejilla hasta perderse en su oscuro cabello.
-mierda! Eso es sangre?- preguntó ante lo obvio un preocupado jashinista- que le paso?...el, v-va a estar bien no?
El médico le pidió paciencia mientras revisaba al moreno, lentamente se deshizo de las hombreras rompiendo el jersey* y tanteado el magullado cuerpo.
-se fracturó la clavícula- anunció con seriedad, revisó sus pupilas- quizás tenga conmoción en el cráneo... necesitará radiografías- miró al mayor- tenemos que sacarlo de aquí.
-y ese es su mejor jugador?...no son más que una bola de maricas- la voz del jugador culpable del estado del moreno logró la atención del equipo
-ahora si mierda! Acabas de firmar tu sentencia de muerte!- y sin más Hidan se arrojó contra el sujeto aun cuando pesaba el doble que el
El caos invadió inmediatamente el campo de juego, ambos equipos peleaban mientras que algunos aficionados bajaban de las gradas y los profesores hacían un intento por frenar la violencia.
Kisame estaba paralizado, veía a su amigo ser subido a una camilla y a Hidan colgando de la espalda del jugador, por un segundo cruzó miradas con Pain quien apenado negaba con la cabeza, en una señal le hizo ver nuevamente el enrejado y entonces vio a Sasuke intentando desesperadamente de treparlo para llegar al otro lado pero sus amigos lo detenían mientras muchos más cruzaban y se unían a la pelea, su vista volvió al pelirrojo quien le sonrió alzando lo hombros haciéndolo saber que no le quedaba más que ayudar a Hidan y proteger al equipo, se volvió mirando a sus amigos quienes le sonrieron diciéndole que irían detrás de él.
Kisame asintió y con un salto bajó de las gradas, gritó a Sasuke y apenas obtuvo su atención le hizo señas para que le siguiera al estacionamiento, si no lo dejaban llegar a su amigo en el colegió lo encontraría en el hospital.
…
Uno mas ;) -
