La historia está pensada para pura diversión, no tengo la propiedad de Hannah Montana ni de Wizards of Waverly Place.

VII. Adivina quién... quiere con tu pretendiente

Miley viajó a New York junto a su familia, amigos cercanos y el patrón de su hermano Jackson, Rico. Confundió a Alex Russo con su némesis Mikayla ante su impresionante parecido, y la bruja planea arruinar su concierto sólo porque no quiere ir.

La cantante visita la subestación esta vez como Miley Stewart, y va acompañada sólo por su mejor amiga Lilly y el novio de ésta, Oliver.

—Oye, Justin mira quien vino hoy a la subestación—. Señala Alex a la persona que recién llegó.

El hermano mayor de ella fue a la guarida a arreglarse y, usando magia, se viste formal y hace un arreglo de flores. De nuevo regresa al restaurante y se acerca con su pretendida ante la perplejidad de Alex.

—Miley… te había estado buscando ayer, no supe cuándo te fuiste—. Le explica. —Me tomé el tiempo de pedir que te hicieran esto, y quería darte la bienvenida a la ciudad.

—Les recuerdo que la casa nunca invita—. Comenta en voz alta Jerry, suponiendo un ofrecimiento de comida gratis.

—Puedo invitarles algo a ti y a tu amiga—. Continúa Justin, y allí su hermana se golpea la frente con su mano en señal de que no puede creer semejante error.

—¿Y yo qué?— refunfuña Oliver.

—Él puede pagar por nosotras, no hace falta que invites… te llamas Justin ¿verdad?— menciona la cantante.

—¡¿Qué?— grita aquél.

—Así es, Oliver nos… invitó, y el que invita paga—. "Sugiere" Miley.

—Sí, mi nombre es… Justin—. Dice el mesero entrecortado.

Tras una mirada de su novia, el chico acepta con gusto y ordena también para él mismo. Al terminar la orden Justin ya no estaba con ellas y en menos de un minuto los sándwiches estaban listos y servidos.

—Si así fuera Justin para servir a todos podría ser mesero en caso de no ser el hechicero de la familia—. Comenta en sarcasmo Jerry.

El pretendiente y la pretendida se sientan uno frente al otro mientras Theresa se alegra por su hijo, Max se fue a la guarida y Alex siente náuseas, pero nada de eso existe para ellos, ni hablar para la pareja oficial que son los amigos de Miley. En algún momento ésta se sentía con cierta incomodidad por no apartar un poco la mirada del chico. De nuevo la hermana de él hace un ademán de molestia ante la situación. Y por si algo le faltaba a la escena, llega Harper a la subestación.


—¡Alex, estoy muy emocionada porque hoy es la firma de autógrafos de Hannah Montana!— comenta emocionada dirigiéndose a su amiga.

—Harper, la firma de autógrafos fue ayer y según la agenda de papá mañana firma en todos los patrocinadores… ojalá la echen—. Responde la bruja.

—¡¿Cómo dices que dijiste?— Reacciona instantáneamente la cantante a pesar de no llevar la peluca, para luego acercarse a ella con muy mala cara, —mira gemela perdida de Mikayla, si… ¡Hannah! ¡Si a Hannah no la echan es porque… tiene mucho carisma y le cae bien a todos los…!

—¡¿Y tú qué haces sentada con mi Justin?— le recrimina Harper a ésta.

—Harper, aclaremos algo—. Se levanta el susodicho y se acerca con las tres. —Yo no soy tu novio, he tenido tres y ninguna acabó precisamente bien.

—¿Y por qué me dices gemela de Mikayla? ¿Por qué tú y Hannah piensan que soy una cantante materialista e interesada?— se queja ahora Alex.

En ese instante Max baja al lugar y le muestra a su hermana la wiki-biografía de Mikayla, una artista pop que participó con Hannah en algunos programas y conciertos que además fue destrozada por la crítica cuando sacó su disco.

—¡No me parezco a ella!— dice la de cabello oscuro, respuesta que genera incredulidad en los demás.

—Como sea, ¡no te acerques a Justin!— le exclama la diseñadora a Miley, quien acto seguido le da un abrazo al hechicero y se sienta para terminar su desayuno junto a sus amigos, paga y se va. Poco después Justin se desmaya causando preocupación en Harper y Theresa.

Mientras Miley y Lilly veían un programa de televisión sobre una familia muy extraña que tenía una bebé de un año y Jackson y Oliver hacían el puesto de Rico para el concierto, para el cual sólo quedan dos días, por fin Justin ha despertado de su desmayo.


—Justin, ¿estás bien?— pregunta aún espantada su mamá.

—Creo que estuve en el cielo…— contesta en voz baja el chico.

—¿Estuviste? Ni siquiera parece que despertaste—. Se burla Alex.

—Por eso estuve, porque sé que tú nunca verás el cielo—. Menciona con ironía él.

—¿Conociste a Dios? ¿Cómo es?— duda Max.

—…Es muy parecido al profesor Crumbs…— le responde. —Barbón y de toga blanca.

Eso provoca cierta decepción en el preadolescente, que se va a su habitación en cierto modo deprimido.

—Esperen… me acabo de dar cuenta de algo…— dice pensativa la hermana de en medio. —¿Por qué esa niña conoce a Mikayla si se supone que no tuvo ningún éxito?

Continuará


Ojalá les guste, niñas y niños, si no es así pues espero comentarios. Ya casi termino y voy a cumplir el año con esta historia. ya veremos qué se me ocurre para el siguiente capítulo y a ver si ya hago que esto vaya más rápido... parece las series originales

Hasta pronto