Las series de Hannah Montana y Wizards of Waverly Place son propiedad de la empresa Disney. Sólo escribo por diversión.
IX. ¿Qué voy a hacer?
Miley y su familia consiguieron una presentación para su alter ego Hannah Montana en New York, donde han topado más de una ocasión con la familia Russo, compuesta por Jerry, Theresa y sus hijos Justin, Alex y Max.
Dean Moriarty, novio de Alex, la invitó al concierto de la cantante sin consultar si quería o no ir, y la hechicera decidió hacer justicia por su propia mano y arruinar el show de Hannah. Ayudada por Justin, logró hacer que ésta se quedara sin voz. Ahora se dispone a revelar el secreto, mientras Miley sufre tras haberse quedado muda.
—Miley, dime cuántos dedos ves—. Le enseña Lilly su mano ante lo que la cantante hace un gesto de molestia.
—Lamento mucho interrumpir su ruidosa plática, tal vez esto le sirva a Miley—. Interrumpe Robbie ingresando abruptamente a la habitación con una pizarra y plumón deleble en manos. —No porque no puedas hablar no significa que no puedas expresarte.
—Creo que lo mejor que podemos hacer por el momento es irnos a dormir. Se hace tarde, ya averiguaremos qué hacer—. Sugiere la amiga de la cantante, quien sólo se queda pensando mucho tiempo, hasta que el sueño la vence.
Durante la noche, una persona aparece en la habitación de Jackson y Rico. Era Alex utilizando anteojos de sol y una trenza de cola de caballo. Miró un pedazo de hoja donde tenía escrito un conjuro, y lo lanzó, desapareciendo al instante.
La bruja aparece en la casa de la familia Stewart, sin embargo llena de artículos de lucha libre norteamericana en un lado y de fotos, discos y objetos de Hannah Montana del otro. Imaginando algo, ella se dirige hacia la sección de los luchadores y encuentra a Jackson aumentando una colección.
—Vaya lugar es este, pareciera que es de un nerd…— comenta burlescamente Alex, cuando ve al hermano de Miley leer en voz alta la revista de luchas mensual. —De acuerdo, creo que no tanto.
—¡¿Quién está ahí? — comenta él al voltear alterado y mirar a la chica. —¿Quién eres tú?
—No lo puedo creer, con unos lentes y un peinado nuevo nadie te reconoce de verdad—. Se dice ella a si misma antes de hablar con Jackson. —Tú eres el primer novio de Hannah Montana, quiero respuestas ahora mismo o… sufrirás… las consecuencias. Sí, eso.
—¿A qué te refieres? — duda el joven, aún sin entender qué pasa. Acto seguido Alex lanza un hechizo más, amarrándolo contra una pared con cinturones de campeonatos de lucha tamaño real.
—Quiero que me digas ahora mismo quién es Hannah Montana—. Exige ella, aprovechando su ventaja en las circunstancias. —No su trayectoria, su verdadera identidad.
—Yo... ¡no sé de qué hablas! — llora el muchacho ante la tortura.
—¿Estás seguro? — cuestiona Alex, acto seguido prepara su varita. —Unos son malos otros se tensan, pero todos digan lo que piensan.
—Yo nunca fui novio de Hannah Montana, de hecho no puedo serlo porque no me agrada—. Comienza el hermano de la cantante. —Además que es mi hermana y pensó en Hannah Montana porque no quiere ser famosa luego de haber visto por qué pasó papá, su nombre es Miley y…
—¡¿Qué? — Alex exclama sorprendida. —No creo que sea… no puede ser, ¿verdad…?
Acto seguido desaparece, y Jackson despierta sugiriendo no comer tanto antes de dormir. Inmediatamente cae de nuevo en brazos de Morfeo.
Alex se fue a dormir sin considerar mucho las palabras de Jackson y tenía un rostro de gran satisfacción. Tendría a su enemiga de rodillas y no habría concierto, lo que ella buscó estos días.
Al llegar la mañana ella se presenta a la subestación con sonrisa de oreja a oreja y de muy buen humor. Espera las noticias para ver cómo Hannah queda ridiculizada pues no iría a las firmas de autógrafos programadas.
—A la guarida, debo hablarte—. Le susurra Justin al acercársele. Acto seguido se reúnen en el lugar mencionado. —¿A dónde fuiste en la noche, Alex?
—Fui a averiguar algo de Hannah, pero es que no me lo vas a creer—. Intenta contestar su hermana. —Es que ella es…
—No me estés saliendo con estas cosas, dijiste que sólo querías arruinar el concierto—. La interrumpe él. —Y quiero que me expliques por qué están todos los ex-novios de ella.
—Justin, no sé cómo tomes esto pero aquí va…— explica Alex y toma aire. —Tu amiguita esa Miley es Hannah Montana.
—¿De qué estás hablando, quién te dijo eso? — de inmediato cuestionó su hermano.
—Uno de los supuestos ex-novios de Hannah, que resulta ser en realidad su hermano—. Contesta ella.
—Es… eso es mentira, yo lo sabría—. Reniega incrédulo Justin. —No puedes haber averiguado algo antes que yo, estás mintiendo porque Miley es más bonita que tú.
—Justin, tú estás idiotizado por esa chica, igual que lo has estado por otras, no sabes ni qué sucede a tu alrededor—. Injuria la bruja.
Indignado, su hermano abandona la guarida con visible molestia. Acto seguido el teléfono de Alex suena y al ver que se trata de Dean, contesta de inmediato.
—Hola, Dean, ¿qué tal? — habla Alex con cierto cinismo.
—Oye, Russo, mira el canal de espectáculos—. Le dice su novio, a lo que ella accede
—Hannah Montana intentó dar una declaración hoy, pero ¡no habla! ¡Está escribiendo con una pizarra explicando que perdió la voz! — explica un individuo de E! en afán de sonar sensacionalista.
—Bueno, creo que esto no es bueno para ella—. Ironiza la chica.
—¿Qué pasará con el concierto? ¿Dónde quedarán todas las personas ansiosas por ver a Hannah? — preguntaba una tras otra el reportero. —¿Qué harán los novios que deseaban llevar a sus novias para dedicarles una canción? ¿Por qué me importa teniendo la nota?
—Dean… te llamo más tarde—. Murmura Alex antes de colgar, ya no tiene esa satisfacción que la acompañó hasta minutos antes. Recordó las palabras de Jackson y que Justin no le creyera cuando le contó que Miley es Hannah Montana. Al bajar a la subestación vio a su hermano dejándole un mensaje de voz a ésta invitándola al concierto. Gira y es golpeada por un sombrero de viga que llevaba puesto Harper, quien recién llegaba a buscarla. Quedó inconsciente…
Continuará
Uno más… supongo
