Los Mentalistas: Primera Generación.

.

.

.

La Visión.

La cafetería del Instituto de Forks, era unos de los tres lugares más grandes, el auditorio y el campo de futbol era los otros. En él se encontraba varias mesas y sillas decoradas de azul y amarillo, que era los colores del instituto. La cafetería estaba dividido, a diferencia de otros lugares aquí era por clanes u grupos, aquellos que éramos no-normales podía notar la diferencia, la mayoría de la área derecha estaba conformada por clases no-normales y el resto por humanos normales.

Muchas veces pensé que era raro estar allí, por que el 50% de lo que estaba en esa cafetería éramos no normales, mis padres una vez comentaron que Forks era uno de los pocos lugares donde podíamos estar escondido de gente curiosa. Tenía entendido que había varios lugares en los cuales había diferentes comunidades como la que estaba aquí, en Alemania e Italia era las más importantes.

En el mundo había alrededor de cinco grupos que se protegía unos con los otros, pero que al mismo tiempo era un odio que se sentía, irónico. Los más antiguos era Los Hechiceros, Baltazar era su líder supremo, con el paso del tiempo, se fueron dividiendo alrededor del mundo, pero su sede principal estaba en Alemania.

Los Quiluates, era los protectores de los humanos, ellos intentaba que cada uno de los humanos siguiera su curso como tal, buscaba la formar de que ningún crimen se organizar de parte de nosotros, Billy Black era su líder supremo, ellos creía en antiguas leyendas de indios americanos y poseía reglas estrictas, sin embargo era el don de rastreador los que los hacia letales.

Los Nómadas era el caso de rebeldía aparte, era un clan que hacia lo que quería, cuando ellos quisiera, la mayoría de las veces asesina humanos solo para demostrar lo débiles que era, Charlie muchas veces ha tenido que intervenir para que eso no ocurra, Vladimir y Stefan Berezutski, era los supremos líderes, fueron el primer clan en compartir responsabilidades.

El cuarto grupo era el más temible de todos, estaba ubicado en Italia fue conformado por Aro Vulturis con sus hermanos, es el primer grupo más grande de todos, Aro se encarga de coleccionar y entrenar aquellas personas con dones especiales, para luego usarlos para asesinar y destruir fortaleza, Aro fue aprendiz de Morgana, una vieja hechizera.

El ultimo clan era los Cullen, Peter Cullen era el líder hasta su muerte, hace un tiempo atrás, todo el mundo culpa a los Vulturis pero la verdad no hay prueba de ellos, actualmente era Carlisle el líder, ellos era los más desapercibidos de todos los clanes, intentaba darle la normalidad aquellos que quisiera estarlo. Era el segundo grupo con más personas.

-Tierra llamando a Bella –dijo Ángela riéndose y parpadee varias veces mientras la miraba, mis mejillas se volvieron de ese color rojo, suspire.

-¿Decías? –dije y agarre mi botella de agua para darle un trago, ella rodo los ojos mientras realizaba un pequeño bufido.

La Escuela Secundaria de Forks no era la excepción a todo el caos que conllevaba estos clases, la secundaria era un campo de batalla diario, clanes haciéndose bromas pesada solo para causar caos y asustar a los humanos, me encogí en solo pensar en el trabajo que hacia los Quiluates.

- ¿en qué piensas? – me pregunto Ben, Benjamín era uno de mis mejores amigos y bueno porque no novio de Ángela, el pertenecía al Clan Cullen. Su don particular era el poder manejar las cuatro etapas de la naturaleza.

Los mire y les dedique una corta sonrisa; - solo estaba pensando en los lideres…- susurre comiendo mi pizza la cual estaba algo fría, él me miro extraño y Ángela simplemente no me prestó atención Ángela era del clan de los Hechiceros, y tenía una forma de pensar muy amplia y distinta a la mía.

- la otra ves leí en el libro de que se formaría un nuevo clan….- susurro Ben intentando recordad algo, lo mire con interés, Ángela soltó un suspiro antes de pasar inconscientemente su mano por el dibujo en su mano derecha – sería difícil ver quien será, pero serán antes de que Dave y Verónica regrese del viaje…

-¿un nuevo clan? –pregunte curiosa, Ben asistió y me quede pensativa - ¿no se supone que ya con los cinco es suficiente, para que queremos otros si existe tanto caos?

-no lo sé, lo que si se, es que en el Libro de Merlín esta…-explico Benjamín, y Ángela tomo un sorbo de su trago y suspire frustrada.

- ajam….- fue lo único que pude decir. El Libro de los Secretos de Merlín era un libro que contenía todo sobre el mundo de los no-normales, en ese libro se veía reflejado los clanes sus reglas y también habla sobre el mito de los llamados mentalista, se dice cada 100 años hay nace un mentalista en la tierra, y así era hasta que la mentalista número 45 estuvo embarazada y la asesinaron dos días después de dar a luz, el secreto estaba en que dio a luz gemelo y ahora existe dos mentalista, nadie sabe del paradero.

- Bella es en serio, deberías estar en algunos de estos grupos, algún día te arrepentirás de no estarlos….- me regaño Ángela, era la misma conversación de casi todo los días. Cuando descubrir sobre los grupos, mi familia por naturaleza, partencia al grupo de los Cullen.

Mi abuela Marie y el abuelo Daniel, conocieron a Peter Cullen hace siglos atrás, Peter salvo a la abuela y ella le juro su lealtad, se volvieron cercano, es por ellos que Charlie y Carlisle era como hermanos. Aunque estaba dentro del clan de los Cullen no me sentía como una, nunca iba a nada sobre eso, y lo que me enteraba era por mi familia, me volví una independiente, una rebelde más.

- Ángela no, no quiero ser el títere de nadie…- la mire con enojo y exasperación, casi siempre teníamos esta misma conversación ella no podía entender lo que yo decía; pero todo enojo se pasó con rapidez ante la imagen en mi cabeza.

Era una habitación llena de libros, en ella había una mesa redonda color café caoba, un hombre rubio miraba a dos más, uno de ellos usaba un abrigo largo y el otro una chaqueta común,

- Esto no me gusta…- dijo el hombre rubio, el hombre de abrigo soltó un suspiro mientras tomaba asiento. En su mano derecha había un anillo con "B" mientras que el otro tenía un anillo de forma de dragón.

- ella necesitar estar en tu grupo, es hora de unirlos como los que son un equipo…- le dijo con mucha seriedad el castaño, el que poseía el anillo, el hombre de rubio camino por la habitación mientras negaba - los Vulturis no están en ellos, tampoco los hechiceros y mucho menos los nómadas….- continuo con el hombre –sin embargo conoces muy bien, esto, Merlín lo dijo…

- dejemos de hablar de esto, ellos nos están observando…-dijo el hombre de abrigo.

- Bella… ¿Bella? Joder Bella te volviste a perder – los movimientos bruscos que me daba Ángela me hizo darme cuenta que era parte de una visión, mire a Alice la cual aún estaba ida, luego a Rachel de clan de los nómadas la cual podía presentir las decisiones de las personas que conocía.

- estaba hablando….- murmurando sin sentido algunos – pero no pude encontrar la razón, no lo supe, algo va suceder…-dije mirando a todas partes necesitaba tomarme un descaso, el dolor de cabeza volvió a mi como hace horas.

- ¿Qué sucede? – me pregunto, la mire a los ojos, sentí como mi corazón palpitaba con mucha rapidez y maldito dolor de cabeza se hizo más fuerte, busque en mi bolso con rapidez aquellas pastillas que el doctor me recomendó para momentos como esto, las busque con desesperación agarre tres y con un vaso de agua me las bebí con rapidez, sentí como algo dentro de mí se comenzaba a calmaba con rapidez.

- Ves Bella debes estar en algún grupo antes de que te mueras por algunas de tus pulsaciones….- me regaño Ben mientras me tomaba el pulso, mis ojos se iba vagando por el lugar, sabía que mi apariencia seria como la de una chica con problemas, o peor drogada pero siempre que veía cosas así y me entraba la maldita adrenalina.

- ya estoy bien…-susurre mirándolos con la vista algo borrosa. Mientras buscaba mi botella de agua para beber otro trago, sentía el corazón aun acelerado y con ganas de correr, intente mantener relajada, era mejor así.

- no, no lo estas… será mejor llevarte a la enfermería…

- entonces que hacemos….- la voz del rubio se escuchó más clamada el castaño miro a una mujer, mientras miraba a otro chico de pelo negro.

- es hora de hacer realidad una nueva profecía, es hora de sacrificarnos….- aquel hombre de cabellos castaño miro a la mujer con tanto amor. La mujer lo miro con una sonrisa aunque en su mirada se notaba la preocupación.

- ¿a qué te refieres?… - susurro una voz a lo lejos.

- ¿Bella? – la voz de Ángela se escuchaba desde lejos y llena de preocupación, me levante con rapidez y corrí dejando aquella sala, todos me miraba podía sentirlo, como también podía sentir los paso de Ben y Ángela desesperados por poder alcanzarme.

- la única forma de poder salvarlos es enseñándolos, que mejor forma que el circulo….- susurro aquella mujer mientras se llevaba un libro en su manos buscando algo en él.

- ella no va a querer, la conozco desde pequeña...- susurro aquel rubio mirándolos con dudas, aquel hombre sabía que todo podría salir mal.

- es hora de que Bella se comporte como una mujer… se comporte como una mujer... mujer...mujer...

Tropecé con algo pero no le di importancia, las paredes se me hacía inmensa y los pasillo era largos, todo era verde y la lluvia no ayudaba con mis vista…

- ¿pero qué sucederá con Edward? - susurro por fin aquella voz desesperada, aquella mujer lo vio antes de ver algo en el libro y suspirar, aquellos ojos azules buscaba respuesta, mas solo recibió un triste.

- lo mismo que sucedió con el viejo Edward Masen hace un siglo….-aquella voz sabia llena de tristeza y melancolía

- ¿hace un siglo? - dijo con incrédulo el rubio, preocupado mientras los miraba a todos.

- Merlín dejo en claro lo que quería, y esta generación no será fácil… para nada fácil…

- ¿Merlín?...

Los escalones de las infernales escaleras era cada vez más y más, llegue hasta mi camioneta y respire profundo, entre con rapidez acordándome que no había traído las llaves, maldije en voz baja, como pude salí y corrí directo al bosque, allí fue más fácil liberarme de la adrenalina que tenía, con la rapidez que me caracterizaba si mirar atrás, comencé a correr, mientras las imágenes comenzaba a repetir con más nitidez en mi mentes, la voces ¿de dónde conocía esa voces? antes de darme cuenta estaba al frente del claro, de aquel al que jure nunca más ir.

Mi respiración era cada vez más rápida, sentía como todo me daba vueltas. Me senté en el suelo y tape mi cara con mis manos, mientras el dolor comenzaba a pulsar mi cabeza, sabía que faltaba poco para sangrar por la nariz, intente controlarme, podía con esto, claro que sí, yo podía…

- ¿Qué haces aquí? – me susurro una voz aterciopelada, muy reconocida para mí, cerca de mi oído, haciendo que gritara del susto, sus ojos verdes me miraron divertidos y yo solo me dedique a mirarlo.

Y fue peor, porque más imágenes volvieron a mí, todo estaba dando vueltas, pero la secuencia era la misma…Todo comenzó a darme vueltas lentamente, hasta dejarme llevar por la inmensa oscuridad.

.

.


Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen le pertenece a S. Meyer: La Historia es de mi propiedad, espero que la disfruten