Los Mentalistas: Primera Generación.

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Edward POV

Piensa lo que quieras…

Mire con odio a la morena que estaba al frente de mí, su cabello caoba caí como siempre, hermoso lleno de risos no había nada más hermosos que aquello, la única razón de que me gustara venir a este instituto, era por ella.

Me puedes dejar de mirar…

Todos los pensamientos de Bella venia hacia mí, sabia como le incomodaba que me metiera con ella y la mirara, compartíamos como seis clases una de ellas Trigonometría, la verdad no quería ni entrar pero el rector me cacho en el estacionamiento y que más me quedo.

La clases era sumamente aburrida todo lo que el profesor decía me lo sabía, podía ver en las mentes de los demás como les costaba incluso a los mentalistas, era extraño ver algo como eso, se suponía que éramos veloces, fuerte, y capaces de hacer todo a la velocidad de la luz.

Bella tiene razón, suele tener ese porcentaje cuando se le suma…

La mente de Ángela "hechicera" Weber se escuchaba en mi mente, como odiaba este don, me di varias veces con mi escritorio. Muchas veces me preguntaba porque me toco este don, escuchaba y veía en la mente de lo demás lo que quería hacer, incluso podía leer todas las mentes habidas y por haber, a veces era divertido, otras no tanto.

Con razón esta hueco…

El pensamiento de Bella me hizo sonreír, suena masoquista pero su voz era magnifica y aunque ella no me mirase o hablases como antes, sabía que aun extrañaba hablar conmigo, ver las estrellas y…

En tus malditos sueños Cullen….Nunca nunca NUNCA extrañaría algo que tú arruinaste…

Bella volteo antes de dedicarme aquella mirada que durante tanto tiempo he visto. La campana sonó y ella se fue junto con Ángela, era tan extraño como todo paso, si tan solo pudiera recordar la razón por la que le dije todas aquellas cosas. Desde que conozco a Bella hemos tenido una conexión única, esto a veces nos ha metido en problemas sin embargo otras veces no.

Bella aunque ella no lo sepa posee un escudo y las veces que lo baja me permite ver en su mente, aunque la mayoría de la veces es una pared lo que me consigo en su pequeña cabecita hermosa, suspiro, ella también tenía esta rara conexión conmigo, podía saber lo que pensaba y eso a veces asustaba, solo un poco.

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- Sabes hermanito necesitas algo mejor para conquistar a doña Bells… - susurro mi tonto hermano mayor Emmett, tenía el magnífico don de la persuasión, podía lograr que la gente hiciera lo que él quisiera gracias a la manipulación de las mentes, también puede borrar todo recuerdo que él quisiera cuando el mismo quiera y hacerte creer cosa que nunca pasaron.

- ya déjalo quieres, Edward nunca lo hará…- susurro el rubio amigo y cuñado Jasper Hale, era el novio de mi hermana y el hermano de la novia de mi hermano, Jasper podía manipular las emociones y los sentimientos de una multitud en un rango de 4 kilómetros al mismo tiempo, era el mejor en su don, nadie como Jasper para hacer sentir seis sentimientos al mismo tiempo.

Emmett era el mayor aunque su comportamiento era el de un pequeño niño de ocho años, cabello negro de ojos azules heredado de mi padre, era alto con una masa molecular exagerada al menos para mí, a pesar de eso, era siempre comparado con un oso.

Jasper era un poco más diferente con su extraño acento texano, sus ojos azules y su cabello amarrillo, era alto del mismo tamaño que Emmett y yo, Jasper tenía una masa molecular considerable, nada exagerada, para mi hermana era comparado como su pequeño soldadito y es que mi cuñado tiene una obsesión por las guerras confedérales, en realidad, por cualquier tipo de guerra existentes.

- ¡Allí están! – susurro mi pequeña hermana, por sus ojos azules pude ver su enojo. Arrugue mi seño antes de que su mente me bombardera.

¡Como la odio!

- ¿Qué sucede Ali? – le pregunte por su pensamiento, era muy rara las veces que ella tenía ese tipo de pensamientos.

- Tu querida novia anda besándose con James….- apreté mis puños con fuerza, esa era un tema el cual no quería hablar, no la necesitaba. Tanya y yo teníamos una especie de trato u relación, pero se había roto desde que vi en la mente de Bella su vil traición.

- podemos olvidarlo…- le susurre cuando entramos a la cafetería caminamos directamente a nuestra mesas, hoy los grupos estaba algo "tranquilos" por así decirlo. Normalmente suele ser más ruidoso, el ambiente siempre estaba a las expectativas de lo que pudiera pasar.

- Como tú digas…- Rosalie agarro la mano de Emmett y se lo llevo a la fila de comida, Rosalie Hale era una chica alta de cabello rubios, con un cuerpazo que hacía que todos babeáramos por ella, claro que aquel que se atreviera a tocarla sufriría la ira de Emmett, El don de Rosalie era el fuego y el pasado, para ella era difícil controlar dos dones ya que el don del pasado su madre se lo dio antes de morir, en garras de las manos de Morgana.

Rosalie y Jasper era los gemelos Hale, son los únicos herederos de una gran fortuna, los Whitlock era los herederos de una empresa texanas, que se dedicaba a la exportación del petróleo y minería americana, el tarataraabuelo de los gemelos, fue el primero en tener el llamado "don" fue cuando comenzó a incendiar todo lo que tocaba, desde entonces los Hale era sinónimo de fuego.

Nos sentamos en la mesas como siempre, cada quien en su mundo, mientras comía, mire cada parte de la cafetería hasta que la encontré, a lo lejos estaba sentada con su siempre fieles amigos Ben y Ángela. Ben pertenecía a nuestro bando, su poder era único y muchas veces por ello, nos habíamos metido en algunos problemas.

La mente de Bella era un total misterio para mí, la gente pensaba que podía leer su mente como cualquier otra, pero la verdad era que no era así, su mente estaba bloqueada para mí, gracias a su escudo mental. Sabía que para cualquier otra persona, y aunque siempre me ha parecido extraño que solo ella me hable mentalmente y me deje entrar a su mente siempre y cuando ella quiera. Y es algo que siempre me ha hecho dudar de las cosas, nunca lo he entendido pero sé que hay algo más en ella. Normalmente cuando leo su mente es cuando esta despistada o está afectada por algo. Aunque la mayoría del tiempo era como leer una pared blanca.

- ¿en qué piensas?– le pregunto Ben, mire hacia aquella mesa que estaba a unos cuantos paso más allá de nosotros, la espalda de Ben y Ángela era lo primero que se podía observar, sin embargo cuando ella se movió, pude observar la cara de Bella y la detalle como siempre; teníamos la ventaja de poder ver más allá de lo normal, escuchar e incluso contener la respiración esto último lo supe hace unos días atrás.

- solo estaba pensando en los lideres…- susurro comiendo su pizza, ¿en los lideres? ¿Qué diablos hacia Bella pensando en los líderes? Sentí como un pie me daba en la pierna y voltee a mirar a Alice arrugando mi ceño.

¡Disimula un poco, quieres! Exclamo en su mente y me relaje jugueteando con la comida, mientras le ponía toda mi atención a ellos.

- la otra ves leí en el libro de que se formaría un nuevo clan….- susurro Ben mientras su mente se llenaba de imágenes cosas que él había hecho, entre ella una imagen predominaba más, la de los Clanes en el libro de Merlín– sería difícil ver quien será, pero serán antes de que Dave y Verónica regrese del viaje... – dijo con toda seguridad.

- ajam….-aquel libro que todos quería tener y que solo Baltazar tenia era El Libro de los Secretos de Merlín era un libro que contenía todo sobre los Mentalista, la reglas y cada uno de los mentalista que fueron en su debida época, en el también se encuentra la historia de los clanes y un sinfín de información que en manos enemigas sería un caos.

El libro poseía una historia que me gustaba demasiado y era el nacimiento de los dos mentalistas, que fueron los últimos en nacer y los cuales fueron separados en ello. Según se dice que cuando Emma quedo embarazada Morgana, hermana de Merlín la asesino y luego separo a su hijo del mundo, pero no contaba con que Verónica y Baltazar salvara al segundo bebe que seguía aun en el vientre de la madre, la única desgracia es que nunca se supo sobre el paradero de ellos.

- ¿es raro que Bella piense en ello no? – comento Alice mirándome, y yo asentir, era sumamente raro que ella pensar en ello…

Era una habitación llena de libros, en ella había una mesa redonda color café caoba, un hombre rubio miraba a dos más, uno de ellos usaba un abrigo largo y el otro una chaqueta común, el hombre rubio movía la mano en forma de impaciencia mientras soltaba un suspiro, su voz se escuchó en la habitación.

- Esto no me gusta…- dijo el hombre rubio, el hombre de abrigo soltó un suspiro mientras tomaba asiento. En su mano derecha había un anillo con "B" mientras que el otro tenía un anillo de forma de dragón.

- ella necesitara estar en tu grupo, es hora de unirlos como los que son un equipo…- le dijo con mucha seriedad el castaño, el que poseía el anillo, el hombre de rubio camino por la habitación mientras negaba - los Vulturis no están en ellos, tampoco los hechiceros y mucho menos los nómadas….- continuo con el hombre –sin embargo conoces muy bien, esto, Merlín lo dijo…

- dejemos de hablar de esto, ellos nos están observando…-dijo el hombre de abrigo.

Mire a Alice la cual estaba ida, en su mente iba y venía aquella imagen, la imagen que mi cabeza capto la había recibido, si yo la tenía mucho antes que Alice era porque…mire la mesa de Bella y ella miraba a todas partes, antes que se perdiera de nuevo. El problema con las visiones de Bella era que se le bajaba la defensa y podía explorar su mente a mi antojo.

- Llévese a Alice, los alcanzo luego…- Jasper que tenía abrazando a Alice contra él, se levantó y caminaron rápido lejos de la cafetería, nos pasaron de unos minutos cuando Emmett y Rosalie salieron detrás de ellos. En mi mente aun podía ver las imágenes de Alice, identificando a mi padre en la imagen.

- entonces que hacemos….- la voz de Carlisle se escuchó más clamada en el estudio que él tenía en la casa, Baltazar miro a Verónica había algo en sus ojos que no podía descifrar, mientras miraba a otro chico de pelo negro.

- es hora de hacer realidad una nueva profecía, es hora de sacrificarnos….- dijo de formar serena y muy seria Baltazar tomo su mano enredando los dedos de él con los de Verónica mirándola a su vez con tanto amor. La mujer lo miro con una sonrisa aunque en su mirada se notaba la preocupación. Y conocía a Verónica, eso no era bueno.

- ¿a qué te refieres?… - susurro una voz aterciopelada, podía saber de quién era.

- la única forma de poder salvarlos es enseñándolos, que mejor forma que el circulo….- susurro Verónica mientras se llevaba un libro en su manos buscando algo en él.

- ella no va a querer, la conozco desde pequeña...- susurro Carlisle mirándolos con dudas, mientras volvía a caminar de un lado a otro.

- es hora de que Bella se comporte como una mujer… Verónica mirándolos a todos.

- ¿pero qué sucederá con Edward? - susurro por fin Esme con voz desesperada, logrando que Verónica la mirara y le dedicara una sonrisa, aquella mujer busco en el libro, hasta que se encontró con lo que necesitaba y suspiro, aquellos ojos verdes buscaba respuesta, mas solo recibió una triste noticia.

- lo mismo que sucedió con el viejo Edward Masen hace un siglo….-aquella voz dulce estaba llena de tristeza y melancolía

- ¿hace un siglo? - dijo mi padre dejando de moverse, preocupado mientras los miraba a todos.

- Merlín dejo en claro lo que quería, y esta generación no será fácil… para nada fácil…

- ¿Merlín?...

Cerré con fuerza mis ojos, mientras intentaba relajarme, las imágenes pasaba por mi mente tantas veces que ya sabía cada cosa, había sido difícil intentar reconocer las voces y las cara, porque todo era algo borroso y eso estaba mareándome de tanto esforzare.

Pero no podía dejar de sentir curiosidad, ¿El viejo Edward Masen? Y lastimosamente estaba más que muerto, mi abuelo murió cuando yo tenía tan solo seis años, recuerdo la última vez que lo vi, me dijo tantas cosas que nunca entendí y que puedo apostar que tampoco las entenderías ahora. Suspiro, todo esto era un enredo.

Escuche varios paso apresurados a lo lejos, aquella persona se detuvo en el claro y respiro con rapidez, sentía su latir del corazón desde donde estaba, a pesar de la larga distancia ella seguía siendo hermosa.

- ¿Qué haces aquí? – le susurre con tranquilidad, desde que nos dejamos de hablar ella juro nunca más venir aquí. Bella me miro con miedo antes de perderse y mirarme con terror antes de desmayarse y con toda la rapidez que pude la sujete y la pegue a mi cuerpo - ¿Bella? – su pulso estaba bien, solo era un desmayo.

Suspire, lo que menos necesitaba era que Bella se desmayara aunque siendo sincero sentirla en mis brazos, me era hermoso y placentero, la acomodo encima de las flores y con algo de cuidado, una pequeña brisa hizo que se me parara los bellos.

¿Cuándo fue la última vez que la abrace?

Bella había cambiado mucho no era la niña que yo recordaba, sobre todo ya no tenía 12 años, no tenías esas horribles gafas y eso tonto frenillos que a pesar de eso para mí seguiría siendo hermosa, lastimosamente lo eché a perder con mis comentarios hiriente, y dejándola plantada.

Cuando era más chico, solía pasar mi tiempo con ella, leíamos juntos, estudiábamos juntos, íbamos a cada estreno de una película, y siempre intentábamos que todo fuera junto, pero entonces paso, y simplemente sigo sin recordar la razón por la que lo hice.

La primera vez que nos tocamos, teníamos 8 años, fue la primera vez que la vi, fue algo así de amor instantáneo, no teníamos miedo a nada, pero recuerdo que esa misma primera vez fue cuando las cosas comenzaron a volver locas, todo a nuestro alrededor se comenzó a transformar en lo que hoy era.

Aun puedo sentir la calidad mano entre la mía, y la gran gota de sangre en nuestras narices, el pulsante dolor de cabeza y el grito de Bella en mis orejas, y nunca en mi vida, llegue a preguntar porque había pasado eso. Pero si sé que desde ese día, comencé a oír las voces en mi cabeza.

Bella abrió los ojos, miro todo el lugar confundida y algo ida cuando su ojos hicieron contacto con los míos brillaron como estrellas, y hubo algo una conexión, la misma de siempre, y era algo que no se puede explicar.

- ¿Bella, Como te sientes? – le pregunte con algo de preocupación, ella se sentó y me agarro del brazo algo mareada. Su toque quemaba un poco mientras la cabeza comenzaba hacerme presión, eso era algo normal y que con el tiempo podía soportar, tocarla era dañino pero soportable, podía sentir su mano caliente en mi piel.

- ¿Qué sucedió? – me pregunto antes de llevarse su otra mano a la cabeza- ¡Me duele la cabeza! – exclamo con dolor, coloco su cabeza en mi hombro como forma de reflejo, aguante mi respiración porque era algo que había anhelado durante todo este tiempo, me di cuenta que estaba respirando de forma agitada, el dolor en mi cabeza se hacía más intenso.

Me acomode un poco en el suelo, para que de esa forma, ella pudiera relajarse, sin embargo mi dolor de cabeza crecía, tome una respiración profunda, gran error, todo el lugar olía a ella.

- no lo sé, creo que te volviste algo neurótica por tus visiones… - le susurre, ella se separó con rapidez, dejándome algo mareando el dolor de cabeza comenzaba a disminuir, y me miro mal, antes de golpearme en el pecho con fuerza.

- ¡Eres un idiota! – Chillo enojada sus ojos marrones me miraba con odio y su ceño se fruncido mas - ¡no me vuelvas a tocar! – la mire caminar con enojo de un lado a otro, me lleve la mano al cabello y solté un suspiro.

- ¿Por qué tienes esas visiones? – respondí un poco alto pero a pesar de eso, ella escucho se detuvo y me miro.

- siendo sincera… - y lo soy pensó- no lo sé, pero quiero pensar que algo se aproxima…-digo perdiéndose en su propios pensamientos.

- Morgana esta suelta, quiere saber quién son los mentalista….- la mire con preocupación, era algo que mi padre, Verónica y Baltazar estaba intentando de averiguar, Morgana era buena en lo que era, tenía el mismo don de Merlín al ser su hermana gemela.

El problema con Morgana era que había podido destruir a todos aquellos que estaba encontrar de su estúpido sistema de poder. Muchas veces pensaba que ella era un mito, pero sabía por mis pocas pesadillas, por los visto en la mente en los adutlros, por las historias, que Morgana era real y uy poderosa.

- Morgana solo quiere al que la llevara a la gloria… pero si te pones a dar cuenta Baltazar no lo es… - me miro, la mire pensativo, nuestras mirada estaba unida en solo un pensamiento – él están frágil…

- ¿entonces crees que Morgana atacara? – pregunte mientras la veía caminar pero sabía que ella tenía más información de lo que creía.

- Quien sabe, tal vez si, tal vez no… - me miro antes de irse, podía escuchar su paso a lo lejos, pero sus palabras seguía clavadas en mi mente.

Morgana solo quiere al que la llevara a la gloria…

¿Pero quién será ese?

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Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen le pertenece a S. Meyer: La Historia es de mi propiedad, espero que la disfruten