Los Mentalistas: Primera Generación.

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La Marca Extraña

Había pasado varias semanas desde mi encuentro con Edward, desde entonces las cosas estaban tensa, en el instituto había comenzado a pasar raro suceso, y era cosa de que pasara algo para estallar una guerra entre los propios grupos.

Desde haces dos semanas había comenzado a tener de nuevo ese extraño sueño, había dibujado miles de cisne en la parte trasera de mi cuaderno, había sangrado mi muñeca algunas veces más, y eso estaba confundiéndome, Charlie quería que fuera con Carlisle pero mi propio orgullo era más poderoso que la propia anomalía.

Camine por los pasillo de la vacía biblioteca, tenía un bendito dolor de cabeza, pero estaba ignorándolo, era mejor que medicarme, necesitaba terminar el informe pero creo que no será posible, al menos hoy no de nuevo, maldije en voz baja cuando sentí la gota roja por mis fosas nasales llegar hasta mis labios, el sabor de ácido era de lo más asqueroso, me limpie con la manga, y córrete hasta mi mesa, busque las aspirinas y bebí de mi termo, y me senté, el universo al mi alrededor estaba dándome vueltas ¿hasta cuándo debo soportar esto?

Coloque mis brazos uno encima del otro y apoye mi cabeza encima de ellos, sentía esa pulsada fuerte en mi cabeza, pero con las aspirinas se estaba pasando, necesitaba buscar la formar de calmar todo esto, el cuerpo se relajó, pero seguía sintiéndome muy mareada, cerré los ojos y respire lo más tranquila posible.

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-¿De nuevo Bells? -dijo Angela mientras tiraba su bolso en las gradas, nuestra proxima clases era gimnasia y odiaba con todas mis fuerzas esa clases, solte un suspiro y la mire encogiendome de hombros, ultimamente estaba pintando un bendito cisne con un corona arriba, eso estaba comenzando a salirse de mis manos, todos mis cuadernos de cada materia tenia al menos un simbolo. Angela nego mientras miraba los que habia hecho y señalo uno - este es mucho mejor que los otros..-le dedique una sonrisa porque sabia que ella no iba a juzgarme.

-Gracias, Angie -dije mientras seguia en lo mio, ella se dedico amarrarse los cordones de sus tenis, estaba terminando de perfecionarlo, cuando senti la presencia de alguien cerca de mi oido, mi cuerpo se coloco totalente tenso, y el frio recorrio mi columna.

-es hermoso, Swan -dijo Edward y me volte para mirarlo, sus ojos verdes estaba mirandome fijamente, haciendo que me olvidara de todo y del nada.

La unica razon por la que odiaba a Edward, era porque era un idiota que te ilusionaba y te dejaba botada, te humillaba y luego rompia todas tus ilusiones; podia ver como la mirada de Edward se hacia dura y se alejaba de mi, se volteo y nego. Solte un suspiro cada dia era mas dificil alejarme de el, estaba desesperada por graduarme y viajar hasta la universidad mas lejana de todo esto.

-No soy el malo del cuento...-fue lo que dijo Edward y me miro, arrugue mi cara, y mire el cisne antes de gruñi frustrada, alli iba otro momento de frustracion.

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- Bella podrías, por favor ayudar a Seth – mis ojos se fueron a las estúpidas multiplicaciones que tenía en mi hoja, mi madre hizo ese ruidito con el pie- Isabella Swan te dije que si por favor podrías ayudar a tu hermano- se me escapo un suspiro y mire a Seth, su mirada de aburrimiento hizo que me diera cuenta que esto sería para largo.

-¿Qué sucede Seth? – dije levantándome de mi lado para gatear hasta donde estaba el y luego sentarme a su lado.

Por una extraña razón, siempre que hacíamos nuestros deberes, nos colocábamos en la sala, quitábamos todo de la mesa central y nos sentábamos en el suelo, nuestra sala estaba llena de libros, un termo de agua, y muchas hojas en el suelo regadas, el sucio de la goma de borrador en los cristales, Seth me miro con sus ojos marrones y me reí.

- odio estas malditas ecuaciones…- susurro y luego tiro el libro por el aire sin mover un solo dedo, rodeo los ojos, el don de mi lobito era la de la telequinesia don que han perfeccionado con el tiempo.

- ¡Ey! – el grito de mi padre se escuchó desde la otra habitación.

Seth me dedico una sonrisa traviesa, para tener 15 años, él era una de las personas más importante en mi vida, era un chico algo alto al menos soy un pelín más alta que él, su cabello de color marrón estaba levantado como las púas de un cuerpo espín, su ojos tenía un pequeño brillo único de los Swan era como mi abuela lo llamaba el brillo del Cisne, ella solía decir que "una vez que lo entregues no hay marcha atrás" nunca entendía eso y espero no entenderlo.

-sera mejor que comencemos con esto si queremos ser libre –brome y el suspiro con dramatismo, antes de regresar el libro a la mesa sin moverse ni un centientro.

Los ejercicios era sumamente sencillo pero para alguien como Seth era difíciles, estuvimos un rato en ello, explicar a Seth era como explicarle a la pared solo que ella intentaba entenderlo, suspire frustrada mientras le explicaba el ejercicio 7 por tercera vez.

Seth y yo teníamos la típica relación de hermanos, con la diferencia de que solíamos ser menos cruel y más pegadizos, o era lo que solía decir los Cullen, bufe en silencio y mi hermano soltó un gruñido de exasperación.

-¿podemos tomarnos un receso, por favor?-me miro con eso ojos brillantes estilo cordero y yo me limite a rodar mis ojos.

-sí, creo que nos vendría bien un descanso…-le dije tomando un sorbo de agua, y levantándome para ir a la cocina, mi madre estaba sentada leyendo algo, arrugue mi ceño por verla concentrada, me acerque y pude más o menos ver de lo que trataba, el libro se cerró solo y sus ojos azules me miraron.

-¿ya terminaron con las ecuaciones?-la mire con algo de duda pero negué, antes de agarra una manzana, y regresar hasta la sala - ¡oh, Bella! –exclamo mi madre y me gire – tu padre y yo iremos a comprar algo para la cena, se quedaran ustedes dos solo, confió en que nada malo pasara.

Arrugue el ceño, pero asentí mientras me sentaba en mi puesto para hacer ahora mis actividades, vi como mi hermano estaba mensajeándose con alguien, y aunque la curiosidad me entro, simplemente no le di la importancia necesaria que se merecía.

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- Bells, ¿Quieres dar un paseo? – me susurro Seth con una sonrisa, habíamos pasado como dos horas en silencio haciendo nuestras actividades, Seth después de una tarde de explicación, se dio de cuenta que era más fácil que lo que él creía, lo regañe por hacerme perderé mi tiempo, pero sabía que el odiaba los números de la misma forma en que yo odiaba la oscuridad, suspire mientras veía a mi hermano de nuevo y yo haría cualquiera cosa por mi pequeño hermanito.

Mire el reloj era alrededor de las 5:30 de la tarde, nuestro padres tenía alrededor de una hora que se había marchado hacer la compran, y aunque había algo de "esa" comprar que no me convencía del todo. ¿Por qué de repente tuve este mal presentimiento?

- Claro vamos- le susurre aunque no del todo segura, me levante del suelo lentamente con cuidado agarre mi chaqueta del perchero y camine hasta la puerta donde estaba Seth nerviosos algo raro en él, ya que solía hablar tanto que tenía que pégale para que se callara.

Caminamos lentamente y en silencio no vivíamos muy cerca de la población humana la casa más cercana era la de los Cullen y nos quedaba algo lejos.

Seth comenzó a jugar con sus pies haciendo pasos raros mientras susurraba una canción, llegamos hasta uno de los caminos que conducía uno al lago y el otro al pueblo, mayormente para ambos estaba prohibido ir a lago ya que era zona de los Nómadas combinados con los Vulturís y era algo peligrosa. El cruzo directo hacia el camino del lago, me quede esperando que se diera cuenta de su error pero no era así, siguió el camino como si se lo supiera de memoria. ¿Qué le sucede?

Lo seguí lentamente era tan raro verlo de esa forma, Seth era muy diferente a mí en muchas cosas él era divertido, extrovertido, atlético y de siempre un buen humar, era como Alice y Emmett solo tenías que estar con ellos para sonreír todo el tiempo. En cambio yo era muy diferente a él, era tímida, desconfianza, aburrida y muy nerd, por una extraña razón era buena en todas las materias, ninguna me costaba me sabia las respuesta a todas las preguntas, era raro porque cada vez era más difícil poder contener esa inteligencia.

-¿Bells? – me llamo Seth mirándome por primera vez desde que comenzó a caminar - ¿tengo que decirte algo? –susurro algo nervioso, lo mire alzando una ceja mientras metía mis manos en los bolsillo de la chaqueta.

Lo mire nerviosa mientras veía como Seth se daba la vuelta, él nunca me sacaba de la casa para decirme algo, y esto estaba comenzando a asustarme, nuestras mirada se encontraron, y de repente mi cabeza tenia puras imágenes de mi hermano. Y mi don estaba comenzando hacer efecto con él, la imagen de una chica con un bebe en brazos y Seth abrazándola se repetía mucho.

-¿Qué es? –lo mire mientras me acercaba a él, mi corazón palpitaba como si fuera un tambor.

- me enamore Bells, de una chica hermosa, ella tiene los mejores ojos azules y los labios más carnosos y la piel más sedosa que el universo, pero es prohibida…- suspiro antes de sentarse a una roca, lo mire algo asombrada muy rara veces era que Seth habla de esa forma.

Lo mire esperando que fuera mentira, o que me diera un signo de que era una broma pero sabía por cómo era el que todo era real.

- ¿En qué sentido es prohibida? – lo mire algo confundida, mientras me acercaba y me sentaba a su lado.

- te acuerdo del trata que hablo nuestro padre, en la última reunión que tuvimos que ir con los Cullen…-dijo mirándome, me quede en silencio intentando recordar esa noche.

Estábamos reunidos en la enorme sala de la casa de los Cullen, el televisor estaba encendido en una película que había elegidos los chicos, Seth estaba sentando a mi lado mientras que en el sofá de lados de cuatro puesto estaba la pareja, estaba algo incomoda porque podía sentir la mirada verde intensa de Edward encima de mí, suspire mientras me abrazaba más a mí.

Nuestros padres estaban tomando café en la cocina, suspire, desearía poder estar en esa otra habitación, pero era algo que no se podría. Intente concentrarme en la película, pero la realidad era que mi concentración estaba en aquella conversación.

-¿Entonces ya es un hecho?-pregunto mi madre, su voz sonó algo tensa pero podía imaginarme estar casi abrazada de mi padre, se escuchó como un líquido caí en algún lugar, por lo tanto me imagine que Esme estaba terminando de servir el café. En momento como eso me gustaría tener el don de Edward.

De repente la risa del susodicho se escuchó y lo mire, y vi cómo se llevaba una mano de palomitas de maíz, suspire frustrada. ¡Ash, cuanto lo odiaba!

-Aro, hablo muy claro con Stefan, quiere una alianza para poder atacarnos, sin embargo debemos estar pendiente, estuve reuniéndome con los Black, sin embargo, tu más que nadie sabes que no existe una confianza por lo tanto, debemos buscar la ayuda de Baltazar…-comento Carlisle, mordí mis labios nerviosa, en la pantalla estaba pasando aun la película y yo ya no estaba prestándole atención a ello, si es que llegue hacerlo algún momento.

Solté un suspiro, intentando alejar eso recuerdo de mi porque esa noche pasaron muchas cosas, pero la primordial era el tratado de Aro Vulturi con Vladimir y Stefan Berezutski, el cual consistía en dar a la hija menor de Stefan en casamiento con el hijo mayor de Aro, y eso era algo que tenía nervioso al resto de los clanes.

-sí, se cuál es el trato, pero ¿eso que tiene que ver contigo? –lo mire aún más confundida y el me miro intensamente como si fuera algo obvio.

-me enamore de la hija de Stefan…-y sus palabras fueron como un balde de agua fría, lo mire con preocupación y al mismo tiempo enojada, él se llevó las manos a la cara mientras sollozaba, negué con mi cabeza mientras las imágenes se hacía más nítidas, el con una chica y un bebe en brazos, gruñí.

-¡no, puedes enamorarte de ella Seth! ¡Joder! –dije levantándome y caminando de un lado a otro, enojada mientras el dolor de cabeza comenzaba de nuevo - ¿Es que acaso no sabes lo que estás haciendo? ¡Ellos quiere asesinar a Carlisle, pertenecemos a ese clan no puedes meterte en problemas que no son tuyos! ¿Sabes que puede hacerle a mama o papa, incluso a ti o a mí? –dije totalmente histérica mientras seguía caminando de un lado a otro, Seth se levantó y me tapo la boca con su mano, lo mire enojado, pero me hizo seña con sus ojos.

A lo lejos se escucharon pasos y algunas ramas romperse, estaba poniéndome inquieta, agarre la mano de Seth, y caminos con rapidez por donde habíamos pasado antes, se escucharon algunos disparos, y un grito salió de mi boca.

Mi hermano y yo nos miramos, mientras el silencio se hizo intenso, ambos nos quedamos quieto, y luego a lo lejos pudimos ver a James el hijo mayor de Stefan.

-¡Corre! –grite mientras agarraba la mano de mi hermano y corríamos lejos de allí, algunos disparos se escucharon, como también podía sentir como los nomanas usaba ese don.

Los nomanas por nacimiento explotaba la velocidad, y yo era rápida pero Seth no tanto, corrimos todo lo que daba, pero sentí como alguien me atacaba por detrás y rodee por la grama, gruñí al ver como James agarraba por el cuello a Seth, y lo levantaba con rapidez ejerciendo fuerza, intente moverme pero estaba bien sujetada.

-¡Seth! –grite con todas mis fuerzas antes de sentir como alguien me golpeaba, quedando algo aturdida.

-Si la llegas a tocar, te arranco la cabeza… – la voz firme de James sonó en todo el lugar, los ojos de Seth lo vieron asustado, intente movilizarme, pero mientras más me movía, más me sujetaba con fuerza.

-Sueltamente…-dijo con voz amortiguada, intente llegar a ellos pero me era imposible, a lo lejos se escuchaba unos gritos pero no sabía quién era.

Seth me miro, mientras intentaba moverme, cierro los ojos, intentando concentrarme en unas de las muchas clases que nos había dado Carlisle, antes de rebelarme. Suspire y mire a uno de los tipos que me tenía sujetada, con un movimiento rápido, le di con mi cabeza y con la otra le di un puñetazo, moví mi pierna dándole en su parte y corrí empujando a James, el me agarro del cabello haciéndonos rodar lejos.

Seth cayo, intentando respirar, mientras yo golpeaba a James, el me agarro del cuello y sonrio, sus ojos azules era profundos.

- su tu estúpido hermano, interfiere en nuestros planes lo mato a ti y tu estúpida familia Swan – susurro mirando mientras afincaba su toque, lo mire con terror, mientras con mis manos intentaba golpearlo, pude ver un pedazo del troco impactar con su cabeza, me aleje lo más rápido que podía, sentí a Seth y el me miro.

-¿dime que estas bien?-dijo mientras tocaba impaciente mi cuello y yo asiento, me levanto y corremos mientras miro hacia atrás, siguiéndonos, Seth hace que algunas ramas salga volando mientras nos perdemos en el caminos.

Lo agarró del brazo y lo tiro hasta un pequeño escondite, mientras levanto un poco la mirada viéndolos pasar corriendo de una forma rápida, mi corazón palpita como si estuviera en un loco maratón, y puedo ver que Seth está igual, lo miro preocupada

- ¿Estas completamente loco? James te matara y te cortara en pedacitos, sabes lo peligroso que es… -dije en voz baja mientras intentaba buscar mi celular para enviarle un mensaje a mis padres, pero estaba sin batería, gruñí para volverlo a mirar – ¿Por qué de todas las mujeres tuviste que mirarla a ella, Seth? ¿Por qué?

- lo siento, sé que metí la pata, pero Sara no tenía la culpa, de que Carlos la dejara embarazada, si sabes que la matara por eso…- los gritos se volvieron a escuchar a lo lejos- ¿Bells? – lo mire aterrada y él se acercó – solo sé que la amo, no importa lo que suceda, yo luchare por ella.

Nuestras miradas se encontraron, y mordí mis labios intentando controlar el miedo que sentía, sin embargo lo abrace, estaba aterrada el grito se volvió escuchar, mientras podía sentir como él se incomodaba. Nos separamos y lo obligue a mirarme.

-Salgamos de aquí y regresemos a casa, luego veremos que haremos ¿ok? –y el asistió, ambos caminamos lentamente a la defensiva, todo a nuestro alrededor era silencioso, sin embargo ya estaba anocheciendo, y eso estaba asustándome más de lo normal.

Caminamos un poco más intentando salir del bosque cuando un grito sonó de nuevo haciendo que algunos pájaros que estaba cerca saliera volando, mire a Seth y le indique que nos fuéramos pero el no al contrario corrió hacia el norte como si sintiera que necesitaba ir allá, lo seguí lo más rápido que podía, estábamos por llegar al límite cuando nos frenamos.

- ¡Bells! – dijo asustando mirando el cuerpo de una chica tirada en el piso, ambos corrimos hasta donde ella estaba el llanto de un bebe se escuchaba, el cuerpo de aquella chica estaba todo lleno de heridas y sangré por todo lados, él bebe estaba entre su pecho y estómago escondido con una manta blanca que se volvió rojiza. Su cuello como las muñecas estaba marcado con la imagen de las Serpientes en forma de "N" además de su cadena, mire a la pequeña el cual tenía un raro símbolo pero en ella se veía la "V" y "N".

Intente recordar con rapidez la simbología, pero ninguno me llegaba a la mente, vi como Seth se acercaba y lo agarre del brazo con fuerzas.

- No la toques…- le susurre Seth me miro aterrado, entonces lo supe ella era Sara, nuestros ojos se encontraron, él se separó con rapidez, y camino hasta donde ella estaba – ¡Seth! –gruñí viéndolo cercarse más a ella, y buscando su signos vitales.

-Está viva aun…-dijo mientras intentaba moverla grave error porque se escuchó un chillido y rápidamente supimos que era él bebe, aquel sonido se hacía cada vez más fuerte, y Sara comenzó a gritar desesperada, los ruidos era cada vez más fuerte y Seth no ayudaba estaba desesperado, cerré los ojos el ruido me estaba atormentando. El dolor de cabeza se estaba volviendo insoportable, podía sentir la gota de sangre bajar por mi nariz, quería que se callara, porque no se callaba, no podía soportarlos más y con rapidez moví mis manos y amabas se callaron.

-¡Bella!- el grito Seth hizo que abriera mis ojos ambas estaba flotando en el aire pero estaba tranquilas, las herida de Sara, se fueron tapando gracias a una extraña luz blanca que estaba a su alrededor, cuya luz ilumino todo el lugar, Seth que estaba a unos paso lejos de mi camino temeroso hasta donde yo estaba – mira…-dijo señalando las muñecas de ambas en ella había una "S" en forma de cisne, lo más raro era como la marca que yo había hecho muchas veces en la parte trasera de mis cuadernos.

-¿Qué está pasando? –dije en voz baja, y Seth me dio un pequeño golpe y me mostro su muñeca él también tenía eso, lo mire extrañada y subí mi manga para comprobar que yo también poseía el mismo símbolo, con la diferencia que arriba del cisne había una corona y una muy pequeña m en la barriguita ¿Qué diablos significa eso? - ¡Vámonos! – le grite como loca estaba asustándome tantos cambios, mientras jalaba a Seth para irnos el me empujo cayendo al suelo lo mire asombrada por su fuerza, ¿desde cuándo Seth me empujaba tan fuerte?

- lo siento… - se acercó y me ayudo a parame – no sé qué me paso de repente sentí una fuerza incontrolable… - me dijo nervioso, lo mire curiosa esto era más de lo que podríamos soportar ambos.

- no te preocupes….- le susurre mirando hacia un camino lleno de árboles, el sonidos de algo zumbados se escuchaba de los dos caminos, era algo desastroso porque sabía de quien era eso paso - ¿escuchas eso? –le dije nerviosa, podía ver como James regresaba y nos asesinaba a todos, negué las imágenes se hacía cada vez más nítida.

- ¿Escuchar qué? – me miro, luego miro todo el lugar pero no se escuchaba nada y tampoco se veía a nadie - ¡Estás loca, Bella! – murmuró lentamente antes de caminar hacia donde estaba Sara.

- ¡No estoy loca! – chille enojada- Los Vulturis vendrás y los Nómadas también y tenemos que irnos…- le dije empujándolo de nuevo hacia el otro lado pero Seth miraba mucho el cuerpo de Sara y la pequeña, entonces supe que no era un amor juvenil era un verdadero amor, bufe - ¿Me estas escuchando? – le grite enojada pero sabía que no lo hacía -¡joder! –gruñi enojada.

- Lo siento por….- un ruido se escuchó a lo lejos, el sonido de algo zumbados era escuchando por los dos caminos, la mirada de Seth lo decía todo - ¿Qué es eso? – Seth no creía en eso de los neófitos, para él todos éramos normales para nada especiales. Gran error de su parte.

- ¡ya te lo dije! – le dije frustrada, el idiota no entendía o se hacia el idiota pensé – Los Vulturis y Los Nómadas estará aquí y nos asesinaran….- chille con dramatismo, bueno debo confesar que suelo ser dramática pero me sale bien.

El silencio se hizo cada vez más intenso, ¿Qué carajo estábamos esperando?, podía ver como Seth se debatía entre irse o quedarse, y por ningún motivo lo iba a dejar solo.

- pero no podemos dejarlas…- lo mire con una ceja alzada y cruzada de brazos, el suspiro y rodó los ojos – está bien NO PUEDO dejarlas aquí….- dijo resaltando la palabra "no puedo" con su manotas, le dedique una sonrisa corta, mi padre Charlie siempre nos enseñó a ser fieles a nosotros mismo, a veces odiaba eso pero que se podía hacer- ¿así que me preguntaba si podríamos llevárnoslas…? – mi grito se escuchó tan fuerte que algunos pájaros salieron huyendo.

- ¡NO! ¿Estás loco? tienes que estar demente…- dije caminando de un lado a otro de nuevo, a este paso ya veía más que muerta, el me agarro del brazo y me miro con eso hermosos ojos de él.

- por favor… - dijo cuándo se escuchaba rocas romperse, suspire y me acerque a la bebita y el a Sara con cuidado y corrimos rápidos, a lo lejos vi a James el cual corrió cada vez más rápido.

James era uno de los Seis Neófitos más rápidos, su don era el de rastrear al igual que el de Demetri, Seth se desvío y yo hice lo mismo. Los Nomanas era rápido por naturaleza pero James era un caso muy aparte.

- ¡corre! – le grite cuando lo vi frenarse si saber que hacer ya que yo anda algunos metro más lejos que el pero podía ver su movimientos, como si yo movieras los hilos, Seth se desvío y estaba por seguirlo cuando Alice y Jane se mintieron en mi camino.

Me detuve y las mire, coloque él bebe más en mi pecho protegiéndolos de esa dos brujas. ¿Qué demonios hacia Alice con ellos? Arrugue mi ceño, intentando entender este estúpido juego de casería.

- pero mire a quien tenemos aquí…- dijo Jane con una sonrisas macabra, Alice hizo una señal nada más con su cabeza, creí conocer a Alice, pero ahora no estaba del todo segura.

- Quítate….- le gruñí ella me dedico una sonrisa mas no se movió, sentí un calor en mi muñeca era algo que no podía contener, respire lentamente.

-¿Quién te crees para darme ordenes estúpida? – me dijo con tanto odio que mi cuerpo retrocedió unos paso, la bebe se removió y su ojos azules como el cielo miraron los mío - ¿Qué tienes allí? – escondí más a la bebe entre mis brazos y la mire con todo el odio que tenía, sentía mis muñecas arde mucho más, el dolor de cabeza comenzaba a joderme de nuevo, gruñí como si fuera un animal.

- primero que nada la única estúpida aquí eres tú, la única que ha podido estar con todos los miembros los existente, todo el mundo sabe la clases de perra que eres….- le susurre con desprecio, su ojos azules se transformaron en un negro oscuros, su mano se colocaron en puños.

- ¿Quién te crees? – chillo enojada, me lanzo de nuevo aquella mirada aquella a la cual yo era inmune le dedique una sonrisa burlona.

Jane me miro con todo el odio que podía contener su pequeña cuerpo, se me iba a lanza encima pero con rapidez Alice la agarró del brazo y la empujo hasta atrás su cuerpo se estrelló contra un árbol, el ruido fue tan grande que algunos pájaros volaron asustado, la bebe en mis brazos se río mientras estirabas su pequeños bracito hacia mi.

- al menos tú te diviertes….- susurre algo divertida, antes corre hasta llegar al comienzo de mi casa, había algunos árboles caídos lo cual no me daba bueno espina, cuando llegue a las rejas, sentada en el columpio de árboles estaba Alice, camine lentamente hasta donde estaba ella con la bebe en mis brazos. - Debería darte las gracias, sin embargo prefiero preguntar ¿Qué haces aquí? – pregunte algo confundida, ella sonrío como extrañaba esa sonrisa.

Alice era una chica de cabellos cortos de color negro, sus ojos azules era hermosos y a la luz de sol… o a cualquier luz le brillaban, era pequeña y era comparada con una hada viviente, su humor siempre es alegre y activa, podía hacerte reír hasta en el peor momento, ya entiendo porque Emmett y ella son iguales gemelos tenía que ser.

A lo lejos pude ver como Seth se acercaba con Sara, Alice nos miró a los dos, sin dejar de sonreír, y se encogió de hombro.

- solo di Gracias Alice por salvarnos la vida….- dijo con esa voz que tanto extrañaba, suspire y camine hasta donde estaba ella, me coloque a un lado acunado a la bebita que tenía su ojitos azules abierto.

- ¿Cómo llegaste tan rápido? – le pregunte con curiosidad, la bebe movió su mano acomodándose para dormir o eso quiero pensar.

- Carlisle…- suspiro, le dedique una sonrisa – nos han enseñado algunas cosas y entrenados, entre una de esas cosas esta…

- esta la rapidez…- la mire y ella suspiro, sabía lo que diría tanto Alice como yo sabíamos que esto sucedería.

- Deberías unirte a nosotros….- me dijo con una sonrisa. Yo la mire pero negué.

- me gusta tu bipolaridad…- le susurre caminando hasta mi casa- primero dices "Que no se repita lo de hace rato" con enojo y rabia y ahora quieres me una a ustedes… sabes mi respuesta y seguirá siendo no… – le susurre subiendo los escalones. Seth me siguió, con Sara aun en sus brazos, estaba intentando abrir la puerta cuando la voz inconfundible del idiota de Cullen sonó.

- Eso ya no es posible…- mire a Edward que estaba detrás de Dave el cual me dedicaba una sonrisa, lo mire con una ceja lazada era raro que Dave me viniera a ver, desde aquella pelean en donde me revele, Dave y yo perdimos todo contacto.

- ¿Acaso esto es una reunión o algo así? – les pregunte mirándolos, abrí la puerta y Seth paso con rapidez estaba por entrar cuando la voz de Dave sonó.

- Venimos hablar con el Líder de los Swan…

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Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen le pertenece a S. Meyer: La Historia es de mi propiedad, espero que la disfruten