3- Planes y no planes

Algunos fines de semana, de los pocos que tenían libres, y a su vez de los pocos que Emily no despertaba con Hotch, Rossi invitaba a salir a Emily, en el último mes lo hacía para compensar que Hotch estaba con Jack y ella se quedaba sola. Ese domingo fue uno de esos días, sin previo aviso Rossi decidió a buscarla esa mañana; era muy temprano así que Emily se despertó con el sonido de la puerta y no parecía encantada de encontrarse con él

-Vamos, apresúrate- dijo Rossi entrando sin invitación al lugar- voy a invitarte a desayunar; supongo que cuando no trabajas acostumbras desayunar también ¿no?-

-Dave, no es que no me encante verte, pero es muy temprano ¿no?- refunfuñó Emily cerrando la puerta tras él- después de todo el trabajo que tuvimos en las últimas semanas esperaba no tener que salir de la cama hasta las diez-

-Bueno, te hice levantarte antes, ¿qué son 3 horas? Anda apresúrate, quiero desayunar pronto, vamos lejos y si no llegamos antes de 8:30 cancelan mi reservación-

-Esta bien, dame 30 minutos y estamos fuera-

-Te doy 20- dijo él viéndola desaparecer- mientras prepararé café y husmearé por aquí-

Emily desapareció de la sala aun poco convencida, adentrándose directamente al baño, las visitas de Rossi la tomaban por sorpresa siempre, no era la primera vez que aparecía así en un fin de semana libre con planes que ella desconocía, pero realmente nunca sabía si aparecería de nuevo, a que hora o para que; mientras el agua caliente cubría su cuerpo sonrió, al menos esa salida, así como las dos anteriores, servía para que no se quedará extrañando a Hotch.

Mientras Rossi había preparado café y se entretenía mirando todo, tomaba un libro al azar, lo hojeaba, movía algo, apartaba la vista y buscaba que hubiera algo nuevo desde su última incursión en casa de Emily, sonó el teléfono y fue él quien contestó. El identificador de llamadas señalaba el número de Hotch.

-Hola, Aarón- contestó

-¿Dave?- se escuchó la confusión de Hotch- ¿qué haces ahí?-

-Quitándole a Emily un rato de su domingo- contestó riendo- no te preocupes, estoy cuidándola por ti -

-Ah... Que buen detalle- contestó Hotch algo incrédulo- supongo que te cancelaron algún plan o algo así-

-Que gran amigo, inmediatamente sospechando lo peor- se quejó Rossi pero luego cambió el tono- en realidad tuve una mala cita ayer y quería hacer algo divertido hoy y no hay algo tan divertido como quitarle el tiempo a Emily desde temprano, eso tú lo debes saber mejor que nadie- escuchó un tipo de gruñido al otro lado de la línea- no te preocupes Aarón, todo esta en orden, por cierto, ¿ya hablaste con Jack?-

-Hablaré con él en un rato, ayer no tuve tiempo-

-Bueno, lo importante es que ya vas a decirle, poco más de un mes y medio después de que empezaste a salir con Emily, pero esta bien, ¿a que hora lo llevas de nuevo con Haley?-

-Cinco y media, ¿por?-

-Para regresarte a tu mujer a esa hora-

-Pues... Gracias, dile que llamé y déjale saludos de mi parte-

-De acuerdo, diviértete con Jack-

Colgó el teléfono sonriente, como quien ha hecho algo muy bueno o por lo menos una genial broma, casi dos minutos después bajo Emily, terminaba de ponerse un arete pero aparte de eso estaba totalmente arreglada. Rossi le dio una taza de café.

-¿Quién era?- preguntó

-Aarón- contestó él quitándole importancia- te dejo saludos... Bien, bien, tan sólo 18 minutos para estar lista, eso debe ser un record, todas las mujeres deberían ser como tú-

Dejaron las tazas de café y salieron aun riendo... La mañana se fue rápido, igual que el resto del día, Rossi había hecho una reserva para el desayuno en un elegante restauran de los que sólo él podía pagar, donde tardaron largo rato en salir, luego caminaron un rato, de ahí al cine, a charlar, por un café, comida... Parecía que Rossi había planificado todo el día y de ese planes ninguno incluía el regreso a casa. El reloj marcaba más de las cinco cuando él finalmente anunció que era momento de volver a casa.

Pese a que había sido un día excelente, Emily necesitaba un descanso, mucho trabajo y la tarde anterior con JJ y García no la había dejado descansar, sentía que sólo quería regresar a casa, tirarse en la cama, escuchar música y no pensar en nada.

-¿Cómo van las cosas entre tú y Hotch?- preguntó Rossi a medio camino

-Bien... A parte de que casi no tenemos tiempo para salir, vernos o cosas así, todo esta maravillosamente bien- dijo ella

-No suena tan bien-

-No, de verdad estamos bien, sólo que estas últimas semanas el trabajo se ha acumulado y no tenemos mucho tiempo para estar juntos- aclaró Emily- juró que si no fuera porque Strauss ya ha aceptado que estemos juntos, pensaría que manda más trabajo para molestarnos... Ha sido algo duro-

-Veras que todo mejora, Emily-

-Espero que tengas razón, porque creo que tengo derecho a pasar más de un par de horas a la semana con mi novio-

-Estoy seguro de que así será-

-¿Y por qué tan seguro?- preguntó ella con sospecha

-Ya lo verás-

Al llegar a casa de Emily estaba Hotch esperando afuera, recargado contra su auto y mirando el camino en espera; Emily miró a Rossi y entendió un poco lo que había querido decir, él siempre sabía perfectamente lo que iba a pasar, iba un paso adelante. Bajaron del auto y Emily casi al instante se abrazó a Hotch, Rossi llegó un segundo después junto a ellos.

-Bueno Aarón, te entrego a esta señorita sana y salva- comentó con una sonrisa

-Gracias, Dave-

-Es toda tuya el resto de la tarde, los veo mañana-

-Adiós, Dave, gracias por todo-

La pareja entró sin mirar atrás, mientras Rossi los miraba sonriendo al verlos juntos. Emily caminaba bajo el brazo protector de Hotch, estaba contenta de verlo, especialmente porque no lo esperaba, porque creía que tenían pocas posibilidades esos días.

-Aarón, dime que tú no tienes miles de planes par hoy- soltó de pronto- amo verte y hacer cosas contigo, pero estoy exhausta hoy... Demasiadas ocupaciones, demasiados planes, demasiado todo-

-Imagínate si no fuera fin de semana... No te preocupes Em, también necesito un descanso, el único plan para hoy es pasar el resto de la tarde tranquilamente juntos- dijo él para calmarla

-Me gusta, especialmente por al parte de juntos-

Se quedaron descansando en el sofá de Emily, mirando una película a ratos, besándose, tomando una copa de vino (la misma copa) y pensando en lo feliz y cómodo que era estar juntos, con tan pocas oportunidades que tenían cada vez que estaba así era especial. Se preguntaba a ratos cuando iban a volver a tener esa tranquilidad, si esa semana de trabajo se los permitiría, si pasarían días o semanas antes de tomarse otra tarde libre juntos... Pero luego volvían a besarse, a abrazarse... y volvían a olvidar el mundo afuera, porque ese no tener planes o rutinas los hacía desearse más.