N.A. Bueno, este es el último capítulo de la historia, espero mucho que lo hayan disfrutado (especialmente Pise7en), gracias por sus reviews!

4- Pruebas y victorias

Emily entró en la oficina de Hotch cuando ya era muy tarde, había terminado el millonésimo archivo y no tenía deseos de seguir trabajando, Strauss le había hecho el día muy pesado con tanto trabajo, tantas preguntas, todo eso de evaluar como trabajaba muy de cerca le fastidiaba, pero desde que salía con Hotch no tenía opción, al parecer era poco profesional que él reportara como era su trabajo, aunque todos sabían que él podía separar lo profesional de lo personal.

Hotch levantó la mirada en cuanto la vio entrar, había sido un día largo también para él, pero al menos no había tenido a Strauss mirando sobre su hombro cada dos minutos, evidentemente Emily había tenido el día mucho más difícil... Sin decir nada se sentó en la silla frente a él y cerró los ojos, estaba agotada, no sólo por la cantidad de trabajo, también era la tensión acumulada.

-Dime que te falta poco- fue lo único que dijo

-Casi termino- contestó él

-¿Cuántos archivos?-

-Este es el último, lo prometo-

Emily recargó su cabeza en el escritorio, sin decir nada, sólo esperando que él terminara todo el trabajo y pudieran salir de ahí... No estaba dormida, tenía aun mucha tensión en el cuerpo como para ello, sólo se sentía exhausta, la noche anterior habían vuelto de un caso, habían descansado apenas y esa mañana Strauss le había informado que evaluaría su trabajo para ver si la relación no afectaba nada... Vaya tontería. Había acumulado demasiada tensión por culpa de eso.

Hotch terminó de firmar el último papel y la miro, no dijo nada, sabía que ella esperaba, era raro, se estaban adaptando todavía a todo eso, estar juntos, trabajar juntos, las miradas interrogantes de Strauss todo el tiempo... el equipo aligeraba a veces las cosas, pero no siempre alcanzaba; estaban muy bien juntos, pero aun se adaptaban a que todo el mundo tuviera algo que decir al respecto de su relación, y eso que ya habían pasado algo más de dos meses y medio.

Emily en todos los aspectos era brillante con eso, manejaba las situaciones del trabajo mejor que nunca, sabía que era lo mejor; estaba siempre ahí para apoyarlo en todo lo posible; era la novia ideal, siempre adorable y divertida; había logrado encontrar un modo de nivelar su relación, después de mucho tiempo de no tener planes concretos o tiempo; había logrado conquistar a Jack, apenas dos semanas antes habían salido juntos y había sido un éxito; además se controlaba ante Strauss, quien definitivamente no era su persona favorita... Todas esas cosas perfectas también debían cansar, él estaba seguro.

-Estoy listo, preciosa- anunció al fin

-Gracias al cielo, no habría podido resistir mucho aquí- dijo ella al fin levantando la cabeza del escritorio y mirándolo

-Vamos a casa, ha sido un mal día- dijo él dándole la mano al salir

-Estoy totalmente de acuerdo- contestó ella mientras dejaban la oficina

-¿Te dijo algo Strauss?-

-No, en realidad no- contestó y dio un bostezo- de hecho creo que todo salió muy bien, pero todo lo preguntaba, todo lo revisaba, todo el tiempo estaba ahí... como si no tuviera nada mejor que hacer que mirar sobre mi hombro con su mirada evaluadora-

-Sólo quiere asegurarse, Em-

-Pero exagera- volvió ella al ataque recordando todo lo malo del día

-Es un asunto complicado... De verdad quiere asegurarse de que todo funciona-

-Pero todo el mundo sabe que funciona- el malhumor amenazaba con volver

-Lo sé, lo sé, amor pero... no es tan simple-

-Pensé que Rossi la había convencido de que todo estaba bien- se quejó ella

-Ni él es tan convincente... – dijo él intentando hacerla sonreír- sólo quiere asegurarse de que todo este en orden, tampoco creo que este ensañada con nosotros; sé que es detestable a veces, pero sólo será una etapa transitoria-

-Eso espero, o terminaré matándola y eso no le conviene a nadie-

Hotch sonrió, Emily solía tener esa clase de ocurrencias, era parte de su humor a veces no tan dulce, él estaba acostumbrado a eso, hasta eso le gustaba de ella... pero sabía por experiencia que no cualquiera podía acostumbrarse al carácter explosivo, retador e independiente de Emily, era eso lo que podía causarle problemas con Strauss, y era eso con lo que tenía más cuidado.

Cuando llegaron a casa de Emily apenas hablaban, durante el viaje ella finalmente se había calmado y descansado sobre el hombro de Hotch, se mantuvieron en un silencio compartido en espera de que toda la adrenalina acumulada en el cuerpo de Emily terminara de desaparecer, se liberara la tensión y ella finalmente cayera rendida... No debía tardar, Hotch medía cuidadosamente el tiempo mientras cenaban.

-¿Quieres que cancele la salida de mañana con Jack?- preguntó él tras verla pestañear cansadamente por cuarta vez

-No- contestó ella al instante- estoy bien, sólo fue uno de esos días, no canceles, no soportaría además desilusionar a un niño al que le prometí una salida-

-¿Segura?-

-Por supuesto que sí-

-Eres sencillamente adorable, Emily-

-Y tú eres encantador, pero me temo que estoy muy cansada hasta para los halagos- bostezó e intento sonreírle

Finalmente había sucedido... ni ella era inmune al cansancio que causaba el estrés... Era hora de dormir... Era mejor para ambos, tal vez al día siguiente podrían despertar mejor, sentirse con ánimos...

Pasaba de la una de la mañana, aunque no tenía ni una hora que habían logrado conciliar el sueño ambos, cuando el teléfono sonó insistentemente; inmediatamente Hotch alargo la mano para contestar, no quería que nada perturbara el sueño de Emily... Al otro lado lo sorprendió Rossi.

-Hola, Hotch- saludó Rossi como si fuera natural llamar a esa hora

-¿Qué sucede, Dave?-

-Estoy aprovechando de mis poderes y mi capacidad de tener conexiones... Pon el altavoz y despierta a Emily-

-¿Qué sucede?-

-Tú despiértala-

-Ha sido un día especialmente largo, dime que pasa, no quiero despertarla sí no urge o es algo bueno- confesó Hotch mirando a Emily aun dormida junto a él

-Despiértala, Aarón- contestó Rossi- te prometo que valdrá la pena-

Él suspiró, se acercó a Emily y con cuidado la despertó, ella lo miro confundida, miro el teléfono y apenas articuló un gemido para avisar que estaba despierta. Hotch puso el altavoz del teléfono.

-Listo, Dave-

-Hola, Emily- dijo Rossi- lamentó despertarte-

-Es la una de la mañana...- se quejó Emily recargándose en Hotch

-Lo sé, sucede que estoy fuera... Ya sabes, nada como una noche de tragos, con gente importante...-

-Dave...- advirtió Hotch al ver que Emily empezaba a tamborilear los dedos sobre su pierna con cierta impaciencia

-Ah sí... Bueno, salí por unos tragos con gente importante del trabajo, saben que tengo contactos importantes, jefes, cosas así... así que estuvimos conversando de muchísimas cosas esta noche... no sólo cosas divertidas, que es lo que solemos hacer... – Rossi empezaba a divagar

-Dave, ve al punto- dijo Hotch mirando a Emily

-De acuerdo, ya iba a eso- dijo Rossi al otro lado de la línea, era evidente que los tragos lo habían hecho más parlanchín- salí con los jefes, más arriba de Strauss, por eso tengo noticias-

-¡Dave!- la paciencia de Emily se había acabado, tenía sueño y no pudo evitar gritarle

-Lo lograron- dijo él al fin- los jefes hablaron con Strauss y creen sinceramente que su relación que no afecta el trabajo-

-¿De verdad?- preguntaron Hotch y Emily a la vez

-De verdad, así que ya lo saben, ya pueden dormir tranquilos, tienen un año antes de que Strauss vuelva a evaluar la situación... Ahora sí, voy por otro trago y ustedes dos descansen. Buenas noches-

-Gracias, Dave-

Dejando el teléfono a un lado, Hotch abrazó a Emily... Respiró finalmente aliviado... Ella se acomodo en su pecho sonriendo abiertamente...

-Ganamos- susurró él abrazándola más fuerte

-Ganamos- susurró ella cerrando lentamente los ojos y conciente de que durante esa noche, y de ese momento en adelante, él ya no iba a soltarla.

FIN