Capítulo V

Una fecha que recordar.

Caminaba molesto ante la mirada de sorpresa de muchos de los que trabajaban ahí, y logro entrar olímpicamente a su oficina sin que nadie se atreviera a preguntar por la pequeña marca en su rostro.

-Carajo!- dijo golpeando el escritorio

Y que podía mantenerlo tan enojado, la noche anterior había sido un verdadero infierno, primero una endemoniada rubia lo había excitado hasta el hecho de casi tomarla a la fuerza y cuando pensó que al menos su suerte cambiaria llego a su apartamento en el cual Jeanne lo estaría esperando, el tenia algunos planes para pasar la noche con ella, pero todo se fue al demonio cuando ella pidió hablar, cuando el quería todo menos eso y para desgracia del joven chino la plática fue a parar en el tema que menos hubiese querido tratar, dando como resultado un Ren molesto, irritado, golpeado y para colmo dejado con las ganas de saciar su instinto carnal.

Miro el reflejo de su rostro, una zona morada resaltaba entre su rostro, en verdad ese imbécil de Marcos se la pagaría caro.

Flash Back

El ascensor se abrió dando paso a su departamento, había llegado incluso más rápido de lo que hubiera creído, la música a bajo volumen, las velas encendidas desprendiendo un delicioso aroma, la mesa puesta para dos, no tenía planeado tanto romanticismo más estaba consiente que después de todo ello, el resultado iba a parar a algo que si quería.

Prácticamente aventó su saco al sillón y cuando estaba a punto de hacer lo mismo con su corbata sintió unas suaves manos recorrer su abdomen.

-Pensé que tardarías más.

- Dijiste que te urgía verme- sonrió con cierto cinismo- me has perdonado.

- Por cancelar nuestra cita para despedir a tu odiosa asistente. .. Si.

- No hables así de Tamao.

- Como quieras después de todo ella me importa muy poco- lo beso- te gusta lo que ves- dijo posando su atrevida vestidura.

- Me encanta- beso a la chica y estaba dispuesto a empezar con la acción, ya la cena podrían calentarla después.

- Tranquilo, primero vamos a cenar. . . . hay algo que quiero hablar contigo.

-Pero. .. . – dijo no muy de acuerdo.

- Por favor, además no cocine todo esto para nada.

- Tu no cocinas- hablo con desgano.

- Bueno también cuesta trabajo pedir un buen menú.

Ambos se sentaron a cenar, al principio Jeanne trato con algunas indirectas pero al ver la poca atención y falta de interés de Ren término por decir todo de un solo golpe, más los resultados no fueron los que esperaba.

Ahora ella se encontraba encerrada en el cuarto del chico y el tratando de no perder la cordura ante tan infantil conducta.

-Ya Jeanne cálmate- hablo golpeando la puerta al grado de casi perder el control.

- ¡Que me calme!, y como quieres que me calme quien te crees que soy una de tus muchas conquistas, tu sabes que tengo una reputación que guardar, pensé que tenías claro eso- contesto desde el otro lado de la puerta.

- Jeanne no es el fin del mundo además déjame pensarlo . . . dame tiempo.

- Tiempo para que Ren para que puedas revolcarte con la mitad de personal femenino que te falta de la empresa.

- Pero de qué diablos hablas.

Ren estaba aburrido Jeanne siempre le echaba en cara el que él era un cínico y descarado que se acostaba con cuanta mujer tuviera en frente, aceptaba ser un cínico y quizás también un descarado sin embargo era lo suficiente hombre para admitir que no se metía con cuanta mujer se le ofreciera, el también tenia una reputación que cuidar, solo que Jeanne siempre era la maestra del drama y siempre era lo mismo cada vez que el se reusaba a formalizar su relación y cuando decía no al hecho de que ella se mudara a su departamento, por qué diablos seguía soportando esto, no es que no quisiera sentar cabeza en un futuro pero era suficientemente inteligente para saber que si desde un principio el vivir con Jeanne no le llamaba la atención nunca terminaría por llamarle.

- Hablo de que ya me canse de ser la última en enterarme de tus desfachatadas traiciones, oh acaso crees que nunca me enteraría de lo que paso en la fiesta de Nichrome.

-Jeanne sal de ahí- trato de ya no hablar tan fuerte para aligerar el remordimiento de su estúpida conciencia.

Escucho que alguien lo llamaba desde el intercomunicador.

-Si.

-Joven Tao el joven Marcos pide autorización para poder subir.

Suspiro con desgano.

-Déjalo pasar.

Dejo de intentar persuadir a la chica después de todo su protector y casi hermano había llegado seguramente porque Jeanne le había exigido que fuera por ella solo para molestarlo y poner pruebas de que él era el malo, cuando ella bien había aceptado desde un principio una relación más abierta por beneficio propio, pues Jeanne no era tan santa como pretendía ser, y a diferencia de ella, él no le echaba en cara sus amoríos con otros.

En cuanto vio las puertas del ascensor abrirse se contuvo las ganas de largarse de ahí y dejar que hicieran lo que quisieran.

- ¿Y ahora que le has hecho?

- Porque no le dices que salga y tú mismo le preguntas.

Después de una mirada endemoniada, Marco golpeo la puerta de la cual salió casi rápidamente la chica. Y fue cuando Ren comprobó que en verdad Jeanne solo estaba armando otra escena ya que su imagen era más relajada de la que esperaba.

-Hablamos mañana Ren.

-No, creo que es mejor dejar las cosas hasta aquí, Jeanne realmente es mejor terminar con esto de una vez, hay muchos hombres que incluso estarían dispuestos a casarse hoy mismo contigo, tu sabias desde un principio que esto nunca implicaría sentimientos- sonrió- es más ¿que no era esa tu única condición?

No obtuvo respuesta de la chica sin embargo si del idiota de Marco el cual lanzo su puño justo hacia su rostro, a pesar de su agilidad Ren no pudo evitar del todo el golpe y este paro en parte de su pómulo.

- ¡Imbécil no le hables así!

-¡Marco no! ¿Ren estas bien?- corrió hacia él, tratando de cerciorarse de que realmente no estaba lastimado

- Pensé que estabas enterado de todo- dijo retadoramente al chico que acababa de golpearlo- es mejor que se vayan de una vez por todas.

-Pero?- trato de replicar Jeanne.

- Oye tu idiota, acaso no viniste para llevártela, entonces qué esperas-casi ordeno a lo que el tipo de cabello rubio lo miro molesto y se llevó obligada a la chica.

Fin del flash back

Tocaron a su puerta y para su poca o mucha suerte era la rubia. La miro un tanto molesto esa rubia había sido la primera maldita causa de su no muy buena noche, tal vez debería pensar en una buena forma de vengarse por haberlo humillado como lo hizo.

- Solo vine a preguntar por ,– no pudo evitar sorprenderse al ver el golpe en el rostro del chico- por la dirección del hotel en donde se hizo la reservación para la junta de hoy.

- ¿Reservación?

- La reunión con Oyamada y Diethel

Su frustración fue totalmente representada por la forma tan molesta que pasaba ambas manos sobre su cabello. Pues Ren bien sabía que si marcos lo había golpeado solo por ver a Jeanne con su papel de víctima, si Diethel estaba enterado tal vez ahora hasta un escándalo le armarían, y no le convenía mucho tener problemas con unos de los hijos de los inversionistas más importantes de su empresa, no es que fuera enemigo del inglés es solo que si de Jeanne se trataba todo lo demás terminaba importándole nada a Diethel.

- Kanna puede darte la dirección.

- Podría, pero no se encuentra en su lugar según entiendo fue a traer el informe bimestral al departamento de ensamblaje.

- Bien – tomo un papel y anoto la dirección- es esta, pero si quieres puedo llevarte- menciono sin darle mucha importancia.

- Descuida mi taxi ya está esperándome.

- Como quieras.

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Una vez en el hotel

No se dejaron atrás los comentarios cargados de burla y mal intencionados por parte del chico de cabello verde, en ese momento Ren cayó en cuenta que Lyserg estaba completamente enterado de todo.

Por su parte Anna había logrado interactuar perfectamente tanto con Oyamada como con Diethel que a pesar de ser un chico muy cortés no dejaba de mirar con molestia y dirigirse de forma poco agradable al chico Tao como si tan solo esperara un error del chino para hacerlo quedar en ridículo, pues a pesar de que la última vez a Anna le pudo quedar claro que Ren era una persona muy capaz, en estos momentos se le veía ligeramente distraído, sin embargo gracias a que ella había podido ponerse al tanto de todo le resultaba fácil poder contestarle al joven ingles aligerando un poco la tensión.

-Fue un gusto conocerte Anna- dijo un cordial Manta.

-En verdad Ren tiene suerte de conseguir hermosas asistentes- menciono al mismo tiempo que de una forma galante y caballerosa besaba la mano de la rubia.

- Ya Diethel deja de actuar, pensé que había quedado claro que ella es inteligente, incluso para caer en tus coqueteos.

- No pensé que fueras un Jefe sobreprotector Tao- reto con burla.

- También fue un gusto para mí poder conocerlos- Anna corto la nada agradable platica de esos dos.

- Necesito hablar contigo Ren – habló con una mirada acusadora hacia el chino- y espero tener la suerte de encontrar lugar en tu agitada agenda.

- Habla con mi secretaria Lyserg después de todo ella es la que se encarga de eso.

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A pesar de haberse negado Ren termino convenciéndola para llevarla de vuelta a la oficina, solo basto con decirle que no le tuviera miedo y que no fuera una cobarde para que ella se subiera a su coche.

- ¿Porque me ayudaste?- pregunto sin perder atención al camino.

- Es mi trabajo, si me quedaba callada pensarían que era tan incompetente como tú en ese momento.

- Sabes, Tamao no era tan confiada al hablar conmigo.

- Tal vez no la acosaste tanto como a mi, y si lo hiciste ella sabrá sus razones para soportarte, además no soy Tamao ni pretendo serlo, suelo ser fiel a mi trabajo no a mi jefe.

-En verdad eres buena economista, No me sorprendería que recibas ofertas de trabajo por parte de uno de esos dos.

- Pues se habrían sorprendido por muy poco. Y yo siempre estoy dispuesta a escuchar buenas ofertas.

Sonrió ante la arrogancia de la chica, pero aun así no dudaba ni un poco todo lo que ella decía.

Después que llegaron ambos se dirigieron cada uno a su oficina sin volver a hablar o interactuar de ninguna manera entre ellos.

La rubia no podía negarlo estaba ansiosa de que el reloj marcara la hora de salida pues en verdad quería verlo, no pudo evitar ver el calendario de su escritorio, el cual de una forma muy cursi mantenía el día encerrado dentro de un corazón, tal vez para Horo no era tan significativa la fecha como lo era para ella sin embargo no por eso dejaba de ansiar el momento, mas todos sus planes se vinieron abajo cuando una llamada le cambio el humor.

-Pero dijiste que hoy salías temprano.

- Lo siento Anna no contaba con esto, en verdad debo atender lo que se me presento, te lo explico después si.

-Descuida-dijo comprendiendo al chico- si es cuestión de trabajo no tengo nada que discutir- y colgó.

Suspiro con ligera frustración, seguramente él lo había olvidado, y como temía no era tan importante para él, tal vez era buena idea salir con la hermana de Horo, trato de hablarle pero el mensaje de "el numero al que está tratando de llamar no existe" le hizo recordar que no tenía el nuevo teléfono de la chica, así que marco de vuelta el teléfono de Horo,

Pero el perfecto cuadro de comprensión de tan solo unos minutos antes se hizo añicos al escuchar la voz de una chica contestar el móvil de Horo, y como si fuera poco era una voz de sobre manera conocida por ella.

-Hola annita- hablo con burla al ver el nombre registrado de la llamada.

-Pásame a Horo- ordeno molesta.

- Lo siento Anna pero comprenderás que Horo y yo estamos muy ocupados, por cierto mejor no lo esperes a dormir- y no dejo a la rubia repelar pues le corto la llamada.

La rabia se expandió como pólvora por sus venas.

-No puedo creer que sigas siendo tan idiota- hablo sin contenerse y un dolor y desilusión se apoderaron rápidamente de ella.

Muy a pesar de su dolor era consiente que esto tarde o temprano pasaría, pues Horo no la veía como ella deseaba que la viera.

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Pasaba una a una las hojas,

-Una maestría en economía y un doctorado en finanzas- leyó en alto para si mismo, era la primera vez que tenía el ligero interés y no precisamente sexual en la chica rubia.

Siguió leyendo sorprendiéndose pues sus estudios y experiencia casi se asimilaban a los suyos, esa rubia era única en todos los sentidos de la palabra.

-Adelante- dijo al escuchar como tocaban a su puerta.

- Joven Tao, necesita que me quede hasta mas tarde

Ren Juraría que la forma en que Kanna hablo implicaba algo de insinuación sin embargo en su actual estado tal vez solo era su imaginación y además era mejor ignorarlo.

- No Kanna, puedes retirarte, gracias.

- Bien, hasta mañana.

En verdad no sabia como su padre seleccionaba el personal pues en verdad todas caían en un estereotipo que no era para nada desagradable a la vista, pues Kana era una prueba tangible de lo que pensaba, bien al percatarse de sus pensamientos ahora daba por hecho que al menos cínico si era.

Noto que ya eran mas de las 8, y sin embargo la luz de la oficina continua aun estaba encendida, a pesar de que la hora de salida de la rubia era a las 7, abrió la puerta para comprobar si la chica aún seguía ahí. Ella se encontraba con la cabeza recargada en el respaldo de su sillón y con la mirada perdida en el techo.

-Necesitas algo- pregunto molesta ante la interrupción de su "jefe"

- A ti en mi cama- la insinuación no se dejó esperar.

Estaba moleta y las estupideces de su jefe no eran nada que pudiera soportar en ese momento, con molestia acomodo sus cosas y comenzó por guardar y cerrar cada programa abierto en su computadora para asi poder salir de ahí.

-Lo olvide mi hora de trabajo ya termino así que no tengo por qué escuchar tus estupideces

-Solo bromeaba- hablo más relajado el chico- ¿mala noche?

-Si, en especial cuando entraste por esa puerta.

Se acerco hasta el escritorio de la chica y casi mecánicamente poso su mirada en el calendario que encerraba de una forma un poco tonta para su gusto el día en que estaban, comprendiendo que algo no había salido como Anna quería.

-Solo pensé que tal vez hoy si lo desearías.

-Mejor deja de bromear, porque no estoy de humor para aguantarte.

Todo encajaba perfectamente para él, la molestia a flor de piel de la chica, la poca falta de interés por abandonar su oficina, el estúpido corazón en su calendario y . . .

El celular de la chica sonó con lo cual Anna no pudo evitar ver quien llamaba y apagar con coraje el aparato. No dejando pasar por desapercibido ante Ren la vulnerabilidad y dolor que su mirada reflejaba.

Y esa fue la última prueba que necesitaba el chico para sentirse extrañamente feliz, pues era obvio que ella estaba evitando al idiota que seguro quería implorarle alguna clase de perdón.

Una pelea, un simple roce de opiniones o incluso una ruptura como la que el había experimentado en la noche anterior, en verdad la causa le importaba muy poco, lo único que importaba y de alguna rara forma le complacía era que esa noche la rubia era exclusiva para él. Pues el mismo había jurado por Kami sama que esa rubia volvería a ser suya pues la forma tan patética en que lo había humillado en la noche anterior no podía desaparecer de su mente. Y también había jurado que le haría pagar con la misma moneda, esperando dejarla en la misma posición que ella lo había dejado.

-Al parecer tu acompañante de cama tenia mejores cosas que hacer-hablo Ren.

La mirada de odio y Rencor en los ojos de la dolida rubia lo contuvieron de continuar sin embargo su respuesta lo volvió a incitar a seguir.

-Aun no lo conoces y ya estás tan celoso de el- sonrió- haces bien ya que tú nunca podrías ganarle- sentenció levantándose de golpe y dirigiéndose a la salida.

Solo llego a rozar la perilla de la puerta con sus dedos ya que el cálido pecho del chico en su espalda y sus fuertes brazos alrededor de su cuerpo no la dejaron salir.

-SUELTAME

Casi grito en tono de orden, al mismo tiempo que forcejeaba. Mas al sentir como el besaba de una forma un tanto sensual su cuello y sus malditas manos estrechaban su vientre esta vez no pudo evitar que un gemido escapara de sus labios, al igual que los labios de él no pudieron evitar sonreír, se aventuró a rozar uno de los pechos de la chica aun por arriba de su ropa con lo cual la chica logro sonrojarse, lo cual resulto de cierta forma una respuesta muy tierna y sensual ante la mirada del chico que ahora se encontraba frente a ella, Ren lucho contra sus propios instintos de besar esa pequeña boquita roja que se veía tan apetecible a la vista pues sabía que si lo hacía no podría parar hasta hacerla suya y no solo su boca si no también su endemoniado y sensual cuerpo, en este momento su plan vengativo de dejarla esta vez a ella con las ganas no le sonaba muy cuerdo pues el iba a sufrir de la misma o peor forma.

Sin poder contenerse acerco sus labios a los de ella y a diferencia de la pasión y lujuria que pensó encontrar, se topo con una suavidad y sabor exquisito en esos labios, no pudo evitar hacer de su fogoso beso una serie de roces que cada vez resultaba mas deleitante, ahora sabia que su teoría no era tan loca pues estaba seguro que ahora nada podría detenerlo.

Anna se sentía utilizada, insegura, traicionada y débil, débil ante su propio y loco deseo por ser besada una y otra vez por esos suaves y benditos labios, la forma en que Ren la acariciaba y besaba no era nada igual a sus antiguos recuerdos del apasionado chico, aun el Rencor y molestia ante la traidora forma en que Horo la había abandonado la mantenía cegada perdiendo hasta su propio juicio.

Sin percatarse de sus movimientos terminaron en el sofá, Ren sentado y ella sobre el, la despojo de su blusa en una curiosa forma que mezclaba rapidez y delicadeza, una vez que quedaron a su vista los pechos de la chica aun cubiertos por su sostén, en un abrazo inmovilizo los brazos de la chica y se deleito besando su piel paseando de su cuello hasta el espacio entre sus pechos, mientras el cuerpo de ella reaccionaba arqueándose para mejor deleite del chico, se percato de la forma en que la respiración de la chica aumentaba su ritmo al igual que su propia respiración, y busco nuevamente sus labios, deshaciendo su posesivo abrazo para dar un poco más de libertad a la chica, al separarse sus miradas se encontraron una fija en la otra y esta vez sin mucho control de sus impulsos deposito una de sus manos en la mejilla de la chica y no pudo evitar hacer de este toque una caricia , sintió como el cuerpo de Anna se contraía pero no por placer y eso lo pudo descifrar perfectamente en sus ojos, "acaso era culpa lo que se reflejaban en ellos".

Al percatarse de la confundida y desconcertante mirada del chico ella solo pudo agachar su rostro, mordió su labio tratando de contener las malditas lagrimas que amenazaban por formarse en sus ojos.

Pero no lo logro ya que una lagrima paro en la mano del chico, un suspiro de molestia o quizás de desilusión se dejo escapar de los labios del chico al mismo tiempo que tomaba la blusa de la chica que estaba a un lado suyo y la ponía sobre sus hombros.

-Es tarde, - dijo mientras ayudaba a la chica a ponerse de pie -uno de los taxis de la empresa te llevaran a tu casa- hablo mientras se separaba de ella- espero tengas buena noche ya que yo dudo mucho poder dormir- sonrió con cierta dulzura en sus labios- si el tuvo algo mejor que hacer que estar a tu lado es porque en verdad es un idiota- sentenció con un tono ligeramente dulce- que descanses Kyoyama.

Y sin más termino por abandonar la habitación.

Aun con la sorpresa en su mirada, Anna acomodo su ropa y salió de la oficina para dirigirse a su casa.

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-Entonces ¿no ha hablado contigo?- preguntaba por celular un alterado chico .

Entro silenciosa y al oírlo subió las escaleras más rápido de lo que imaginaba pudiera hacerlo, y esta vez no se contuvo en azotar la puerta de su habitación.

-¿Que fue eso?- cuestiono la chica al otro lado del teléfono.

- Es Anna ya ha llegado.

- Le habrá pasado algo malo.

- Lo dices por el ruido, tal vez tuvo un mal día en el trabajo- trato de sonreír pero sabía que el mal día se lo había producido él- te hablo después Pilika gracias.

Después colgar y pensarlo un poco mas decidió que era bueno hacerle una visita a la rubia.

-¿Puedo pasar?

No obtuvo respuesta.

-¿Quieres bajar a cenar?

Iba a ignorarlo más el ruido proveniente de su odioso estomago no le dio mas alternativa que bajar con él a la cocina, después de todo en verdad quería hablar con el. La cena estaba ligeramente tibia y por el delicioso sabor a mantequilla supo inmediatamente que el, la había cocinado, eso solo comprobaba que Horo no había olvidado ese día, y para variar volvía a sentir lo que era sentirse miserable.

-¿Por qué apagaste tu celular?

-No quise interrumpir

- solo hable con ella, sabes que ahora solo es mi amiga

- Y qué clase de amiga es Horo, de la clase con las que solo sales o con las que te acuestas

- solo quería hablar – dijo tratando de ignorar su respuesta-, por eso acepte verla, cuando me di cuenta de lo que hizo la deje sin importar lo que quisiera decirme, trate de hablarte para explicarte pero tu tendencia a ser infantil te gano y apagaste tu móvil, hubiera ido por ti pero aun no se dónde está tu oficina.

Un ligero escalofrió la recorrió al si quiera pensar que Horo hubiera ido por ella y la haya encontrado en brazos de otro.

- Dijiste que no volverías a verla- hablo alzando la voz- lo prometiste-agrego en susurro gracias a que su voz se quebró.

- No pude evitarlo. .. . Sabes bien que yo.

- No me importan tus razones- interrumpió de golpe- no la soporto. . y no soportaría el que te volviera a lastimar -el solo sonrió- deja de reírte no estoy jugando- dijo dándole la espalda.

El solo rodeo con sus brazos la delgada cintura de la chica acomodando su barbilla en su hombro.

-Me encanta cuando me celas de esa manera.

Un ligero color carmín adorno las mejillas de la chica.

-Y disfruto aun más cuando logro sonrojar tus mejillas.

- Eres insoportable- dijo con una ligera sonrisa mientras se deshacía de su agarre y caminaba rumbo a las escaleras- gracias por la cena . . . yo también tengo un regalo para ti, lo quieres en tu cama o en la mía-hablo en un tono sensual.

El rostro del chico se puso mas rojo que un tomate. Ante su infantil reacción ella solo sonrió.

-También disfruto el hacerte sonrojar. . .pervertido –

Continuara . . . ..

Eyyyyyyyyyyyyyyyyy que tal espero les haya gustado y prometo no volver a prometer otra cosa . . . . auch ya empece mal ToT!

No actualice pronto por que decidí extender un poco más el capítulo a como me había quedado originalmente, bien ahora si gracias a:

Im Killjoy: ejejje eso de "como prometiste" me hizo quedar mal buaaaaa, pero no te creas me peso la conciencia por saber que no cumplí, pero espero te haya gustado el capítulo y así poder perdonarme por atrasarme en mi actualización, esta vez quise poner a Ren mas como es, ósea un lindo y tierno gatito, gracias y cuídate.

Caprica: Virgin Crisis? Mmmm no sé qué es o.O? Jejej es serie?, Capri como estas? Espero que disfrutando de la vida, pues aquí trate de poner a un Ren un poco más tierno apoco no se antoja mas, y pues trate de corregir mi error, tu sabes que todo consejo que me des es por mas bien recibido gracias y espero que te haya gustado, cuídate mucho y nos estamos leyendo oki.

DjPuMa13g: Vez que te digo que el HoroxAnna tiene su encanto jejej, gracias y como veraz también Anna no podrá librarse de caer ante los encantos de este hermoso chinito, cuídate y sigo que espero tu actualización.

Gracias y como siempre solo les deseo pensamientos positivos.