Suplicio
En sus ojos se transparentaba la impaciencia y este gesto era por más obvio ante la mirada analítica del chico peli verde, el cual comenzaba a sentirse ligeramente enfadado, pues era por demás obvio que su compañero no le prestaba ni una mísera migaja de atención.
-¿Vas a estar así todo el desayuno?
- ¿De qué hablas?
- Se supone que venimos a hablar y hasta ahora solo te has limitado a maldecir en voz baja y gruñir en lugar de contestar.
- No estoy de humor Diethel.
- Si, lo note desde que entrantes y te sentaste con esa peculiar forma que dice "si me jodes te mato".
- Ya te dije, no estoy de humor.
- Y se puede saber la razón de tan mal humor.
- Nada que te incumba, terminemos con esto rápido, dime cual es la amenaza que aplicaras esta vez.
- Acaso crees que perdería mí tiempo amenazándote-reto con una sonrisa burlona- cuando sabes bien que yo disfruto más de las venganzas.
- Bueno, ciertamente eso me ahorra tiempo y explicaciones- confeso restando importancia a las palabras del chico.
-Si estoy aquí es porque me preocupa Jeanne, al parecer esta vez sí le afecto.
- Miente- declaro sin remordimiento- siempre ha sido así, no entiendo cómo puedes creerle aun, aunque después de todo debo alabarle que en el arte de manipulación sigue siendo una experta.
-No hables así quieres- suspiro frustrado- te recuerdo que después de todo es mi amiga.
-Para la próxima dilo como si fuera algo bueno.
- Solo quiero evitar que la lastimes, se le ha metido en la cabeza la idea de convertirse en tu esposa, ella piensa que solo estas molesto y que al igual que otra veces esto será pasajero, incluso está dispuesta a dejar pasar por alto tu más reciente "aventura"
- Pues si cree que con eso se emparejan las cosas, está equivocada.
- Ni siquiera la primera vez que terminaron vi tanta determinación en ti- declaro retando con su penetrante mirada al chico- dime Ren, ¿esto tiene que ver con tu nueva conquista?
Ren no pudo evitar sentirse molesto al ver lo lejos que lo había llevado su situación "sentimental"
-Tal vez- bajo la guardia- o tal vez es que simplemente me canse, tu sabes que la monotonía llega a ser asfixiante, simplemente esto algún día se tenía que terminar.
- Lo entiendo perfectamente, pero entiende que todos esos reintentos son lo que ayuda a que ahora busque uno más, además tú también la buscaste más de una vez.
- Tu sabes la verdadera razón del por qué la busque- hablo arrogante-el beneficio era mutuo, sin ataduras y compromisos, tú lo harías ¿no?- reto con una sonrisa torcida- además no estoy dispuesto a casarme con ella solo para ayudarla a guardar una buena apariencia, que a final de cuentas se terminara cuando terminemos siéndonos infieles mutuamente.
- En verdad has dejado de amarla.
- Tu mejor que nadie sabes lo que alguna vez sentí por ella- habló mirado detenidamente su vaso de agua-y sé que aunque eres su amigo entiendes bien mi situación.
- La entiendo y la respeto, y por lo mismo te pido que vez sea definitivo, sabes que ella es muy importante para mí y esta obsesión por ti no será nada buena para ella, así que si vuelve a buscarte se lo suficientemente determinante y no vuelvas a caer ante el simple placer de unas horas.
- Te doy mi palabra de no volver a buscarla- hablo con un tono de total sinceridad- pero no puedo prometer que ella no lo haga, tu sabes mejor que nadie lo persistente que es, pero aun así . . . hare lo posible por terminar bien las cosas.
- Gracias- dijo más relajado el chico inglés- en fin- hablo comenzando a leer el menú-odio desayunar sólo, pero ya que estoy aquí.
- ¿Acaso me estas corriendo?
- Solo te estoy regresando el favor-hablo sin despegar su atención del menú- es por demás obvio que estas impaciente por irte, al parecer tienes algo importante que arreglar y no quiero ser el causante de que tu mal humor aumente por este día.
El chico chino sonrió mientras se levantaba de su lugar dispuesto a irse.
Tan pronto puso un pie en el restaurant su mirada felina busco a su pequeña presa, que para su propia sorpresa se encontraba platicando de una manera muy amigable con el tipo castaño sentado frente a ella. Algo que obviamente no esperaba y que sinceramente le disgustaba, así que sin perder tiempo se acercó a ambos e hizo acto de presencia tan pronto pudo.
-¿Interrumpo?- hablo cuestionando con la mirada a la sorprendida rubia.
-¡Ren!, amigo, pensé que no vendrías.
- Tanto tiempo sin verte Yoh.
- Me da gusto verte pero creí que estabas en un desayuno.
- Nada importante, además no quise dejar pasar la oportunidad de saludarte.
- Pues debo admitir que no resentí mucho tu ausencia ya que platicar con Anita fue muy agradable.
- ¿Anita?- pregunto con ligera arrogancia al mismo tiempo que volteaba a ver el indiferente rostro de la rubia.
- Fue un placer conocerte Yoh- hablo con naturalidad ignorando por completo a Ren- pero creo que los amigos quisieran estar solos, así que me retiro.
- No es necesario- corto Yoh- además no creo que a Ren le moleste, ¿cierto amigo?
- Por mi encantado, por favor toma asiento "Anita"- enfatizo con burla la última palabra mientras se acercaba lo suficiente a la chica para ayudarla con su silla.
Anna le dirigió una mirada de aborrecimiento, mientras ella sola acomodaba su silla rechazando por completo su acto de caballerosidad a lo que él solo pudo sonreír ante la actitud infantil de la rubia.
-¿Y puedo saber de qué platicaban tan amenamente?- interrogo mientras pasaba su analítica mirada del castaño a la rubia.
Volvió su atención al castaño, cuando este decidió contestar.
- Como seguramente, sabes Anna vivía en Izumo - Ren no pudo evitar sentirse un poco tonto pues en verdad él no sabía prácticamente nada de la rubia- así que le estaba contando que yo soy originario de ahí, incluso muchos de los lugares que frecuentábamos eran los mismos, fue una lástima que nunca coincidiéramos y que no nos conociéramos antes ¿no crees Anna?- cuestiono a la chica con una linda sonrisa y de una forma muy galante.
Como reflejo los ojos ambarinos del chico volvieron a posarse en la rubia, pues además de querer escuchar muy bien la respuesta, quería ver la reacción que podía producir la estúpida sonrisa de su amigo en ella.
-Supongo que no vale la pena pensar en eso ahora- trato de sonar distante mas no grosera.
-Es verdad, sobre todo que ahora que nos conocemos, podemos ir algún día juntos.
Ren no pudo evitar sentirse hastiado, pues lejos de ofenderse, Anna parecía disfrutar de los bobos comentarios de su amigo, de esas tontas frases baratas de cortejo nada carentes de insinuación. Por una estúpida razón Yoh había sido bendecido con un misterioso magnetismo que lo hacía bastante agradable e inocente ante las mujeres, ese chico se mostraba tan transparente que aparentaba pecar de ingenuo.
"Estúpido Yoh" pensó con arrogancia.
Hubiera querido acabar con ese absurdo teatrito del buen amigo que Yoh escenificaba, pues la conversación prácticamente lo excluía, sin mencionar que esos dos hablaban como si se tratara de viejos amigos poniéndose al tanto de los nuevos acontecimientos, mas debía admitir que gracias a eso ahora sabia cosas que ignoraba por completo sobre la vida de esa chica.
No tuvo más remedio que abstenerse a comentar algo, pues obviamente no tenía nada bueno que decir, su penetrante mirada se dedicó a observarla, incluso tuvo que luchar más de una vez por dejar de hacerlo, no podía evitar sentirse rechazado aún más cuando ella actuaba como si él no existiera y dedicaba toda su atención y sus esporádicas sonrisas al chico castaño, y ciertamente eso es lo que más le molestaba, "más de una sonrisa y . . . ninguna dirigida a él"
Miro con temple serio el rostro de su amigo, el mismo que se dirigía a Anna de una forma muy amistosa y confiada, ¿que tenía ese chico despistado y hasta tonto que pudiera atraerle a ella?, y aun mas, ¿desde cuándo se preocupaba por los gustos de la rubia?.
Y una vez más su rebelde vista volvía a caer en ella y tan pronto sintió los ojos del castaño clavados en él, volteo su rostro encontrándose con una mirada acusadora y una mueca de burla en los labios del trigueño. Desvió con molestia su rostro hacia el lado opuesto de donde estaban ellos, más rápidamente lo volvió cuando escucho la corta pero espontanea sonrisa escapar de la boca de la rubia y percatándose de cómo el castaño casi le susurraba algo muy cerca del oído, no pudo evitar sentir como algo se retorcía muy dentro del él tan solo por ser testigo de cómo ella sonreía de una forma tan natural que juraría nunca había visto,
-En verdad tienes una muy bonita sonrisa Anna- confeso el despreocupado chico.
El rostro de la chica mostro un tenue sonrojo que por vez consecutiva logro despertar la molestia del chico chino, sin embargo sin saberlo Yoh le dio la oportunidad de revancha.
-¿No lo crees Ren?
- Si, es hermosa- declaro viendo fijamente el sorprendido rostro de la chica.
Yoh no pudo evitar sentir un poco de admiración ante el atrevido comentario de su amigo y tampoco pudo evitar sentirse ligeramente incomodo entre las miradas de esos dos y la sensación de complicidad que emanaban, así que inteligentemente se disculpó y se dirigió al baño.
-Veo que estas disfrutando mucho de la compañía de Yoh-indago fingiendo indiferencia.
-¿Acaso te molesta?
- No tendría por qué molestarme, bueno de hecho si tengo por qué hacerlo- declaro enojado y después de una pequeña pausa prosiguió-creo que debo recordarte que no venimos a hacer amigos Anna, venimos a trabajar.
- Pues tampoco a dar espectáculos Tao, así que tus comentarios salen sobrando.
El chico no pudo evitar sonreír de forma cínica.
-Así que te molesta que yo te halague, pero sus insinuaciones si son permitidas.
- ¿insinuaciones?, Él solo está siendo amable, pero claro al parecer la amabilidad es algo que no conoces-hablo dándose por vencida- ni siquiera vale la pena tratar de hablar contigo.
-Pues perdóname por no ser tan perfecto como Yoh.
- Deberías dejar de compararte con él, pues es obvio que él te gana por mucho.
Y esas palabras bastaron para derribar al ya adolorido ego del chico.
Dejo que su coraje se viera reflejado como veneno en sus palabras, y pudo ser testigo del efecto que causaron en el competitivo carácter del chico pues el poco animo de reclamo por parte de Ren solo demostraba que lo había lastimado su orgullo y aunque se sentía complacida ante la sensación de venganza, no podía dejar de sentirse perturbada ante la molesta sensación de arrepentimiento por haberlo herido.
"¿Por qué simplemente no podía odiarlo?"
-Y ahora díganme ¿en que nos quedamos?- hablo el despreocupado y desinformado castaño que se encontraba de regreso.
- No quisiera terminar con la agradable platica que "hemos" tenido- interrumpió con sarcasmo el chico chino-, pero creo que es hora de concentrarnos en lo que venimos a ver Yoh.
-Es verdad- hablo con una sonrisa que le pareció de lo más estúpida al ya molesto chico chino.
Después de varios minutos dedicados exclusivamente a hablar del trabajo, ahora los 3 se encontraban afuera del restaurant.
-¿Quieres que te lleve?- pregunto un atento Yoh a la chica rubia.
- No es necesario- se adelantó a contestar Ren al mismo tiempo que se interponía entre los dos chicos- Anna se va conmigo, aún tenemos trabajo pendiente, tu entiendes ¿cierto?
El castaño no pudo evitar sonreír de una forma traviesa ante la repentina y sobre protectora actitud de su amigo.
- Claro, - se dirigió a la chica- fue un verdadero gusto conocerte, ojala podamos salir a comer- volvió a sonreír- claro en horas no laborables para que tu jefe no se moleste.
- Veo que al fin Hao ha influenciado en ti- ataco Ren con ligero tono de acidez en su comentario-
- Algún día tenía que suceder ¿no?- reto con burla -Cuídate Anna- se dirigió a la chica con una amigable sonrisa en los labios- por lo pronto tendré el gusto de volver a verte la otra semana.
- Que tengas buen día Yoh.
Una vez que Yoh subió a su coche y se marchó de ahí, Ren volvió a hablar.
-Veo que mi padre tenía razón- intento hablar en tono amistoso-eres buena relacionándote.
Anna ignoro totalmente al chico y se dirigió hacia la acera en busca de un taxi, tan pronto vio sus intenciones Ren se adelantó topando el camino de la chica.
-Dije que yo te llevaría- hablo tratando de mirar los renuentes ojos de la rubia.
- No tienes que hacerlo- trato de sonar distante- además la inspección termina tan pronto el cliente se retira.
- ¿Inspección?
- Vas a negarme que la única razón por la que estás aquí es por tu compulsiva idea de ver lo ineficiente que soy.
- Y que si te digo que la razón fue más allá de lo laboral- hablo con un tono de insinuación tan marcado imposible de ignorar- Tenemos una plática pendiente.
- Tú y yo no tenemos nada pendiente y en verdad no tengo humor para escuchar otra vez tus tontas proposiciones y tampoco para discutir contigo así que adiós.
- No entiendo la razón de tu repentino cambio de humor- hablo interponiéndose nuevamente en su camino- y aún más cuando con Asakura estuviste tan atenta, por cierto no te parece que es de mucha confianza que le hables tan pronto por su nombre.
- Él me lo pidió, además si a él no le afecta, no veo porque a ti sí.
- Y quien dijo que me afecta.
-Pues entonces deja de actuar como si así fuera.
- Te habían dicho que eres muy vanidosa, yo solo quería corroborar que las cosas salieran bien, nunca pretendí arruinar tus planes afectuosos con Yoh.
- Así que es eso.
- ¿Qué?
-Parece que aun crees que soy capaz de insinuarme a quien se ponga frente a mí-trato de suprimir su molestia fingiendo una sonrisa- pero creo que ya te demostré que no estoy interesada en hacerlo, y puedes confiar en que no lo hare ya que obviamente no comparto los mismos pasatiempos que tú.
- Te equivocas yo no desconfió de ti, es de ellos en quienes no confió, después de todo . . . no quiero arriesgarme a perderte- hablo con tono dulce mientras sonreía cautivadoramente ante el ligeramente sorprendido rostro de la chica- ya que Anita, hasta que yo decida, tu eres solamente mía- sentencio mientras tomaba el mentón de la chica.
Y una vez más todo el encanto se vino abajo.
-No vuelvas a llamarme así – hablo separando su rostro y tratando de no perder el autocontrol para no crear un escándalo a media calle- No soy tu maldito juguete Tao y mucho menos de tu propiedad y si no te gusta que me relacione con tus clientes pues díselo a tu padre, yo solo cumplo con mi trabajo y si eso implica tratar con hombres como Yoh no tengo por qué no hacerlo- sonrió con malicia- sobre todo si hacerlo resulta tan placentero para ambos.
- Asakura- corrigió a la chica un poco exaltado- no deberías confiarte tanto de él Anna, la sonrisa de niño bueno es solo su primer paso para llevarte a su cama.
-¿Y ahora vas a fingir que te preocupa mi integridad?- cuestiono con burla pues ese chico la había herido más de lo que él sabía -, o es solo que te preocupa el que no tengas exclusividad- sonrió con pesadez ante el silencio del chico- soy lo suficientemente inteligente para saber que hago con mi vida así que hazme un favor y deja de entrometerte en ella.
- Pues no me entrometería tanto si no tuviera tan buenas referencias de lo fácil que es quebrantar tu integridad- contesto dejando que su lastimado ego hablara.
Las pupilas de la rubia se dilataron ante el coraje que esas palabras desataron en ella. Ren reacciono rápidamente ante sus hirientes palabras, más el daño ya estaba hecho.
-Anna yo no quise. . .
- ¿Decir lo zorra que soy?- sus molestas y desteñidas pupilas se posaron en las de él-déjame decirte una última cosa Tao, acepto las consecuencias de mi error en esa noche, pero no más tus estúpidas humillaciones, así que has algo míseramente bueno en tu vida y déjame en paz.
Ren se quedó estático ante la ira y desprecio que mostraban los profundos ojos de la chica. Y esta vez no tuvo el valor para evitar que ella se marchara, a pesar de querer hacerlo su maldito orgullo ganó, después de unos segundos se dirigió a su coche evitando pensar en lo ocurrido y se marchó del lugar.
Los días posteriores a esa sutil plática pasaron rápidamente, las veces que esos dos cruzaron palabra fueron míseramente escasas y casi siempre era frente a la presencia de Kanna o algún otro trabajador o socio.
Había intentado más de una vez tener acercamiento directo con ella, sin embargo el poco interés de Kyoyama lo molestaba al grado de odiar su maldito carácter, y odiar aún más la estúpida debilidad que en él se estaba formando, molestándolo al grado de llegar a decidir que era hora de superar a la chica., después de todo no iba a quebrantar su orgullo por un par de lindas piernas.
"Pero si tan solo pensarlo fuera tan fácil como lograrlo. . . "
-Entonces ¿aceptas salir a cenar?- pregunto una voz femenina por teléfono.
- No tengo tiempo y . . .
- Deja de evitarme quieres, solo será una simple cena amistosa, tu sabes, no es que no podamos seguir disfrutando de las ventajas de la amistad- rio con malicia- dime ¿aceptas?
- Si- contesto con desgano- pero aun debo hacer la reservación, porque no lo dejamos para la otra semana, yo te llamo.
- Olvídalo, yo me encargo de hacer la reservación, tu solo se puntual al pasar por mí, te llamo para decirte el día y la hora.
- Bien, entonces supongo que nos vemos pronto.
- Ah y Ren, espero que disfrutemos la noche como solíamos hacerlo.
- Adiós Jeanne.
Colgó dejando escapar un bufido de molestia, pero que carajos estaba haciendo, no podía permitirse caer en el maldito hoyo donde al fin había logrado salir y esta vez por Lyserg no lo haría, aunque ciertamente no estaba seguro si solo lo hacía por él- no pudo evitar posar su mirada en la puerta que comunicaba a la oficina de cierta rubia. Y no pudo evitar pensar en qué momento llego a ese patético estado de culpabilidad, pues ciertamente haberla herido no era nada que pretendía hacer, sin embargo cada vez que trataba de enmendar su error terminaba aún más molesto ante la frialdad con que Anna lo trataba.
Y para su desgracia una vez más, no estaba ni míseramente lejos de la realidad, pues realmente todo se había convertido en un maldito suplicio, el cual no consideraba justo sufrir solo, más aun cuando ella había sido la encargada de haberlo empezado con sus malditos juegos de insinuación y sus coqueteos nada inocentes y por lo mismo al menos le parecía justo que el terminara con todo y lo pretendía hacer con una muy buena despedida, después de todo solo tal vez lo único que necesitaba era una noche más para terminar con su absurda obsesión.
Después de un ligero lapsus de duda se decidió por entrar a la oficina de su rubia asistente, la cual para su sorpresa se encontraba vaciá.
Luego de sobreponerse de su notorio estado de desilusión, recordó el compromiso de la chica para esa tarde, "la comida con Yoh Asakura".
- Estúpidas políticas de convivencia entre socios,- pensó el chico.
Se había visto más de una vez tentado a cancelar esa maldita comida, sin embargo no podía demostrarse débil y por muy tonto que le sonara ahora, no quería herir aún más el lastimado ego de la chica, así que aun en contra de toda su arrogancia busco una excusa para faltar a esa fastidiosa comida, pues creía que era una forma excelente de mostrar confianza hacia la rubia y además no deseaba tener que presenciar una linda relación de amistad entre esos dos.
Además después de todo, él había mentido, si conocía a alguien lo suficiente era a Yoh y él a diferencia de su hermano Hao y de él mismo era un hombre que aun creía en la fidelidad y en el vivieron felices para siempre y era tan ridículo pensar que trataría de seducir a Anna como pensar que él era un indefenso gatito.
No podía negar que le incomodaba sin embargo él también tenía un compromiso con un viejo amigo y no quería llegar tarde.
En cuanto llego y diviso la cabellera de su amigo no pudo evitar sentirse ciertamente alegré.
-¿Llevas mucho esperando?
- Si, algo, pero descuida tu retraso se ve recompensado por todo lo que ya pedí, por cierto –amplio su sonrisa-tú pagas.
El chico chino no pudo evitar sonreír ante la actitud infantil de su amigo, la misma actitud espontanea que recordaba de su niñez.
-Me alegra volver a verte Horo.
=========================================================0===================================================================================
Le había extrañado el repentino cambio de decisión de Ren por no asistir a la comida y la conducta distante durante los últimos dos días le dejaban claro que al fin él había decidido dejarla en paz, algo que extrañamente no la dejaba tan feliz como esperaba, odiaba admitirlo pero sentía que la presencia arrogante y molesta de Ren Tao le hacía falta, como podía extrañar a alguien que la había lastimado con sus machistas y malditos comentarios, no pudo evitar sentirse toda una tonta pues ahora resultaba que después de todo extrañaba a su estúpido hostigador.
- Eres una idiota Anna- hablo para sí misa auto regañándose, sin embargo su joven acompañante que se acercaba a la mesa, pudo percibir sus palabras.
- Si así es como te dices a ti misa, no quiero pensar en que calificativo me ganare si te hago enojar.
- ¿Disculpa?
-Mi hermano me dijo que eras hermosa- hablo un chico tomando asiento frente a la pensativa rubia- obviamente se quedó corto, mucho gusto- dijo con una sonrisa seductora mientras tomaba la mano de la chica y se presentaba- Hao Asakura.
Anna no pudo evitar sobresaltarse ante el sexy rostro varonil frente a ella.
La sonrisa de esos dos apuestos chicos era tan espontánea y sincera que no podían evitarla.
-Debes aceptar que esa vez si nos excedimos- hablo Horo tratando de reprimir su risa.
-Es cierto, fue la primera vez que vi a tu madre tan molesta y preocupada.
- Si, estaba histérica.
- Y- hablo con un tono más serio- fue la primera y única vez que sentí el abrazo protector de una madre- su mirada apagada solo pudo reflejar el dolor que despertaban los recuerdos- lamento no haber estado contigo cuando sucedió- hablo mirando a los ojos de su amigo- nunca me perdonare haberte dejado solo-
-Descuida no tuve forma de avisarte, todo paso tan rápido, además no estuve solo, tuve el apoyo de una gran persona durante todo el proceso de aceptación.
- Eh sido mal amigo ¿cierto?
- Nunca fuiste uno ejemplar- trato de bromear- pero aun así te acepto.
El chico solo esbozo una cálida sonrisa.
- ¿Y ellos cómo están?
- Muy bien, Pilika me pidió mucho que te saludara, y la última vez que hable con mi padre me pregunto por ti, le dije que seguías siendo el mismo niño caprichoso y egocéntrico que conocía- hablo tratando de animar al deprimido chico.
- Idiota- sonrió- yo también los extraño.
- ¿Y como ha estado la envidiada vida del heredero de la familia Tao?
- Mi vida- hablo con voz apagada- mi vida sigue siendo un asco, hace cinco años que no veo, ni hablo con mi madre, ya sabes aun dicen no al divorcio pero si a las vidas separadas, antes veía a mi padre en la empresa pero desde que decidió que yo tomara cargo lo veo menos, a Jun la vi hace poco, al parecer su estancia en Alemania esta vez será definitiva, y no la culpo después de todo su vida esta haya- ahogo un suspiro- y mi vida sentimental y social sigue siendo bastante inestable, como veras todo sigue igual.
-Eso quiere decir que Jeanne sigue siendo aún un problema.
-De hecho ella ahora es un problema menor en mi vida.
- Tal vez todo podría cambiar si te decidieras a cambiar un poco tu ámbito social.
- Si lo dices por Nichrome debo argumentar que no es tan mal amigo como piensas, puede que no sea la mejor persona del mundo pero al menos él nunca me traicionaría.
- La fiesta en su departamento-cambio el tema repentinamente- no te vi.
- Tuve algunas cosas que hacer.
- Una noche agitada, según me conto Nichrome.
- ¿De qué hablas?
- Hablo de la conquista de esa noche, o como él lo dijo de la sexy chica con la que pasaste la noche.
- Ese imbécil- hablo ligeramente molesto- te dijo algo más.
- Nada, solo que creo que deberías ser más discreto sobre lo que le cuentas a los demás.
- Te equivocas la forma en que él se enteró no fue por mí, además debo agregar que no la eh vuelto a ver.
Horo no pudo evitar recuperar un poco de respeto por su amigo ante la actitud caballerosa que demostró.
- Y lo siento Horo pero tampoco es algo que quiera compartir contigo y mucho menos creo que sea de tu interés.
- Es verdad es un tema que no me incumbe, y además aunque quisiera torturarte con eso, no dispongo de mucho tiempo, debo prepararme, hoy salgo a Alemania.
- Pues te agradecería mucho que saludes a Tamao de mi parte.
Horo no pudo evitar aprovechar el saludo de su amigo como excusa.
-Con mucho gusto, por cierto Ren ¿y cómo te va con tu nueva asistente?, dime aun las torturas con tus exigencias y las haces ver lo ineficientes que son.
- Creí que ya no tenías tiempo.
- Vamos no creo que haya mucho que me quieras contar, además puedes ponerme al tanto de aquí al estacionamiento.
================================================================================0==============================================================
Trataba de sacar a flote cualquier comentario referente a la empresa sin embargo al parecer Hao Asakura no tenía tanto interés en lo laboral, al menos no el mismo que aparentaba tener por ella.
-Dime Anna ¿tienes novio?
- No creo que mi vida sentimental sea algo relevante en esta comida y perdona pero tampoco de tu incumbencia.
Él sonrió.
-Directa y precisa, me gusta que seas así porque al igual que tú suelo ser muy directo, así que te puedo decir que solo lo pregunte por que en verdad me agradas.
No pudo evitar sentir un sobresalto ante la estúpida declaración del apuesto moreno, mas logro ocultarlo muy bien.
-Puedes repetirme de nuevo porque viniste tú y no tú hermano.
El no pudo evitar reír más ampliamente.
-Pocas veces escucho quejas sobre mi presencia y menos en una mujer.
-Veo que has heredaste toda la vanidad y egolatría que Yoh no tiene.
-Perdona si fue tan insolente con esa actitud acosadora pero debo decir que al menos así lograste dejar de estar a la defensiva- hablo más relajado- sabes, las comidas de este tipo me fastidian, por eso no estuve en el desayuno de la otra vez, Yoh suele hacerse cargo de estas cosas pero tuvo que adelantar su viaje a Alemania.
-Pues si no las disfrutas con mucho gusto la damos por terminada.
- Ves, cada vez tienes mejor humor, mejor cuéntame cómo está la fierecilla de Tao, ya te acostumbraste a su endemoniado carácter.
- Perdona pero al menos creo ser demasiado prudente como para no hablar de mi jefe.
- Bien, eso solo demuestra que eres una persona de confiar, cada vez me agradas más, pero si no quiero hacerte enojar creo que mejor dejo esta actitud, Yoh me hablo de lo bien que se llevaron, dime puedo tener la posibilidad de conocer un poco a la encantadora Anna de la que hablo mi hermano.
- Pensé que los temas tratados en este tipo de comida eran exclusivamente de negocios.
-Ya te diste cuenta- hablo el alegre chico mientras movía su cabeza de un lado a otro como buscando algo- tu jefe no está, y si tu no dices nada, yo solo diré lo bien que me informaste sobre los aburridos temas de la empresa, además creo que haber estudiado tantos años es suficiente para entenderlos en 10 minutos.
==========================================================================0===================================================================
No pudo evitar callarse de golpe cuando gracias a la estúpida sonrisa de su amigo se dio cuenta que había hablado de más.
- ¡Que rayos te pasa!, ¿acaso dije algo gracioso?
- ¿Gracioso?, no, ¿sorprendente? si, corrígeme si me equivoco pero acaso Ren Tao está alabando a una mujer que no es su hermana.
- No estoy alabándola- dijo mientras un tenue sonrojo aparecía en sus mejillas- solo dije que es muy inteligente y eficiente y tú también lo harías si la conocieras.
- Trato hecho- corto Horo- en cuanto regrese saldremos y me la presentas, después de todo- rio con malicia- yo no trabajo aquí así que a diferencia de ti yo si puedo salir con ella.
- Creo que se te ha hecho tarde, además no soy Cupido para conseguirte novia.
- No pero eres mi amigo y sabes que si te lo pido de buena manera lo harás, claro a menos que seas un jefe celoso.
- Ya deja de decir estupideces y mejor empieza a acelerar antes de que llegues tarde.
- Bien, cuídate amigo.
==========================================================0==================================================================================
Extrañamente se sentía más aliviado, haber platicado con Horo había sido una terapia bastante buena e informativa pues por una mísera vez en su vida debía aceptar que su amigo no estaba tan lejos de la realidad, pues en verdad él sí alababa a Anna, admiraba su fría y dura forma de ser, mezclado con esa belleza y sensualidad que solo ella reflejaba y aun más la forma en que le demostraba que a pesar de todo lo que él pudiera haber dicho ella no era nada fácil y esa actitud hermética lo enloquecía.
Cerro la puerta de su automóvil y camino a paso relajado hacia el elevador, entro en él y apretó el botón que lo llevaría a su oficina, esta vez era definitivo había algo importante que quería decirle a esa chica, una juguetona y pacifica sonrisa se renegaba por salir de sus hermosos labios, mas no tardó mucho en borrarse cuando antes de cerrarse las puertas pudo divisar dos figuras caminando alegremente hacia el ascensor, sus pupilas se dilataron al corroborar las identidades de la chica y el chico y su buen humor sucumbió cuando segundos antes de que la puerta se cerrara por completo, fue testigo de cómo el joven de cabellera café topaba el paso de la chica y se inclinaba ante ella en lo que parecía un intento por besarla.
Continuara. . ..
Hola, vuelvo a subir este cap. Por que se me pasaba comentarles algo que quise compartir, jeje el próximo 5 de octubre es mi cumple y no sé, me nació compartir la noticia, ya que este es el lugar donde más tiempo paso por publicaciones, y algúns de mis amigs que me hablan ahora por msn los contacte aquí, bueno gracias y nos estamos leyendo.
MMMM no estoy segura si exagere en la estructura de este capítulo pero es que me dio por describir muy bien la forma de sentir de mi querido protagonista, espero que no haya caído en algo aburrido. Como en todas mis actualizaciones pido disculpas por la tardanza y espero en verdad no suceda lo mismo en el sig. capitulo, y como siempre mil gracias a:
Caprica: CAPRI mi querida amiga mil gracias por todo tu apoyo, me hiciste reir mucho con eso de "lista a su disposición", gracias amiga necesitaba reírme un rato, ya sabes que por apoyo como el que me demuestras me hace decir "adelante", espero hayas disfrutado del Ren Tao celoso y posesivo, ese chinito tenia que sufrir pero Anna no se quedara tan fuera de esto pues pienso ahora dedicar el próximo capítulo a ella, pero como me gusta tanto el ren volátil que se enoja por todo pues no podre reprimir mi gusto por hacerlo sufrir más jejejej, cuidate mucho amiga y espero también tus actualizaciones y proyectos.
: no me dejate nombre pero aun así, agradezco tu comentario y obvio tuve que poner a Hao y claro que habrá más Haoxanna en el otro capítulo.
DjPuMa13g: hayyyyyy pero cuanto espero tus actualizaciones amiga, jejej y gracias por lo del otro fic, me dejaste babeando un rato y mi mentecilla hentai salió a flote jejej naaaa yo solo pensamientos saludables ejejjej bueno al menos eso trato, cuidate mucho y espero que nos estemos leyendo pronto, gracias por el gran apoyo.
Im Killjoy: Amigaaaaaaa donde andas?, bueno más que nada solo espero que estés muy bien, eso después de todo es lo importante, en cuestión de las parejas sabes bien que no te desilusionaré esto será un RenxAnna garantizado solo que poner distracciones en el camino es lo más divertido para mi torcida mente maquiavélica jejejej, cuidate mucho y espero leerte pronto con una de tus actualizaciones.
Akiranee: Gracias tu siempre tan linda y amable, bueno pues dejame te digo que la inspiración me vio de golpe, y ahora creo que no voy a tardar tanto pues estos celosos me inspiran para hacerlos sufrir mas, cuidate mucho, mucho y espero que te haya gustado mi actualización.
Y sin más me despido.
Cuídense mucho y les deseo solo pensamientos positivos.
