-Tal y como prometí les daré mejores condiciones de vida, los entrenamientos son muy buenos, y si el grupo que se enviara la próxima batalla tiene resultados satisfactorios puede que les demos mas que solo abrigos –mencione mientras que los prisioneros recibían unas nuevas prendas.

-Estas segura de esto Maka? No son mas que armas, no lo merecen –me hablo mi tio Stein cerca mió.

-Lo se pero los necesitamos de momento –suspire cansada.

El invierno estaba comenzando, y hoy era uno de esos dias en el que el traicionero viento frió te venia por detrás y te calaba los huesos, yo no era la excepción a los muchos que estábamos reunidos que estaban con ropas de abrigo. Tenia un largo saco de piel de oso encima, era abrigado y calentito, pero tenia frio en las manos y en el rostro.

Hoy a los prisioneros se les estaban entregando bufandas, pantalones, medias, suéteres y demás prendas que pudiesen darles calor, no fuera cosa que se enfermaran por el frió y llevase un ejercito débil y viral a la batalla, mal no estaría, debilitar al ejercito de Kid por una peste, pero en estos momentos necesito un ejercito sano y fuerte. Los entrenamientos no habían estado mal, muchos poseían una gran fuerza y eran muy obedientes, cada tanto había alguno que se salía de control y no quedaba mas que asesinarle, pero era uno de cada diez.

Muchos no estaban contentos por que los hacíamos trabajar e ir a la guerra pero no se revelaban y hasta se armaron grupos, que serian tropas en el campo de batalla, bastante eficaces. Se les estaba proporcionando mas alimentos y ropa, y algunas que otras actividades como libros por ejemplo, aunque muchos no las aceptaban.

En la corte no estaban muy seguros de mi proyecto, temían que las armas cometieran un acto de rebelión y me asesinaran en venganza por todo el maltrato, pero ellos tampoco tenían mejores ideas, además el festival del reino era algo que nunca debe obviarse así que estaban ocupados con eso. Ellos pensaban que unas simples armas no merecían cuidados mas especiales y que debían luchar sin necesidad de otorgarles mejores condiciones de vida, siendo sincera yo pienso igual, pero de alguna manera hay que animar a las armas a que luchen.

El festival del reino era la celebración mas importante del año, se celebraba el comienzo de una nueva noche de prosperidad, había música, bailes, ferias, desfiles y por supuesto los típicos discursos de la corona.

En lo que refiere a Soul yo me estaba ocupando de el, le estaba dando prendas mas finas y mas cómodas y abrigadas solo para el además de que podíamos pasar mas tiempo juntos. En lo que era la lucha iba a evitar que el participe, se desenvuelve bien en los entrenamientos pero no lo voy a arriesgar, aunque el si quiere pelear diciendo que lo hace por mi de alguna manera lo evitare con o sin su consentimiento.

-Maka quieres un descanso? Hace frió, lo menos que necesitamos es a la princesa enferma, tomate una siesta –me dijo mi tío Stein –y deberías hablar con el príncipe Black Star, desde que dijiste que no querías adelantar el matrimonio a estado molesto –asentí y me di la vuelta para comenzar a caminar al castillo.

Luego hablaría con Black Star, es cierto que anda enojado, aunque no es como si me importara mucho, no quiero casarme con el, aun si me terminara casando con el seguiria viéndome con Soul. Y eso mismo haré ahora! Iré a verlo para pasar un tiempo juntos, en mi hora de siesta nadie me interrumpe así que podríamos estar frente al fuego de la chimenea de mi habitación los 2 juntos.

Comencé a caminar hacia dentro de la prisión sin que nadie me viera, siempre llevo una espada cuando voy por esos lugares, quien sabe en que momento me puede decapitar uno de esos engendros. A pesar de que fuera invierno, había olor a sucio y a humedad por los oscuros pasillos, las lámparas que colgaban de la pared estaban sin aceite casi así que irradiaban una luz muy escasa lo que me complicaba al caminar y casi me caía con estos molestos tacones.

En el largo pasillo retumbaban los pasos de alguien que estaba persiguiéndome, no sabia quien, me voltee con disimulo, pero no podía verlo, aunque por alguna razón presentía que era un hombre. Los pasos comenzaban a acercarse mas a mi, eran pisadas fuertes y rotundas. Desenvaine mi espada y los pasos pararon, esa persona se detuvo. Me di la vuelta y seguí caminando. Maldición cuando terminaría este maldito pasillo! Creo que estoy perdida…

Cansada de que me persiguieran grite –Quien es! Quien es el insolente que me esta siguiendo! Su cabeza y su sangre serán mi cena esta noche! –tan pronto dije eso una insana risa comenzó a escucharse. Era realmente irritable.

-No se preocupe princesa, no quiero que se le arrugue la piel…Yo soy quien le va a dar sentencia de muerte hoy –localice una luz en ese pasillo oscuro y prepare mi espada, se había transformado y estaba corriendo hacia mi. Pero otra luz mas surgió y luego todo quedo en silencio, ya no sentía esas corridas, si no que sentí que algo muy pesado caía al suelo.

-Princesa no se preocupe soy yo –reconocí esa voz. Soul –Que hace aquí? –vi como agarraba una de las lámparas de la pared y se iluminaba para que pudiera ver su rostro.

-Soul –susurre con una sonrisa y comencé a caminar hasta el, hasta que mi zapato toco algo mojado, mi ex sirviente bajo la lámpara para iluminar y vi que estaba todo el suelo manchado en sangre, mire un poco mas y a un lado de la pared vi la cabeza del arma ese, en frente de los pies de Soul su cuerpo.

-perdón? –susurro al ver que no hablaba.

-No, no es nada –me dirigí a la cabeza de aquel tipo y comencé a pisarla y a clavarle el tacón en un ojo –te estaba buscando. Me dieron un ratito para mi, así que quiero pasarlo contigo –El me sonrió y se acerco a mi para darme un beso en los labios.

Llegamos a mi habitación en el castillo con mucho cuidado de que nadie nos viera y tan pronto como llegamos Soul me abrazo –Princesa hace frió!

-mmm puedes poner leña en la chimenea y prenderla, a decir verdad si hace bastante frió siendo que es una habitación muy grande –me saque mi abrigo de piel y se lo puse en los hombros a Soul. Al cabo de un rato la chimenea ya estaba prendida y hacia mas calor. Me senté frente al fuego y Soul no tardo en sentarse a mi lado a lo que yo me eche sobre su regazo, el comenzó a acariciar mi cabello.

-Hace tiempo que no estábamos así juntos princesa –el agacho su cabeza y me dio un beso en la frente –desde que era su sirviente –su frente se junto con la mía.

-Pronto será el festival, si me disfrazo podré pasar por una campesina normal y si quieres caminaremos por la ciudad! –le dije feliz.

-escuche que hay música y bailes, me gustaría poder bailar juntos –menciono mientras se sonrojaba.

-a mi también me gustaría…sabes últimamente me siento débil –dije pasando mis dedos por su mano.

-Anda enferma no? La he visto toser mucho, además camina tambaleándose como si estuviese mareada –su mano se dirigió a la mía y la entrelazo con la suya y la otra la pasaba por el costado de mi cuerpo.

-No no es por eso, me dijeron que tengo una enfermedad grave pero no me siento débil por eso, bueno, si, pero yo hablo mentalmente –dije riendo pero Soul me miro preocupado –es como si últimamente me hubiera ablandado, creo que estoy cambiando y no es para bien, ya no desgarro tantas cabezas como antes, además por alguna razón tengo el presentimiento al irme a dormir de que de la noche a la mañana ya no tendré el mismo despertar de ayer.

Soul me recostó en el suelo y se puso a 4 patas encima mió para comenzar a hablar contra mis labios –Mi princesa no es débil, es hermosa y fuerte y siempre tendrá a su fiel sirvienta para que la proteja –me dio un beso apasionado que se intensifico mas y mas.

Y termino siendo mas que un beso.

En el proximo capitulo se va todo al carajo BD 100% asegurado!