Ok, this chapter is something really special for me.

Ciomy the creator of Destiny aka Dezz, gave me approval to include Destiny in this fan fiction, so i am giving my best so her dear little girl starts in a story that really has to be BIG.

All copyright of Phineas and Ferb are reserved to Dan Povermine and Jeff "Swampy" Marsh
Destiny OC copyright belongs to Ciomy [link]

Ciomy this chapter is specially for you, i hope you like the introduction of Destiny.

Amanda's Summer
Lecciones sobre Amanda Johnson
Chapter 4

The colored hair girl.

"Un momento después que Amanda y Zet partieran"

En las profundidades de la calle Maple, un evento ya conocido por todos los niños se llevaba acabo, siempre cada verano algún niño se le ocurría crear el SWinter, era un momento mágico para aquellos que nunca han conocido la nieve, un momento simple y sencillo donde el verano y el invierno se vuelven uno solo. Las curiosidades del día siempre implicaban hermosas montañas de nieve en algunas casas, muñecos de nieve bajo el cálido Sol de la estación más divertida del año.

Quiénes comenzaban las festividades eran Xavier y Fred Johnson, cuyos disparadores de agua habían creado una nevada alrededor de su casa haciendo que todos los niños corriesen emocionados y Candace su madre preparara chocolate caliente con una gran sonrisa, después de todo ya estaba acostumbrada a las construcciones extrañas y locas de sus hermanos, ahora disfrutaría las de sus hijos, y claro buscaría la forma de que tuvieran todos los equipos de seguridad posibles.

Jeremy Johnson estaba de acuerdo con esto, disfrutó mucho el vivir la más grande aventura de su vida al lado de su ahora esposa, no le importaba mucho cuanto costaban las cosas y tomando en cuenta que los chicos creaban las herramientas y materiales necesarios con máquinas duplicadoras y muchas otras cosas que sus tíos crearon de jóvenes. Candace se había convencido que al final era más importante disfrutar el viaje que llegar al destino y por ahora el viaje era vivir la aventura de tener una familia con todo y la locura que podía traer además siempre tendría a sus hermanos para salvar la situación si era necesario.

Xavier había crecido con un gran intelecto como el de su tío Phineas, hábil con las manos y curioso por naturaleza lo más curioso de él es que era bastante callado comparado con su tío. Fred por otro lado era el lado extravagante de ambos, impetuoso, emotivo y muy comunicativo, siempre dispuesto a ayudar a su hermano en sus proyectos y grandes ideas. Ambos eran un gran equipo, aunque no llevaban el apellido Flyn - Fletcher consigo, a final de cuentas ellos tenían algo de Flyn en la sangre y una muy aprendida actitud Fletcher, por no mencionar la calmada y relajada personalidad de su padre o al menos Xavier la tenía consigo, mientras que Fred tenía un pequeño toque de la alguna vez terca actitud de Candace.

Ese día mientras su hermana Amanda caminaba con su mejor amigo Zet, del cual no sabían su apellido, ellos esperaban emocionados y con ansias el gran regalo de cumpleaños que sus tíos le habían preparado a su hermana, un cohete que surcaría por el espacio y a través de Warps que los llevarían a conocer mundos extraordinarios, claro ellos eran muy jóvenes para ir, pero, eso nunca había detenido a sus tíos los únicos Phineas y Ferb, realmente el nombre Ferb es único y Phineas el tiene cara de Phineas.

Pero los chicos no esperaban encontrar algo mucho más emocionante que el lanzamiento de la nave espacial, ese día una persona movería los cimientos de la diversión que habían logrado los dos solos hasta ahora, tomando en cuenta que sus primos normalmente estaban ocupados en sus propias invenciones.

++

Xavier bajaba rápidamente por una colina, la emoción en su rostro nos e compraba a la determinación que tenía de lograr llegar en su tabla de nieve motorizada, del otro lado Fred había alzado una gigantesca rueda para que el intentara dar vueltas por ella y salir volando hacia un cúmulo de nieve que se encontraba cerca de su casa. Los demás niños esperaban con ansiedad el momento en el que el diera la vuelta a toda velocidad.

Pero mientras esto sucedía una extraña persona pasaba por la calle Maple, con pasos firmes y una sonrisa en el rostro una niñita de tez clara y ojos expresivos caminaba con alegría por ahí. Vestía una peculiar chamarra azul de jeans original, un hermoso bordado en la espalda resaltaba con flores, su blusa era blanca como las nubes de un día claro y lleno de Sol, llevaba consigo unos pantalones cortos que llegaban más abajo de su rodilla, pero la ropa no era algo que llamase la atención de las personas, tampoco era una hermosa margarita que acompañaba su cabellera café o castaño oscuro, era un fleco de color rosa, un fiusha intenso y vivo que recalcaba la alegría que ella expresaba por la vida.
- Mamá dijo que debería de conocer el vecindario - Ella hablaba consigo misma mientras daba vuelta en una esquina, iba algo distraída en su caminar al punto de no notar la gran montaña de nieve que surgía dos casas más adelante
- Algunas veces me pregunto si era una buena idea mudarnos a este lugar, sé que mamá ama esta ciudad, pero no puedo evitar pensar que hemos dejado muchas cosas atrás - Las personas a su alrededor la observaban con curiosidad, pero le daban los buenos días con una sonrisa en el rostro sin mayor problema, incluso algunos notaban que hablaba sola y le contestaban.
- Hablar con uno mismo es un buen ejercicio mental - Alguno opinaba haciéndola sentir más cómoda, no sentía que fuese una ofensa, además este hombre era muy agradable, tenía un acento inglés y casi nada de cabello y en su camisa llevaba un logo muy llamativo que decía "Tienda de antigüedades Flyn-Fletcher1.
- Gracias, es muy amable - La pequeña respondió con alegría mostrando una enorme sonrisa sincera.
- ¿Acaso estás pérdida?, aunque si lo estuvieras diría que estás perdida en tus pensamientos - El hombre era muy atinado al decir estas palabras.
- Me acabo de mudar hace algunos días, pero hasta el día de hoy he podido salir de casa y no conozco a muchas personas - Ella dijo sin más
- Bueno vienes por el camino correcto, yo soy Lawrence Fletcher, venía a visitar a mis nietos que por lo que veo han comenzado con la diversión - Lawrence sonrió y apuntó a una enorme montaña de nieve la cual sorprendió a la niña cuya voz era dulce.
- ¡Wow eso es fantástico! - Gritó ella con emoción - ¿Cómo no lo vi antes? -
- Bueno eso se preguntó su abuela cuando se enteró que nuestros hijos, los tíos de ellos podían hacer ese tipo de cosas - Lawrence le miró y con un gesto gentil preguntó con una voz llena de curiosidad - ¿Te gustaría ir a esa montaña? Por lo que imagino todos los niños deben de estar ahí, excepto los hijos de mis hijos, probablemente tengan problemas con ciertas rabietas de la mañana que no han podido superar - La pequeña no sabía a que se refería el anciano pero entendía una cosa, si deseaba conocer a muchos niños y niñas, era el momento indicado.
- ¿Puede llevarme por favor? - Preguntó ella con timidez.
- Claro, será un honor, no hay nada mejor que hacer nuevos amigos todos los días - Lawrence dijo haciendo una reverencia la cual le hizo escuchar un crujir en su espalda haciendo que se acomodara rápidamente - Por cierto, el chico que esta en la punta de la montaña es mi nieto Xavier, si te das prisa puedes llegar a ver el gran salto -
- ¿Cómo sabe que saltará? - Preguntó ella parpadeando - Es muy alto -
- Bueno si tomamos en cuenta que hay una rampa con un círculo gigante y un gran cúmulo de nieve como lugar de aterrizaje, si, creo que saltará -

La pequeña se daba cuenta que definitivamente se había encontrado muy distraída para no notar todo eso, pero el hombre mayor no le daba gran importancia. Entonces ella a toda velocidad corrió hacia donde la diversión se encontraba dándole las gracias con una señal al hombre que caminaba lentamente disfrutando el paisaje futurista.
- Niños, bendita sea su curiosidad infantil -

La pequeña corrió mientras Xavier descendía con gran rapidez, su tabla motorizada le daría la suficiente velocidad para dar varias vueltas en el círculo o eso habían calculado. En el preciso momento que comenzó las vueltas, algo llamó la atención de Xavier, como un haz de luz que entra por la ventana en la mañana una figura desconocida más angelical aparecía por la puerta de su patio, con ojos tímidos observaba por encima de la barda percatándose que todos a su alrededor estaban distraídos.
- ¡Vamos Xavier veinte vueltas más y romperás el récord mundial de vueltas en tabla motorizada! - Fred decía con emoción sosteniendo un libro holográfico mostrando a su tía Isabella con un premio en sus manos

En ese preciso momento Isabella sintió un escalofrío recorrer su espalda, había una alteración en el orden de las cosas.

Xavier no prestaba gran atención al récord, su mirada se había quedado fija y congelada en la persona que se encontraba a una corta distancia de donde el caería. Un conteo comenzaba como una cuenta regresiva, pero el estaba demasiado concentrado en esa figura extraña para su memoria.
- ¡Hola! ¿Puedo pasar? - Preguntó ella alzando las manos mientras los demás contaban sólo faltando dos vueltas para romper el récord. Fred entonces vio a la muchacha que pasaba de forma silenciosa por la puerta quedando justamente al lado de donde Xavier tendría que caer.

Justamente cuando Xavier dio la vuelta por última vez rompiendo el récord ante la ovación de todos salió disparado hacia donde se encontraba ella. Fred de inmediato disparó su pistola de agua y congeló la misma creando una rampa que haría descender a su hermano a toda velocidad dando vueltas alrededor de la nueva persona que se integraba al diversión. Ella podía observar a Xavier rodeándola, sus miradas se cruzaban rápidamente, de forma tan fugaz que no sabían cuantas veces había sucedido, hasta que de pronto hizo un paro total quedando ambos mirándose mientras los demás seguían divirtiéndose a su alrededor y Fred se acercaba a ellos.
- Hola, nunca te había visto por aquí - Xavier dijo antes de recoger su tabla, pero aún así no despegaba su mirada de ella, ni ella de él.
- Soy nueva en Danville - Ella respondió y le miró tímidamente.
- Pues te doy la bienvenida al inicio oficial del Swinter, una nueva época del año, donde puedes hacer lo divertido del invierno en el cálido verano - Fred mencionó poniendo un brazo sobre el hombro de su hermano.
- Fundado por nuestros tíos y continuado por todos los niños cada verano - Xavier completó.
- Mi nombre es...- Xavier iba a presentarse cuando la chica le miró y dijo animadamente.
- Tú eres Xavier, nieto del Señor Lawrence Fletcher - Ella entonces le miró dándose cuenta que le había interrumpido, un tanto nerviosa cruzó sus propias manos entre sí.
- Y mi nombre es... - Fred hizo una pausa que duró varios segundos.
- ¿Es?...- Preguntó ella con curiosidad.
- Creo que el abuelo no te mencionó - Recalcó Xavier
- Posiblemente no me veía, aunque no estaba parado a tu lado - Xavier alzo los hombros haciendo que los tres rieran.
- Déjame presentarme bien - Corrigió Xavier a su hermano para que ambos pudiesen presentarse apropiadamente.

Ella observó curiosamente como es que esos dos niños se explicaban, algo le decía que no solo eran buenos hermanos, también eran muy buenos amigos.

- Su nombre es Fred Johnson - Xavier presentó haciendo que su hermano realizara una pequeña reverencia.
- Mi nombres es Xavier Johnson - Xavier concluyó haciendo señal de un dedo pulgar arriba mientras detrás de el salían fuegos artificiales, literalmente alguien había prendido fuegos artificiales.

Los fuegos artificiales volaron por todos lados golpeando la carga de sal de un camión que volaba por encima de ellos, haciendo que la sal cayese sobre toda la nieve, derritiéndola haciendo que los niños fueran empapados por completo en la más loca ola de agua salada empapando a un gran número de personas en el proceso.

Pero ninguno de los tres se había dado cuentaa
- ¿Cuál es tu nombre curiosa niña con cabello de color? – Preguntaron ambos
- Bueno mi nombre es…- Candace entonces los interrumpió.
- Chicos tenemos que irnos, su hermana llegará pronto al hangar, su tío Phineas envió a Venus a atrasarlos un poco, así que terminen de jugar y…¿Quién eres tú? – Candace preguntó con curiosidad.

Cuando la pequeña iba a abrir la boca una llamada entró en el holoteléfono de Candace, era su esposo Jeremy.
- Candace, llegaré en unos minutos, no puedo esperara a verte y a los chicos, espero que a Amanda le guste nuestro obsequio – Un reloj entonces apareció.
- Tiempo de llegada de Jeremy Johnson, 10 minutos y contando – Entonces Candace mostró un poco de su personalidad de adolescente - Luego me dirás, sube, todos póngase en posiciones del teletransportador –
- Hola Candace, ¿Cómo estás? – Lawrence llegaba justo en el momento en que Candace activaba un aparato diseñado por Phineas y Ferb.

Una plataforma salió del suelo revelando un portal con un gran sticker pegado alrededor "Utilizar solo en caso de que Jeremy llegue antes y no estés lista Atentamente: Ferb".

- Eso se ve asombroso hija – Candace sonrió y entonces jaló a su padre hacia el teletransportador.
- Mamá dijiste que una vez te volviste un ornitorrinco cuando… – Xavier le decía a su madre cuando esta apretó el botón e hizo que desapareciera
- ¡El que sigue! – Sin darse cuenta Candace tomó de la mano a la pequeña y la hizo desaparecer en el aire y rápidamente Fred saltó dentro del lugar sin preguntar solo lanzando un grito lleno de emoción.
- Bueno papá, los siguientes somos tú y yo – Candace tomó cariñosamente de la mano a su padre y ambos entraron al portal.

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Fuera del centro espacial de Danville, Xavier apareció y sobre de el cayó la chica con cabello de color, ambos algo apenados intentaron pararse para ser derribados nuevamente por Fred quien gritó emocionado.
- ¡Eso fue genial! – Seguido por su madre que apareció parada y con una expresión de victoria.
- Excelente aún tenemos 9 minutos y 30 segundos para llegar a nuestros lugares, vamos chicos síganme – Candace dijo con entusiasmo abrazando el brazo de su padre, su mamá es decir la abuela de los chicos le esperaba adentro.

Fred siguió a su madre emocionado por ver el lanzamiento mientras Xavier y la nueva chica se limpiaban un poco el polvo.
- Disculpa a mi mamá, nunca pensé que terminaríamos aquí – Xavier dijo al momento que la niña sonreía alegremente.
- No te disculpes, como diría Fred, eso fue genial – Una enorme sonrisa se dibujó en su rostro y sus brazos se alzaron en el aire llena de emoción.
- Entonces antes de seguirlos, ¿Podría saber tu nombre? – Preguntó Xavier mirándola con algo de vergüenza.
- Claro, mi nombre es Destiny –

Ambos estiraron las manos y se dieron un fuerte apretón de manos.

- Es un placer conocerte – Respondieron ambos al mismo tiempo, sonrojándose un poco.
- ¡Vamos! – Gritó Fred apurándolos desde lejos.

Ambos corrieron hacia el encantados de haber conocido a alguien más y aunque Destiny no tenia idea de que pasaba, algo le decía que sería una gran y nueva aventura

- No creo que haya sido una mala idea mudarnos a Danville –

Susurró mirando a Xavier quien le guiñó el ojo.

- Debo de recordar hablarle a mamá -

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Cuarta lección sobre las chicas: Preséntate, no vivas buscando el mejor momento o ritmo indicado, a veces las mejores situaciones son las que se dan solas y ellas apreciarán que seas educado.

Cuarta lección sobre Amanda Johnson: Evita complicarte demasiado, si lo haces posiblemente termine dejándote hablando solo, lo he visto muchas veces.