Hola! He vuelto después de tanto tiempo XD, me disculpo por mi prolongada ausencia y sé que no tengo escusa, pero he me aquí; disfruten de este capítulo.
Gaara observaba a la mujer que acababa de entrar en la aldea, no sentía peligro pero por alguna razón se le hacía familiar, como Kazekage era su deber proteger a su aldea, papel que se tomaba muy en serio por esta razón siempre daba una vuelta por los alrededores, aunque no esperaba encontrar a una mujer joven entrando en el poblado. Ichigo estaba un tanto sorprendida, no se dio ni cuenta de la presencia del muchacho que estaba en ese instante frente a ella, no sabía quién era, pero era el único por allí así que no tenía más opción que pedirle ayuda o más bien asilo por esa noche.
-No soy un enemigo de tu tierra, vengo de la aldea de la Cascada, necesito refugio por esta noche pues me han atacado y he huido, no causare problemas y me iré cuando salga el sol-
-¿Quién eres?-
-Me llamo Ichigo-
-Sígueme, puedes quedarte-
-Gracias- Al decir esto el cuerpo de la joven se relajo y le permitió saber que se encontraba herida, un dolor difuso e intenso en la pierna derecha le impedía sostenerse; se avergonzó de sí misma a causa de su estado, ni siquiera sabía cómo se había lastimado pero estaba segura que había ocurrido en el encuentro con sus parientes, le consternaba pensar en que un encuentro breve con ellos le había afectado.
El joven se dio cuenta de ello y la ayudo, ella no lo rechazo, no entendía de porque lo hacía solo sabía que le era familiar, ese rostro lo había visto antes, su voz le transportaba al pasado cuando era un niño, aunque se sentía intranquilo por aquel efecto en si no desconfiaba de el.
-Soy Gaara-
-Un placer y…gracias-
Llegaron a un edifico enorme de color beich, era un hospital, el kazekage entro y pidió que le dieran buen trato a la joven que llevaba, muchos se sorprendieron pero no dijeron nada y cumplieron con su deber, una vez atendida e instalada el hospital, Gaara decidió hablar más seriamente con Ichigo.
-¿Qué fue lo que te paso?-
-Ya te lo he dicho, me atacaron y logre huir-
-Escucha…es mejor que me digas la verdad, nadie entra de esa manera en esta aldea, te atacaron y sospecho que sabes muy bien el motivo, también de que no tienes malas intenciones y que este no es tu destino ¿me equivoco?-
-no; eres muy listo Gaara, pero no he mentido aunque no te puedo decir la razón por la que me siguen, eso podría poner en peligro este lugar, no tengo intención de quedarme más que esta noche, no debes preocuparte por ello, pero te diré que me dirijo a un lugar cercano quizás lo conozcas, voy a la aldea de la Hoja y no sé muy bien el camino.-
-Eso está a tres días, se atraviesa el desierto hasta llegar a los límites del país del Viento, donde comienza el bosque, el país del fuego no está lejos y la aldea de la Hoja es fácil de localizar ya que es muy grande.-se detuvo un momento para tomar aire-No es necesario que te vayas tan pronto, recupérate bien de tus heridas, desde este momento eres una protegida de la aldea de la Arena-termino diciendo en un tono un tanto más solemne.
-Entonces tu eres… ¿el kazekague?-dijo un poco sorprendida ante la oferta de acilo que le otorgaba el joven frente a ella, solo el líder de la aldea podía ofrecer tal
-si-
-Gracias por su amabilidad y disculpe mi atrevimiento no sabía que era el líder de esta aldea, pero no puedo aceptarla debo marcharme lo más pronto posible, me están esperando-
-Enviare un mensaje a la Hokague explicando lo sucedido-
-no es necesario…..quiero enviar un mensaje…pero no a la Hokague…se lo enviare a a la persona que me esperaba-
-bien-
Ichigo estaba un tanto perdida, no tenia opción que avisar a Naruto de su demora, Gaara no insistía por amabilidad a que se quedara, quería saber de ella y al parecer de los que la habían atacado. Tomo papel y lápiz.
"Naruto:
Los planes se han cambiado, fui atacada por gente de mi clan mientras me dirigía a nuestro punto de encuentro, logre huir pero estoy herida, no te preocupes no es grave, estaré bien en 2 o 3 días a lo mucho, me dieron refugio en la aldea de la Arena, no hay necesidad de que vengas por mi; mi clan esta al asecho no expongas a Miso-chan, sospecho que la están buscando , quisiera pensar que me equivoco y espero que así sea pero no podemos correr riesgo alguno. Se que ella debe de estar muy feliz a tu lado y que la cuidares con tu vida pero aun así por favor no la descuides, en estos momentos creo que donde están es más seguro ya que solo tú y el pervertido saben de nuestra hija y de sus poderes.
Me reuniré con ustedes pronto, te amo profundamente y da de mi parte un abrazo y un beso a Miso-chan.
Ichigo"
Realizo un hechizo y toco el papel con la punta del dedo índice, instantáneamente lo escrito fue borrado, pronuncio el nombre del destinatario y la hoja de papel se doblo en una carta, con la mano izquierda tomo el vaso de vidrio que estaba en el velador de su habitación y lo transformo en un ave autóctona del desierto para que no levantara sospechas; se levanto de la cama, abrió la ventana y dejo al ave volar a su destino; se quedo unos minutos contemplando el cielo nocturno preguntándose qué sería lo que el destino le tenía preparado , por un instante se había olvidado de la presencia del Kazekague.
Gaara la observaba con interés, debía admitir que estaba un tanto impresionado, pero no demasiado, aun así decidió saber todo lo que aquella mujer tenía que ocultar y más aún porque escribía a Naruto.
La noche dio paso al día, el sol brillaba en lo alto del cielo desde muy temprano y con ello los ánimos de una niñita hiperactiva que ya estaba despierta; Misono era muy inquieta, más cuando hacía calor y tenía hambre; Naruto también estaba despierto preparando el desayuno.
A pesar de su corta edad la niña se daba cuenta de la actitud de su padre, algo le preocupaba, lo atribuía a que estuviera lejos de casa y sin su madre, pero aun así no podía dejar de mirar con tanto interés, era la primera vez que estaba en su casa; la aldea de la Hoja era diferente a la Cascada, en la Hoja el sol brillaba intensamente, el olor a flores y hierba la embriagaban, en cambio en la Cascada la aldea tenía un olor a agua de montaña mezclada con tierra y el ambiente siempre estaba húmedo; tenía muchas ganas de salir a explorar aquel nuevo lugar, ver a las personas que habitan en ella, jugar en alguna plaza, comer rameen; todo junto a su padre.
Naruto no podía pasar por alto la emoción de tener a su hija cerca, llevarla a todas partes, presentarla a sus amigos, que la niña conociera la aldea que el tanto quería; pero no podía ser, debía mantenerla oculta hasta que Ichigo llegara; durante la madrugada llego una carta de ella, explicando su retraso y donde estaba, eso era lo que ms le preocupaba, su clan ya le tenía la pista y seria cuestión de tiempo para que averiguaran lo de la niña, está vez tendrían que ocultarse mejor, cambiar de lugar, las había tenido que dejar una vez para que estuvieran protegidas pero esta vez no quería dejarlas, si era necesario el también se ocultaría pues ya nada era seguro.
Espero que este bien este cap, comenten q les pareció, chao hasta la próxima.
