ADVERTENCIA: ESCENAS NC-17 (C-17) A CONTINUACIÓN. OSEA DEMASIADO GRÁFICAS. SI NO LES GUSTAN LAS ESCENAS DE SEXO GRÁFICAS, FAVOR DE NO LEER. NO ACEPTARÉ FLAMES DESPUÉS EN MI CONTRA. ESTÁN ADVERTIDOS. LO DIJE DESDE UN PRINCIPIO: ESTE NO ES UN FIC APTO PARA MENORES. ¡ALEJENSÉ SI NO LO TOLERAN!
Habiendo dicho eso, disculpen la tardanza, pero es el primer lemon que traduzco, y digamos que se me dificultó un poco para encontrar los términos apropiados XD. Espero que esto sea de su agrado. MIL GRACIAS POR LOS REVIEWWSSSS! SON ABSOLUTAMENTE GENIALEES. LOS ADORO MIL VECES, ENTENDIDO? SEGUIMOS CON EL LIMITE PASADOO! NO ME DECEPCIONEEN!
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"¿Y si la demostración es…satisfactoria?" la voz de Ginny apenas era más que un murmullo.
"Entonces," dijo, sus ojos enturbiándose, "eres mía."
Si el cerebro de Ginny hubiera estado operando a la máxima capacidad, la manera en la que escogió frasear eso la hubiera alarmado. Pero, su proximidad, combinada con la manera en la que la veía, logró hacer corto circuito entre las líneas de comunicación de los sentidos que estaban gritando "¡Peligro!" y su cerebro.
Malfoy se acercó aún más y los ojos de Ginny se cerraron al anticipar su beso. Nunca llegó; en vez sintió sus manos en su cabello, removiendo el único broche que había mantenido su recogido elegante en su lugar. "Así esta mejor," le escuchó murmurar. Recorrió sus dedos gentilmente a través de los rizos gruesos, y llevó su mano a su cabeza, masajeándola. Eso se sentía positivamente divino, ya que su cabello había estado recogido toda la tarde, y Ginny no pudo detener el suspiro de contentamiento que dejó sus labios.
"Suenas como un gatito," dijo a su oído, haciendo que temblara, "ronroneando en mis brazos."
Respiró en su oído, trazando las concavidades con la punta de su lengua, y luego atrapó el lóbulo de su oído entre sus dientes y sorbió suavemente. ¿Cómo sabe hacer eso? Ginny se preguntó, en pánico por un momento. Sus oídos siempre habían sido altamente sensibles, y ahora podía sentir el deseo acumularse en su estómago y aún más abajo. Solamente después de unos cuantos cortos, maravillosos segundos, se alejó y sopló levemente en el lóbulo humedecido, causando que escalofríos recorrieran su piel y sus pezones se prensaran en reacción; dejándola con deseo de aún más.
Abrió los ojos para ver a Malfoy estudiándola impasiblemente. "¿Y bien?" preguntó.
Si se hubiera mostrado tan solo un poco de presunción, si hubiera sonado al menos confiado, hubiera titubeado, no queriendo darle la satisfacción de hacerle saber que tan profundamente la había afectado en tan solo esos segundos. Pero la estaba viendo con una expresión imposible de leer, aparentemente solo esperando pacientemente por su respuesta.
Ginny respiró profundamente. "Sin luces," aventuró.
Los ojos de Malfoy se encendieron al descifrar su significado. Estuvo callado y Ginny sabía que estaba debatiendo su petición. "No," dijo finalmente. "quiero verte."
Sonaba tan enfático que hizo que el estómago de Ginny brincara. "Obscurecidas, entonces." Repentinamente recordó que no tenían varitas para lograr siquiera tal cosa. "O al menos, no tantas."
"Solo las que están cerca de la cama," acordó.
"Está bien," susurró, y entonces tragó saliva. "Escucha, Malfoy, quiero estar segura de que…nada de esto tiene algún tipo de consecuencia en nuestras vidas fuera de este cuarto. No deberías pensar que algo será diferente simplemente porque, um, hemos hecho el amor."
Un brillo de irritación y diversión se mostró en sus ojos. "No me preocuparía por ello," dijo. "Oh, y ¿Weasley?"
"¿Si?" Ginny susurró.
"No quiero hacer el amor, quiero coger," dijo sucintamente. "Y si no quieres la misma cosa, no deberías de haber venido a este lugar para empezar. Así es que deja de perder el tiempo, Weasley, y prepárate, porque te voy a coger hasta que no puedas ver bien."
"Tu—tu ¿lo harás?" Ginny tartamudeo, apenas creyendo que estaba diciendo las cosas que estaba diciendo. Privadamente se preguntó si estaba de regreso en la oficina, dormida en su escritorio, teniendo una de esas fantasías que ocasionalmente tenía sobre las personas menos probables haciendo y diciendo cosas que su mente conciente temía.
"Serás afortunada si puedes caminar mañana," prometió. Después de dejar que digiriera eso, ofreció su mano.
Ginny titubeo, pero la mano continuó seguramente extendida, esperando a que se decidiera su destino. Antes de que pudiera cuestionarse nuevamente, Ginny la tomó, sorprendida por lo tibia y seca que estaba; un gran contraste a su piel pegajosa.
La jaló un poco hacia enfrente, y el corazón de Ginny comenzó palpitar locamente. Pero para su sorpresa (y tal vez decepción), no la llevó hacia la cama. "¿A dónde me llevas?" preguntó, sabiendo que sonaba nerviosa, pero incapacitada para hacer algo al respecto.
"Tu y yo," la volteó a ver cuando llegaron a su destino aparente, un recoveco en la pared, "estamos apagando las luces." Su voz era baja, y Ginny estaba cautivada por la manera en la que la luz y la sombra jugaban sobre su cara mientras una vela se extinguía.
"¿No sería más rápido si dividimos deberes?" Ginny replicó débilmente. Si, sería, más rápido. ¡Ahora cállate!
"Quiero que lo hagamos juntos," Malfoy dijo, y la llevó al siguiente recoveco.
Cuando todas las velas, excepto por las de la cama, estaban extintas, Malfoy volteó hacia Ginny, su cara en completa sombra ahora, excepto por sus ojos, los cuales brillaban fuertemente, aparentemente atrapando la luz de las velas restantes. Tragó saliva, deseando que no sintiera como temblaba.
"Tiempo de ir a la cama," dijo, arrastrando las palabras, soltando su mano para que pudiera comenzar a desabrochar las mancuernas. Tomó un paso hacia ella mientras lo hacía, y Ginny retrocedió automáticamente. Eso no detuvo su avance, y hurgó en su cerebro algo que decir que lo pudiera distraer un poco más de tiempo.
"Y…¿Cómo has estado?" No era la cosa más brillante que se le había llegado a ocurrir, pero tiempos desesperados y todo eso.
Malfoy elevó una ceja, pero no se dignó a responder. Ginny llevó sus manos detrás de su espalda, esperando que le hiciera lucir sin cuidado, como si no estuviera retrocediendo de él, como si estuviera tratando de ser tímida. O algo.
"¿Viste el juego entre Puddlemere y Tutshil? Un gran juego¿no lo crees? Creí que McHenry se iba a lastimar de seguro, pero se salvó justo a tiempo. ¿Cuál es tu equipo favorito?" Ginny sabía que estaba balbuceando, pero no lo podía evitar. "Mi hermano, Ron, aunque por supuesto, tu recordarás quien es, a él le gustan los Cannons, pero yo prefiero a los Appleby. Dice que no me gusta el equipo tanto como los colores del equipo, pero en serio, esa debería ser una consideración¿no lo crees? Después de todo, como fan es requerido usar los colores como seña de tu apoyo, y simplemente no creo que podría apoyar a un equipo cuyos colores fueran el naranja y el morado, por ejemplo." Ginny respiró profundamente y se demoró un poco. "¿Cuál es tu color favorito?" Trató de determinar que, si es que había, era lo que estaba detrás de ella. Después de todo, si seguía retrocediendo tenía que golpear algo tarde o temprano. Estuvo aliviada cuando se detuvo, lo cual significaba que ella también podía detener sus movimientos.
Malfoy simplemente había subido sus mangas en vez de deshacerse por completo de la camisa, Ginny notó con alivio. Ahora cruzó los brazos y la estudió evaluativamente. "¿Hay alguna razón para todas estas preguntas inanes?"
"Solo estoy tratando de conocerte," Ginny dijo, levemente a la defensiva.
"Ya veo," dijo, un poco condescendiente, pensó. "Bueno, haré un trato contigo."
Ginny lo vio sospechosamente.
"Por cada pregunta que conteste, tu te quitarás un artículo de ropa."
Su primera reacción era decirle exactamente donde podía meterse su trato, y después largarse en una furia que por derecho le correspondía, pero no había manera de salir, así es que la salida en furia estaba destinada al fracaso desde un principio. Podía decir las palabras seguras, pero no había hecho nada que lo garantizaría legítimamente, y también no tenía ningún deseo de estar paralizada de cuerpo completo por un tiempo indefinido. Sin mencionar que estaría echándose para atrás en su palabra, y no le daría a él tal satisfacción. Todo lo que estaba haciendo era posponer lo inevitable, y como al quitar un vendaje, el evento sería mejor si lo hicieran rápido. La única manera de acción, entonces, era aceptando su 'trato'. "Está bien," concedió sin gracia.
Malfoy inclinó su cabeza. "Muy bien, Falmouth, azul."
Los labios de Ginny se abrieron mientras él la veía expectativamente, sorprendidamente dándose cuenta que le acaba de proporcionar las respuestas a las preguntas que le había hecho.
"Creo que esas son tres prendas las que me debes, Weasley."
Ginny entró en pánico al recordar que ya se había quitado los zapatos, lo cual significaba que tres prendas era lo único que le quedaba. "No, espera," Ginny croó. "Eso no es justo."
"¿En serio?" Malfoy pareció pensativo. "Refréscame la memoria. ¿Quién hizo las reglas¿Acaso fui yo?"
"No, pero…"
"¿No fui yo? Entonces eso te deja a ti solamente, así es que parecería que tu eres la única culpable," concluyó muy razonablemente.
"Oh¡está bien!" Ginny dijo irritadamente, provocada a mover sus manos al cierre de su vestido. "¿Pero para el récord? No me agradas."
"Si creyera que así es, estaría corriendo y gritando en la dirección opuesta," Malfoy contestó con indiferencia destructora de ego.
El vestido de Ginny cayó al suelo inmediatamente después de que el cierre estuvo abierto, y puso sus manos en sus caderas desafiantemente, vestida solamente en su sostén y zahones, esperando que el gesto mostrara más valentía de la que sentía. "Eres tan—" Se detuvo en un gritito mientras el usaba un brazo para jalarla hacia él, su mano tibia en su cintura.
"Para el récord, tu tampoco me agradas," dijo, justo antes de que su boca descendiera.
La acalorada boca de Malfoy se juntó con su cuello al comenzar a tocar, y todos los huesos en el cuerpo de Ginny desaparecieron. Al menos, eso era lo que parecía que había sucedido mientras el lamía la pequeña herida que el mismo acababa de crear y comenzaba a presionar ardientes besos abiertos por su cuello, su lengua dejando pequeños caminos de humedad que se evaporaban al momento que estaban expuestos al aire. Ginny olvidó que esto estaba mal, que acababan de declarar su disgusto mutuo y que esta era la última cosa que deberían de estar haciendo. Se sentía demasiado bien, y Ginny no quería que el sentimiento terminara jamás. Absorbió el limpio olor de su cabello y se preguntó si la poción que había bebido antes tenía más que propiedades anticonceptivas. Tal vez también reducía las inhibiciones de uno. Sí, esa tenía que ser la respuesta. En dado caso, apenas y podía ser hallada culpable al responder de esta manera a Malfoy.
Ginny soltó un grito cuando los diablos labios de Malfoy se cerraron sobre uno de sus pezones, jalando el botón a su boca y jugando con su lengua, antes de mordisquearlo levemente con sus dientes. ¿A dónde exactamente había ido su sostén? Se suponía que debía protegerla de este tipo de cosas. Había sido de la variedad que no tenía tirantes, el mismo diablo para ponerse, y Malfoy aparentemente había dispuesto de él sin barullo alguno. Después de un momento, era claro que tendría que dar esa prenda por perdida y enfocar su concentración en el último artículo de ropa que poseía, del cual Malfoy quería despojarla.
"Espera," gimió, tratando de alejarse, solo para descubrir que sus brazos habían estado engañosamente sueltos; no importaba cuanto intentara, no podía zafarse, no podía escapar. Y justo cuando creía que podría salir, sus dedos, secos, tibios encontraron el camino bajo el elástico de sus calzoncillos. Ginny gimió, dejando de moverse, mientras esos dedos se deslizaban por sus dobleces, jugando en su entrada pero nunca deslizándose hacia adentro. Mientras la exploraba, ocasionalmente jugueteaba con el pequeño, carnoso botón que desesperadamente deseaba su toque, y Ginny se encontró sosteniendo su aliento en anticipación a su siguiente movimiento. En algún punto sus brazos se habían aferrado a su cuello, agarrándose a él por su vida cuando solamente momentos atrás había estado tratando de salir de ahí.
No quiero que se detenga, notó con pena repentina. Aunque hubiera querido negar la verdad, la húmeda evidencia que su cuerpo había producido para él la hubiera probado una mentirosa. Ginny Weasley iba a tener sexo con Draco Malfoy esta noche, y sabía que ninguna poción era responsable por ese apetito tan intenso. Parecía determinado a obtener lo que quería, y ella era muy débil como para negarlo. Ni su espíritu ni su carne estaban dispuestos.
Como si pudiera sentir su capitulación (y con todo lo que lo conocía, era probable que así era; no le sorprendería en lo más mínimo si descubría que tenía un sexto sentido acerca de estas cosas), Malfoy retiró sus dedos de su ropa interior y comenzó a bajarlos nuevamente, esta vez sin toparse con oposición. Sus rodillas se habían tornado líquidas y no se habría podido mantener en pie si él la hubiera soltado, pero Malfoy la sostuvo y dejó que la gravedad se encargara de sus calcillas, las cuales ya no eran más que un charco de seda en el piso.
"Weasley, pesas considerablemente más que un pluma, sabes," sopló en su oído. "Y si no vas a estar soportando tu propio peso…"
En el momento en que las palabras poco halagares penetraron la mente de Ginny y había soltado una espiración en respuesta, ya era demasiado tarde. Notó que cuando Malfoy la había acosado anteriormente, había conseguido posicionarlos justamente al lado de la cama, y dado su presente estado de desequilibrio interno, fue cosa fácil para él empujarla a ella. La espiración se tornó en un chillido al caer en su espalda. Ginny trató de encontrar modestia entre las cobijas, pero el cargado peso de Malfoy la había cubierto antes de que pudiera lograr tal cosa.
Sus senos parecían ser una fuente de in-terminante fascinación para él mientras enfocaba sus esfuerzos primero en uno y luego en el otro, atrapando sus muñecas contra la cama cuando se entrometía en su camino. Ginny no sabía que quería exactamente, así es que estaba feliz de que la decisión había sido tomada ya por ella. Trazó una punta con su lengua, jugueteando con su pezón hasta que se convirtió en un pequeño y duro botón, y luego cerró su boca alrededor de él y comenzó a succionar. Aunque sospechaba que las atenciones a sus senos eran más para su beneficio que para el de ella, lo disfrutó inequívocamente, y arqueó su espalda para alentarlo.
Malfoy capturó uno de los duros botones entre sus dientes, jalando de un modo que puntilleaba por la fina línea del dolor y el placer. Ginny soltó un pequeño grito apreciativo y él alivió el dolor con gentiles relamidas. Besó el valle entre sus senos, y después bajó sus labios para mordisquear su cintura y bajar su lengua aún más. Los ojos de Ginny se habían cerrado mientras disfrutaba esto, pero botaron abiertos cuando bajó. No se podía confundir su intención.
En algún momento Malfoy había soltado sus muñecas, y tomó un puñado de su cabello y trató de jalarlo nuevamente hacia su cara. "¡No!" exclamó. "No quiero que hagas eso."
Malfoy la miró con una expresión curiosa. Su mirada acalorada hacía cosas graciosas a su respiración, y podía sentir como sus dedos de los pies se enroscaban. "¿Por qué demonios no?"
Ginny trató de tener una explicación, pero solo pudo sacar, "Solamente no quiero que lo hagas. Es…raro."
"¿Es raro?" Malfoy repitió incrédulamente. "¿Con qué clase de tipos has estado saliendo, Weasley?"
"No es eso—yo solo—de todas maneras¿Por qué sería de tu incumbencia? Solamente no quiero que lo hagas," dijo entre dientes.
Malfoy simplemente elevó una de sus cejas en respuesta. Odiaba como él podía mantener su lado de la discusión usando solamente sus cejas.
"Solo no lo hagas¿de acuerdo?" Ginny dijo, algo desesperada.
"No hasta que me des una verdadera razón."
"¡Porque no quiero!"
"No es lo suficientemente buena. Veras, lo deseo inmensamente." Lo que no se dijo pero fue entendido era que él generalmente obtenía lo que deseaba.
"Pero¿Por qué?" Ginny preguntó con cortedad.
Malfoy sonrió ferozmente, y después contestó su pregunta con precisión desbaratadora. "Porque no creo que alguien más lo haya hecho. Porque creo que te encantaría. Pero aún más, porque quiero sentir que me estrujes entre tus suaves muslos hasta que prácticamente estoy sofocado, y la única cosa que puedo escuchar es el sonido de tus gritos de la manera en que jamás has gritado para alguien más."
"Oh." Ginny se sentía levemente débil. "Bueno, eso es lindo, pero no creo que lo disfrutaría. Para nada. Estoy demasiado consciente de mí misma, y creo que eso me impediría disfrutarlo. No eres tú," se apresuró a reiterar. "Estoy segura que eres muy bueno en ello."
"Ya veo," dijo Malfoy. Se mostró pensativo por un momento, después abrió sus muslos con sus manos y le dio una larga y completa lamida. Ginny bramó y retembló. "Bueno, yo creo que yo lo disfrutaré," Malfoy dijo. "Así es que tendrás que acostarte y pensar en Inglaterra."
"¡No!" Ginny exclamó. "¡Te dije que no lo disfrutaría!"
"No lo estoy haciendo por ti. Ahora quédate quieta, estás arruinándome esta experiencia." Relamió sus labios lentamente. "Si alguien pregunta, puedes decirles que te forcé a estos raros actos sexuales."
Antes de que Ginny pudiera formular una respuesta apropiada, su perspicaz lengua la estaba conociendo más íntimamente que cualquier otra persona. Oh¿porque tenía que insistir en hacer esto? Ella nunca había sido de ese tipo de mujeres que exigían eso de sus amantes. Ginny siempre había pensado que no lo preferían, y ni Oliver ni Adam le habían demostrado lo contrario al pedirle con insistencia.
Estaba demasiado tensa para disfrutarlo al principio, pero después de los primeros momentos mortificantes, dejó de intentar empujar la cabeza de Malfoy lejos. Claramente no se iba a mover, y por el sonido de las cosas, se estaba disfrutando grandemente. Presionó la parte de atrás de sus manos contra sus mejillas calientes, sintiendo el sonrojo hasta la raíz de su cabello. Aún en contra de sí misma, comenzó a relajarse, lo cual le resultó más fácil al tener los ojos cerrados. Su lengua era tan fuerte y atrevida y versátil; podía alternar entre movimientos planos y aplacadores a filosos y rápidos, tocando ciertas partes inflamadas. Era aventurada, por igual, viajando por los secretos de su femineidad como si fuera un buscador de tesoros particularmente determinado, ocasionalmente buscando cabida en la caliente cueva que lloraba lágrimas de excitación. No pasó mucho tiempo antes de que estuviera arqueándose mudamente hacia él, atrapada en el puro y sorprendente placer. Se movía en la cama, tomando puñados de los cubiertos mientras friccionaba su lengua contra ella, sin importarle que cuadro presentaba. Enredó sus muslos alrededor suyo, tratando de atraparlo ahí y lograr que le diera lo que ella desesperadamente necesitaba.
Malfoy levantó su cabeza antes de que Ginny pudiera alcanzar esa cumbre que había estado tan cerca; quería violentarse con él por dejarla colgando de esta manera. No podía recordar un orgasmo tan intensamente formándose y con tan poco esfuerzo.
"No…por favor…más," protestó. No podía dejar de decirlo, tal y como no hubiera podido detener el orgasmo, si tan solo Malfoy se hubiera dignado a dárselo.
Besó su camino por su cuerpo y se acopló nuevamente a uno de sus senos. Ginny gimió y se presionó contra él, sintiendo como surgía nuevamente su deseo. Si tan solo siguiera mordisqueando de esa manera… La pérdida que sintió cuando se alejó fue severa. Sus ojos se abrieron y lo encontró viéndola con sus ojos grises, los párpados caídos, su boca curveada en una sonrisa de satisfacción. "Hmm. Parece ser que si lo disfrutaste, después de todo."
Ginny no tenía respuesta. Miraba sus labios, luciendo en la poca luz, y retembló al pensar en donde habían estado, y donde quería que estuvieran nuevamente. Su cuerpo ardía en frustración, y trató de demostrar su necesidad sin palabras, esperando que viera el ruego en sus ojos.
Malfoy trazó un ligero dedo debajo de su seno, bajando a sus costillas hasta la figura de su cintura. Ginny mantuvo la respiración y esperó su siguiente movimiento, viendo como sus dedos pasaban sobre su abdomen, haciendo que se contrajera involuntariamente. Cuando se dirigió a los chinos rojos-dorados en la conjunción de sus piernas Ginny no pudo ver; volteó su cara de la vista, solo para ser atrapada por su vista hipnotizante. Él sonrió indolentemente y elevó una ceja en un reto. Aunque no quería nada más que cerrar sus ojos y evitarlo por completo, ella mantuvo sus ojos abiertos y su mirada constante. Se negaba a ver hacia otro lado, aunque sabía que vería el cambio en su expresión cuando entrara a sus dobleces; no miró hacia otro lado cuando uno de sus dedos descubrió su entrada y se deslizó hacia adentro. Amelia había estado en lo correcto; había sido demasiado tiempo, y el cuerpo de Ginny resistió la invasión tan levemente. Él miró su cara cuando presionaba aún más adentro, mientras agregaba otro dígito. Ella se dobló e hizo un sonido involuntario de incomodidad, tratando de alejarse de él. Pero también había una parte de ella que disfrutaba como sus duros dedos la forzaban a abrirse, y fue esta parte que eventualmente hizo que empujara de regreso, aunque fuera un poco. Ese pequeño movimiento no escapó la atención de Malfoy, quien hizo una expresión que hubiera podido ser llamada una sonrisa , si tan solo no hubiera estado tan llena de tanta malevolencia.
"Lo disfrutarás aún más cuando se trata de mi pene," dijo, acercándose para mordisquear su oído. "Y yo también." Su voz era tan profunda y rica y llena de certidumbre que su cuerpo respondió su declaración al inundar sus dedos con humedad.
Usando su pulgar para formar círculos sobre una parte extremadamente sensitiva mientras sus otros dedos comenzaban a adentrarse gentilmente, Malfoy comenzó a besar y lamer su camino hacia abajo, pausando nuevamente en sus ya invariablemente amados senos antes de seguir moviéndose al sur. Antes de que Ginny pudiera descubrir que estaba a punto de poner su lengua donde se encontraban sus dedos, tenía su clítoris en su boca.
El orgasmo le llegó como un relámpago, cada extremidad tensándose y después moviéndose en respuesta mientras recorría su cuerpo, finalmente culminando como manchas que danzaban frente a sus ojos. El fuerte grito estaba viniendo de ella, notó, solo que no le importaba, ya que jamás había tenido un orgasmo como este en toda su vida. Adam y ciertamente no Oliver habían elevado su cuerpo a este estado de fiebre, ya fuera por falta de talento o de importancia, no lo sabía, pero habían sido afortunados en el hecho que ella no sabía que tal placer era posible, o sus espectáculos hubieran sufrido grandemente en comparación.
Vagamente notó que Malfoy finalmente estaba quitándose la ropa, y cuando su última prenda se había ido y lo vio completamente desnudo por primera vez, no pudo esconder su reacción.
Malfoy rió. "Tú si que me halagas en realidad," murmuró.
Su cuerpo aún estaba experimentando las repercusiones de su clímax cuando sintió como él se acomodaba entre sus muslos y como se deslizaba dentro de ella; cualquier duda que ella hubiera tenido acerca de sus dotaciones completamente olvidados mientras él tomaba ventaja de su ahora complaciente cuerpo y el fresco surgimiento de humedad que había aparecido cuando lo había sentido entre sus piernas. No era su culpa, Ginny trató de decirse entre su niebla. Eran eras de reflejos biológicos trabajando en contra de ella.
"Oh, Dios, sí," él gimió, mientras arreglaba sus piernas alrededor suyo.
Ginny tomó una serie de inhalaciones al sentir como se adentraba centímetro por centímetro, estirándola hasta que estaba segura que era todo lo que podía tomar. Por su parte, Malfoy estaba siendo sorprendentemente paciente, dejando que su cuerpo se ajustara a la presión adicional antes de introducirse aún más. Gimió y movió sus caderas; aunque no sabía si estaba tratando de alejarse de él o lo estaba alentando a que continuara. Sus uñas mordieron los músculos de su espalda.
"No tengas miedo, gatito," alentó, adentrándose lentamente.
"¡No tengo miedo!" Ginny protestó.
"Entonces relájate."
La situación no era exactamente conductiva a la relajación. De hecho, era completamente lo opuesto a la relajación.
"No aprietes de esa manera…al menos no hasta que este completamente adentro." Su boca se abrió en una sonrisa. "Pero una vez que lo esté, siéntete con la libertad de hacerlo cuantas veces quieras…"
Ginny no tenía respuesta a esto excepto ajustarse y tratar de relajarse, como él lo había pedido. Repentinamente, sintió como se hundía tan profundamente que tenía que estar penetrando su corazón, y supo que finalmente lo tenía completamente dentro. Sintió vestigios de orgullo, de una meta lograda.
Tan pronto como estuvo dentro, salió y nuevamente entro profundamente, dejando oír un sonido de satisfacción. Después de los principales ritmos irregulares, sus caderas comenzaron a moverse en un ritmo tan viejo como la tierra. Ginny se dijo a sí misma que no cayera en el juego, pero el placer era completamente cegador. Abrió su boca, medianamente con la intención de que se detuviera, que no era correcto que se sintiera tan bien, pero todo lo que salió fue una mezcolanza entre un gemido y un suspiro.
"Lo adoras¿no es así, gatito?" ronroneó, viéndose irritantemente arrogante.
Ginny intentó alterar su posición para que no estuviera dando justo en los puntos cardinales (lo cual había pasado naturalmente con sus otros dos amantes¿Por qué era tan difícil ahora? La naturaleza era tan perversa), pero él pareció adivinar sus intenciones, porque se movió juntamente con ella, ajustándose de tal manera que cada vez que el se movía, ella solo veía estrellas. Maldito sea.
Las penetraciones de Malfoy se volvieron más y más rápidas y se empujaba bruscamente dentro de ella, consiguiendo así, casi tirarse ambos al piso. Ginny se concentró en mantenerse en la cama y no lamer la piel de su cuello, tan tentadora como se veía. Su diferencia de estaturas era tal que tenía una mejor vista de su cuello que de su cara, y podía ver el rápido palpitar de su pulso mientras el se movía sobre ella. El sentir de la entrada y salida de su pene hacía que ella deseara gritar, llorar, y hacer todo tipo de cosas de las cuales estaría mortificada si él la llegara a escuchar. Así es que se mantuvo callada todo el tiempo posible e intento no excitarse por los sonidos que el estaba haciendo muy desvergonzadamente. Pero después de una penetración particularmente profunda, Ginny mordió su labio y un pequeño sonido escapó su garganta.
"Vamos," Malfoy respiró pedantemente en su oído, sus caderas manteniendo el rítmico movimiento. "Déjame escuchar esos hermosos sonidos."
Ginny sacudió su cabeza y tomó una bocanada de aire. Parecía imperativo que Malfoy no tuviera la menor idea de cuanto la estaba afectando, que tanto estaba disfrutando este encuentro. Esto estaba mal. Se suponía que no ella no debería disfrutarlo tanto. No quería que Amelia estuviera en lo correcto. En realidad solo era una chica educada a la antigua, y tales chicas no disfrutaban tener sexo con hombres que apenas y conocían. O peor aún, hombres que apenas y soportaban. Pero aún mientras se decía esto, usó todo tipo de balance que podía para acercársele tan solo un poco más.
"¿Por qué te retienes?" preguntó, penetrando más fuerte aún. "¿No quieres que te escuche? No te puedes esconder de mí, sabes. Estoy justo aquí." Las últimas tres palabras fueron puntuadas con una larga y profunda penetración.
Ginny gimió.
"Eso es," Malfoy dijo, jadeando pero aún así logrando sonar triunfante. "Dame un poco más," persuadió, y mordió un lado de su cuello, tomando la transpiración de su piel. "Déjame escuchar que tanto te gusta que sea yo el que te esta cogiendo."
Ginny deseaba que se callara. Nunca había estado con alguien que fuera tan verbal durante el sexo. La estaba avergonzando y excitándola increíblemente, y solo quería que se callara.
Malfoy pausó y ajustó su posición levemente para que la cabeza de Ginny estuviera contra las almohadas, después tomó la orilla del cabezal, moviendo sus caderas contra las de ella con una fuerza tan incansable que Ginny tuvo que levantar sus rodillas, una en cada lado de él, y aferrarse a las sábanas, o arriesgarse a sufrir una seria concusión. Pronto descubrió que había desventajas para sábanas tan exquisitas y suaves; sus pies insistían en resbalarse sobre ellas y sus músculos ardían del esfuerzo que hacía para mantenerse estacionaria. No tenía otra opción más que también levantar sus brazos y tomar el cabezal, sintiendo el calor de las manos de Malfoy sobre las de ella. Sus piernas se enredaron alrededor de su espalda, abriéndola un poco más, admitiendo una penetración más profunda aún mientras el entraba y salía.
Comenzó a disminuir el paso, y después se detuvo por completo, ojos cerrados, la respiración entrecortada. Ginny se movió en confusión debajo de él, sus nervios tan alistados como cables. Podía sentir la liberación que tanto deseaba a tan solo unos pocos pasos, y si tan solo se moviera, tal vez también usar esa boca sexy para decir una o dos palabras sucias, tal vez estaría ahí. En cambio, solo se colapsó en ella y parecía estar tratando de mantenerse en un semblante de control. Ginny aún lo sentía tan duro como hierro dentro de ella, así es que no estaba preocupada por el hecho de que podría haber sido dejada atrás. Se preguntaba si este sería un mal momento para tocarle el hombro y preguntarle exactamente que demonios creía que estaba haciendo. No notó que es lo que estaba por hacer hasta que se había volteado boca arriba, jalándola junto con él, y sentándola.
Afrentada por su mirada franca, Ginny resistió la urgencia de cubrirse. No estaba exactamente en una posición para ser modesta, pero él seguía siendo Draco Malfoy y la idea de que él estaba viendo sus senos hacía que se ruborizara. Sacudió su cabeza y se recostó sobre su pecho, presionando sus senos contra él. "¿En realidad tenemos que cambiar de posiciones?" preguntó nerviosamente.
Malfoy colocó sus manos sobre sus hombros y empujó firmemente hasta que se encontraba sentada nuevamente. Podía sentir como el calor recorría sus mejillas y su pecho mientras él la inspeccionaba con una indolente sonrisa. "No me digas que tampoco has hecho esto," dijo sardónicamente.
"Claro que sí," Ginny contestó, mordiendo su labio. "Es solo que—"
"Es solo que quieres salir de aquí mañana sintiendo como si, de alguna manera, todo esto te lo hicieron," Malfoy terminó atinadamente. La verdad de su corrección causó que Ginny se moviera incómodamente, olvidando por un momento que un hombre altamente excitado se encontraba dentro de ella, y ambos inhalaron súbitamente. "Lamento romper tu burbuja, gatito, pero eso no sucederá. Tu y yo, ambos, recordaremos que fuiste una participante voluntaria esta noche. No fuiste forzada ni obligada, en ningún sentido. Me tomaste dentro de ti completamente conciente—"
"¡Está bien, está bien!" exclamó. "Entiendo. Lo admito¿de acuerdo? Así es que ¿podemos…hacer lo que estábamos haciendo antes¿No preferirías—um, asumir el control del…macho?"
"Alguna otra vez," Malfoy contestó con calma completamente irritante. Levantó sus caderas un poco, alentándola. Ginny cerró sus ojos ante la sensación. Su titubeo era a causa de varios factores: se sentía incómoda, expuesta, y vulnerable, si, pero sobre todo era porque ese acto era tan íntimo. Malfoy había acertado totalmente en la disección de todo al decir que todo esto sería más fácil de aceptar si ella hubiera sido una participante pasiva. Pero hacer como él pedía sería como si ella le estuviera haciendo el amor a él, y Ginny se alejaba un poco de la idea. Pero, mientras se movía inseguramente sobre él y encontró que tocaba nuevos e interesantes puntos en esta posición, era difícil recordar porque no había querido hacer esto desde un principio.
"Vamos, gatito," alentó suavemente. Las manos en su cintura apoyando el movimiento. "Cógeme."
Que Merlín la ayudara, quería hacer eso exageradamente. Con sus ojos aún cerrados, comenzó a moverse, levantándose y volviendo a bajar, arriba y abajo repetidamente, el ritmo como el de una ola. Sus manos guiaron sus movimientos en un diseño circular hasta que tomó la iniciativa, y se movían juntos como si estuvieran bailando. Su tempo aumentó regularmente mientras sus necesidades se volvían más urgentes, y Ginny se inclinó hacia enfrente, sus manos en los hombros de él, su cabello como una cortina entre ellos, encerrando fuera el mundo. El aire era húmedo y grueso en el pequeño espacio entre sus cuerpos, y el sonido de sus respiraciones entrecortadas era tan excitante como el sonido de sus cuerpos uniéndose. Ginny apenas y podía creer que esos sonidos animales estaban siendo creados por ella misma y Draco Malfoy. Decidió que no iba a pensar en ello. De hecho, el daño ya estaba hecho; no pensaría más esta noche, punto.
"Esto es mejor de lo que imaginaba," él gruñó.
Esto hizo que Ginny abriera los ojos, pero para su sorpresa encontró que los suyos estaban cerrados. Transpiración recorría su frente, y tomó esta oportunidad para observarlo en un estado completamente inerme. En contra de ella misma, disfrutó el hecho de que al mover su cuerpo de cierta manera lograba que el gruñera y que una expresión de puro placer se adueñara de su rostro. Se regocijo en su poder hasta que estaba segura que tenía una arrogante sonrisa que superaba la del mismo Malfoy en su día más egocéntrico.
Debió de haber sentido como su soberbia destellaba de ella en olas, porque abrió los ojos, y cuando vio su expresión, murmuró, "Perra," y levantó sus caderas abruptamente, haciendo que gimiera y apretara la quijada.
La activa participación de él hizo que ambos colisionaran, ninguno de los dos dispuesto a acceder derrota. Se movían más y más rápido hasta que Ginny apenas podía mantenerse sentada, y enterró sus rodillas a la cama mientras se movía con él en ese ritmo salvaje. Se dio cuenta de que prácticamente estaba sollozando. La intensidad de todo—la dura, y penetrante polla dentro de ella, el húmedo golpeteo de sus testículos contra su trasero, el casi maldito esfuerzo con el cual la estaba jodiendo—era casi arrolladora.
Su clímax, cuando llegó, fue como un accidente de tránsito. La fuerza de ello le sacó el aire, y se pudo haber desvanecido por un momento. Cayó a él mientras su cuerpo se estremecía y retemblaba, una y otra vez, experimentando satisfacción física tan dulce que nunca quería que terminara. Sintió los dedos de Malfoy mordiendo sus caderas mientras penetraba espasmódicamente, y pudo sentir el calor de su eyaculación dentro de ella. Nuevamente se estremeció al pasar otro retemblor por su cuerpo. Ginny esperaba que él estuviera tan exhausto y satisfecho como ella estaba, porque no había manera humana posible que lograra que se moviera en un tiempo cercano.
Sexo con sus previos amantes había sido el resultado del deseo de intimidad, pero una vez que la actividad comenzaba, Ginny siempre se había sentido algo superflua. En sus días más cínicos había sentido que no estaban teniendo sexo con ella, Ginny Weasley; tenían sexo con una mujer, y solo pasaba que era ella. Ese no había sido el caso con Malfoy. Había tomado de ella—indiscutiblemente había tomado, tomado y tomado de ella, pero también había dado generosamente. Y la había hecho sentir que otra mujer en su lugar no hubiera sido suficiente por que no era ella. Tal vez era el hecho de que era tan malditamente verbal, o tal vez era como la miraba (aún cuando no era de una forma linda, al menos estaba dirigida hacia ella). Cualquiera que fuera la razón, la hacía sentir como si hubiera sido por ella y solamente ella. Ese talento probablemente era lo que lo hacía tan deseable, musitó. Ciertamente explicaba la cantidad de brujas con las que había estado.
El tiempo de recuperación de Malfoy era mucho más rápido que el de ella. Ginny se encogió mientras él salía de su cuerpo y debajo de ella. Le escuchó entrar al baño y cerrar la puerta. Suspiró, sintiéndose demasiado contenta como para moverse. Entonces se le ocurrió que cuando él regresara ella estaría acostada con su trasero completamente expuesto para que todo el mundo lo viera, y logró tomar suficiente fuerza para taparse. Pudo haber dormitado un poco, pero gritó cuando sintió algo helado en su hombro y buscó la fuente.
"Solo agua," Draco dijo medianamente, presionando el vaso contra su brazo.
Ahora que sabía que era, de hecho se sentía bien. La tomó de él con apreciación. "Gracias," dijo, bebiendo el agua egoístamente.
"De nada. No quiero que te deshidrates. Aún tienes mucho trabajo que hacer, después de todo."
Ginny pausó en el acto de tomar otro sorbo, viéndolo con ojos tan anchos como platos. "¿Yo?"
"¿Creíste que habíamos terminado?" murmuró, inclinándose. "No hemos terminado."
Trató de parecer angustiada, pero la verdad era que estaba ansiosa para ver si la repetición se podía comparar con la primera. Ya que ya estaba aquí y decididamente no estaba pensando que tipo de piruja era.
"No justo en este momento," Malfoy corrigió, levantando las sábanas. La movió y después se deslizó justo a un lado. "¿Estás tratando de matarme?"
Ginny se sonrojó. "¿Por qué siempre me estas avergonzando?" Había sido demasiado inhibida para él al principio¿y ahora creía que era una ninfómana?
"¿Por qué te avergüenzas tan fácilmente?" contestó. Suavizó las palabras al acariciar su hombro con una gentil mano y le siguió con un beso al mismo lugar. "No que no te encuentro atractiva cuando te tornas tan rosa…"
"Hmph," dijo Ginny. "Cierra la boca, Malfoy."
"¿Así es que estamos de regreso a Malfoy?" Parecía divertido.
"¿De regreso? Siempre ha sido Malfoy," dijo algo arrogantemente.
"Oh, ruego diferenciar," dijo medianamente, entrelazando sus dedos detrás de su cabeza. "Distintamente recuerdo haberte escuchado decir 'Draco.' Bastante fuerte, déjame añadir."
"No, no lo hice," Ginny negó, pero su sonrisa malévola le dio pauta. Oh Merlín, estaba hablando de ese entonces. "¿Lo hice?" dijo débilmente. "Estoy segura que estás equivocado." Hurgó su cerebro, tratando de recordar si de hecho le había llamado por su primer nombre o no, pero la memoria de ese momento en particular era algo borrosa.
Trazó un patrón en su brazo. "¿No crees que es hora que abandonemos las formalidades, gatito?"
Ginny se retorció. "Bueno, no es como si hubiéramos alguna otra cosa normalmente."
Draco bostezó enormemente y estiró sus brazos. "Se sintió bastante normal para mí." Ella resopló. Él le elevó una ceja. "¿No estás de acuerdo¿Tal vez si lo hiciéramos más, comenzaría a sentirse más normal, hm?"
"No es eso," dijo, frustrada. "Es que…bueno¿no crees que es raro que nosotros…ya sabes, ni siquiera nos hemos besado?" Ahora¿de donde había salido eso?
Sonrió ligeramente, luciendo como el gato que ha tenido suficiente crema. "¿Estás diciendo que te gustaría ser besada…Ginny?" Su nombre sonaba pecaminoso viniendo de esos labios.
"No," ella negó rápidamente. "Solo estaba comentando en lo extraño que es…bueno¿pero tal vez no es extraño? Tal vez—quiero decir—¿este es el modo como te debes comportar con personas de una noche, para que no acarree a la intimidad?"
"¿Para que qué no acarree a la intimidad?" Sonaba levemente irritado.
"Besarse," dijo Ginny. "No creí que la lógica fuera tan difícil de seguir."
Draco sonrió sin arrepentimiento. "¿Y estás diciendo que no estamos siendo íntimos?" Movió sus caderas para marcar su punto.
Ginny podía sentir otro sonrojo subiendo sus mejillas, y odió que aún ahora pudiera incomodarla. Pero claro, tenía un punto. Tener esta conversación, sintiéndose adolorida y pegajosa de su pasión consumida, no era lo manera más indiferente con la que había estado con un hombre. Pero ese no era su punto. "Quiero decir intimidad emocional," clarificó. "No que quiera eso," dijo rápidamente, no fuera que malinterpretara sus pensamientos. "Es decir, solo estaba haciendo una observación—"
Sus incoherencias fueron interrumpidas por un dedo de Draco trazando sus labios. "Si quieres ser besada todo lo que tienes que hacer es pedir." Bajó su cabeza para que su boca estuviera a un milímetro de distancia de la suya.
Era casi como ella estuviera respirando su mismo aire, y estaba haciendo que Ginny se sintiera liviana. "¿Pero que no eso es lo hecho?" persistió, ojos cerrándose al anticipar el beso.
Se abrieron nuevamente cuando Draco levantó su cabeza y soltó un suspiro irritado. "¿Cómo demonios debería saberlo?"
Ginny estaba sorprendida (y un poco desilusionada que el beso no había llegado). "Pero… ¿no has hecho esto antes? Quiero decir," añadió rápidamente, "no esto, pero ya sabes… ¿haber asistido a una fiesta Trasladora?"
"Es mi primera," dijo sin cuidado, moviendo sus caderas tentadoramente contra las suyas. "¿Así es que podemos parar todas éstas inútiles preguntas sobre el decoro?"
"De acuerdo," Ginny soltó. "Es solo—"
"Mira," Draco interrumpió, claramente perdiendo toda su paciencia. "Si nos besáramos ahora eso llevaría a más sexo—"
"Oh," dijo Ginny, tentada a decirle que a ella no le importaría demasiado tal cosa, pero estaba avergonzada de tales pensamientos tan desvergonzados y los mantuvo en su mente. "Puedo ver porque eso—"
"Y si no nos besáramos ahora aún llegaría más sexo," Draco continuó como si no hubiera hablado. "De hecho, todo lo que hagamos o dejemos de hacer en este momento en particular en el tiempo llevará a más sexo, así es que hagamos lo que queramos y luego lo analizaremos."
Ginny estaba francamente impresionada que tan fácilmente había podido racionalizar sus presentes y futuras actividades. Pero simplemente porque él estaba vendiendo no significaba que ella estaba comprando. "Yo pensé—"
"Deja de pensar tanto," Draco sugirió.
Y finalmente, después de tanto, él cubrió su boca con la suya.
