Disclaimer: Los personajes pertenecen a TOPMedia, SM & Cube. Yo sólo juego con sus vidas.

La trama es mía.

Pareja: HeeJoe (Heechul&LJoe )

Canción: Slow, by Kylie Minogue.


Mi inocente cachorrito

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El olor a cigarrillos, perfume y sexo se mezcla en la habitación. Las sabanas de seda roja están enredadas en mis piernas, y tan sólo un poco cubre mi despierta intimidad. La música suena lenta y las extrañas luces iluminan un poco el lugar.

En frente de mí, hay dos chicas vestidas con diminutas prendas que cubren sólo lo necesario, ellas bailan y se tocan para mí. Mi lujuriosa mirada recorre sus cuerpos, pero no me apetece tirármelas está noche. Hoy quiero un chico.

El chasquido de mis dedos no se hace de esperar, y corriendo llega un muchacho de buen cuerpo, que viste tan sólo un diminuto pantaloncillo de cuero negro tan apretado que puedo ver y sentir su erección. Mi dedo índice se desliza lentamente por la hinchada entrepierna de mi esclavo.

Una risa se escapa por mis labios al notar como su cuerpo reacciona ante el estímulo. Retiro mi mano y espero a que vuelva con mi trago, a pesar de no haber dicho nada él lo sabe.

La noche se está volviendo tediosa, mis servidores aún no vuelven con algún chico. Me levanto de la cama quedando completamente desnudo, pero no me importa. Siento la mirada de todos los presentes sobre mí, y sigo caminando hacia la ventana.

Me doy cuenta que las bailarinas dejaron de hacer lo suyo. Mis manos se cierran en puños.

— ¡No he dicho que dejen de bailar, putas! —grito molesto. Ellas comienzan a bailar nuevamente un poco asustadas.

Las luces de la gran ciudad me emocionan, ya quiero que lleguen mis servidores con mis nuevos juguetes.

Me doy la vuelta y observo el lugar. Una habitación enorme y con luces extrañas. Mujeres y hombres semidesnudos encadenados a las paredes, los cuales se mueven al ritmo de la música. Las dos bailarinas que no dejan de hacer lo suyo, y mis dos sirvientes de pie junto a mi cama.

En el fondo de la habitación hay un espejo y un pequeño armario en el cual guardo todo mis implementos de "diversión".

Me devuelvo a la ventana para seguir esperando. Siento unos fuertes brazos rodearme. Alguien besa mi cuello, y comienza a acariciar mi torso.

— ¿Qué quieres Siwon? —pregunto quitando sus manos de mi cuerpo. Me volteo quedando frente a frente. Sus labios atrapan los míos con desesperación, me dejo besar. Él lo nota.

Limpio mis labios con el torso de mi mano. Le doy la espalda, él presiona su cuerpo contra el mío. Coloca su barbilla sobre mi hombro. Le sigo ignorando, a veces su presencia me molesta y harta.

—Hyung…—ronronea en mi oído. Su mano izquierda sube y baja por mi brazo, algo me quiere pedir—, hazme el amor—termina de completar la frase. Su petición me molesta extrañamente, otras veces le hubiese hecho gritar mi nombre hasta el día siguiente, pero hoy no. Lo aparto de mí con un empujón, él comprende el mensaje y se retira ofendido.

Una sonrisa perversa se baila en mis labios al ver que un auto negro se detiene, y de él bajan 6 hombres. Tres vestidos de negros, y otros 3 vestidos colorida mente. Cuando suban se verán completamente diferentes.

Pasan cinco minutos desde la llegada y puedo oír los pasos. La puerta se abre mostrando a tres amos y sus mascotas.

Los elegidos vienen sin playera, pantalón de tela fina y un collar de perro con su respectiva correa. Mis servidores les hacen caminar hacia mí, como si fuesen perros.

Les hacen sentarse y me paseo delante de los tres chicos. Un pelirrojo, un castaño y un rubio.

Tomo del cabello al pelirrojo, y la jalo hacia arriba para que se ponga de pie, suelta un gemido de dolor y baja la mirada. Es algo tímido, pero es lindo.

—Dime tu nombre, cachorrito —susurro con un deje de maldad. Hasta podría decir que siento como su corazón late con fuerza. Huelo el miedo y el deseo de ser dominado; todo mezclado.

—Me llamo Tae-Taemin —tartamudea por el miedo. Tomo su rostro y lo acerco al mío. Mis labios comienzan a realizar su trabajo, por inercia él igual acepta mis besos, pero no se siente bien. Me separo de él y reviso su cuerpo, nada de otro mundo.

—Rechazado, llévenselo.

Ignoro por completo los gritos del muchacho pelirrojo, quizás sabe lo que le espera. No sé qué harán los demás esclavos con él, pero me da lo mismo.

Sigo con mi trabajo. Es el turno del castaño, él ya está de pie. Su rostro no me gusta, y mucho menos su cuerpo, muy delgado y sin forma.

Chasqueó mis dedos para que se lo lleven. El castaño no grita, me rió dado que no sabe lo que le espera por no ser perfecto para mí.

Desvió la mirada hacia el rubio, mi mirada brilla al verlo. Estiro mi mano para que él la tome, y acepta fácilmente.

Mis tres servidores se retiran. La música sube de volumen, las bailarinas siguen en los suyo, las personas encadenadas en las paredes tienen a los tres servidores ocupados.

Es como una fiesta sexual, más bien lo es.

Llevo al pequeño rubio hasta mi cama y lo empujo para que se acomode. Me posiciono sobre él, y lo inspecciono antes de todo.

— ¿Cuál es tu nombre? —el chico no contesta. Y vuelvo a preguntarle. Comienza a balbucear, de seguro está en shock.

Luego de unos segundos logra decir:

—Soy Byung Hun—responde con algo de miedo. Sin más me acerco a él y comienzo a besarlo.

Los labios de él son dulces, adictivos y encajan perfectamente con los míos. Empiezo a bajar hasta tu cuello alternando besos y mordiscos. Tus leves gemidos de dolor y placer me excitan.

Mis manos bajan hasta su pantalón y siento como tu intimidad está despierta. Te saco los pantalones con fuerza. Mi mano toma tu hombría y comienzo a estimularte. Tus manos se enredan en las sabanas y pides más y más. Tu cara muestra el placer que estás sintiendo.

Tomo tus caderas y te volteo. Me paro de la cama y busco entre mis cosas. Cuando lo tengo en mi mano sonrío.

Acaricio tus muslos y dándote un poco más de calor. Quito la tapa del lubricante que tengo en mi mano y te aplico el frío gel. Das un pequeño respingo al sentir la fría crema.

Una vez listo, comienzo a adentrarme en ti. Un gemido de dolor se escapa de tus labios, con fuerza comienzo a mover mis caderas, hoy no seré piadoso. Tus gemidos de placer y dolor se mezclan en un extraño sonido, que me gusta.

El sonido de piel chocar contra la tuya me tiene en éxtasis.

—¿Te gusta? —pregunto. Pero no me contestas, me salgo con fuerza de ti, te volteo y hago que me mires. Tomo tu rostro con fuerza, cierras tus ojos.

—Te hice una pregunta, ¡contesta! —grito antes de abofetear con fuerza tu rostro, voltearte y adentrarme en ti con rabia, mis movimientos se hacen más rápidos y la rabia me hace adentrarme y salirme con fuerza. Estoy por llegar a la cima del placer, me da igual si tú no lo disfrutaste.

Un grito ahogado sale de mi boca, me he venido. Me quedo adentro unos segundos más, y me retiro con fuerza. Tu cuerpo queda tirado en la cama, me miras y tu labio está sangrando. Me acerco y paso mi lengua por el rastro de sangre.

Has sido un buen esclavo sexual y te has ganado mi aprobación, hago que te lleven a una habitación exclusiva.

Me recuesto en la cama e inhalo tu olor, el cual quedó impregnado en mi almohada. Tocan la puerta, entra y es Siwon. Sonrió con satisfacción, y golpeo suavemente el lado vació de mi cama, el camina lentamente hacia mí.

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HOLO, I come back. Sdadasd MY GOSH :D xDDD no sé qué decir, me sorprendo yo misma. No creo que sea tan explícito, pero siempre quise un dark (¿?)

*El mino de pelo castaño es DongWoon xDD y olvidé algo más.

Besiwis.