Disclaimer: Ellos le pertenecen a la YG, yo sólo los uso para crear esto. La trama es mía.

Advertencia: Violencia

Pareja: G Dragon & Seung Ri ( GRI)

Canción recomendada: Sweet Dreams – Marilyn Manson.


Sueños

.

.

La habitación está en completo silencio. El único sonido que puedo oír es dentro de mí, y son los latidos frenéticos de mi corazón. Inhalo mi propio miedo, siento mi cuerpo temblar y no por frío. Mi respiración no es regular, trago mi saliva y vuelvo a sentir miedo. Sólo eso.

Mis ojos se llenan de lágrimas al oír como la puerta de abajo se cierra de un golpe. Mi corazón se acelera más y más. Quiero gritar, pero será peor. Lo sé y dolerá más si hago algo mal.

Cierro mis ojos con fuerza y siento caer mis lágrimas. El sonido de tus botas aplastar con fuerza la madera al caminar me asusta.

Mi cuerpo esta desnudo, tan sólo una sucia sábana cubre mi parte baja. Estoy recostado de lado izquierdo, mi lado derecho esta muy lastimado y me duele el tan sólo respirar.

La puerta se abre con violencia, y puedo sentir tu respiración agitada. Estás molesto y sé que descargaras tu ira en mí.

Finjo estar dormido, aún sabiendo que estándolo o no, abusarás de mí como siempre.

Tu mano retira la sábana que cubre mi desnudez, y comienzas a tocar suavemente mi cuerpo. Sé lo que haces, esto se pondrá peor. Tus labios comienzan a crear un camino de húmedos besos sobre mis muslos. Se siente bien, pero aún así el miedo no me dejará disfrutar. Tus labios empiezan a subir por mis costillas, suben un poco más y tu lengua atrapa uno de mis pezones, recorriéndolo en círculos, incitándome a gemir.

—¿Estás despierto? —preguntas con la voz ronca por el futuro banquete que te darás con mi cuerpo. Me trato de relajar, quizás hoy tengas piedad de mí, y me dejes descansar. No te respondo.

Tus dientes muerden con fuerza mi pezón. No quiero gritar, pero el dolor me hace temblar de pies a cabeza.

—Seungri —susurras con una voz tan sedosa que mi piel se eriza, tu voz cambió radicalmente, eso es malo. Tus dedos recorren mis heridas y entierras tus uñas en ellas. Aguanto el grito de dolor que me recorre completamente. — ¿No te he enseñado a contestarle a tu hyung?

Comienzo a abrir mis ojos con dificultad, para volver a cerrarlos a la fuerza. Un sonoro golpe se incrusta en mi rostro. Ries ante el sonido. La sangre comienza a caer de mi nariz llegando hasta mi boca. Me da asco.

Me tomas por el cuello, haciéndome gritar. Tu lengua recorre mi cara sin asco.

Me tiras al suelo, y comienzas a patearme sin pena. Me gritas cosas que no quiero oír.

—Estoy ablandando a la perra —me dices antes de darme una última patada. Tu mano se apodera de mi brazo y me jalas con violencia hacia la pared. Estoy de espaldas a ti. Tus manos y lengua recorren con desesperación mi dañado cuerpo, mis piernas a penas pueden sujetarme. Estás excitado y lo siento. Lo peor esta por venir, tiemblo.

Me agarras de la muñeca y me pones de rodillas sobre la cama, me das un golpe fuerte en el trasero. Me guardo la queja. Comienzas a quitarte los pantalones.

—Tu posición favorita, perra —me vuelves a insultar. Mis lagrimas comienzan a caer antes de te adentres en mí sin compasión, sin prepararme, sin asco, sin pena. Sin nada.

Un sonido desgarrador rompe en mil pedazos mi garganta, el dolor es peor que una quemadura con fuego, peor que un puñal clavado en tu espalda, es indescriptible.

Tu adentras con fuerza en mí, rompiéndome por dentro en alma y cuerpo. Mis gritos de dolor no te importan, sólo jalas de mi cabello, y gimes más y más alto para acallar mis gritos. Tomas mis caderas y comienzas a embestir más fuerte. El dolor aumenta, mi corazón se acelera, siento que se saldrá de mi pecho. Casi no respiro, y tú sigues con más fuerza.

En un momento gritas, y te quedas quieto. Siento tu calor llenarme por dentro. Al menos la tortura ha terminado.

Te sales de mí, y me empujas sobre la cama.

Comienzas a vestirte, y hablas sin que te escuche. No me interesa. Cierras la puerta y ahí me quedo, como siempre. Esperando a que me vuelvas a usar.

El dolor me sigue consumiendo, me está cegando, todo se vuelve negro y ya no sé nada más.

.

.

.

—¡Seungri, Seungri, Seungri! —tu voz me está despertando de las sombras. La luz del amanecer me ciega por completo. Tus brazos rodean mi cuerpo, pero los quito con violencia. Tu rostro está preocupado, qué buen actor eres.

Poco a poco me voy dando cuenta que estamos en nuestra habitación normal, todo está limpio, hermoso.

—Yo…Yo… —no logro poder hablar. Tú sólo me abrazas y me atraes a tu cuerpo. Acaricias mis oscuros cabellos y susurras cosas que no entiendo.

—Fue sólo un sueño, descansa —tus labios se posan en los míos, y mis ojos se vuelven a cerrar.

.

.


A la mierda, de me da mucha flojera corregir xDD, así que finjan que no existen errores (¿?) xDY QUIERO MI MALDITO RR, si wn ahora lo exijo, cómo nunca.

Las amo y eso

Adiós.