He vuelto! He vuelto! He vuelto! No me odien por favor! Ya estoy de regreso!

Muchas gracias a todos por sus reviews! :D son lo que me llena todos los dias, en serio.

Bueno, con respecto a las preguntas ¿Yoh murio? Descubranlo en este capitulo :3 Aprovecho tambien de promocionar mi nuevo songfic xD "love the way you lie" de Hao x Anna…la pareja menos comun en mi. Pero bueno….

Anna: fue una tortura ese fic ¬¬

Hao: a mi me gusto :3

Yoh: callate Hao ¬¬

Naty: Anna…Yoh…ustedes no deberian poder hablar..estan heridos…

Yoh y Anna: -_-

Naty: lo siento :3

Hao: Já! Gane.


Anna despertó. Sentía que todo el cuerpo le ardía. Sentía frío en la espalda. Sentía algo cálido corriendo por su mejilla. Le dolía la cabeza. Le dolía casi todo el cuerpo. Abrió los ojos. Ruidos de sirenas, ambulancias. Vio la noche sin estrellas que se cernía sobre ella. No entendía nada. Y de repente, todo volvió a tener sentido. Recordó el choque, recordó las últimas palabras que le había susurrado su prometido. Recordó el ruido del metal quebrándose.

-Yoh…Yoh-murmuró con las pocas fuerzas que tenía.

-Anna despertó.

Esa voz…esa voz…era demasiado conocida. ¿Len Tao?

-Hola Anna-unos cabellos verdes le taparon la visión del cielo, y una sonrisa y unos ojos brillantes le devolvieron la mirada.

-¿Jun?... ¿Qué…qué paso? ¿Dónde…dónde esta…Yoh?-preguntó Anna, sintiendo como le dolía cada minima palabra.

-Shh, no hagas esfuerzo, pequeña. Tú e Yoh tuvieron un accidente, chocaron contra un auto dos veces, para después chocar con un árbol. Yoh se acaba de ir en esa ambulancia…descuida, ya viene una para ti.

-Jun… ¿cómo esta Yoh?-Anna preguntó nerviosa, temiendo lo peor, pero al ver la cara triste de Jun, tuvo ganas de llorar.

-Él…él esta grave, Anna. Por eso se lo llevaron a él primero… ¿Anna? Anna!

Jun no pudo seguir hablando. Anna se había desmayado en cuanto había escuchado la palabra "grave"


Y en su subconsciente, comenzó a divagar. Yoh…Yoh…grave. Yoh se estaba muriendo. Y era por culpa de ella. Se imaginó a Yoh. En una camilla, en una ambulancia. Con dos doctores sobre él. Uno dándole cargas eléctricas, para ver si despertaba. El otro cargando la maquina, mientras el doctor 1 gritaba "despejen, despejen".

En el último momento antes del choque, Yoh la había abrazado, la había cuidado. Abrazándola mientras le decía…

-Te amo, y te protegeré hasta el final

Idiota. Todo el mundo sabía que la vida de Yoh valía mucho más que su vida propia. Y no era muy complejo el porque. Simplemente, porque la vida de Anna, era Yoh. Por tanto, sin Yoh, Anna ya estaba muerta.

Por tanto, el sacrificio de Yoh fue estupido. Porque al hacerlo. No solo se mató a él. Los mató a los dos.

Anna estaba caminando por su mente. Estaba vestida con su vestido negro de siempre, llevaba el pañuelo rojo en su mano, y su rosario al cuello.

Recorría recuerdos, momentos, sueños y pensamientos.

Algunos estaban en forma de fotografías, otros, en forma de espejos rotos. (N/A: se que esto es muy "Omokage" pero no me resisti :3 )

Anna se agachó, y recogió el primer fragmento de vidrio que estuvo a su alcanze. Comenzó a verlo, para sentir como poco a poco, sus ojos se llenaban de lágrimas.

En el reflejo, se veia a si misma, esperando a Yoh en la escalera.

-¿Pasa algo malo? – le dijo Yoh sonriendo.

-Se me olvidó decirte algo-Le contestaba ella mirando hacia el frente.

-¿Qué cosa? – le decía él, sonriendo.

-Felicitaciones por haber pasado la prueba-decía ella mientras lo miraba.

-Muchas gracias, Anna.- decía él, sonriendo solo como él sabía hacerlo.

Anna reconoció ese recuerdo. Era cuando Yoh estaba participando en el torneo de shamanes. La noche que hicieron una cena para celebrarlo. Estaban todos, y todos felicitaron a Yoh. Incluso la misma Tamao. Pero ella no. Había preferido hacerlo después. En privado.

Siguió caminando, hasta que se topó esta vez con una foto. En ella, se veía otra vez a si misma, entrando a la pieza de Yoh.

-¿Te vas a la cama sin decirme buenas noches? Toma, aquí tienes tu traje de batalla, y la comida que te mandó tu abuelo.- cerró la puerta de Yoh de un portazo, y comenzó a pasear por los pasillos de la pensión.

-Yoh…mañana te vas a America. Pero debo estar tranquila. Incluso yo misma le dije a Tamao que lo estuviera. Pero a nadie…a nadie le duele más tu partida que a mi.

Anna se armó de valor, y entró otra vez a la pieza de Yoh.

-Por esta noche…¿puedo dormir contigo?-le había dicho sonrojada mirando hacia el futón, en donde su prometido descansaba, dandole la espalda.

-Si…

Recordó como con timidez se había acostado al lado del castaño.

-Buenas noches, Yoh.-Anna cerró los ojos, para segundos después, sentir como el castaño se daba vuelta sobre si mismo, y abrazandola por la espalda, murmuraba.

-Buenas noches, Annita.

Antes de que Yoh se fuera a America, Anna le había pedido dormir con él una noche. Nunca olvidaría esa noche…Si bien estaba angustiada, porque existía la posibilidad de que Yoh no volviera, al sentir el cuerpo de él tan cerca del de ella. La respiración de Yoh en su oreja, haciéndole cosquillas, todo era tan…Perfecto. Esa noche durmió tranquila, como no había dormido en mucho tiempo.

Ella misma se había encargado de despertar a Yoh, pero cuando este entró a su pieza después de salir de la ducha, Anna ya no estaba ahí. Tampoco fue a despedirlo. Pero a él, eso no le molestó. Después de todo, se habían despedido la noche anterior.

Anna tomó otro recuerdo. Y comenzó a observarlo, sonriendo.

-Bienvenido. Llegas tarde, Yoh

-Ah, si. Es que…no sabía que comprar.

"¿No se estrenaba hoy el nuevo disco de Bob?"-había pensado la itako.

-Toma, tu canción favorita, "Ringo Urami". Ya que la cantas siempre, pensé que quizás quisieras el disco. Lo habias estado buscando desde hace tiempo, eh?

La sonrisa del castaño era algo totalmente digno de admirar en ese momento.

-Ah, ese disco. Ya lo habia comprado

Anna sonrió, y comenzó a mirar rápidamente los recuerdos a sus pies.

La muerte de Yoh.

La resurrección de Yoh.

Ella e Yoh en el puente.

Ella e Yoh en año nuevo, peleando por si ganaria Bob Soul o Ringo Urami.

Cuando los abuelos le anunciaron la boda

Cuando se conocieron.

Cuando ella lo encontró en el hospital con Manta y Amidamaru.

En fin…eran demasiados recuerdos.

Anna se sorprendió a si misma al darse cuenta, que todos tenían algo de hermoso. Cada uno era diferente, pero todos en cierta parte, demostraban el amor mutuo que se tenían.

-Y ahora Yoh esta…

-Funga Fufu, Funga Fufu, Funga fufu…

Anna escuchaba ese sonido…tan familiar. Comenzó a correr hacia donde escuchaba eso. Cuando se cansó de correr, se detuvo a tomar un poco de aire. Al parecer, su mente era más grande de lo que ella misma creía.

-Funga fufu, funga fufu, funga fufu.

-Yoh!-gritó Anna. Y entonces lo vió.

Yoh Asakura estaba sentado, intacto, al lado de un montón de fotos y vidrios. En su mano, una naranja se deslizaba mientras él murmuraba su ritual.

-Funga fufu funga fufu funga fufu

-Yoh?-preguntó la Itako, acercandose temblorosa. Asakura Menor levantó la mirada.

-Hola Annita! – Anna no podía creerlo. Era él. Era el mismo. Era Yoh.

Anna no pudó evitarlo, y corriendo hacia Yoh, se abalanzo en sus brazos.

-¿Annita? ¿estas bien?

-Crei…crei que te habia perdido, Yoh.

Yoh lanzó un suspiro, parecía cansado.

-Ay Annita. No, no me has perdido. Aquí estoy-dijo Yoh sonriendo-Aquí estoy, contigo. Pero estamos en tu mente, Annita. Y en la mente, cada uno es libre de estar con la persona que desea estar. Sobre todo si estas en la sección de tus deseos y sueños.

Al escuchar eso, Anna se sobresaltó, y comenzó a mirar a su alrededor. El primer vidrió que vio, era ella e Yoh casandose. Se veían tan radiantes y felices. Ella usaba un vestido blanco precioso, y su pelo estaba suelto y ondulado. Yoh estaba vestido entero de blanco. Parecía un ángel. Bueno, entero de blanco, a excepción de la corbata naranja que tenía.

El segundo vidrio que vio, era ella e Yoh…después de la boda. Anna se sonrojó y corrió su mirada de ahí. "Yoh" sonrió al ver como hacia esto.

-Yo tambien deseo eso, ¿sabes?.

El tercer vidrio, era ella embarazada. Yoh salia abrazando la guatita de su esposa, y Anna sonrojada mirando hacia otro lado. Este sueño era infinitamente hermoso.

-Nada de esto se cumplirá- dijo Anna mirando a Yoh.

-Si quieres que se cumplan, creo que primero debes despertar.

-¿Despertar?

-Anna, estas inconsciente. Nadie entra a su mente- dijo Yoh sonriendo- Por favor, despierta. Hay gente que te esta esperando. Quieren que vuelvas.

Anna asintió. Pero tenía miedo de volver.

-¿Yoh?

-¿Si, Annita.?

-Si despierto ahora…¿tú estaras ahí?

Yoh sonrió, y acercandose a ella, la abrazó.

-Ni yo, ni el Yoh "real" te dejaremos nunca.

-Gracias…


Anna abrió los ojos. Lo primero que vió, fue una habitación blanca, una tele, y una mesita llena de remedios, jeringas, y cosas de ese estilo. No le costó mucho adivinar donde estaba: Un hospital. Había despertado.

Sentía el roce de las sabanas con su piel. Le ardía. El mas minimo roce le dolía.

Vio su mano. Estaba conectada a una serie de cables, y estos, a su vez, a una serie de maquinitas que hacían ruidos insoportables.

Anna se quedo mirando durante un buen tiempo su ritmo cardiaco. Parecia estable e incluso bien. Sube. Baja. Sube. Baja. Sube. Baja….

-Vaya señorita Kyouyama, ya despertó.

Anna se sobresalto. No se había fijado que no estaba sola. Al lado de la tele unos cuantos metros más al lado derecho, había una silla. Una enfermera, de unos cuantos 40 y tantos, la miraba sonriendole. Tenía una cara tan maternal y comprensiva. A Anna le agradó enseguida.

-Hola…-dijo Anna.

-Hola Señorita, Yo soy la enfermera Margarot, puedes decirme Marg.

-¿Cómo…cómo esta él?

La enfermera se sobresaltó, pero tratando de parecer tranquila, le contestó.

-Su acompañante, ¿el joven Yoh Asakura?

-Si…

-Él esta bien, pero esta en otra habitación. Ustedes fueron muy afortunados, sobre todo usted Señorita. Usted salió casi ilesa. Él esta en una sala más especializada, Señorita.

Anna se dio vuelta en la cama, sin siquiera volver a mirarla. Comenzó a creer que la enfermera se parecía mucho a Bason con Len "Señorito, Señorito, Señorito"

-A, apropósito, Señorita, hay gente que quiere verla.

Anna se quedo de piedra. ¿Quién podria ser?

-Diganles que pasen…Usted podría salir, por favor.

-Bueno Señorita. Si la presencia de ellos la molestan, toque el boton rojo al lado de su cama.

Anna miró el boton. Que practico

-Muchas gracias.

Anna se sorprendió. Entrando, venían Manta, Len, Lyserg, Horo-Horo , Ryu, Jun , Tamao , Pilika, Chocolove, Hao, Kino y Yohmei.

-Yo…yo…lo siento-dijo Anna mientras dirigía su mirada a las sabanas.

Todos se quedaron callados…era tan difícil hablar en un momento asi. Todos, menos uno.

-Fu, nadie te hecha la culpa de nada, cuñadita-Dijo Hao Asakura.

Anna levantó la mirada. Todos le sonreían, ninguno se veía enojado, o desilusionado de ella. Todos se veían mas bien, aliviados, de que Anna estuviera viva.

Poco a poco, todos se acercaron, la abrazaron, le preguntaron como se sentía…

-¿Viste la luz blanca al final del tunel?-preguntó Chocolove, para recibir un bastonazo de Kino.

Todos estuvieron bastante rato con ella, y poco a poco, se empezaron a despedir.

Al final, solo quedaron Anna, Manta y Hao.

-Manta-habló Anna de repente-¿Cómo esta Yoh?

Manta y Hao se dirigieron una mirada de pánico.

-¿La…la enfermera no te lo dijo?-le preguntó Hao.

-No…¿decirme que cosa?-pregunto Anna, la cual ya sentía que la ansiedad y los nerviosismos se empezaban a apoderar poco a poco de ella.

Manta suspiró.

-Anna…el accidente fue grave. Fue un impacto fuerte. Uno de los mayores quizas en esa carretera.

-Quizas el mayor-Apoyo Hao.

-La cosa es, Anna, que Yoh esta más grave que tú.

Anna no aguantaba más todo este misterio, y agarrando a Manta del cuello de la camisa, gritó.

-Dime cómo esta Yoh o te olvidas de este mundo, Manta Oyamada!

Manta estaba palido, y no le salian las palabras.

-Anna, tu prometido, mi hermano, y el mejor amigo de Tanma, esta grave.

Anna soltó a Manta y miró al amo del fuego, enfurecida.

-Eso ya lo se, idiota! Quieres decirme ¿Qué mi*rda tiene Yoh?

-Anna, Yoh esta en coma. –completo él, mirando a Anna a los ojos. Por primera vez, Anna se dio cuenta que los ojos de Hao estaban brillantes y rojos. Había estado llorando.

-¿En…coma?

Yoh. Yoh. Yoh…en coma. el coma, enfermedad que afectaba al cuerpo, haciendo que este se quedara dormido…literalmente, era estar muerto en vida. Muerto, pero con el corazon latiendo. Pero no hablaba, no escuchaba, no reaccionaba…

Yoh…Yoh estaba muerto.


No me odien! Por favor no me odien!

Ya se que me quedo muy triste, se me salieron unas cuantas lagrimitas…snif…

¿Qué pasara ahora? Descubranlo en el siguiente capitulo…

Porfa dejen reviews!

Los amooo!

Naty Asakura Lee