Aquí estoy! Creo que es la actualizacion mas reciente que he tenido y en menos tiempo. Estoy feliz, porque este fanfic para ser el primero largo igual ha tenido mucha trayectoria, y agradecer a todos los que han estado conmigo desde el comienzo. En verdad sus reviews valen oro. Con todas las preguntas que me han hecho, solo recordarles que este es un Yoh x Anna….no se si entienden el palo :3

Bueno…sigamos :D


-Si, Anna. En coma – dijo Hao mirando a la rubia.

Anna no dijo nada. Solo se limito a mirar las sabanas…las sabanas. Solo las sabanas. Pero realmente lo que hacia, no era mirar. Estaba perdida. Yoh estaba…Yoh estaba muerto.

Anna trató de respirar, pero no podía. Poco a poco, sintió como el pecho se le comprimía, hasta cerrarse, hasta comenzar poco a poco a ahogarla. Sin Yoh…ella no tenía vida. ¿Qué sentido tenía seguir viviendo, si él ahora estaba muerto?

Le dolía la espalda, el pecho, las costillas…todo. Todo lo sentía a punto de romperse. Todo en cualquier momento se quebraría. Sin Yoh, ya nada le importaba.

Y ahí, Anna lo comprendió. A veces, Anna a escondidas agarraba las novelas romanticas de Tamao. Anna sentía todas las cosas del amor por Yoh. Las mariposas, los vuelcos de estomago, el ardor en la nuca, el ardor en cada parte del piel que él tocaba, los escalofrios cuando la abrazaba. Todo. Pero al momento de llegar en la novela, a la parte que se separaban, y la protagonista sufría, Anna lo interpretaba todo como meramente sicologico. Ahora se daba cuenta que no. Era fisico. El dolor, el dolor por amor, era lo más fisico y angustiante que Anna había sentido. Sobre todo si ese dolor, era producido por la muerte de la persona amada. Yoh…Yoh no regresaría a su lado. No se casarían. No serían matrimonio. No tendrían hijos. No estarían toda su vida juntos. No morirían juntos. Porque él, por protegerla a ella, había decidido morir antes.

-Anna…-trató de hablar Manta, pero Hao le hizo una seña en la mano, como queriendo decirle "dejala que lo asimile"

-Quiero verlo. –dijo la rubia, cortante y decidida.

-Anna, no creo que sea buena idea…-trató de hablar Hao.

-Por la mi*rda Hao! Exijo verlo! – gritó la rubia, al borde del colapso.

-Anna, no es conveniente en tu estado-Manta se acercó a la cama, para tratar de hacer entender a la rubia.

-Manta, por Kami, mirame! Estoy bien! – La rubia tomo aire, y continuo- exijo verlo.

-No, Anna.

Anna se giró hacia la puerta. Fausto venía entrando con Eliza.

-Fausto-dijeron los tres al mismo tiempo.

-Manta, Hao, por favor dejenme solo con Anna-pidió Fausto mientras entraba con un maletín.

Manta obedeció en seguida, Hao resopló, y mirando a Anna sonrió.

-Estaré afuera. Si me necesitas solo grita algo asi como "Fausto me quiere matar"

Anna no le respondió. No estaba de humor para chistes.

Lo que no comprendió, es que Hao tampoco estaba para chistes, solo había dicho lo que había dicho por un intento de relajarse.

Cuando Manta y Hao salieron, se sentaron en el pasillo, cada uno en una pared, mirandose de frente..

-¿Cómo la vez? – le preguntó Manta mirando al amo del fuego.

-Esta mal, como todos. ¿Qué esperabas? Que estuviera saltando de la felicidad? Yoh esta muerto!

-Eso es mentira! Puede despertar del coma!-gritaba Manta, al cual poco a poco los ojos se le llenaban de lagrimas.

Hao iba a responderle, pero prefirió quedarse callado y mirar por el pasillo. Veía enfermeras y doctores ir y venir, entrando, saliendo, de diferentes piezas. Camillas con gente. Camillas vacias.

-Que frágil es la humanidad-murmuró Hao, para que solo el mismo se escuchara.

Hao comenzó a pensar en su hermano…era imposible que Yoh estuviera muerto. Su corazón se negaba a aceptarlo, pero su mente se lo gritaba.

*Flashback*

Yoh Asakura, de aproximadamente, 4 años, esta tratando de poseer un espíritu del abuelo con una hoja de árbol. Yohmei se fue a comprar. Le dijo que cuando volviera, quería ver esa hoja como un espíritu.

Pero el joven shaman no lo lograba. Ni siquiera creía que fuera capaz de lograrlo..

-Ay que cansancio!-gritó Yoh tirandose al piso, casi medio muerto- estoy seguro que no herede los poderes de la familia.

-Que poca fe te tienes, hermanito.

Yoh se sobresaltó, y poniéndose en una, muy improvisada, posición de "en guardia" miro hacia el bloque de piedras.

Un niño, como de su misma edad, lo miraba. Este tenía el pelo más largo. "Parece niña" pensó Yoh. El chico misterioso vestía una capa azul, con estrellas doradas. Yoh se quedo mirandolo un largo rato. ¿Por qué se parecía tanto a él?

-¿Quien eres?

-Soy tú.

-¿Qué clase de respuesta es esa?

-La respuesta de lo que es, ha de ser, y ha sido.

-Que palabras más complicadas usas…

-Aja.

Hao Asakura, sin haberse presentado se acercó a su hermano y se sentó en el piso, al lado de él. Yoh lo imitó.

-¿Me vas a decir como te llamas?

-Hao…

-Mucho gusto Hao! Yo soy Yoh- Yoh le mostró su tipica sonrisa. Desde pequeño ya sabía hacerla.

-Que sonriente eres-dijo Hao poniendo una sonrisa de lado.

-Mi mamá dice que siempre hay que sonreir. Tu sonrisa puede iluminar el día de alguien.

-Tal vez tu sonrisa si ilumine mi día-pensó el Asakura mayor sonriendo.

-Oye, ¿tienes problemas con eso?- preguntó Hao mientras le apuntaba la hoja de árbol a Yoh.

-No se poseerla.

-¿te ayudo?

-¿Eres shaman?-preguntó Yoh, sorprendido.

-Si, creo que algo asi-dijo Hao, el cual estaba fingiendo hacerse el despistado- Te ayudo.

Yoh le mostró a Hao como lo hacia. Hao se reía al ver al pequeño castaño entrecerrando los ojos, arrugando la frente, y apretando todos los músculos.

-Parece como si quisieras ir al baño! – Hao se comenzó a reír aun más.

-Ja, ja ja, que chistoso- Yoh fulminó a su hermano con la mirada-¿Me ayudaras o no?.

-Si, si-dijo Hao mientras hacia un gran esfuerzo para parar la risa.

Hao se puso al lado de Yoh. Le enseño una pose más digna. Le dijo que no por arrugarse y apretarse más poseeria al espíritu mejor. Y entonces…BUM

-Lo logre! Lo logre!-Yoh saltaba como un conejo al ver al espíritu moverse en la hoja.

Hao sonreía. Yoh lo miró.

-Muchas gracias Hao….

Hao sonrío, y se dio la vuelta, dispuesto a marcharse.

-TE PILLE! –dijo Yoh mientras saltaba encima de su hermano.

-YOOH!-gritó Hao sorprendido

Y asi, juntos comenzaron una serie de juegos. Pinta, escondidas, volteretas, quien da mas vueltas sin marearse…

-Oye Hao-dijo Yoh mientras miraba el cielo.

-¿Qué pasa, Yoh?

-¿Por qué nos parecemos tanto…?

-Somos hermanos gemelos-dijo Hao, el cual ya empezaba a sentir que estaba hablando más de la cuenta…

-Ahh…y eso que es?

-No sabes lo que es ser gemelos? –dijo Hao sorprendido.

-Emmm…no.

-Pff…es cuando mamá queda embarazada y queda esperando dos bebes en vez de uno. Nacen juntos, y se parecen. Hermanos gemelos.

-Ahh…pero Hao…si eres mi hermano…¿Por qué no te has criado conmigo?

-Es una larga historia, Yoh. Y es un poco complicada.

-Cuentame, puedes contarme.-decia Yoh sonriendo.

-Bueno, nosotros…-Hao iba a comenzar a hablar…pero se puso pálido, y saltó hacia la pared de piedras que separaba la casa de Yohmei, con el jardin exterior.

-Hey! Espera! No me has dicho!

-Descuida, vendré a verte otras veces…E Yoh…

-Si?

-No le cuentes de mi a nadie, ¿bueno? Un secreto de hermanos.

-Si Hao! –dijo Yoh sonriendo-volvere a verte?

-Si…-Hao saltó la pandereta, para desaparecer de la vista de Yoh.

-Yoh! Yoh-dijo Yohmei entrando al jardín- ¿Cómo te fue con la hoja?

Yoh sonrió.

-Ven abuelo, te muestro.

Mientras Yoh le mostraba al abuelo su avance, Hao sonreía, escondido en la muralla.

-Nos veremos pronto, Hermanito.

Después de eso, Hao visitó a Yoh 2 veces más, y a la edad de 6 años dejó de ir a verlo. Con el tiempo, Yoh se olvidó de él. Hasta que a la edad de 13 años…se volvieron a encontrar.

*Fin Flashback*

Hao suspiró. Sin duda, recordar eso no le había hecho bien. Ahora se sentía peor.

Minutos más tarde, Fausto salió de la pieza de Anna.

-Fausto, ¿Cómo esta?-pregunto Manta, parandose.

-No presenta shocks, ni nada asi. Solo…solo esta con pena-Fausto suspiró-como todos.

-La pena de Anna es peor-dijo Hao-Ella se iba a casar con Yoh…ellos dos, nunca se dijeron lo que sentían, siendo que todo el mundo nos dabamos cuenta.

Manta, Hao y Fausto bajaron la mirada.

-Fausto…¿Yoh despertará?-pregunto Hao.

-No lo se. El accidente fue grave, afectando la zona encefalo craneal de Yoh…justo en los nervios. Pero también esta la ventaja, de que Yoh es un shaman. Es muy fuerte…hay que esperar.

Fausto les sonrió con pesar, y empezó a caminar por el pasillo. Eliza iba detrás de él.

Manta miro a Hao.

-Entrare. Me despedire de Anna…¿me acompañas?

-No. Yo después hablaré con ella…adelantate…Manta.

A Manta le sorprendió que Hao lo llamara por su nombre. Movió la puerta con suavidad, entrando, mentalizandose, para ver a Anna…


Perdon! Se que es demasiado corto D: DEMASIADO. Pero les juro que iba a seguir, pero mi mamá me esta pidiendo que ordene y haga mil cosas, y les prometo que este capitulo iba a ser mejor *lloro*

El siguiente sera bueno lo prometo

PERDON D:

Naty Asakura Lee