Capitulo 9: Marion, los abuelos y el mes.

Cuando Hao despertó no sabía muy bien donde estaba. Recordó la noche anterior. Había ido a ver a Yoh junto con Anna, después Anna se había ido a dormir, para más tarde él dirigirse a un hotel. Recordó que Marion lo había pasado a buscar, recordó el pelo de la rubia en su vista. Recordó los hermosos ojos verdes. Recordó la suave piel de su cara. ¿Él y Marion habían…?

Hao se levantó de la cama, y lo primero que vio fue un reloj. Las 12:47 AM. Hao se levantó y para su sorpresa, estaba con su polera blanca y sus jeans…razón para creer que no había pasado nada. Bajó las escaleras de la casa de Mari y sonrió al ver a la muchacha de ojos verdes durmiendo en el sofa. Le había dejado su cama para él…

Se acercó suavemente a ella, y arrodillandose a su lado, movió un mechon de pelo. La chica en sueños sonreía. Hao sonrió. Se quedaría toda su vida con ella. Pero entonces recordó que el día anterior en el hospital, había escuchado claramente la voz de Yoh llamandolo. Tendría que ir a ver si su hermano había despertado. Resignado, se levantó, fue hacia la pieza, se lavó la cara, se puso su poleron, y le dejó una nota en el espejo a Marion.

"Marion: Muchas gracias por Anoche. Gracias por pasar a recogerme (ni siquiera se como lo hiciste) y por cederme tu cama. Perdona por irme sin despedirme. No te lo mereces. Pero necesito saber como se encuentra Yoh. Puedes ir a verme. La dirección es: Calle Sur 558 por la Gran Venida.

Hao."

Pensó seriamente si escribir "Te quiere. Hao". Pero decidió que no. Después de todo, él y la chica eran …se podría decir que amigos. Pero Hao no sabía nada del amor. O muy poco. Más bien, sabía lo que estaba aprendiendo desde que se sintió atraido por la rubia de ojos verdes. Dejole la nota en el espejo.

Hao se asomó por la ventana del cuarto principal, y sonriendo, gritó.

-ESPÍRITU DE FUEGO!

Su fiel espíritu apareció al lado de él, para llevárselo, rumbo al hospital.

Anna despertó. Vio a su alrededor. Para su sorpresa, Manta Oyamada, Len Tao, y Horo Horo Usein, estaban sentados cerca de ella hablando en voz baja. Anna se sentó en la cama.

-Buenos días Anna!.-Manta sonreía

-Hola, doña Anna. –Len, serio como siempre, la miraba con sus ojos dorados.

-Hola…-dijo Horo-bruja-pensó.

-Tanto tiempo sin verlos.

-Fu, disculpa. Digamos que no he tenido mucho tiempo-dijo Len, tratando de formar una sonrisa.

-Anna, Len esta viendo como va como jefe de la dinastía…¿No es genial? –Manta sonreía.

-Si, supongo que si. Felicidades, Len-Dijo la chica mirando por la ventana.-

-Muchas gracias, Anna.

-Si, yo estoy muy bien, gracias.-dijo Horo, usando la ironía.

Anna lo miró.

Len lo miró.

Manta lo miró…

-Hay gente realmente patetica-dijo Len, riendose.

-¿Qué dijiste cuerno?

-Lo que escuchaste pasto mal cortado!

-Me tiraría a pegarte, pero estamos en un hospital.

-Entonces vamos al jardin!

-De acuerdo!

Los dos salieron de la habitación corriendo, mientras Manta y Anna los miraban…con una gotita en la cabeza.

-Bueno, Anna…¿tu como has estado?-le dijo Manta, sonriendo-¿Has pensado en lo que hemos hablado?

-¿Sobre que no estoy sola?

-Si

-Si, si he pensado en eso…e incluso, ayer lo comprobé con Hao.

Manta la miró, sorprendido

-¿Por qué dices eso?

-Manta…anoche Hao me llevó a ver a Yoh

-Y…¿y las enfermeras?

-No nos pillaron, nos fuimos corriendo, y él se quedo vigilando en la puerta.

-Ahh…¿Cómo te sentiste al ver a Yoh?

-Muy confundida…

Ambos se callaron. Oyamada sabía que era incomodo para la itako hablar sobre la salud de Yoh, así que prefirió quedarse con ella, en compañía en silencio.

-Gracias Manta, por todo-dijo la rubia-Gracias por ser el mejor amigo de Yoh, y por todo lo que has hecho por él. Siendo tú humano.

Manta sonrió.

-De nada, Anna.

Otra vez se callaron, pero esta vez en un silencio más cómodo.

-Oye, a propósito, ¿Dónde esta Hao?-pregunto Manta mientras colocaba sus brazos detrás de su cabeza.

-Creo que se fue a dormir en un hotel, algo asi.

-Me fui a la casa de una amiga-dijo el Amo del fuego, mientras su fiel espíritu lo depositaba en el marco de la ventana, desapareciendo.

A Manta casi se le produce un infarto al ver la gran mano del Espíritu de Fuego entrando por la ventana como si nada.

-Que buen show.-dijo Anna refiriéndose a la entrada que había dado el castaño.

-Ajá-dijo Hao sonriendo, y como siempre, sentándose en la ventana.


Los minutos comenzaron a pasar. Manta hablaba con Anna, mientras la rubia le daba respuestas cortas pero precisas. Hao parecía dormido en la ventana. De repente.

*TOC-TOC-TOC*

Los tres miraron hacia la puerta.

-Anda a abrir, enano-dijeron Anna y Hao al mismo tiempo.

Manta suspiró, resignado. No le quedaba otra.

Manta abrió la puerta, y entró a la habitación gritando.

-¿Qué ocurre?-pregunto Hao asomándose, para que su cara se llenara con una sonrisa.

-Hola Señor Hao.

Marion Phauna entró a la habitación. Estaba vestida con una falda oscura larga, y una polera blanca con vuelos. Su pelo estaba amarrado en una sola cola, dejando unos cuantos mechones caer. Los ojos verdes los tenía suavemente sombreados con negro para destacar, y sus labios con un suave brillo.

-¿Por qué diablos es tan perfecta?-pensó Hao mientras se corría para dejarla pasar.

-Te dije que te había agarrado fuerte.

Yoh. Yoh había vuelto a hablarle a Hao.

Asakura mayor, como casi loco, empezó a mirar a la habitación por todos lados, dandose vuelta sobre si mismo.

-¿Hao, estas bien?-pregunto Manta, asombrado al ver al chico asi.

-Ehh…si..si…vengo de inmediato-Hao salió corriendo de la habitación.


Comenzó a correr por los pasillos del hospital.

-Yoh, ¿me estoy volviendo loco?

-Por supuesto que no, soy yo.

Hao llegó a la habitación de Yoh y abrió la puerta de un golpe, sin importarle si adentro habían enfermeras o doctores. Otra vez, la habitación estaba vacia, y su hermano menor, igual que siempre, estaba dormido, con el cuello torcido, y su mano con la pulsera de Anna.

-Para de torturarme! ¿Qué es lo que quieres de mi?-Hao le gritaba, mientras sentía como los ojos le comenzaban a arder- Si vas a volver vuelve de una vez. TODOS TE EXTRAÑAMOS YOH! Tu novia esta destrozada! No vas a dejarla plantada antes del altar! ¿Verdad? Vuelve idiota!

Hao salió con la sangre hirviéndole. Sentía toda la impotencia crecer dentro de él. Rabia, pena, furia. Su hermano era un imbecil.

La pena lo invadió, y la vista se le nubló. No pudo seguir caminando. Se tiró al piso, en pleno pasillo de hospital, pero extrañamente, nadie pasaba.

-Yoh…


-Asi que, ¿tú eres la chica de Hao?-dijo Anna-supongo que eso nos convierte en concuñadas.

-Yo no soy la chica del Señor Hao.-dijo Marion, bastante sonrojada.

-No, pero eso es lo que quieres-dijo Anna, sonriendo.- Y, te aseguro, Hao también quiere eso.

Marion calló.

-¿Puedo sentarme?-le preguntó a Anna señalando el asiento vació al lado de Manta.

-Por supuesto, ponte cómoda.

Anna se paró y se dirigió al baño, después de todo, podía caminar sin problemas. Se duchó y se cambió de ropa. ¿Por qué su pelo estaba tan cochino?

Cuando salió de la ducha, vestida y arreglada, vio que Manta ya no estaba y que Hao había vuelto. Estaba sentado en el sillón hablando con Marion…y sus manos estaban entrecruzadas. Anna tuvo que desviar la mirada. Hace tanto tiempo que no sentía las caricias de Yoh, que le llegaban a doler las demostraciones de amor de otras personas.

Se sentó en la cama y prendió la tele.

-Hao, ¿sabes cuando me darán el alta?-Preguntó mirando la telenovela que había encontrado.

-Supuestamente esta semana, mañana o pasado mañana.

-De acuerdo…

*TOC-TOC-TOC*

-¿Manta?-dijo la chica sin siquiera pararse-Hao anda a ver.

El chico de pelo largo, resopló, suspiró, se paró, y fue a abrir la puerta.

-¿Qué quieres ahora enano cabe…..abuela Kino?

Anna casi se atraganta.

-¿Abuela?

-Hola Anna , Hao. Marion.

Kino entró seguida de Yohmei. Venían serios y cabizbajos.

-Hao, por favor dile a tu amiga que espere afuera, este es un asunto Asakura. –dijo Yohmei entrando a la habitación.

Hao se iba a dirigir a Marion, para pedirle disculpas, pero la chica sonrió.

-Descuida, lo entiendo.

Marion salió hacia el pasillo, pero comenzó a caminar por este, en dirección a la recepción…para irse. Hao suspiró por frustración. Entró a la habitación, maldiciendo a los abuelos en su interior.

-¿Qué ocurre?-pregunto Hao, directo al grano.

-Vinimos para decidir como familia que haremos.

Anna y Hao no entendían nada que estaban hablando.

-Ya a pasado mucho tiempo desde el coma de Yoh-dijo Yohmei, dirigiendo su mirada al piso.

-Tenemos que tener una especie de "Plan B" en caso de que Yoh no despierte-dijo Kino, mirando a Anna y después a Hao.

-Yoh va a despertar, se ha comunicado conmigo-Dijo Hao.

Los tres lo miraron con cara de asombro.

-¿Comunicado?-Dijo la rubia mirando al castaño-¿A que te refieres?

Asakura Mayor suspiró. Sin duda, había hablado muy rápido y sin pensar.

-Yoh…Yoh ha estado hablando conmigo. A veces siento su voz. –Dijo Hao, mirando a Yohmei.

-¿Tú también?-le pregunto Anna, estupefacta. Al fin sabía, que no era su imaginación, ni tampoco el "Yoh" de su mente. Si escuchaba a Yoh! O si no…Hao también tenia un "Yoh" mental, pero eso era menos probable.

-El problema esta –dijo Yohmei, interrumpiendo los pensamientos de Anna y Hao- Que si Yoh no regresa, la familia Asakura no se puede quedar sin descendencia.

Anna palideció. ¿Por qué presentía que ya sabía lo que dirían los abuelos?

-Daremos un mes-Dijo Kino, su mirada se notaba triste- No queremos hacer esto, y dar a Yoh por muerto. Pero ya ha pasado mucho tiempo. Un mes, tiene de plazo Yoh para despertar…si no lo hace…Hao, Anna se convertirá en tu esposa.

Ambos palidecieron.

-Lo siento mucho, abuelos…pero yo, yo no amo a Anna-dijo Hao con la mirada impenetrable-Sin ofender, cuñadita.

-Descuida, es un halago-dijo la chica.

-Y ¿Se puede saber a quien amas, Hao Asakura?-dijo Yohmei entrecerrando los ojos.

Hao enrojeció. Nunca se había puesto en el caso de que él sería el remplazante de Yoh en caso de que este le pasara algo.

-Amo a Marion.

-¿La chica rubia de ojos verdes que estaba acá?-preguntó Yohmei- Ella no puede ser Hao. Incluso, aunque Yoh estuviera…despierto, ella no es digna de ser esposa de un Asakura.

Hao sintió como la rabia lo llenaba.

-¿Y por que no? –Gritó Asakura Mayor, enfurecido.

-No ha recibido el entrenamiento de una itako. Por el contrario, Anna, ha sido y será por siempre mi mejor aprendiz. Totalmente digna de ser una Asakura-dijo Kino

Anna se quedó callada. No le respondería a Kino. No sería ella si lo hiciera. Pero sentia poco a poco la impotencia y la rabia crecer en ella. No podían hacerle esto…y de repente…Anna tuvo una duda.

-¿Cuánto tiempo estuve dormida?-dijo mirando a Hao.

Hao la miró sorprendido

-¿No te han dicho? –Dijo Asakura Mayor, con la mirada en shock.

-No! ¿Cuánto tiempo?

-Anna…estuviste….estuviste dormida todo un mes.

Un mes….un mes…ella e Yoh habían perdido un mes de casados…cuando solo faltaban dos semanas para la boda…Y ahora…serían dos meses antes de dar por muerto a Yoh.

Se le apretó el pecho a Anna. Comenzó a llorar. No podían. No podían obligarla a casarse con Hao.

-Lo sentimos, Anna-Kino y Yohmei salieron de la habitación. El amo del fuego la miró.

-Anna, no estes triste…no te obligaré a casarte conmigo….descuida…

-Hao, dejame sola. Por favor.

Él lo comprendió, y la dejo sola.

Anna se tiró al piso, y comenzó a llorar. ¿Por qué Yoh? ¿Qué estas esperando para despertar? Vuelve a mi, amor, y casemonos para ser felices de una vez.

Todos estos pensamientos embargaban a la itako, la cual cada vez se sentía con menos aliento en sus pulmones. Se abrazó el cuerpo. Se sentía quebrar…todo….todo estaba perdido.


Guuuaaa! Lo siento! Perdon! Muy triste *-* . perdonenme por atrasarme. Lo siento. Y otra vez me atrasare u.u probablemente vuelva el martes. Muchas gracias a todos por sus reviews! Muchas gracias a todos los que me felicitan por poner a Hao bueno, en verdad yo pensaba que eso a NADIE le iba a gustar, pero me equivoque. Muchas gracias a todos los que me apoyan, en verdad los nombraria uno por uno, pero estoy un poco apuradita ahora. ¿la razon? Tengo un retiro de iglesia, y en media hora mas me vienen a buscar. Los amo mucho y muchas gracias a todos! Son increíbles! Saludos y que las ganas de vivir de Yoh esten con ustedes! Los amo!

Naty Asakura Lee.

Asakura Keiko: eso es lo que le da el sabor al caldo ;) exacto! :D