Bien, este es uno de mis Fanfics ~ El primero decente que tengo el pavor de subir. sin más, lo dejo.
ENJOY!
Los personajes no me pertenecen, si no que a Yana Toboso.
—Buenos días Bocchan, ya es hora de levantarse —dijo un apuesto mayordomo— Hoy hace un bonito día, ¿ne? —terminó.
—Brr. Como digas. —había dicho Ciel
—Hoy desayunará un fino té ''Oolong'' , acompañado de unos bizcochos de chocolate para que su paladar pueda gustarse más.—le entrega lo dicho
Sebastián, su fiel mayordomo con el cual guardaba un pacto demoníaco, le vestía, le bañaba, le cocinaba su cena/desayuno/merienda, como tal diácono que era. Vale decir que por más bien que su relación era permanente, fría y descabellada, Ciel no podía negar que esa atractiva estética que tenía su mayor, le hacía ver a través de el contrato que tenían pactado. Esos rojos luceros que se profundizaban al encontrarse con ellos, y esa sonrisa que aparentaba calor, comprensión. Por supuesto, el conde sabía que todo eso era una farsa. Una mentira traicionera. Sin duda, Sebastián no se quedaba atrás, le resultaba sumamente guapa y seductora esa alma llena de odio y frialdad, tanto así como le parecía ''atrayente'' su rostro que podría confundir toda su crueldad a parecer más bien infantil e inocente. «¿Esto es a lo que le llaman ''seducción'' los humanos?» Pensaba.
Sin embargo, mientras que su mayordomo empezaba a cambiarle las prendas, se deleitaba con cada leve roce que le producía éste, por más que el dijera que le parecía desagradable, era todo lo contrario. Es más, le resultaba exquisito. Las grandes pero tibias manos cubiertas con guantes de blanco color, podían brindar una deliciosa sensación sin duda, después de todo, el era un demonio.
—Bien, ya está listo. —dijo luego de ajustarle el típico lazo de una ligera seda en su cuello.
—Ya era hora, tardaste más de lo habitual, Sebastián.
Le hizo una leve insinuación a Sebastián como las que siempre se hacen entre ellos.
—Heh, es que usted se le notaba distraído, como siempre le he visto ponerle atención a cada de mis movimientos, pues yo decidí esperar a recibir su atención en toda su totalidad.
Otra insinuación.
—Jajaja, pues mejor deberías ocuparte y cumplir tu trabajo en vez de ponerle atención a lo que hago y que no. —acabó la discusión con un tono algo ''burlesco'', dirigiéndose hacia la puerta para salir a hacer sus deberes cotidianos.
—Vale, Sebastián, ¿ya acabaron los deberes de hoy?
—Sí.
Luego de esa cortísima charla, Sebastián se fue a la cocina a comenzar con los preparativos de la cena, y el joven aristócrata se fue a su habitación a descansar por el rato que le quedaba a solas.
Sebastián pensaba.
«Si bien se puede reflexionar sobre esto, Ciel en este último tiempo ha estado actuando fuera de lo habitual. Puedo notar muy bien sus reacciones a mis toques, pero no hallo el por qué de eso. Porque, yo a él lo conozco más que nadie en el mundo, está atado a mi, no puede escaparse ni ocultarme nada. Bueno, yendo a lo otro, no me puedo asegurar que el siente algo más hacia mí, debido a que yo soy un hombre, y el es un hombre. Él nunca me ha afirmado que está de acuerdo con los dos bandos, pero no me ha asegurado o indicado lo contrario. Me parece realmente obvio y notable los leves rubores que se ven en sus mejillas al estar en contacto conmigo. Entonces, queda más que claro que.. -»
Suena una campanilla, la que toca Ciel al llamar a Sebastián a su habitación.
«¿Qué necesitará a esta hora?» acabó.
—¿Me ha llamado, Bocchan? —dijo el mayordomo entrando al aposento de Ciel
—Sí. He estado pensando y, por la pura curiosidad, ¿A ti no te da ni el mas mínimo pudor el tocarme? —dijo provocando el completo silencio en el cuarto.
Eso es todo! por ahora xDD Corto, pero ojalá que valga la pena.
Cualquier sospecha de plagio, AVISARME, Y RUEGO MUUUUUUCHO LAS DISCULPAS
el otro capítulo tendrá lemon, lo prometo.
¿Me dejas un review? entre más, mas rápido actualizo.
