Capitulo 16 (y final) : Para siempre.
Estaba nublado en Funbari. Solo quedaba exactamente una semana para la boda de Yoh y Anna. La pareja estaba sentada en el piso, terminando de revisar la lista de invitados. Mientras Anna hablaba de la ubicación de las mesas y de donde se sentaría cada invitado, Yoh sonreía y dibujaba notitas de música en las invitaciones sobrantes. Amidamaru les ayudaba organizando las invitaciones y tarjetas de bienvenida según familia y apellido de los invitados. Unos metros más allá, un poco alejado del grupo y algo más sombrío, más serio, y mucho más callado…se encontraba Hao Asakura. Desde que Marion se había escapado, Hao ya no hablaba. Se pasaba todo el día en silencio, sentado y mirando hacia la ventana. Siempre con aire ido y melancólico. Su hermano menor estaba muy preocupado por él. Lo que menos quería era que Hao estuviera en tan malas condiciones, además, ya empezaba a temer por la salud física y mental del Asakura Mayor.
-De acuerdo…entonces…revisemos una vez más la lista…-dijo Kyouyama mientras dejaba el papel con el orden de las mesas a un lado.
-Si quieres, por mi esta bien-Yoh abrazó a Anna, mientras enterraba su cara en el cuello de la itako produciéndole suaves cosquillas.
-Ya, puedes concentrarte- Dijo Anna con el ceño fruncido- Lee la lista, Yoh.
-Yoh Asakura, Anna…Asakura-Yoh hizo una pausa y le guiño el ojo, ante lo cual Anna resopló- Kino e Yohmei Asakura. Hao Asakura. Manta Oyamada. Tamao Tamamura. Ren y Jun Tao. Horokeu y Pilika Usui, Lyserg Diethel. Chocolove Mcdonell, Fausto VIII y Eliza. Meiden Jeanne. Ryu …creo que eso sería todo…más los respectivos espiritus acompañantes- Dijo Yoh sonriendo mientras Amidamaru se colocaba su lado y sonreía al ver la lista de los espiritus al lado de cada invitado.
-De acuerdo….¿tienes la lista de las parejas del pasillo?
-Creí que la tenías tú…
-Si, pero quería asegurarme…
Anna desenvolvió un papel.
-De acuerdo, primero entraras tú con tu madre. Después entraran Horo y Tamao, seguidos por Ren y Jeanne. Detrás de ellos entraran Jun y Lee Pyron. Despues Fausto y Eliza, para terminar con Hao y….-Anna tuvo que susurrar- tu mamá me dijo que verían si alguna pariente lejana de ustedes venía- volviendo a su voz normal- Después entraría yo, creo, con tu abuelo…. Y bueno… creo que esos son todos…Manta tiene que entrar antes que tú…ya sabes…el testigo.
*Toc toc toc*
-Hablando del rey de roma y por la ventana se asoma- Hao habló por primera vez en tres días. Anna e Yoh no pudieron evitar pegar un respingo.
-Hola a todos!- Manta Oyamada entraba sonriente por la casa, trayendo lápices de colores dorados, cintas y bastantes cosas con colores dorados y plateados.
-¿Y todas esas cosas, Manta?-dijo Yoh mientras le sonreía a su amigo.
-Oh vamos Yoh, para las tarjetas que tendrán en la entrada! O para las mismas invitaciones…
-Mmmm, no nos vendría mal tu ayuda, Manta…-dijo Anna mientras se paraba, arreglándose el vestido negro- Después de todo, hoy voy a salir.
-¿Con este clima?- Yoh se paro, cortándole el paso a la rubia- Anna, no dejare que te enfermes y que tengamos que postergar más la boda.
-Descuida, Yoh…no voy muy lejos. –Anna sin escuchar los reclamos de su futuro esposo subió a su pieza por su impermeable para la lluvia, la cual estaba aproximándose a cada segundo más rápida. Yoh suspiró y se dejo caer en el sillón al lado de su hermano. Hao Asakura ni se inmutó ante el brusco movimiento que produjo la caída de Yoh en el sillón y siguió mirando hacia la venta. Su mentón estaba apoyado en su mano, mientras que el codo del brazo, apoyado en el pasamano del sillón.
Manta miró a Yoh, pidiéndole socorro con la mirada. Para que alguna manera lograr sacar a Hao de ese trance, pero ninguno sabía como.
-Oye Hao, y ¿Qué pasara con la despedida de soltero de Yoh, eh?
-Pff…no pasara nada. Hace….hace 1 semana hable con Anna…y me dijo que si queríamos hacer algo, que fuera una especie de fiesta en común. Todos juntos. Ella tampoco quería una despedida de soltera. A pesar de que la mayor de los Tao se la ofreció. Y bastante buena, déjame decirte Yoh. Así que…supongo que solo será una fiesta.
Hao habló bastante. Pero callo con un punto final que no dejaba espacio a replicas. Anna había hablado. Nada de despedidas de solteros con bailes de stripteasse o cosas así…
Manta comenzó a hablar con Yoh sobre cual sería el mejor terno que él llevara, después de todo, como testigo tenía que verse presentable. Hao miraba por la ventana, inmune y tranquilo. Poco a poco…la lluvia comenzó a caer afuera.
-Oh, iré a buscar a Anna…
-Ni siquiera sabes donde esta, Yoh- lo paro Hao, secamente.
-No importa, no puedo dejar que se resfríe…
-Déjala. Algo esta tramando Anna.
Hao se acostó en el sillón, y poniendo sus brazos detrás de su cabeza, cerró los ojos.
Manta le hizo un gesto a Yoh para que otra vez se sentara. El castaño menor refunfuño y se sentó….no le gustaba pensar que Anna podría estar afuera con frío. Miro el reloj. LAS 6:30…Si a las 8:00 no regresaba, iría a buscarla.
En algún lugar de Funbari, una silueta caminaba a paso firme, queriendo ocultarse de algo. La lluvia le había embarrado su vestido y su pelo caía suelto por su cara. Su piel blanca estaba aún más pálida de lo común en ella. Sus ojos, ahora rojos y ojerosos denotaban un constante llanto. El suave maquillaje corrido por su cara demostraba que no esperaba ese mal clima.
Marion Phauna no veía la calle. Solo se limitaba a avanzar. Tenía un pequeño departamento que se consiguió hace menos de una semana, donde pagaba un alquiler simple. Desde ese doloroso recuerdo, salía a vagar sin rumbo. Era verdad. Ya había hecho todo lo posible para que Hao nunca más la encontrara. Había anulado su furyoku, le había pedido a Chuck que la abandonara, pero su fiel espíritu prometió seguirla de cerca. Pero…en una cosa Mari habia fallado. Marion se había preocupado de que el departamento que alquilara quedara a una distancia prudente y a la vez cercana de la casa Asakura. Ahora, en su paseo diario, se encontraba bastante lejos de su departamento, y también lejos de la casa Asakura. Necesitaba pensar…o mas bien…olvidar…
*Flashback*
-Ahora eres de Mari, Hao Asakura
-Por siempre
*Fin Flashback*
Sacudió su cabeza. Necesitaba olvidar esa noche…pero…¿Cómo? Recordaba cada caricia, cada roce del cuerpo del amo del fuego con el de ella. Cada beso, cada abrazo…
Marion ya no sabía cuando las lágrimas se habían confundido con la lluvia, pero ahora le era aún más difícil ver por donde se encaminaba. Solo se limitaba a seguir adelante. Era culpa de ella…ella se había escapado. Pero su motivo…le parecía aun mas fuerte y razonable a cada paso que daba… ¿verdad?
La rubia ojiverde hubiera seguido caminando con la mirada baja, de no ser porque choco con una persona frente a ella.
-Disculpe, Marion no quiso…Tú!
Frente a ella, Anna Kyouyama veía el aspecto de la chica de ojos verdes. La rubia ceniza estaba parada, mirándola con una extraña mezcla de pena y comprensión. Agarrando la mano de Mari, Anna la arrastró hasta el techo de una casa que salía hacia la calle.
-Hola Marion…eres bastante predecible. No localice tu furyoku, pero se bien a donde llevan las lágrimas.
Mari levantó su vista. Frente a ellas, había un parque. Es verdad. Siempre que Marion hacia sus paseos, sin querer llegaba siempre a plazas o parques. ¿A eso se refería Anna con el lugar a donde llevan las lágrimas?
-Marion quiere saber que es lo que quieres. –Dijo la rubia mientras trataba de arreglarse el vestido.
-Vine a entregarte esto- Anna sacó un sobre que tenía guardado bajo el impermeable- La fecha es en una semana más, en Izumo. Anda elegante…entraras por el pasillo.
-¿Mari por…por el pasillo?
-Acompañaras a Hao.
-Marion ya no tiene contacto con el Señor Hao.
-¿Quién hablo de contacto? Solo entraras con él.
Marion bajo la mirada. Era verdad. Había malinterpretado las palabras de Anna.
-Escucha…Marion. A pesar de que me críe sola con Kino, entiendo la mentalidad femenina…y se porque te escapaste del lado de Hao. Yo lo se, Mari. Pero quiero que escuches esto. Hao esta destrozado. No esta en buen estado…Verte…no lo se, tal vez le haría bien. Por eso quiero que estés presente. Yo…yo le debo mucho a Hao desde el accidente. Quiero ver si con esto puedo devolverle algo.
Anna sonrió, y saliendo del techo, dejo a Mari con el sobre en la mano.
-Te estaré esperando. Recuerda…el pasillo!
Anna se puso la capucha del impermeable, y salio a paso veloz hacia la pensión.
-Ojala con esto pueda pagarte algo…Hao.- pensó la rubia, mientras caminaba de vuelta a la pensión
-Ya! – Yoh se levantó y comenzó a caminar cual león enjaulado por la habitación- Son las 19:50, y Anna aun no llega. – El castaño se comenzó a pegar contra la ventana. Al menos la lluvia había aminorado bastante.
Hao lo miró con una extraña mezcla de risa irónica y siguió mirando el techo. Había estado en esta posición desde que Anna saliera de la casa. Manta ya había terminado de adornar todas las tarjetas. Al día siguiente las enviarían. Después de todo, era solo para hacerlo algo mas formal, puesto que todos los amigos estaban ya preparados para la boda hace más de 1 mes. Yoh ya comenzaba a creer que moriría cuando se escucho el ruido de la puerta al correrse. Anna entró dejando sus zapatos para la lluvia en el recibidor y dejando colgado el impermeable. Apenas puso un pie en la sala donde estaban los tres jóvenes no pudo evitar sorprenderse. Su prometido se tiró a sus brazos, tocándole el pelo levemente mojado y la espalda.
-¿Estas bien? ¿Te duele la cabeza? ¿Te sientes resfriada?
Anna pestañó un par de veces.
-Yoh, soy mucho más fuerte que una simple lluvia.
-Anna, llovía a cantaros. ¿Qué fue lo tan importante que debías salir a hacer?-Anna se acercó al oído de su prometido, para susurrarle.
-Algo para tratar de revivir al zombie que esta en nuestro sillón en este momento.
La rubia se alejó de Yoh, dirigiéndose a la cocina a buscar algo para comer…Si tenía suerte aun deberían quedar galletas. Yoh y Manta se comenzaron a mirar. Hao se paró del sillón y abrió la ventana.
-Si no les molesta, algo de lluvia me caería bien. Espíritu de fuego!
Hao se perdió en la noche. Yoh tuvo el presentimiento de que no lo vería en un par de días. Un presentimiento que no era erróneo.
-¿Qué paso con Hao, Yoh?
-Es una larga historia Manta…Hao esta triste…
-Me dormiré temprano- Anna se asomó por el pasillo. Yoh puso una cara de pánico. Ya iba a comenzar a hablar cuando la chica lo cortó- Descuida Yoh, estoy bien…quiero descansar.
-bueno…buenas noches, Anna.- Yoh bajó su mirada al piso, pero Anna le carraspeó. El castaño levantó su mirada. Kyouyama estaba con una ceja alzada…como esperando algo.
Yoh se levantó riendo suavemente, mientras Anna salía del umbral de la puerta Yoh fue detrás de ella, hacia la pieza de la itako. Cuando llegaron a la puerta Anna se dio vuelta.
-Ahora si…Buenas noches.- La rubia le dio la espalda pero Yoh la agarró de la cintura, acercando suavemente su boca a la oreja de la chica.
-No me hiciste subir hasta tu puerta solo para decirme eso… ¿a que no, Annita?- la chica tembló suavemente al sentir el susurrar de su prometido en su oreja.
-Solo limítate a decirme buenas noches…
-De acuerdo, pero a mi manera.
Yoh agarró con suavidad la cara de Anna, y sonriendo junto antes que sus labios se encontraran, la beso. Fue un beso un poco más profundo y rápido que los de otras veces. Anna enterró sus manos en el pelo de Yoh, apretándolo más hacia ella. El chico no se dio cuenta cuando había acorralado a Anna contra la pared. Solo sabía que una de sus manos estaba apoyada en la cintura de la rubia y la otra en la puerta. Después de un rato sintieron que el aire les faltaba. Se separaron. Ambos tenían las mejillas sonrosadas y la respiración agitada.
-Bue-buenas noches- Anna entró, y dirigiéndole una sonrisa a Yoh, cerró la puerta tras de ella. Asakura menor se tuvo que apoyar un momento en la pared para respirar. Estaba sonriendo, cuando…
-MANTA!
Bajo corriendo las escaleras, para ver que el castaño claro estaba viendo la tele.
-Uff, pensé que no regresarías. Iba a esperar media hora más en caso de que no regresaras.
-Disculpa – Yoh se sentó sonriendo.-Bueno…¿de que estábamos hablando?
-Estas más despistado que de costumbre, Yoh- dijo Oyamada sonriendo- Me estabas contando que le pasaba a Hao.
-Oh…si..Hao….pues, veras…
Yoh le contó toda la historia con Marion, y como esta sin previo aviso había escapado del lado de Hao, dejando a este ultimo en un silencio y desolación…como guardando luto por la despedida de la ojiverde.
-Ahora entiendo porque esta tan triste…Yoh, la salida de Anna, ¿tiene algo que ver con la pena de Hao?
-Tengo el presentimiento que Anna invitó a Marion a la boda, tal vez para entrar por el pasillo con Hao
-Pero…eso le molestara a Hao, ¿no?
-No lo se, Manta. Tal vez le moleste, pero creo que preferiría ver a Marion…
-Si….oye Yoh, cambiando de tema… ¿Qué se siente que te vas a casar?
Yoh se sonrojó levemente ante esta pregunta de su mejor amigo. Sonriendo, Yoh se acostó en el piso y puso sus brazos por detrás de su cabeza. Manta sabía que Yoh comenzaría a hablar arto, así que se sentó como indio, dispuesto a escucharlo.
-Si te soy sincero…siempre me he sentido más que prometido. Es como estar casado con ella desde hace mucho tiempo…aunque claro, las demostraciones de amor llegaron un poco más tarde de lo que hubieran llegado en una pareja de casados- Yoh soltó una suave risa- Pero se siente bien. –Yoh miró a Manta y sonrió- Se que ella es perfecta para mi. Es como…si estuviéramos hecho a la medida…como… dos piezas de un puzzle, que encajan perfectamente. Perdidas la una del otra por un tiempo, pero cuando se encuentran…saben que nunca más se separaran. Algo así fue lo que sentí al conocer a Anna. Siempre supe que ella sería la mujer de mi vida. Que no llegaría otra. Nunca llegó otra. Ni antes que Anna ni después de conocer a Anna y tampoco la habrá en el futuro.
Cuando Yoh terminó de hablar estaba con un leve sonrojo, los ojos cerrados, pero una calida y hermosa sonrisa adornando su rostro. Manta sonrió y se acostó al lado de él.
-Me alegro que te sientas tan seguro amigo. Debe…ser bueno encontrar a alguien así.
-Hay una persona para todos, Manta. Todos tenemos nuestra pieza de puzzle por ahí. La cosa es encontrarla, y pelear por ella. Sin importar los problemas o dificultades que puedan salir en el camino. Amarla, cuidarla, y protegerla. Como lo más hermoso, fino y frágil. ¿Me estoy poniendo cursi?
Ambos amigos comenzaron a reír. Siguieron hablando de otros temas, como el instituto de Manta, las nuevas empresas y otros temas que salían. Manta se quedo a dormir esa noche en la pensión En, ya que era muy tarde para que fuera a buscar el tren. Durmió en una habitación de los pensionarios. Cuando Yoh se despidió de él se dirigió suavemente a la pieza de Anna.
La chica dormía en su futon, claramente iluminada por la suave y brillante luz de la luna. Se veía perfecta. Asakura menor se inclinó sobre ella y la beso en la frente y en los labios.
-¿Se puede saber que diablos estas haciendo aquí, Yoh?
-Jejeje, vine solo a darte un beso de buenas noches…
-Mmmm, creí que ya lo habías hecho
-Un beso más nunca esta de más.
-Ya…ándate a tu pieza.
Yoh puso un puchero, pero la itako le lanzó una mirada de hielo. Yoh se fue a su pieza y sonriendo se acostó en el futón. Anna no cambiaba, y gracias a Kami, él tampoco. Las cosas eran mejor. Todo era mejor ahora….excepto….
-Hao…-susurro Yoh en la oscuridad de la noche – A pesar de todos los problemas con Hao en el pasado….no puedo evitar….preocuparme por él. Y por su salud…mental y emocional.
Yoh suspiró. Se sacó los audífonos y dejándolos al lado de su cama, miró la brillante luna que se asomaba por su ventana. En la otra esquina de la habitación, Amidamaru veía a su amo. El espíritu estaba preocupado. Sin duda, estos momentos en los que Hao Asakura estaba mal, tampoco le hacían bien a Yoh.
-Me pregunto….hasta que clase de limite llegara ser "la otra mitad" de una persona – Pensó Amidamaru, mientras veía a Yoh quedarse dormido….
(5 días después…)
Yoh despertó con un muy buen sentimiento. El día de hoy se irían a Izumo. Ya había hablado con Manta. Se irían Manta, Anna y él. Ryu, Fausto, Jun, Pilika, y Tamao los alcanzarían en Izumo.
-Las chicas dicen que tienen "mucho que ver". Me pregunto que harán cuando se encierran…-Pensó Yoh mientras se vestía.
Cuando terminó de arreglarse, Asakura Menor bajó a la cocina, en busca de algo para desayunar. Se sorprendió al ver a su prometida, aun con la Yutaka, sentada en la mesa, quieta y estática. Yoh se acercó y la abrazó por la espalda.
-¿Pasa algo malo?
-Nada – Anna le dio un pequeño tiron, demostrándole que en ese momento, no quería abrazos. Yoh suspiró resignado, y se sentó al frente de Anna.
-¿Me dirás que ocurre?-Dijo mientras trataba de buscar algo en los ojos negros de la chica.
-Estoy bien.
Mentirosa. Mentirosa. Mentirosa. Se gritaba a si misma Anna. No estaba bien. No había dormido en toda la maldita noche. Tanto, que a las 7 de la mañana ni siquiera tuvo ánimos para despertar a Yoh para entrenar, y había bajado a la cocina. Y desde las 7 de la mañana, hasta las 10 de la mañana, hora actual, había estado todo el rato sentada en la cocina. Pasado mañana. Pasado mañana sería la boda. Sabía muy bien que el día de hoy se iría a Izumo, mañana seria la "fiesta" por el compromiso. Nada de stripteasse. Pensó Anna mientras fruncía el ceño. Y pasado mañana, la boda. Anna sabía lo que estaba teniendo. Eran los nervios. Siempre había estado con Yoh..Pero pensar en la boda, hacia que todo el estomago se le contrajera, y que solo quisiera acostarse en el suelo de la cocina, en forma de ovillo…y quedarse allí. Y ahora, él. Él, venia y le preguntaba que le pasaba. Anna sabía que Yoh sabía que le pasaba. Pero a pesar de todo, no quiso hablar con él. Solo por esta mañana. Se prometió Anna. Sabia que no podría estar todo un día sin hablarle. Yoh le tomó suavemente las manos, y besándolas, le susurro.
-Sabes…yo también estoy nervioso.
Anna se sorprendió. Si, las grandes palabras y grandes explicaciones nunca habían sido necesarias entre los dos. Y, eso era lo que Anna más agradecía.
-Estoy nervioso…pero eso no quiere decir que quiera echar marcha atrás. Te amo, más que a nada en este mundo, y lo sabes. Por eso, es mi mayor deseo que venga la boda. Y así, seguir con nuestra historia…porque hace rato que la empezamos- Yoh soltó su despreocupada risa, haciendo sentir a Anna que el nudo en su estomago se aflojaba. Yoh. Su Yoh. El único que era capaz, de hacerla sentir bien, viva….feliz.
Anna sonrió, y parándose de la mesa, pasó al lado de Yoh y le depositó un beso en su mejilla. Salió de la cocina. Tenía que ir a vestirse. Yoh solo sonrió, y empezó a buscar algo para comer.
-Hola Yoh!
-Manta!
El rubio pequeño entró por la puerta unos pocos segundos después de que Anna se fuera. La verdad, es que había estado en el pasillo hace bastante rato, pero al escuchar la conversación de los otros dos, se escondió a esperar que Anna saliera de la cocina.
-¿Quieres algo de desayuno? – pregunto Yoh mientras buscaba por los cajones.
-Lo que tengas Yoh-dijo Manta sonriendo.
Yoh preparó un rápido desayuno y se sentaron a comer. Después de todo, pronto…
-Supongo que ya están listos, ¿no?
Ambos amigos se quedaron con la boca abierta.
-¿Qué! ¿Tengo un mono pintado a caso en la cara?
Anna se había puesto un vestido blanco con unos hilos negros bordando toda la zona de la cintura. Como hoy día viajarían a Izumo, la chica pensó que tenía que ir un poco más formal.
-Anna…te ves….
-Ahórrate los comentarios, Yoh-dijo Anna dándole la espalda a su prometido. – En 30 minutos más los quiero a ambos listos en el living.
-Si, señora! –gritaron los dos terminando de desayunar y corriendo hacia sus piezas. Yoh entró a su habitación. Como Anna se había puesto algo más formal, pensó que él también debería hacerlo. Se cambio su típica camisa blanca abierta, por una negra manga cortas cerrada. Su pantalón verde, por uno gris de mezclilla.
-No se que tan formal sea esto en verdad….
Yoh eligió otras ropas para el día siguiente…y entonces lo vio. Su terno blanco con la corbata naranja. Parecía sonreírle en el closet. Yoh se acercó a ellos, y temblando, la saco del perchero, para con sumo cuidado, meterla en la maleta. Suspiró.
-Creo que…estoy listo- Yoh dejó unas cuantas ropas más afuera. Sabía que el día de la boda, sus amigos irían a buscarles las ropas para la luna de miel, de manera que de Izumo se fueran directo a el hotel donde pasarían su luna de miel.
Manta ya había doblado su terno y su ropa, y junto con Anna, esperaban a Yoh en el living. Pero la rubia no estaba pendiente del enano cabezón. Su mente vagaba entre toda la ropa que había dejado en su cama para que Jun, Pilika y Tamao se la recogieran para la boda. También pensó en todos los conjuntos de ropas (tanto interior como casual) que Jun le había comprado "especialmente para la boda". La recorrió un escalofrío al pensar en todo esto.
-¿Vamos? – Asakura Yoh se asomaba por la puerta de la sala. Tomó la maleta de él y la de Anna, mientras Manta tomaba la de él, y los tres salían juntos por la puerta principal. Se subieron al auto de Manta. Yoh conduciendo, Manta copiloto. Anna se quiso ir atrás. La chica se puso a mirar por la ventana. Yoh le pasó sus audífonos, sonriendo.
-Por si quieres..ya sabes, perderte en el viaje.
Anna se sonrojó levemente y se los puso, mientras escuchaba la música de su prometido.
-Es mejor Awaya Ringo-dijo Anna, un poco más fuerte que en su volumen normal de voz
-Entonces si es mejor Awaya, entonces bájale el volumen, Anna-Yoh sonrió suavemente. La itako se sonrojó, pero sonrió. La música de Yoh no estaba tan mal. Al menos, era muy relajante.
Cuando llegaron a Izumo guardaron el equipaje. Vieron que la decoración de la boda estaba toda tapada con grandes sabanas blancas.
-Será una excelente sorpresa-Había dicho Kino sonriendo. Anna e Yoh solo tuvieron que asentir.
Unas cuantas horas más tarde, llegaron Fausto y Ryu juntos. Tokaguero notó la preocupación en el rostro de Amidamaru, así que se acercó a él para preguntarle que pasaba.
-Es el amo Yoh-dijo Amidamaru, suspirando- Ha estado raro desde que Hao callo en "depresión".
-Pero ya conoces a Yoh, Amidamaru- le dijo Tokaguero, tratando de consolarlo- Sabes bien que Yoh es del tipo de personas que siempre se preocupan por los demás, y hacen lo que sea para que los demás sean felices.
Amidamaru sonrió. Tokaguero no se equivocaba. Ese era Yoh.
-¿Te has sentido bien, Yoh? – dijo Fausto mientras le tomaba la temperatura y revisaba su pulso, etc.
-Si, muy bien Fausto.-dijo Yoh sonriendo- He tenido una buena enfermera, ejeje.
-En tus sueños Yoh….-dijo Anna mientras le tiraba una mirada de hielo.
El resto de la tarde pasó tranquila. Anna estuvo toda la tarde hablando con Kino. Yoh se pasó escuchando música, mientras Fausto y Eliza se abrazaban en los jardines de la casa Asakura.
Y de repente, llegaron. Un auto negro se estacionó en frente de la casa, llamando la atención de todos. Del auto negro se bajaron Jun Tao, Tamao Tamamura, Pilika Usui y, para sorpresa de Anna, Maidenn Jeanne.
-Anna! –gritaron las cuatro jóvenes, y cuales niñas en un circo, se tiraron a Anna, y comenzaron a moverla y hablarle y susurrarle cosas. Después de que saludaran a la familia Asakura, las chicas subieron a una pieza para arreglar a Anna. Tenían mucho que hacer de aquí a mañana.
Y entonces, casi como si hubieran adivinado la llegada de las chicas, llego otro auto negro, un poco más grande que el primero.
-¿Y ahora quienes, Yoh?-pregunto Yohmei mientras miraba a su nieto.
-Supongo que ahí deben venir todos, abuelo..pero ….habían dicho que llegarían mañana….
Del auto se bajaron todos. Ren Tao, Horokeu Usui, Chocolove Mcdonell y Lyserg Diethel. Yoh realmente se sorprendió, pero corriendo, fue a abrazarlos a todos.
Le explicaron que habían decidido irse ese día, asi mañana todos juntos organizarían la despedida de solters en conjunto. Yoh estaba muy feliz. Ren indicó a sus chóferes que se retiraran. Los autos negros eran de la familia Tao.
Ese día la mesa de los Asakura estaba realmente repleta. Pero, sinceramente, los abuelos y los padres de Yoh se sentían muy feliz. Realmente, la sonrisa de Yoh era mucho mas hermosa y brillante que nunca, al tener a todos sus amigos juntos celebrando una ocasión tan importante para ellos. Anna de vez en cuando miraba a Yoh y sonreía suavemente. Yoh le tomaba la mano y se la apretaba con suavidad cada vez que hacia eso. Pero, Anna e Yoh no eran los únicos que coqueteaban en la mesa. Horo Horo hace bastante rato que le estaba mandando ciertas sonrisas locas a Tamao, mientras la chica solo se sonrojaba como su pelo y trataba de mirar a otro lado. Ren y Jeanne, quienes ya eran pareja oficial, se apoyaban constantemente en el hombro de otro. Jun y Pyron también, pero como más grandes se comportaban mejor y solo se apretaban la mano. Mikihisa y Keiko sonreían al ver tanto amor joven reunido en la misma mesa. Sin duda, era conmovedor.
-Toc-toc, lamento llegar tarde, pero ya estoy aquí.- Hao Asakura entró en la habitación. Venía con una camisa roja y unos jeans negros.- No creías que me perdería tu noche anterior a la noche anterior de la boda, o si Hermanito?
Yoh solo sonrió y le hizo un puesto a Hao al lado de él. Se sorprendió al darse cuenta que su hermano ya no tenia los ojos rojos como la ultima vez que lo había visto. Eso le dio ciertas esperanzas. Esperanzas, de que quizás, Hao había decidido dar vuelta la página.
La noche transcurrió bastante alegre, entre risas y bromas por parte de todos. Los chistes de Chocolove no se hicieron esperar, y uno que otro soltó cierta risa, risas mayormente de Tamao y Pilika.
Y Cuando llegó la noche, se decidió que las chicas dormirían en una pieza y los chicos en otra. Así, tendrían sus momentos para hablar.
Cuando todos iban caminando en yutakas, en dirección al baño a lavarse los dientes y demás cosas que uno hace antes de dormir, Anna e Yoh se encontraron en el pasillo.
-Un día menos.- le dijo suavemente Yoh mientras le acariciaba la cara.
-Lo se, lo se…
Yoh se acercó a ella y le dio un suave beso…
-Entonces…¿te veo mañana?
-No creo que pueda, Señor Asakura, tengo mi despedida de soltera.
-Que coincidencia, Señorita Kyouyama, yo mañana también tengo mi despedida de soltero.
Ante este pequeño juego, ambos sonrieron. Se besaron una vez más, y se fueron hacia las piezas.
Cuando Yoh iba caminando, se encontró con un sonriente Hao
-Esperen hasta la noche de bodas, o alquilence un cuarto. No en pleno pasillo, por favor
-Callate Hao.
Asakura mayor se río, mientras ambos entraban a la casa.
-Anna, despierta Anna! – Anna despertó por los llamados de una mujer.
-Jun? ¿Qué pasa?
-Me dijiste que seria una siesta corta! Ya casi va a ser la fiesta!
-Oh, demonios! – Pensó Anna mientras se levantaba y empezaba a arreglarse.
Este día había sido demasiado rápido. Cuando todos se habían despertado en la mañana, después del desayuno comun, igual que la cena de la noche anterior, cada uno fue a hacer lo que quería. La mayoria de los hombres se quedaron jugando en el jardin, bromeando y riendose. Las chicas se habían quedado viendo los vestidos para la noche y para la boda. Anna le avisó a Jun que dormiría una siesta corta…pero…se le habia ido un poco de la mano la siesta corta.
Media hora después, ya estaban listas. Todas estaban vestidas casuales, pero bonitas. Se veían bastante bien.
-Pfff, como si esto fuera necesario-dijo Anna mientras Jeanne y Tamao le sostenian las manos para que Pilika pudiera hecharle sombra en los ojos.
-Si, es necesario. ¿O no quieres verte linda para Yoh?- Dijo Pilika sonriendo.
-Pfff, eso es aun menos necesario. Yoh me quiere tal cual.
-Si, pero un poco de maquillaje nunca esta de más-Dijo Jun desde el otro lado de la habitación.
Anna decidió quedarse callada. Con estas chicas, no había opcion.
La "fiesta" se iba a hacer en una de las salas de la casa Asakura, y cuando Anna entró, se sorprendio al ver que todo estaba decorado, creando un ambiente perfecto.
-¿Quién…?
-Fue la señorita Jeanne- dijo Tamao, sonriendo.- ¿No tiene un excelente gusto?
-Jeanne….wuaau si, muchas gracias- Anna le dedico una de sus mas sinceras sonrisas, y la doncella de hierro se la respondió de igual manera.
-Llego mi Anna Banana y sus Cáscaras! –Chocolove estiró los brazos hacia las chicas, pero ante una mirada de hielo, bajó las manos rápidamente.
Yoh se acercó a Anna lentamente, y entrelazando sus manos, la abrazó para susurrarle al oido.
-Te ves hermosa…..como siempre.
Anna sonrió. ¿Qué maquillaje? Para Yoh, ella siempre se veía "hermosa". Sonrió.
-Gracias. Tu tampoco te ves mal.
-Que va, Hao me prestó todo.
Yoh estaba vestido con una camisa negra a rayas, y unos pantalones a juego. Se veia bastante bien. Todos estaban vestido bien. Mas que una fiesta, era una reunión. Una pequeña celebración porque mañana era la tan ansiada boda de Yoh y Anna. Yoh le hizo una seña a Anna y la llevo a la mesa que habia con un pequeño picadillo.
-¿En que momento hicieron todo esto?-preguntó Anna mientras se giraba para mirar a Jun.
-Ah, ya sabes. Tamao y Ryu cocinan extremadamente rápido.
-No fue nada, en serio- la pelirosada se asomó y les sonrió a la pareja.
Yoh se sentia aliviado. Ya sabía que Tamao no sentía nada por él, y asi era mucho mejor. Porque para él, Tamao siempre sería su hermana pequeña.
Suave musica, un muy buen ambiente, uno que otro chiste de Chocolove…la estaban pasando muy bien, incluso Anna se reía. En un momento Manta instaló un mini karaoke y todos comenzaron a cantar. Algunos abucheafan (más que a nada al moreno) otros mega aplaudían (nadie se hubiera imaginado la gran voz de Ren) otras conquistaban con su ternura (Tamao y Jeanne, que hicieron un excelente dueto) otras hacian que los pelos de la gente se erizaran por lo bien que cantaban (Anna, la cual cantó una hermosa canción, y en ningun momento despegó su mirada de la de Yoh. Para evitar la vergüenza y porque solo quería ver a su futuro esposo). Yoh cantó una canción de Bob y después le pidio a Manta un lento para Anna. (Yoh cantaba "normal", pero con mucho sentimiento). Horo horo cantó un dueto como de hermanos con Pilika, que arrancó mucho más de un suspiró de ternura. Hao cantó una cancion bastante movida que a cada rato decia "Sexy, sexy, sexy" …muchos sofocaron la risa. Chocolove cantó una, y para sorpresa de todos, el famoso dicho de que los negros cantan como los dioses, se cumplian ante sus ojos.
Asi la noche pasó muy rápida, con un pequeño coctel, musica, ciertas canciones bailables y el mejor karaoke que recordarían. Pero las chicas tomarón a Anna, y se la llevaron rumbo a la pieza. Los chicos también se fueron.
-Esta noche…a molestar a Yoh con preguntas incomodas- Pensó Hao mientras ahogaba una risa.
Ren y Horo lo miraron y sonrieron. Ellos también tenían ideas para molestar a Yoh…
En cambio, en la pieza de las chicas, todas arreglaban a Anna. Litros y litros de crema, perfumes perfumes, mil practicas de peinados. ¿Maquillaje suave o un poco más cargado? Y, a las 00:00 de la noche, ya tenían todo listo. Anna sería la novia mas hermosa Asakura jámas vista. O por lo menos, eso fue lo que le prometió la joven de pelo verde.
-Pero el mejor secreto de belleza, es dormir. –
Las chicas se fueron a acostar. Los chicos ya se habían ido a dormir hace rato.
Pero en ambas piezas, dos personas no dormían. Anna sentía una verdadera serpiente moviendose en su estomago. Los nervios la hacian recogerse de tal manera como el otro día, en la cocina. Pero trató de calmarse. Empezó a pensar en las cosas que la hacían o alguna vez la habían hecho feliz. Yoh, la sonrisa de Yoh, Yoh y ella, su primer encuentro, su primera confesión…Para Anna, un momento feliz, era igual a un momento con Yoh. La chica sonrió y se durmió, mucho mas rápido de lo que ella misma hubiera pensado.
Yoh, por otra parte, tampoco podía dormir. Pero no de los nervios. Si no de la ansiedad y la emoción. ¿Cómo se vería Anna? ¿Cómo sería el vestido? ¿Con que peinado iría? Yoh comenzó a imaginarse a Anna de muchas maneras…pero en todas se veía tan hermosa….Después comenzó a fantasear con la ceremonia, con el vals…las tipicas cosas del matrimonio. Yoh solo sonreía y en el silencio de la noche, de vez en cuando soltaba una pequeña risa. Mañana sería un día memorable. Para toda su historia juntos. Yoh cerró los ojos, era la manera más rapida que el mañana llegara.
Anna despertó. No podía creerlo. Hoy era…hoy era la boda…¿Cómo? ¿Cómo después de tanto tiempo, prometida a la misma persona…hoy…hoy sería el gran día? Anna despertó a eso de las 6 de la mañana. La ceremonia era a las 12:00 del día….aun tenía tiempo. Tenían mucho tiempo. A eso de las 7:30, Jeanne despertó y vio que Anna también estaba despierta. Comenzaron a hablar, en una manera de tratar de calmar a Anna. A las 8 de la mañana, casi como si fuera por reloj, todas despertaron. Rapidamente llevaron a Anna a la ducha y allí siguieron con el tratamiento de belleza. Shampoos con olor a naranja y jabón con olor a naranja le pasaban a Anna para que se colocara.
-Ja! Yoh estará feliz con tanta naranja esta noche- Anna casi matá a Pilika por su comentario.
Después, el vestido. El escote de corazón plateado con colores huesos parecía lucir más que nunca en el pecho de Anna. Todas suspiraban tocando la tela. Kino-san habia hecho un muy buen trabajo. El vestido era corto, pero con el velo se disimulaba bastante. Más suspiros por parte de todas. Anna giraba sobre si misma en el espejo. Tan perfecta. Se sentía tan perfecta. Tan hermosa….Este día era su día
-El día mas importante de mi vida- Anna susurró, pero todas la escucharon y sonrieron….
Mientras tantó en la pieza de los hombres…
-Hao! Te dije que me despertaras!- Yoh le pegaba a su hermano gemelo por no haberlo despertado.
-Tranquilizate oh! Solamente han pasado 10 minutos!
La puerta sonó, y un muy cansado Manta llegó con el terno blanco de Yoh, perfectamente planchado.
-Ma-manta…-trató de hablar Yoh
-Descuida, no fue nada. Mi madre me enseñó a planchar asi que….
Asakura menor abrazó a su pequeño mejor amigo y no lo soltó hasta que Manta empezó a decirle que lo asfixiaba. Yoh se sentía muy feliz. Aun más que un niño en navidad.
Entró corriendo a bañarse, y él también se arregló un poco. Se preocupo un poco más de lo habitual en el lavado del pelo. Trató de usar jabon aromatico pero que tampoco oliera a rosas…yuuuh. Cuando salió de la ducha, fue sorprendido por Fausto y Ryu, quienes pelearon para tratar de hacer entrar el traje de novio.
-Chicos…no creen que es demasiado….¿blanco?
-Tonterías don Yoh, se ve espectacular- dijo Ryu guiñándolo el ojo.
-Que barbaro, nunca me imagine que realmente este día llegaria- decía un asombrado y taciturno Horo Horo.
-Eso es porque tu no tienes novia- dijo Ren, molestandolo en un ritmo un poco cantadito
-¿Qué dijiste cuchilla parada?- Ambos comenzaron a pelear por la habitación, pero ya todos los ignoraban. Las peleas entre Ren y Horo ya eran cosas del día a día.
Pronto, Yoh se miró al espejo. Se coloco la corbata naranja que ya tenía el nudo hecho y, al igual que su futura esposa en su otra habitación, comenzó a dar vueltas sobre si mismo. Seguía pensando que era mucho blanco, pero si los muchachos decían que estaba bien, entonces estaba bien. Sonrió, y se giró sobre si mismo. Se sorprendió al ver que ya todos estaban listos. Ren tenía una camisa amarilla y una corbata morada. Horo-horo tenía una camisa blanca con una corbata azul que combinaba con su pelo. Fausto se había comprado un traje blanco con negro, muy elegante. Ryu tenía una camisa negra y una corbata turquesa. Lyserg estaba con una camisa blanca y corbata verde. Chocolove camisa blanca y cortaba roja. Y en eso, Hao Asakura. Una camisa negra a rayas y una corbata roja. Yoh sonrió.
-¿Por qué fueron tan rapidos?- preguntó, siendo que él habia sido el primero en comenzar a arreglarse.
-Porque no estamos con los nervios, Yoh-dijo Lyserg sonriendo. Era verdad mientras Yoh se vestía, muchos momentos se había quedado mirando al vacío o no haciendo nada….durante mucho rato.
Volviendo a las chicas, estas terminaban de peinar a Anna.
El pelo de Anna había crecido desde el accidente. No se lo había cortado desde ese entonces, y ahora lo tenía un poco mas debajo de los hombros. Por tener ahora más pelo, las chicas se lo pudieron ondular de una forma muy casual y hacerle un pequeño ramillete en la parte trasera, donde iría el velo. Anna era una novia hermosa. Y con sus mejillas sonrosadas al mirarse al espejo le daban un toque aun más adorable.
Después de estar lista, Anna sintió como la puerta de los hombres se abrían, y los chicos bajaban al jardín donde estaba todo decorado para la ceremonia. Anna se tensó cuando sintió la suave y melodiosa risa de Yoh pasar por el lado. Tamao le acarició con suavidad la espalda, en un intento de calmarla. Anna le devolvió una suave sonrisa. Todas comenzarón a vestirse, y en menos de 15 minutos, todas estaban listas. Anna miró la hora. Las 11:15. solo 45 minutos…solo 45 minutos..
Jeanne llevaba un vestido gris con unos detalles bordados entre dorado y morado.
-Ren y yo venimos a juego-dijo la chica, sonrojandose suavemente.
El vestido de Tamao era un poco más debajo de la rodilla, la parte superior negra y la parte de abajo rosada con flores negras. Se veía muy dulce. Pilika llevaba un vestido corto de mangas 3/4 azul con detalles celeste. Tenía abierta la zona de la espalda. Jun se puso un vestido chino, dorado con detalles verdes en las esquinas y un panda en la zona de la cadera. Anna sonrió. Las chicas bajaron, ya que Tamao, Jeanne, y Jun entrarían por el pasillo. Anna no pudo evitar pensar en Marion. ¿Ya estaría abajo?
Anna se estaba mirando al espejo una vez más cuando sintió un suave golpeteo en la puerta. Sabia que era imposible que Yoh fuera, asi que…
-Pase-dijo Anna mientras terminaba de arreglarse el velo.
-Blanca y radiante va la novia- dijo Hao entrando sonriendo.
-Guaau Anna, ahora si que Tom Cruise le encantaría conocerte- Dijo Manta, haciendo referencia al antiguo sueño de la chica.
-Callate enano, que me case hoy no significa que tenga que soportarlos.
-Y sigues siendo la misma Anna de siempre…
Los chicos en verdad estaban asombrados. Anna se veía esplendorosa, Maravillosa. Aun mas de lo que ella misma creía. Pero Hao y Manta tenían un motivo especial por estar en esa habitación en ese momento…
-Que no se te olvide, Anna- dijo Manta mientras se acercaba a la chica- el "algo azul"
Anna sonrió. Manta le estaban tendiendo el collar azul que le había comprado hace unos cuantos días.
-Gracias enano cabezón.
-Y el algo prestado, Anna.
Anna se giro hacia Hao. No tenía ni idea que le daría el amo de fuego. Hao Asakura le paso a su cuñada una pulsera de metal, con una pequeña piedra roja en la parte superior.
-Hao…
-Es mia, y la quiero. Asi que devuelvemela, ok? – Asakura mayor sonrió- Igual, se te ve mejor a ti.
Anna se miró al espejo. No creía mucho en los rituales de america, pero bueno, tenía el algo viejo y el algo nuevo (el vestido al mismo tiempo) el algo azul y ahora, algo prestado y rojo.
Manta salió de la habitación, con la excusa de que iría a ver a Yoh.
-¿Cómo esta?- le preguntó Anna a Hao mientras Manta se iba.
-Los nervios lo comen-dijo Hao riendose- Ya lo quiero ver cuando te vea entrar….
-eeh, si….Hao….hablando de entrar….
-¿Qué pasa?
-Escuchame. Entrará alguien contigo. Alguien que yo le pedí personalmente que viniera este día, de acuerdo. Asi que no le eches a perder su animo. Comportate con ella, y si e que su presencia te llega a molestar, te quedas callado y solo le sonries. ¿De acuerdo?
-Solo porque es tu boda-dijo Hao sonriendo. – Pero no tengo idea de quien estas hablando.
-Aun más perfecto. Ahora baja. Quiero unos minutos de soledad. –dijo Anna mientras volvía al espejo.
Hao Asakura bajó las escaleras, preguntándose quien podía ser su compañera de pasillo.
Sin duda, Kino e Yohmei habían hecho un excelente trabajo contratando a la decoración. Un hermoso pasillo lleno de flores blancas y amarillas adornaba el camino por el cual Anna y su escolta caminaría. El lugar donde se dirían los votos tenía un mantel blanco, flores y velas. Yoh estaba parado en este lugar. Muerto de nervios y balanceándose de atrás hacia delante. Hao sonrió. Las bancas donde se sentarían las personas estaban cubiertas con telas blancas y cintas doradas por doquier…Un lugar hermoso. Una boda de ensueños. Y, de repente, Hao la vió. Marion Phauna estaba presente con un vestido gris con una cinta roja, marcando y destacando su muy delineada cintura. Hao sintió como la respiración se le cortaba. Anna….Anna….¿por que! Hao no pudo evitar maldecir a su cuñada en su interior, pero sería fuerte. Vio como Marion se acerco a Yoh y lo abrazó estrechandole la mano. Yoh se veía realmente sorprendido pero a la vez contento de la presencia de la rubia. Y, de repente, sono una campanita. Eran las 11:50. Todos los del pasillo debían entrar ahora. Los primeros en colocarse al comienzo del pasillo, fueron Horo horo y Tamao. La pelirosada estaba sonrojada hasta la punta de los pies y el Usui miraba a todas partes, pero sosteniendo la mano de Tamao. Detrás de ellos, Jeanne y Ren. Realmente habían ido a juego y se veían muy bien juntos. Jeanne lo miraba con unos ojos de ternura y Ren le acariciaba la mano mientras miraba al frente. Detrás de ellos, Jun Tao y Lee Pyron. Jun hablaba y sonreía mientras Pyron solo la miraba, asintiendo y sonriendo. Linda pareja, también. Fausto y Eliza se abrazaban mientras hacian su puesto en la fila. Muy melocotosos. Pensó Hao. Y entonces, supo que era su turno. Le dedico una mirada a Yoh y levanto el pulgar.
-Todo saldrá bien, hermanito- murmuró el amo del fuego. Se puso al final. Junto con Marion. Sus trajes también hacian juego. Hao no pudo evitarlo, y la miró.
-Realmente, te ves hermosa el día de hoy.
Marion se sonrojó y no pudo evitar clavar su mirada en el amo del fuego.
-Hay tantas cosas, que me gustaría preguntarte, Mari. Pero solo te dire una. ¿Por qué huiste? ¿ A que le temias? ¿Por qué me dejaste?
-Dijiste que solo sería una.
Hao se río.
-¿Por qué huiste? Te amaba Mari. Realmente te amaba.
La rubia no pudo evitar sentir el tono de pasado. Y como un cuchillo se le clavaba en el cuerpo.
-¿Podemos hablarlo después? Ahí viene la novia.
Anna se colocó detrás de ellos. La musica ya comenzaba a sonar. Y Tamao y Horo a caminar.
-Descuida, saldrá hermoso.
Anna rogó en su mente que las palabras del Asakura mayor se hicieran realidad. Levantó un poco la cabeza, pero no podía ver a su futuro esposo. Mas, no le importó. Sabía que Yoh estaba ahí. Ese era un motivo más que suficiente para sonreír. Yoh estaba alla. Esperandola. Como siempre lo había hecho. Y ella estaba aquí, dispuesta. A dejar todo atrás, a olvidarlo todo. A empezar de cero. Su nueva vida, como Anna Asakura. Yoh tenía razon…sonaba tan bonito. Anna cerró los ojos y tomó un tiempo acostumbrarse al vals de la marcha. Cuando vio como Jun y Pyron avanzaban, Yohmei apareció a su lado. La chica lo miró sorprendida.
-No pensabas que entrarías sola, ¿verdad Anna?-dijo el abuelo sonriendole.
-No realmente…
-Por favor…que tu y mi nieto, recuerden este día para siempre.- Anna sonrió suavemente.
-Lo haremos.
Anna miró al frente, justo para ver como Hao, guiñandole un ojo, tomaba el brazo de Marion, y juntos avanzaban por el pasillo.
-Se que Yoh esta ahí, y me esta esperando.- se dijo a si misma, mientras sentía como Yohmei la empujaba suavemente. Camino unos cuantos pasos, y lo vio. Asakura Yoh, con un terno totalmente blanco y una corbata naranja chillona, estiraba el cuello para ver a su Anna. Y en un momento, en un eterno momento, sus miradas se cruzaron. Ambos sonrieron. Todo era perfecto. ¿Cuánto? ¿Cuánto habían esperado para este momento, y ahora, ante sus ojos, se cumplía.
-Para siempre….para siempre Yoh…
-Para siempre…para siempre Anna…
Sin saberlo, ambos habían susurrado lo mismo, mientras se veían venir hacia el otro.
-Perdoname..Yoh. Perdoname por todos mis errores del pasado-pensó Anna en su mente, cerrando los ojos suavemente.
-No hay nada que perdonar.- Anna sintió al mismo Yoh de su mente, respondiendole. La chica levantó la vista, para volver a encontrarse con la de su prometido. Pero ahora él la miraba. Y Anna lo supo. Nunca fue un Yoh mental. Sin saber como…siempre se había comunicado con Yoh. Anna lo había sospechado. Ahora lo sabía. Yoh sonreía. Ella también.
Para siempre.
Kyaaaaaaaah! *muero!* permitanme morir! Perdon por todo el atraso! Y awww, ojala hayan amado el final tanto como yo lo ame. Y awww, estoy demasiado feliz. Mi primer fanfic largo, y estoy saltando…awwww, fue lo mejor escribirlo. Ojala la hayan pasado tan bien como yo, ustedes leyendo yo escribiendo. Gracias por sus consejos! Y tengo qe decirles que al fin tengo BETA. Se llama Tsuki :D la conoceran dentro de poco! Esta trabajando con los capitulos antiguos.
Y bueno, debo hacerles una pregunta…¿Quieren segunda parte? O no. Lo dejamos asi? O seguimos? Igual debo decirles que tengo otros fanfics en mente, asi que, ojala me sigan leyendo. Muchas gracias por todos sus hermosos reviews y por toda su paciencia con mis actualizaciones (a veces cada 3 dias, a veces después de un mes) se agradece y gracias a cada uno de ustedes
Agradecimiento especial : Asakura Keiko 3
Ahh, y contestenme a traves de un review! :D
¿Segunda parte? ¿Algo que quieran ver?
Tendran que tenerme paciencia….Otra vez….GRACIAS POR TODO!
Naty Asakura Lee!
