Hola y gracias por sus reviews esto me ha animado y motivado a seguir escribiendo esta historia =), por eso hoy les traigo un nuevo capitulo, espero les guste, les aviso que estos capítulos son como pequeñas presentaciones de los personajes ya pronto empezara las emociones haha y si habrá mas parejas pero eso esta planeado mas adelante, en fin espero sus reviews.

Agradecimientos: anaiza18, Hikari198, DRATEN GLEON5 y Takeru fang

Sin más por decir.

Bonne lecture.

Capitulo 2: El príncipe de Odaiba

El sol empezaba a introducirse dentro del establo, al fondo unos pajarillos cantaban alegremente y unas calidas pero relajantes brisas despertaban a un rubio acomodado placidamente entre su paja, este poco a poco empezó abrir sus ojos, al principio todo le era borroso pero conforme parpadeaba su vista mejoraba, lo primero que vio fue a gabumon limpiando donde la fogata estuvo la noche anterior.

Buen día Gabumon – saludo Matt sonriéndole a su digimon

Buen día Matt – regreso el gesto gabumon - ¿Cómo has dormido?

Bien – decía al momento que se daba golpecitos en el estomago, dando referencia a la cena de anoche, en eso vio a su lado y vio que T.K no estaba en su "cama" – y, ¿T.K?

Afuera – informo el digimon – cuando me levante el ya estaba despierto y desde entonces anda atrás del establo

¿Qué estará haciendo? –

No lo se –

Matt se levanto y enseguida se estiro para relajar sus músculos, hizo uno que otro ejercicio y salio del establo, el sol le cegó por unos segundos pero luego pudo ver que era un bello día, camino en dirección a donde T.K se encontraba pero antes de llegar atrás del establo T.K se le presento.

Buen día hermano – le saludo el pequeño se veía ofuscado y sucio

Buen día – Matt sabia que este pequeño algo traía - ¿Por qué estas tan sucio?

Estaba jugando –

Y, ¿por eso te has levantado temprano? –

No, simplemente me desperté antes y al no tener que hacer me puse a jugar acá para no despertarlos -

Bien – todo aquello parecía razonable – bueno iré al arroyo a darme un baño

¿Iras a trabajar hoy de nuevo al palacio? –

Sabes muy bien que si – Matt le revolvió el pelo al pequeño

Pero ya limpiaste los establos –

Si pero los caballos todos los días tienen sus necesidades – Matt hablaba mientras levantaba su dedo índice, T.K asintió con una sonrisa.

Oye hermano y ¿puedo ir ayudarte? -

Solo quieres ir para ver si te encuentras a tu novia ¿Verdad? – Matt le daba golpecitos con su codo a T.K, le encantaba bromear con eso.

No es mi novia – sentencio el pequeño – bueno ¿Si puedo o no?

Hoy no pequeño, al parecer mañana abra una fiesta en el palacio- empezó a platicar el rubio mayor – y me han solicitado para decorar y solo somos unos cuantos los que haremos todo eso

Ya veo – el pequeño se quedo pensativo – pero entre mas manos, mas rápido acabaran

Hay el detalle ya somos los suficientes –

Que mal –

No te preocupes, le mandare tus saludos a Kari – T.K se puso rojito, Matt solo se dio media vuelta y se fue a donde estaba gabumon

Después de pedirle a Gabumon que cuidara de T.K, se fue al arroyo a dar un baño, tenía que ir limpio al palacio, no tardo más que quince minutos y ya estaba listo, se puso su ropa de trabajo y se fue en dirección al palacio.

El camino fue tranquilo, y no muy largo hasta el pueblo, ya que eran como diez minutos caminando, solo le faltaba adentrarse y en unos quince llegaba al Palacio, en su camino vio desde lejos su destino, "que majestoso" pensaba Matt al ver tal construcción, ¿algún día el y su hermano podrían estar en algún lugar así?, disipo enseguida ese pensamiento el sabia que la suerte de ellos cambiaria y todo seria mejor. Paso por varias calles de la ciudad, el cual tenia el nombre de Odaiba, es grande y un lugar muy lindo y amigable, la capital de todo un reino. Al fin llego al palacio, el trayecto se le hizo corto debido a que iba metido en sus pensamientos., se paro frente a una gran portón junto a un muro perimetral que protegía al palacio, todavía de ese punto al palacio se tenia que caminar por un gran jardín, uno de los guardia del portón le abrieron para que pasara, ya lo conocían pues seguido iba a trabajar ahí.

Yentzu – saludo Matt, el guardia solo hizo un gesto de saludo, el rubio prosiguió su andar hasta que vio a una joven unos dos años mayor que el.

Puntual como siempre – le sonrío la joven de cabellos rizados y de color negro, muy linda, iba vestida elegante como cualquiera del palacio – eso me agrada de ti

Sabe muy bien que soy cumplido –

Sin duda alguna- la joven hizo un gesto de que caminaran – bien ya ahí un grupo listo, así que podrán empezar a limpiar el salón

Bien – Caminaron hasta adentrarse al palacio, pasando por unos largos y lindos pasillos decorados por recuadros de pinturas, esculturas y estantes llegaron a una gran puerta de madera, roble por lo que se veía.

Bien aquí te dejo – la joven le miro unos segundo y pronto le dejo solo, Matt la vio marcharse y se dispuso a entrar cuando sintió alguien detrás de el.

Matt – escucho una voz conocida de niña, al voltear vio a Kari que le sonreía

Kari – saludo-

Hoy también trabajaras aquí he –

Si, hoy es un buen día laboral – el sabia a donde quería llegar esa conversación, pero tenia trabajo que hacer – Sabes tengo que irme

Oh entiendo, suerte – Kari se despido y se disponía a irse

T.K te manda saludos – Kari volteo y Matt noto que sus ojos brillaron, luego se dio media vuelta, empujo la gran puerta y entro a un grande, bello y elegante salón de fiestas

Llego el rubio – escucho la voz de un señor, el era compañero de trabajo de Matt, el señor Josh, muy simpático, siempre estaba pendiente del joven, el rubio le saludo y fue con el

Josh,¿Cómo esta? –

Trabajando rubio – bromeo – listo para también empezar

Ya sabe –

La mañana del rubio transcurrió entre trabajo y trabajo, limpiaron el salón, pusieron decoraciones, acomodaron unas mesas hechas con madera de cerezo, les pusieron unos lindos manteles, y así fueron dando forma al salón, hasta que por fin llego el receso.

Que buen día – pronuncio Matt, quien estaba acostado en el césped viendo pasar nubes blancas en el cielo azul

Muy cierto – escucho una voz familiar tras de el, rápido Matt se levanto y miro hacia donde venían esas palabras

Tai – hablo sorprendido el rubio

¿Qué tal amigo? – le saludo un joven castaño de cabellos revueltos, ojos de igual color y de su misma edad - ¿Por qué tan sorprendido?

Su padre … -

No me hables de usted, somos amigos así que tutéame – le interrumpió Tai – y no te preocupes no esta

¿Volvió a salir? –

Para como esta la situación es normal –

Por cierto, ¿como supiste que estaba aquí? –

Mi hermana me dijo que estabas aquí –

Cierto – sonrío Matt – Sabes T.K quería venir a verla

Se han vuelto grandes amigos – Tai también sonrío – Kari no deja de hablar de el

Estos pequeños – ambos amigos rieron

¿Cómo va el trabajo?

Bien, ahí la llevamos … - Matt iba a seguir platicando pero una señora regordeta se les acerco

Mi señor Taichi le necesitan – su voz era chillona

Bien voy para allá – la señora se fue y volvieron a estar solos

Deberes de un príncipe he – bromeo el rubio, Tai sonrío ante el comentario

Ya sabes Matt, aunque no niego que a veces me canso –

No me lo imagino – siguió bromeando – en fin lo veo después príncipe Taichi

Hasta pronto Yamato – siguió el juego Tai

Pronto Matt, volvió a recostarse y gozar su descanso antes de volver al trabajo.

(-)

El pequeño rubio se hallaba atrás del establo, pero lejos de estar jugando, el tenia en mano una madera y un marro hecho por Matt hace unas semanas, lo que se podía ver era un especie de cuna que en ese momento terminaba de construir.

Esta listo – anuncio a la nada feliz – ahora solo le falta esto y ya – dentro de la cuna, que se veía bien hecha, coloco paja y la acomodo, luego entre la paja coloco el digihuevo que había encontrado la noche anterior.

T.K se fijo que gabumon aun no había vuelto de traer madera para la fogata de esa noche, al no estar, el pequeño aprovecho y llevo su cuna dentro del establo, lo puso entre unas maderas que tenía a lado de su cama, ese lugar seria buen escondite.

T.K – escucho que le hablo gabumon

Has vuelto – dijo mirando al digimon de su hermano – veo que traes mucha madera, deja te ayudo

Gracias – el pequeño tomo unas cuantas ramas que traía gabumon, fue a colocarlas donde siempre, pero mejor no, estaba muy cerca del escondite, mejor las coloco en otro punto alejado, no quería que nadie supiera aun de su secreto.