Hola paso rápido para dejar mi nuevo capitulo, espero les guste y me dejen saber su opinión en sus reviews.
Sin más por decir.
Bonne lecture.
Capitulo 3: El secreto
Las nubes grises se posaban en el cielo amenazando con una gran lluvia y el viento frío no ayudaba a un buen clima, el pequeño T.K se preocupaba de que su digihuevo no estuviera lo suficiente caliente para nacer, ya había pasado dos semanas desde que lo había encontrado y su secreto seguía bien guardado, su hermano y gabumon no sospechaban nada, en un principio si pensaban que algo traía entre manos, pero conforme avanzaban los días mejoraba sus excusas. La mayoría de los días fueron calidos, otros un poco terrosos, pero ninguno hasta ahora tan frío.
¡Rayos! hoy no podré ir a trabajar – la voz de Matt sonaba algo áspera – tendré que cubrir bien el techo si es que no queremos inundarnos, bueno si es que llueve
Pues es lo mas seguro – gabumon miraban el cielo esperando ver caer la primer gota de lluvia – te acompaño para arreglar el tejado
Bien, vamos gabumon – Matt tomo su marro y un serrucho aunque algo viejo aun servia - ¿Vienes T.K?
No hermano los espero aquí –
Bien, no tardamos – dicho esto Matt salio con gabumon por material para su labor
T.K fue directo hasta su paja y de entre unas tablas saco la cuna que había construido y que contenía el digihuevo, lo llevo cerca de la fogata que Matt había prendido para calentar el establo, se sentó junto a la cunita y vio el fuego, se perdió en sus llamas, esas comenzaron ha dominar su mente, estaba feliz por tener un digihuevo pero solo faltaba que el digimon que contenía fuera para el, no perdía las esperanzas de que este digimon seria para el, desde el primer momento en que nazca el digimon y se vean sentirán esa conexión de la que tanto le platica su hermano, al recordarlo se sentía mal por mentirle sobre lo que ocultaba, pero sabia que si lo descubría le regañaría, se imaginaba lo que le diría "No puedes quedártelo, ha de ser de alguien" y tendría razón, el mismo lo había pensado, pero el día que lo encontró busco si había alguien por el lugar, pero no encontró a nadie y si fuera de alguien lo estaría buscando, pero no, nadie había ido en días, así que descarto que fuera de alguien, por lo que ahora esperaría a que naciera y ver si ese digimon seria su compañero.
Seria genial – susurro el pequeño rubio viendo al digihuevo
El día paso normal, Matt arreglo el tejado con gabumon, y que bueno que lo hizo porque esa noche llovizno, cenaron algo que tenían guardado y fueron a dormir. Al día siguiente estaba medio nublado, de ratos se podía ver el sol, Matt fue a trabajar con un carpintero, tenia que sacar el día, gabumon y T.K fueron un rato al pueblo, las calles de los puestos estaban a rebosar y era normal para ese día, gabumon se puso a platicar con un armadillomon, T.K fue a ver con que distraerse pues estaba preocupado, dejo solo al digihuevo en casa, y tuvo que hacerlo, pues Matt insistió en que fuera con gabumon al pueblo para que este se distrajera, T.K acepto muy a fuerzas, lo disimulo para que no sospechara, y ahí estaba en un puesto de frutas viendo con un poco de hambre unas deliciosas manzanas rojas.
Hey tu – el dueño del puesto se le acerco – si no vas a comprar vete, solo babeas mis manzanas
Lo siento – T.K se fue de aquel local, sobando su estomago, en eso sintió que el suelo temblaba, se percato del porque al ver a cuatro jinetes escoltando a una carroza, sabia que eran soldados de la realeza y que de seguro quien ocupara la carroza seria alguien importante. La carroza con sus escoltas pararon a escasos centímetros del rubio, la puerta se abrió y de ella salieron una pequeña niña castaña y un joven castaño, seguidos de una señora regordeta, los conocía, eran Kari y Tai, pudo ver también que de la carroza salieron gatomon y agumon, este ultimo era el digimon de Tai, es un tipo de dinosaurio amarillo, el niño quiso acercarse a saludarlos pero sabia que no era posible, su escolta, he incluso esa señora se lo impedirían y en todo caso que sus amigos le permitieran el paso, el chisme llegaría hasta el padre de ellos, no quería causarle problemas.
Mira ahí están Tai, Kari, Agumon y Gatomon – gabumon llego hasta donde estaba el pequeño rubio – lastima que no podemos saludarlos
Cierto – T.K se puso triste, pero al ver a su amiga que lo había visto le sonrío, ella le imito y sin que nadie la viera mas que T.K le saludo con la mano, el rubio regreso el gesto – es bueno verla de nuevo – gabumon le miro con cara de "te gusta" por lo que el pequeño corrigió enseguida- digo a todos.
Tienes razón, pero lo mejor será ir aquella fuente a sentarnos un rato –
Vamos – los dos se fueron a la fuente y descansaron de tanto caminar, pasado unos minutos vieron como gatomon se escapaba de donde estaban Kari y los demás he iba en dirección a T.K
T.K – hablo la gata, que iba con sigilo hasta ellos
Gatomon –
Ten, te lo mandan Tai y Kari – la gata extendió su pata con su típico guante amarillo y le entrego unas monedas de oro al pequeño – les mandan muchos saludos
Gracias – el pequeño miro hacia sus amigos que les miraban con una sonrisa – diles que gracias y también les mandamos saludos
Claro – gatomon se dispuso retirarse cuando volteo de nuevo hacia ellos – Agumon dice que espera pronto volver a platicar contigo gabumon
Igual yo – dicho esto vieron como gatomon se iba con su dueña
Después de un rato vieron como sus amigos volvían a la carroza que los llevaría de nuevo al palacio, T.K y gabumon al ver que ya era de tarde decidieron ir por Matt y volver juntos a casa, fueron colina arriba donde se hallaba la carpintería y lo vieron en la puerta junto a un señor ya de edad avanzada, canoso, muy buena gente y con una cara de tranquilidad, le estaba pagando a Matt, el chico agradeció y se fue, al verlos se les acerco.
Hola – saludo feliz- ¿Cómo les fue?
Bien, vimos a Kari, Tai, Agumon y Gatomon – le informo T.K
Aunque no pudimos hablar con ellos –
Obvio – Matt lo vio como lo mas normal, y eso era
Nos mandaron esto – siguió informándole el pequeño, saco de su bolsa las monedas de oro que le habían dado – es bastante, podremos comer por días
Ese Tai – susurro Matt viendo el dinero, no le gustaba que hiciera eso, para eso trabajaba pero se le agradecía infinitamente, al final sonrío – bueno con eso y lo que gane nos ira muy bien esta semana
¡Que bien! – soltó contento T.K, Matt era feliz viendo alegre a su hermano
Bien vayamos por algo de comer y de ahí a la casa –
No tardaron en ir por algo de comer, y ya estaban camino a casa, Matt platicaba lo que ese día le había tocado hacer en la carpintería y como una señora amargada se quejaba por un trabajo que según ella estaba mal, aunque el rubio sabia que era un excelente trabajo, gabumon se quejo de la señora por ser así con el rubio, T.K comía una naranja mientras escuchaba la historia. Faltaba poco para llegar al establo, T.K salio disparado hasta el, dejando atrás a su hermano y el digimon, esto si extraño a Matt, en un par de minutos el rubio entro al establo y vio a su hermanito acomodando unas tablas.
¿Qué escondes? – Matt noto asustado a T.K cuando el entro y lo vio acomodar las tablas, se acerco hasta el para ver que ocultaba.
Nada hermano –
Vamos a ver – tomo una tabla y la quito de su lugar, para su sorpresa vio que ahí no se encontraba nada – parece que no hay nada
Te lo dije –
Bien –
¿Sucede algo? – entro gabumon observando a los hermanos
Nada – contesto Matt- ven gabumon vamos por madera para la fogata - gabumon iba a responder que ya lo había hecho en la mañana y que lo sabia, pero con la mirada Matt le dijo todo
Si, vamos –
T.K se aseguro que su hermano ya se había ido, fue y se acerco a donde tenía oculta la cuna y era dentro de su paja, pues ahí estaría calientita.
¿Cómo estas amigo? – le saludo al digihuevo, este sintió que se movía, pero al ya no sentir nada pensó que fue su imaginación- casi nos descubren, pero todo salio bien
Yo no diría eso- la voz de Matt sonó tras del pequeño, este se giro lentamente hacia su hermano pero ocultando tras de el al digihuevo - ¿Qué traes ahí hermanito?
Nada – reía nerviosamente el pequeño ante la mirada de Matt y Gabumon
Ya no me mientas –
Esta bien hermano – poco a poco detrás de el paso sus manos hacia delante dejando ver entre ellas un digihuevo blanco con franjas amarillas
Eso es un, ¿Digihuevo? –
Así lo es hermano –
Pero, ¿de donde lo sacaste? –
Hace dos semanas lo encontré, en una noche que no podía dormir – empezó a contar T.K – te aseguro que no es de nadie
¿Dos semanas? – Matt estaba asombrado – y ¿como sabes que no es de nadie?
Porque busque que no hubiera nadie por aquí esa noche – respondió enseguida T.K, esperando que Matt no se enojara y le quitara el digihuevo – y ya han pasado dos semanas, ¿no crees que si era de alguien lo estaría buscando?
Puede que si lo estén pero no saben donde quedo –
No lo creo –
Mira T.K este digihuevo, puede ser de alguien será mejor que busquemos una manera de encontrar su procedencia –
Pero hermano, ¿y si este digimon es mi acompañante? – Matt percibió como en los ojos de su hermano había un brillo especial, un brillo de esperanza – Lo presiento
T.K … - no pudo proseguir pues vio como el digihuevo empezaba a vibrar, los tres se sorprendieron, el sonido de un crujido se apodero del establo, el cascaron del digihuevo se rompió. T.K, Matt y gabumon estaban pendientes de lo que estaba apunto de suceder.
