Hola por fin he vuelto para traerles un nuevo capitulo, lamento mi pequeña tardanza pero he andado ocupado. Muchas gracias por sus reviews me animan a seguir mi fic y me agrada que les guste como va la historia, en fin les dejo leer y espero con ansias sus reviews =).

Sin más por decir.

Bonne lecture.

Capitulo 12: Infiltrados

El sol apenas se asomaba por el oriente, Matt se encontraba sentado afuera de la nueva cueva donde se estaban quedando esta se ubicaba al subir un poco sobre el monte Mugen, el rubio miraba como el sol se asomaba sobre el mar, saco un extraño instrumento pequeño con forma rectangular hecho de madera con toques metálicos en las orillas sobre la madera había una leve capa de pintura blanca y en el centro se posaba un dibujo, este era un escudo negro cuyo centro de este había una cruz , los lados del escudo tenían un especie de pequeñas alas alargadas, detrás del escudo había la sombra de un escudo mas grande y encima del dibujo se colocaba una palabra "Rindher", el rubio no sabia que era aquello en sus manos solo sabia que eso era un leve recuerdo de su pasado olvidado. Matt empezó a entonar una melodía con aquel instrumento, el sonido era triste pero a la vez reconfortante, el rubio era bueno con aquel instrumento, detrás de el escucho que alguien se le acercaba dejo de tocar y vio que se trataba de Tai.

Suena bien – Tai miro el pequeño instrumento que tenia Matt en sus manos – Has mejorado.

Hace un rato que no practico – los jóvenes se miraron un poco luego giraron al amanecer.

No has podido dormir he –

Al igual que tu – los jóvenes se esbozaron una media sonrisa.

Se que nuestros hermanos están bien – Tai no sabia que decir ante el silencio incomodo que se formo – Hoy iremos por T.K, y lo rescataremos.

Te lo agradezco Tai, pero también hemos venido por Kari no la podemos abandonar – lo jóvenes no sabían que decirse ambos tenían a sus hermanos raptados, la ubicaron de Kari era sabida pero la de T.K no era segura, podría estar con Kari o perdido en el bosque.

Pequeños – La gran Adar se acerco a los amigos, la Biyomon se notaba mejorada – el centarumon esta despertando.

Vayamos – los tres se adentraron en la cueva, esta era mucho mas pequeña que la anterior de hecho todos los ocupantes se notaban amontonados. Caminaron hasta el fondo donde Agumon y Gabumon hacían guardia al Centarumon.

¿Dónde estoy? – sonó débil la voz opaca del digimon centauro.

No te hagas, tu nos has atacado – Agumon le miraba con desconfianza, el centarumon se quiso mover pero estaba amarrado, todos en la cueva tenían la guardia en alto.

¿Por qué estoy amarrado?, ¿Qué esta sucediendo? – el centarumon se agitaba bruscamente - ¿Son seguidores de Devimon?

Ese eres tu – Tai y los demás estaban confusos por la reacción del digimon – tu le sirves a Devimon.

¿Yo? – el Centarumon se notaba indignado ante tal acusación – jamás me le uniría aquel ser malvado.

Ha de ser una trampa para que lo liberemos – Tai no creía aquel cambio de carácter.

No entiendo de que hablan – el confuso ahora era Centarumon.

¿Puede ser? – Gabumon llamo la atención de los presentes.

¿Qué gabumon? – Matt miro a su digimon en espera de la respuesta.

Cuando derrote a Centarumon observe como de su brazo izquierdo se desvaneció un dibujo – Gabumon se le acerco al Centarumon para confirmar que aquel dibujo ya no estaba – era un engrane negro, ya no lo tiene.

¿Eso que quiere decir? –

Tal vez eso lo controlaba –

Tiene sentido – La gran Adar parecía encajar piezas – los guardianes no serian capaces de unírsele, los obligo a servirle.

¿Recuerdas algo Guardián del templo? – Matt se dirigió al digimon que solo se estaba limitando a escuchar, pues no entendía nada.

Lo único que recuerdo es haberme enfrentado a Devimon –el centarumon hacia memoria – pero me derroto perdí el conocimiento y despuse todo es borroso.

Parece que dice la verdad- la gran Adar se convencía de que el guardián había vuelto. Tai, Matt y sus digimon también creían que ya no era malo.

Después de demostrar que Centarumon ya no era del bando de Devimon lo soltaron, la gran Adar puso al corriente de los sucedido hasta el momento al guardián del templo quien con cada relato sentía hervir su sangre a la vez que se sentía avergonzado por lo que había sido obligado hacer, luego le explicaron porque la presencia de los niños en la isla, el Centarumon al escuchar esto se sorprendió de cómo unos niños habían llegado tan lejos por un ser querido.

Son valientes niños – los jóvenes se sintieron alagados – pero a la vez muy imprudentes.

No podíamos quedarnos con los brazos cruzados – Tai defendió su decisión.

Lo que importa ahora es que ya están aquí – el centarumon se acerco a Tai y Matt – y yo les ayudare a salvar a sus hermanos – los amigos sonrieron ante el comentario – y salvare a mi isla de esto que yo he ayudado a provocar.

Es bueno que este de vuelta señor – Lin junto con los demás Yokomon se sentían felices de tener de vuelta a uno de sus protectores.

(-)

T.K, Patamon, Elecmon y Floramon seguidos de los bebes andaban por el bosque, la neblina ya se había disipado, en ese momento el silencio rondaba en el ambiente pues lo que harían en un futuro cercano les tenia pensativos.

Bien aquí nos separamos Floramon – Elecmon se detuvo imitado por los demás.

Sigo pensando que es muy peligroso – Floramon tenia preocupación por el plan de su amigo y el niño rubio – vayamos por el hermano de T.K y luego vamos al castillo.

No es posible – Elecmon agradecía la preocupación de su amiga – si queremos infiltrarnos no debemos ser muchos y T.K, Patamon y yo somos perfectos para entrar por los túneles sin problema, aparte debes cuidar a los bebes.

¿No cambiaran de idea? – los involucrados en el Plan negaron con la cabeza – Bien, solo cuídense.

Gracias – dijeron los tres.

Nos veremos pronto – dicho esto floramon vio partir a elecmon, T.K y patamon.

(-)

Tai, Matt, Agumon, Gabumon y Centarumon, caminaban por el bosque en busca de T.K pues el digimon guardián después de platicarle lo del pequeño rubio trato de hacer memoria, con la poca que pudo supo que los gazimon que vieron huir los yokomon eran los que llevaban a T.K.

Pronto encontremos a tu hermano y luego iremos por la hermana de Tai – hablo Centarumon.

Gracias señor – agradecieron Tai y Matt.

No puedo creer que ocasionara tanto mal a mi pueblo – los amigos no se esperaban tal comentario del digimon.

No es tu culpa, fuiste obligado – Agumon quiso reconfortarlo.

Eso no me justifica, debí de ser mas fuerte –

Yo creo que lamentarse es lo peor que uno puede hacer – Matt seguía de tras al Centarumon quien los guiaba, al parecer tenia noción de donde podrían encontrar a T.K – Lo único que uno debe hacer es solucionar el problema y no quedarse sentado a llorar, que con eso no ganaras nada.

Tienes razón – Centarumon creía en las palabras de Matt, pero lo que el había hecho no tenia nombre.

¿Escucharon eso? – Gabumon se puso en posición de ataque.

Se esta acercando – el centarumon miro hacia un punto fijo, donde la maleza era mas abundante, se escuchaban varias pisadas, iban rápido, todos se prepararon ante algún ataque de las fuerzas de Devimon.

(-)

T.K, Patamon y Elecmon llevaban ya mucho camino recorrido cuando por fin llegaron al camino que subía por la montaña Mugen y daba al castillo de Devimon.

¿Subiremos por aquí? – T.K vio la gran altura de la montaña.

Solo si quieres ser descubierto –

¿Entonces? –

Iremos por acá – el digimon camino a su derecha unos cuantos pasos hasta llegar a donde había una gran roca, este con un ataque la movió un poco y detrás de el había un túnel.- este será nuestro atajo.

Bien –

Los tres se introdujeron en el túnel, era largo y obscuro por lo que tuvieron que prender una antorcha que había al inicio del camino, varios pasos mas adentro del túnel llegaron a un lugar donde el camino que seguía era en dirección vertical, T.K miro hacia arriba, eran varios metro de altura.

¿Cómo subiremos? –

Con lo que estas pisando – T.K y Patamon miraron el suelo, este era una madera rectangular, en su esquinas era sujeta por unas cadenas – ¿esto nos elevara?

Así lo es, le llamamos elevador – Elecmon se giro a una palanca y la acciono, el piso de madera empezó a subir.

Genial – exclamaron T.K y Patamon – Esto facilitara la subida.

Mucho –

¿Cómo conoces este lugar? –

El castillo que ocupa ahora Devimon, era donde regia Andromon – el digimon de rojo y azul miro hacia arriba – y al ser yo el custodio del castillo debía saber todo sobre el.

Ya veo, pero no crees que Devimon pueda saber de este lugar –

No lo creo, saber de un castillo es lo que menos a de interesarle –

Bien – el elevador seguía su camino, T.K sentía un calor especial recorrerle en su cuerpo pues pronto estaría cerca de su amiga Kari.

(-)

Las preocupaciones de Centarumon y los demás de ser atacados fueron disipadas al ver que de la maleza salio una Floramon con unos bebe digimon, esta al verlos supuso que eran los conocidos de T.K. La floramon se presento ante el guardián, los niños y sus digimon, les explico que había conocido a T.K y que estaba bien esto alegro a Matt pero no duro pues al escuchar que este ya iba en dirección al castillo la preocupación lo domino.

Debemos ir rápido en su ayuda – Matt sentía una adrenalina correr por su cuerpo.

Y rescatar a mí hermana – Tai apoyo a Matt.

Es justo lo que hay que hacer – floramon se acerco a Centarumon – mi señor, es bueno que este de nuestro lado de nuevo y me gustaría pedirle que le de tiempo a nuestros amigos.

Una distracción he –

Así es mi señor –

Bien, no perdamos tiempo – Centarumon giro con lo chicos y luego volvió a la floramon – Ve hacia las cuevas que esta por aquel rumbo, hallaras a los yokomon.

Gracias mi señor –

Vamos pues – Tai y Matt se notaban ansiosos.

Suerte –

Gracias –

Tai, Matt, Agumon, Gabumon y Centarumon corrieron en dirección hacia la montaña Mugen, era momento de ofrecerle mas tiempo a T.K para que no fuera descubierto.

(-)

La maquina que elevaba a T.K y compañía por fin llego a su destino después de un rato, llegaron a otra cueva obscura, elecmon fue el primero en adentrarse y por orden de este T.K y Patamon esperaron la orden de pasar.

Vengan – susurro Elecmon – cuidado con lo que pisan – T.K y Patamon pasaron por la cueva era corta, obscura y tenebrosa, un frío recorrió la espalda de T.K cuando entraban a una habitación de piedra.

¿Dónde estamos? – Patamon hablo con voz bajita.

Este es la parte de abajo del Castillo - elecmon se acerco a una pared hecha de piedras – estamos en los almacenes.

Espero que sea seguro –

Lo es porque de hecho estamos detrás del almacén – empujo la pared y dejo una pequeña abertura, se asomo y vio solo el lugar – esta parte del almacén nunca a servido por eso no hay nadie, venga entremos.

Bien – T.K y Patamon siguieron a Elecmon, al salir vieron que lo que parecía una pared de piedra era falsa pues al ver el otro lado vieron que salieron de una alacena de madera.

Nos hemos infiltrado, ahora solo ahí que ser cautelosos –

Elecmon, T.K y Patamon estaban por fin cerca de sus amigos, esto era una gran motivación de seguir adelante después de sentir aquellos escalofríos que ambientaban aquel lugar tan tenebroso.

Kari ya estoy aquí - susurro T.K.