***Bueno, quería hacer una advertencia, porque hay una escena un poco fuerte, me inspiré un poco, hoy es 14 de febrero y empieza Walking Dead jijijiji, disfruten!***
De repente abres los ojos y estás sola con un ramo de flores secas y sola, totalmente sola, un lugar demasiado prolijo para su gusto y olor a alcohol, muy escalofriante. ¿Qué era esto? O más bien ¿dónde mierda se encontraba? Hasta darse cuenta que estaba llena de agujas que conectaban a un suero y su cama, no era eso precisamente, si no una especie de camilla. ¿Por qué estaba en ese lugar? Más escalofrío, se sacó las agujas de un tiro y salió de la camilla para buscar a alguien y le explicara porque estaba aquí hecha un colador y porqué usaba ese pijama tan horrible que se le helaba el culo, claro, precisamente le faltaba un pedazo y justamente ahí, muy sexy. Salió al pasillo y no había ninguna enfermera, ¿qué rayos sucedía? Siguió caminando y mirando las habitaciones, ¿cómo podía ser que estuviera solamente ella? Esto lo he visto antes, se decía.
Caminó hasta llegar a la calle y lo primero que se preguntó fue ¿qué mierda sucedió aquí? Toda la ciudad estaba destruida. O sea, cayó una bomba atómica en aquel lugar, destruyó todo y casualmente el hospital quedó intacto, maldita lógica. Cuanto tiempo estuvo durmiendo en aquel lugar y sin darse cuenta ¿tan pesado tenía el sueño? Siguió su camino hacia las ruinas, y al llegar a la avenida principal escuchó un grito que le dejó los pelos de punta, se llenó de valor y corrió de donde provenía aquel chillido gutural, lo que vio fue horrible, su mejor amiga, Hikari, partida en dos, y arrastrándose con las manos. Ella horrorizada se sentó de rodillas, llorando y abrazándola, preguntándole que le sucedió…
-No había opción, no hay comida y no corro tan rápido como tú – Le dijo sollozando. Su amiga le limpió las lágrimas con el dorso de su mano-. No te preocupes, esto ya no tiene solución, moriré en cualquier momento – Le dijo estirando su brazo y agarrando su pijama -. Hemos caído uno por uno, tú eres la única sobreviviente y tienes que escapar de aquí -. Sus ojos se volvían cada vez más brillantes por sus lágrimas, hasta perder la fuerza y morir. Ella con sus dedos les cerró los ojos y la dejó allí. Simplemente terminó de desangrarse y de infectarse con sus tripas esparcidas.
Repentinamente, se escucharon mas gemidos de dolor, pero cada vez se acercaban más y precisamente a ella, ¿Quiénes eran? Se dio cuenta que eran personas, pero en su máxima decadencia, observaron el triste cuerpo de Hikari pudriéndose y luego a ella …
-¡COMIDA!
Quería correr, pero estaban rodeándola, no había escape, no tenía siquiera un espacio, hasta encerrarla y sentir el primer mordisco que desgarraban su piel …
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-Sakura, ¿estás bien?
Despertó en el mismo hospital, algo mareada, hecha un colador y un suero.
-Seiya, ¿qué sucedió? – Dijo ella débil.
-¿No recuerdas? Darien fue a casa a examinarte y te trajo hasta aquí de urgencia – Le dijo sentándose en una silla a su lado y tomándole la mano.
-Pero si hace poco salí de aquí, Hikari estaba partida en dos y los zombies … -Dijo Sakura confundida.
-Parece que alguien dejará de ver peliculas de zombies – Dijo riéndose, mientras Sakura lo mira con cara de pocos amigos -. Pequeña no te enojes, solo fue una apendicitis, pero ya te operaron.
-Excelente, ahora soy la mujer alcancía – Dijo suspirando -. ¿Y la escuela? ¿Mis deberes?
-Hablé con tu profesora y ya que eres una alumna ejemplar, dijo que hablaras con ella cuando te sientas mejor y verían como calificarte – Sakura reaccionó pestañeando rápidamente -. Tus amigos vendrán después de salir de clases… ah, Darien se encargó de que tu comida fuera vegana, le avisaré a la enfermera de que despertaste, quizás tengas hambre – Le dio un beso en la frente y salió de la habitación.
Por curiosidad se levantó el pijama y vio un pequeño parche que le cubría la herida, "debe ser horrible", y lo cubrió de nuevo con la tela. Al rato llegó una enfermera, haciéndole cosas fuera de su costumbre, quien se imaginaría que una chica como ella, que venía de una aldea campesina, con secretos milenarios de la medicina iba a parar aquí, en un hospital por una apendicitis. Nunca en su vida había tomado una pastilla, nunca tuvo una aguja en su brazo. Una verdadera profanación a su sanidad.
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-Hikari, que lindo quedó tu cabello – Dijo Sakura, la chica morena se había hecho unos drecklocks -. Este lugar es tan pulcro que me da escalofríos, la comida es asquerosa, el olor repugnante y…
-Y tú te ves muy linda con el pelo suelto, deberías usarlo más seguido – Dijo Hikari sonriéndole y guiñándole un ojo.
-A nosotros nos contaron que podemos depositar nuestra cuenta en tu alcancía – Dijo un chico pelirrojo con mohicano, se llamaba Hoshi, le encantaba burlarse de ella, pero en broma.
-No me hagas reír que me duele – Dijo Sakura quejándose.
-Por que no nos muestras tu herida de guerra – Dijo un chico tan rubio que parecía una cabellera totalmente albina, usando mohicano
-Eres demasiado asqueroso – Dijo Hikari bufando.
Sakura se subió el pijama y después con cuidado se sacó la gasa, mostrando una línea perfecta en su blanca piel, mientras que los chicos miraban curiosos y sorprendidos.
-Parece que la tecnología está muy avanzada, no pensaba que podían abrirte y cerrarte sin cocerte – Dijo Takeshi sorprendido, mientras Sakura volvía a taparse y levantándose de hombros sin darle importancia al asunto.
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Pasaron un par de días y su herida cicatrizó sin dejar rastro, sorpresa para los médicos y suerte para Sakura que le dieron el alta. Volver a casa fue tan anhelado, lo malo es que tenía un montón de deberes y exámenes acumulados.
-Esta será una larga semana – Suspirando para sí.
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-Gracias por invitarme a salir un rato – Dijo Serena con una sonrisa- No se enojará ¿cierto?
-Na', ella está ocupada, se le acumularon un montón de cosas de la escuela y prefiero no interrumpirla – Le dijo Seiya sonriéndole, recordando algo pequeño del pasado -. ¿Vamos a tomar helado?
Después de comprarlo, se fueron al Parque n°10 a sentarse a una banca cerca de una pileta, conversando de cosas banales, recordando viejos tiempos, poniéndose al día con los sucesos en sus vidas después de 4 años sin verse. Tantos sucesos, que comenzó a esconderse el Sol.
-Uy, que tarde es – Dijo Serena mirando el cielo -. Tengo que volver a casa a estudiar – Suspiró.
-Si quieres te acompaño hasta tu casa –Le dijo Seiya poniendo su brazo en el hombro de ella -. Es peligroso que mujeres guapas como tú anden a estas horas.
Y hablando de peligro, frente a ellos sucede un tumulto, los chicos corrieron a ayudar y se dieron cuenta que eran muchos contra una persona, armados con palos … empujando y tironeando, burlándose del sufrimiento ajeno, mientras que la víctima con sus brazos trataba de cubrirse de los golpes. Seiya trata de ayudarlo, metiéndose en la pelea, tratando de rescatarlo, recibiendo un par de golpes, mientras Serena se percata del aura maligna, corre a unos arbustos para transformarse en Sailor Moon.
-¡Déjenlo en paz! – Gritó Sailor Moon angustiada por la paliza que estaban dándoles.
-¡Cadena de amor de Venus!
La cadena amarró al grupo, mientras ellos chillaban de forma gutural, un sonido como el de la tiza pasando por una pizarra, dando escalofríos a los presentes y dañando los oídos, tapándoselos de forma desesperada, un sonido horrible que podría romperte los tímpanos.
-¡Sailor Moon, por favor! ¡No aguanto más! – Dijo Sailor Venus con sobresfuerzo sosteniendo la cadena y soportando el sonido.
-¡Es horrible! Me supera – Grito Sailor Moon desesperada.
-¡Rapsodia acuática de Mercurio! – Los chillidos comenzaron a silenciarse - ¡Ahora Sailor Moon!
-¡Por el poder del cristal de la Luna plateada!
El grupo de chicos comenzaron a volver a la normalidad desmayándose.
-¿Te gusta el sonido del infierno Sailor Scouts? – Preguntó el encapuchado de forma burlesca -. En el futuro esta burda humanidad tendrá este ruido de sufrimiento.
-¡¿Quién eres? ¡Revélate! – Gritó Sailor Moon enfrentándose al desconocido, desapareciendo.
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El grupo al despertar no recordaban nada, estaban angustiados por su actuar, mientras que Seiya y el chico, fueron al hospital acompañados por Serena, Amy y Mina. En la entrada de urgencias estaba Sakura angustiada, con su pelo suelto hecho un nido de ratas y puesto lo primero que pilló, todos se miraron extrañados.
-¡Seiya! – Gritó desesperada, abrazándolo -. ¿Qué te ocurrió? ¿Quién te hizo esto?
-Sakura ¿qué haces aquí? ¿Y tus deberes? – Le preguntó Seiya como si no pasara nada.
-Ahora me importan una mierda los deberes – Dijo enojada -. Tuve un mal presentimiento y cuando lo tengo, es porque algo malo sucederá – Dijo sollozando en su camisa, mojándola con sus lágrimas.
-Sakura estoy bien, fue solo un asalto – Le dijo apartándola un poco, para mirarla a los ojos, de repente mira el suelo -. Saliste tan apurada que se te olvido ponerte algo en los pies, te enfermarás – Sakura se miró y se dio cuenta que parecía un mendigo, claro, después de la escuela se puso una camiseta llena de hoyos que le llegaba a las rodillas para estar más cómoda y se olvidó cambiar, con razón hacía tanto frio, si ni siquiera se dignó a ponerse aunque sea unos calcetines, vergüenza, su rostro y orejas se volvieron rojas. Comenzaron a caminar a la sala de espera y se sentaron en las butacas, Sakura lo miraba con tristeza, su rostro tenía moretones, pasó su mano por su piel, tenía la necesidad de tocarlo. Seiya cerró los ojos, dejándose llevar por su piel suave y cada vez más cálida. Después sintió su respiración y la punta de su nariz en la suya, uniendo sus labios en un beso, tan suave y dulce…
-Seiya, te toca ir con el doctor – Seiya se da vuelta para ver a Serena y ella pone cara de sorprendida -. Seiya… tu rostro …
- ¿Qué tiene? – Preguntó arqueando una ceja -. Ya sé que no me veo muy atractivo, pero ya se arreglará -. Le dijo guiñándole un ojo, mientras Sakura pone cara de pocos amigos.
-Ehhh… no, tranquilo, no necesitas que el doctor te cure –Dijo aun boquiabierta.
Al darse vuelta a mirar a Sakura, ella también quedó estupefacta, pensando "¡qué clase de brujería es esta!"
-Que raro eres, ¿tienes algún poder de curación? –Le preguntó con la ceja arqueada.
Seiya con la duda, fue al baño a mirarse al espejo, además de los dolores, también desaparecieron los hematomas por arte de magia. Después de salir, el chico ya estaba en proceso de curación, así que todos se acompañaron a casa, menos Sakura, ya que moría de la vergüenza y se fue corriendo a su casa.
-¿No creen que es muy raro todo esto? – Pregunto Amy.
-¿Qué cosa? – Pregunto Seiya.
-Es un milagro que sanaras en un rato – Dijo Amy pensativa princesa no te dio un poder curativo ¿o sí?
-Que yo sepa no, la princesa nos mandó como personas normales, sin ningún cargo de Sailors ni nada – Le respondió Seiya, preguntándose a que va todo esto.
-Quizás ella tiene algún tipo de poder, o lo está escondiendo o simplemente no lo sabe – Dijo Mina.
-¿No te ha dicho nada Artemis? –Preguntó Serena.
-Me ha dicho que solamente tiene el mismo poder de predicción que Rei y Michiru, pero lo canaliza de diferente forma – Dijo Mina pensativa-. Pero no podemos deducir nada, ni sacar conclusiones apresuradas.
Mil disculpas por la demora, me a costado un montón en como ordenar las ideas, pero creo que ya sé que escribiré en el próximo capitulo :)
Saludos :)
