Entre fuego y hielo
Capítulo 7: El nuevo comienzo
Me sentí completamente extraña aquella mañana, Camus me había dicho que me amaba, estúpido acuariano, tanto tiempo había esperado aquella confesión que ahora me había tomado imprevista, lo amaba, lo amaba con todas las fuerzas de mi destrozado corazón, pero... ¿cómo confiar en alguien que me había hecho tanto daño¿cómo saber que no volvería a acobardarse¿cómo era posible que a pesar de todo aún lo amara?
Necesitaba hablar con Shaka. Urgente
Me levanté de la cama con un salto, y tras vestirme rápidamente dispuesta a encontrarme con aquel santo que tenía por costumbre ayudarme a organizar mi vida, pero las cosas nunca salen como uno las planea, y al salir del recinto encontré a Salomé y a Lautaro esperándome con una sonrisa
"Se te hizo algo tarde"- comentó el arqueólogo- "Queremos empezar cuanto antes con las entrevistas"- maldije mentalmente, lo había olvidado por completo, suspiré asintiendo con la cabeza mientras resignada me dirigía al templo de Aries para comenzar aquel trabajo, una cosa era segura, no quería pasar por acuario sin tener antes una de mis aclaradoras sesiones con Shaka, y porque no unas cuantas horas de meditación
Comenzamos la visita por las distintas casas del zodiaco, mientras mis compañeros realizaban la recolección de datos y mi mente deambulaba por los miles de laberintos que habían surgido en mi corazón, pero algo me decía que sería más fácil salir del laberinto de géminis que del mío propio
"Crux te encuentras bien?"- preguntó para mi sorpresa el menor de los gemelos, junto a su esposa, quien nos sonreía mientras respondía algunas preguntas respecto al ser esposa de un santo dorado y la vida cotidiana
"Nada Kanon, no te preocupes, dormí poco, me tocó el turno nocturno"- expliqué, auto convenciéndome de que era una mentira a medias
"Vas a tener que descansar en algún momento- me aconsejó el dorado- no debe ser fácil cumplir con tus obligaciones como amazona y con la investigación a la vez, solo ruega que no te pongan un aprendiz"
"Como si no tuviera suficiente problemas en mi vida- suspiré- lo último que me falta es un aprendiz"
"No te preocupes- me calmó- convenceremos al Patriarca de que aún necesitas tiempo para reacostumbrarte"
"Me conformo con que espere a que se termine la investigación"- acepté encogiéndome de hombros en el momento en que los antropólogos volvían a preguntar al menor de los santos de géminis
Un aprendiz... era lo único que me faltaba. Estaba haciendo una investigación que no me interesaba en lo absoluto, con el hombre al que había amado durante toda mi vida y del que había huido de nuevo frente a mí, esta vez no tan dispuesto a dejarme escapar, y a mi tutor, colega y mejor amigo, a quien solo podía imaginar con una relación de camaradería con un arranque de celos mal direccionado, por no decir a mi casi hermano con deseos de matar a este último... mi vida parece mejorar por momentos, pensé con sarcasmo
Cuando llegamos a Virgo Shaka nos saludó con una de sus calmas sonrisas para conducirnos a su jardín, cuando pasó por mi lado susurró en forma casi inaudible
"Hay mucho de lo que tenemos que hablar, si como creo haz hecho el ritual de renacimiento"
"Como lo sabes?"- pregunté sorprendida
"Tu cosmoenergía a cambiado querida, muy sutilmente, pero ha cambiado"
Como siempre, tenía razón, me pregunté mentalmente si alguna vez el guardián de la sexta casa se había equivocado en algo, si era así nunca me lo diría. Lautaro y Salomé alabaron el hermoso jardín antes de preguntar a Shaka por su lugar en la orden
"Soy el santo de Virgo, y el encargado de las relaciones con los santuarios de los dioses orientales"- explicó con calma
"Donde nació?- inquirió Salomé- al parecer aquí hay individuos de todo el mundo"
"Así es, desde todas partes del mundo llegan aspirantes a las armaduras, pero muy pocos son quienes en verdad lo logran, por mi parte soy de la India"
"De la India?"- repitieron los antropólogos sorprendidos, no pude evitar aquella sonrisa en mis labios, a decir verdad con los largos cabellos rubios y aquella piel transparente, por no decir los inmensos ojos celestes que pocos habíamos visto, Shaka podría pasar por alemán o eslavo, pero nadie en su sano juicio lo vería como nacido en la India
"Soy descendiente de holandeses"- explicó
"Tiene algún discípulo?"
"Dos y medio- anunció con total seriedad mientras mis colegas lo miraban incrédulos- Agora de Flor de Loto y Shiva de Pavo real, además de haber entrenado a Clío en meditación, aunque esto fue a pedido suyo"
"Siempre tuvimos muy buena relación"- expliqué a mis compañeros con una sonrisa bajo la máscara
"Tiene usted pareja? Novia? Esposa?"- inquirió Lautaro
"No es ese mi destino"- aseguró con estoicismo mientras los antropólogos lo miraban sorprendidos, nuevamente se veía rodeado por esa aura cuasi divina , no pude evitar sonreír
"Shaka lo mejor será que nos vayamos"- susurré sabiendo que comenzaba a caer en transe, le hice una seña muda a mis compañeros que me siguieron sin comprender hasta la salida
"Es muy extraño"- comentó Salomé confundida- "no tanto como el loco de Cáncer pero..."
"Shaka pasa entre los distintos mundos de un momento a otro- expliqué- al parecer alguien del mundo espiritual estaba muy urgido de hablar con él, normalmente avisa que está por 'desconectarse'"
"Se comunica con otros niveles de existencia¿cómo es posible?"
"Es una forma de decirlo, Lautaro, además no es la gran cosa, supongo que cualquiera podría hacerlo siendo la reencarnación de Buda"
"Reencarnación de Buda?"- repitieron a coro incrédulos, me encogí de hombros- "pero eso no es de otra mitología?"
"Te sorprendería saber lo complicadas que son las relaciones diplomáticas con entre los dioses, por no decir el tema de las jerarquías, afortunadamente es el patriarca quien se encarga de ello"- expliqué con una sonrisa mientras nos dirigíamos a la casa de Libra . Después de unas cuantas sorpresas por parte de mis compañeros, a los que hubo que explicarles varias veces la edad del maestro y justo antes de que a Salomé le diera un colapso nervioso nos dispusimos a seguir nuestro camino hacia la que yo consideraba mi favorita de entre las casas del zodíaco
"Repito, este sitio es muy extraño"- informó Salomé
"Eso es lo que le ocurre a los que buscan los mitos y no está preparados para vivirlos"- expliqué con calma- "personalmente creo que esta investigación es una falta de tiempo, por mucho que la financie el gobierno, dudo que alguien crea todo lo que puedan informar, si con suerte pueden creerlo ustedes que lo ven con sus propios ojos"- ambos asintieron con expresión cansada
"A decir verdad mi cordura parece haber quedado en el hotel- aceptó Lautaro- en algún momento nos metimos en un libro de leyendas, este lugar es un mundo a parte, al parecer cada cosa se hace de una forma muy distinta a la habitual"
"Digamos que nosotros lo llevamos bastante bien, Milo es un juerguero sin remedio, a Camus le gustan los buenos restaurantes y vinos, Aioria adora los videos juegos, y a pesar de lo raro que pueda parecer sé que Mascara tiene una buena colección de manga oculta en algún lado, los santos somos seres humanos, por muy extraño que parezca, es todo una cuestión de entrenamiento, inclusive hay algunos santos estudiando en la universidad"- expliqué
"De todas formas no estoy del todo segura de que lo que vos llamas realidad sea muy similar a la perspectiva que tenemos nosotros"- opinó Salome en el instante en que entrábamos en la octava casa
"Mi Milo... estas?- pregunté adentrándome- Milin!"
"En la cocina llamita"- lo oímos gritar, cuando nos dirigimos al lugar sentí todo mi cuerpo tensarse al notar la azul mirada sobre mí, aunque no se me hizo extraño, esos dos parecían siameses
"Muy buenos días petite- me saludó Camus con calma señalando la mesa- nos acompañan a comer?"
"No lo había notado pero ya es mediodía"- comentó Salomé
"Cierto, comenzamos algo tarde, no pudimos sacar temprano a Clío de la cama"
"De todas formas yo me levanté no hace mucho, deberías seguir mi ejemplo, si no duermes bien, no rendirás ni como amazona ni como científica"- me aconsejó el francés
"Creí que todos aquí madrugaban"- opinó Lautaro mientras nos acomodábamos en la mesa
"Todos a los que no les toca la guardia nocturna, terminamos a las seis de la mañana, y pasamos la mitad de la noche intentando descifrar de donde provenía cierta energía extraña"- explicó Camus, asentí en silencio, en el instante en que Milo me pasaba un plato repleto de comida
"Debes alimentarte bien- me informó con tono maternal- aunque como podrás suponer el que cocinó fue Camus"
"No lo dudo Milin, vos pones a hervir agua y se te quema"- opiné
"Tuviste guardia anoche?"- preguntó Lautaro sorprendido
"Sí, y me toca esta tarde de nuevo en las playas"- indiqué con tono cansado jugando con el tenedor
"Fhe! A mi me tocaron los aprendices esta mañana, eso es un maldito infierno- protestó Milo sentándose en la mesa- esos críos están imposibles, lo único que espero es que no me pongan otro aprendiz pronto no al menos de esta tanda"
"Al parecer no tienen mucho tiempo libre"- concluyó Salomé con una mueca
"Para Milo eso nunca fue un problema a la hora de salir de parranda"- anunció Camus con un atisbo de sonrisa que no pude dejar de considerar adorable
"Les parece que mientras comemos hacemos la entrevista?- comentó Lautaro- así ahorramos tiempo, aún nos quedan varias casas"- ambos santos asintieron
"Muy bien Milo que edad tiene?"
"28"- contestó con una sonrisa galante
"Lugar de nacimiento?"
"Soy griego, nací y entrené en la isla de Minos?"
"Pero ese no es un lugar mítico?"- opinó Lautaro incrédulo, giré los ojos bajo la máscara, la sonrisa de Milo se ensanchó mientras asentía
"Lugar en la orden?"- pude ver como la sonrisa se borró de sus labios
"Es realmente necesario?"- preguntó con seriedad, mientras Salomé asentía con la cabeza aún sorprendida por el cambio de actitud- "Soy el asesino de la orden"- anunció finalmente con calma mientras los antropólogos lo observaban impresionados, Camus y yo continuamos comiendo en silencio
"Es broma cierto?"- preguntó esperanzado Lautaro mirándome, negué con la cabeza
"Bien, continuemos"- prosiguió Salomé intentando calmarse- Tiene algún discípulo?"
"Clío de Crux"- informó el escorpiano recobrando la sonrisa con tono orgulloso
"Novia, Pareja o similar?"
"Todas juntas, una distinta por semana"- informé yo entre risas, mi maestro me miró molesto, y sin más respondió
"Soy terriblemente fiel a mi filosofía- explicó con aires doctos a lo que el acuariano y yo alzamos las cejas sorprendidos- Para que hacer feliz a una mujer si puedo hacer feliz a muchas"- meneé la cabeza entre risas antes de seguir comiendo
"Que tipo de vida lleva aquí?"
"La normal supongo- indicó alzándose de hombros despreocupado- cumplo con mis obligaciones, y salgo de parranda cada vez que puedo, no hay mucho más que eso"
"Sí, de todas formas ya me enteré de tus visitas al inframundo últimamente- comenté mordaz- ¿en que andas Milin?"
"Radamanthis me debe dinero, contenta!- sentenció molesto, luego refunfuñó en voz baja- en este santuario uno no puede tener intimidad siquiera"
"Y usted Camus que edad tiene"
"28"
"Su lugar en la orden?"
"Soy el Señor de los hielos, y encargado de las relaciones con los santuarios del norte"
"Y nació en...?"
"Lyon, Francia, aunque he pasado más tiempo en Grecia o Siberia, que fue mi lugar de entrenamiento y el de mis discípulos"- respondió con calma
"Sus discípulos son..?"
"Hyoga de Cygnus y Isaac de Kraken, quien sirve a Poseidón"
"Poseidón?"- repitieron ambos antropólogos sorprendidos y por décima vez en el día tuve miedo de que les diera algo
"Es una larga historia"- concluyó Camus con la sequedad que lo caracterizaba
"Novia , pareja o esposa?"- preguntó Salomé y me atraganté al sentir la azul mirada sobre mí
"Esa si que es una respuesta difícil ¿no es así petite?"- preguntó sin despegar sus ojos de mí, los científicos me miraron confundidos
"Ahemm...- carraspeó la antropóloga intentando deshacer el tenso ambiente que se había creado- y que tipo de vida lleva"
"Como todos los santos dorados cumplo con mis obligaciones y servicio a la diosa, y en mi tiempo libre disfruto de la buena comida y mi pequeña bodega, podría decirse que soy un gourmet"
"Eso parece aburrido"- opinó Lautaro con timidez
"Camus siempre ha sido un mar de responsabilidad, y seriedad- expliqué con frialdad- si hay algo que aprendí hace mucho tiempo es que pare él lo único importante es su función en la orden, solo eso"
"Sí, las cosas eran así antes- me indicó con frialdad- demasiado tarde y con demasiado sufrimiento descubrí que había algo más importante para mí, alguien a decir verdad"
¿Alguna vez sintieron que el aire es tan denso que se necesita hacer grandes esfuerzos para respirar¿o que el silencio es tan incómodo que parece que deberíamos estar en cualquier lugar del globo menos en el que nos encontramos, sí suman estas cosas, tal vez, y solo tal vez, podrían comprender la tensión que se instaló en la casa de Escorpio en ese momento
"Muy bien creo que ya es suficiente"- volvió a salvar la situación Salomé poniéndose de pie- "mil gracias por la comida, ha estado delicioso, pero debemos continuar nuestro trabajo"- Lautaro y yo nos pusimos de pie y luego las despedidas que fueron reemplazadas por una ligera inclinación de cabeza de mi parte, nos alejamos en dirección a la siguiente casa
"No debo preguntar que ocurrió ahí adentro cierto?"- inquirió Salomé con seriedad
"No, no debes"
"Ni mencionar lo ocurrido al doctor Von Hauser supongo"
"De ninguna manera"
Mil años después... sí, lo sé no tengo perdón, y lo peor de todo es que no puedo asegurar pronto otro capi, mi musa ha estado debatiendose entre varios proyectos sin concentrarse del todo en uno, a decir verdad es frustrante, pero prometo hacer todo lo posible para actualizar en un periodo medianamente aceptable, de todas formas espero que me perdonen, y me dejen sus reviews. Nos leemos!
