Entre fuego y hielo

Capítulo 11: De fiestas y celos

Sentí las miradas de todo mi equipo concentrarse en mí al entrar en la sala en la que se llevaba a cabo la celebración, fue entonces cuando caí en la cuenta de que era la primera vez que el grupo de investigadores me veía con armadura, Wolfgang, se acercó maravillado con una inmensa sonrisa estampada en el rostro

"Galatea, en verdad te ves genial"- me aseguró con un extraño brillo en los ojos

"Sakya"- oí la conocida voz a mis espaldas, volteé a verlo sorprendida, Shaka jamás solía llamarme así en público- "nos sentamos juntos? Me gustaría entregarte algo"- asentí con la cabeza, despidiéndome de Wolfgang para acercarme al Santo de Virgo, que me sonrió travieso, guiándome hasta una de las largas mesas que allí se encontraban- "Sé que debería entregarte esto el miércoles, pero ayer pasé todo el día en Nueva Delhi eligiéndolo para ti- indicó con una sonrisa entregándome un pequeño obsequio, mientras se acercaba a mi oído- muy feliz cumpleaños"- susurró con suavidad antes de besar mi frente

"Ahhhh, Siddhartha, tu no tienes cura- le indiqué meneando la cabeza- yo también tengo tu regalo, pero tendrás que aguantarte hasta el miércoles para verlo"

"Sakya, eso no es justo, sabes que me gusta poder controlarlo todo"- rezongó haciendo un ligerísimo mohín, que podría jurar ninguno de los presentes habría creído posible

"Ese es tu problema hermanito"- susurré con suavidad, quitando el envoltorio, se trataba de una pequeña caja de oro y plata, con delicados grabados, al abrirla encontré un hermoso collar formado por pequeñas flores de cerezo en oro rojo, y en el centro un dije de una hermosa flor de loto en oro blanco. Lo miré incrédula- "Siddhartha, es ... hermosa"- comenté emocionada, mientras él me abrazaba con cariño

"Al fin y al cabo, no todos los días se cumplen ocho mil años"- susurró con cariño

"Cierto, pero eso no quita que tengas que esperar para recibir tu regalo"

"Con que aquí estaba mi chica favorita"- exclamó Milo llegando a mi lado, sentándose en el lugar libre- "Qué es eso llamita?" preguntó señalando el pequeño joyero en mi mano, que me apresuré a guardar

"Mi regalo de cumpleaños"-indiqué traviesa, a lo que mi maestro nos miró confundido

"Pero... tu cumpleaños es en noviembre..."- Shaka comenzó a reír, en el instante en que Wolfgang se acercaba con expresión molesta

"Créeme, Milo, no lo entenderías"

"Probablemente tenga que ver algo con el tema de la iluminación y demás, gracias pero prefiero no estar cerca suyo cuando comienzan con esos temas"- se quejó el escorpión con una sonrisa- "Y puedo saber que es lo que te regalaron?"

"No"- anunciamos a una voz en el instante en que para mi desesperación veía a Wolfgang sentarse frente a mí, contemple la situación horrorizada, obviamente el delicado equilibrio estaba comenzando a alterarse

"Regalo? Por qué? De que hablan?"- preguntó el alemán consternado

"Probablemente de nada de lo que los simples mortales entendamos"- le indicó Milo con resignación – "Siempre dije y sostengo que no termino de entender su relación"- Wolfgang fulminó a Shaka con la mirada, y pude leer en ella, peligrosos tintes asesinos, obviamente; los regalos que habían conmocionado el recinto de amazonas estaban provocándole una severa crisis de nervios a mi amigo. El silencio en torno a la mesa se volvió pesado y molesto

"Hablando de regalos Shaka...- comenté molesta intentando liberar la tensión, en el instante en que Camus se ubicó inexpresivo junto a Wolfgang, y frente a Milo- aún te debo una buena por cierto regalo de cumpleaños"

"Cielos, Clío, eso ocurrió hace años- me indicó con una sonrisa traviesa- creí que sería un regalo por demás de correcto para alguien que alcanza la mayoría de edad"- me indicó riendo

"Shaka, sabes lo difícil que es explicarles a tus padres que tu mejor amigo te envíe desde Grecia una edición de lujo del Kamasutra ilustrado para tu decimoctavo cumpleaños?"- refunfuñé- "hasta el día de hoy sigue siendo tema de conversación entre mis amigos, por no decir que estuve meses sin poder mirar a mis padres a la cara"- en ese instante estalló una carcajada, Milo reía sin poder contenerse. Fue entonces que recordé que teníamos compañía, Wolf parecía haberse atragantado con algo pues tosía sin reparos, mientras la gélida mirada de Camus se concentraba en el santo de Virgo y la temperatura descendía a una velocidad pasmosa

El tenso momento fue interrumpido por un sonriente patriarca que anunciaba el comienzo de la cena, luego de darnos la bienvenida, los lugares libres se fueron llenando en las mesas, Misao se apresuró a arrastrar a Saga junto a Camus, mientras Shaina se ubicó junto al historiador, suspiré agradecida, con algo de suerte, entre las tres podríamos desviar cualquier tipo de conflicto

"Mi pregunta es- susurró finalmente con frialdad el santo de acuario- ¿si Clío ha estado desaparecida todos estos años, como sabías tu donde enviar el regalo?"

"El punto central es que Clío nunca estuvo desaparecida- indicó Saga- ella pidió el pase a reserva y Shaka era su oficial de contacto, yo mismo firmé su autorización, y créeme es de las pocas cosas que recuerdo de ese periodo"

"Tu siempre supiste donde estaba?"- casi escupió Milo furioso- "Por qué nunca nos los dijiste?"

"Nunca lo preguntaron"- explicó el rubio con calma, como si esperara aquella reacción

"Pero..."

"Sí no se los dije fue porque sabía lo que ocurría- anunció mirando con fría calma al acuariano- Clío se fue de aquí destrozada y me juré a mi mismo que eso no volvería a ocurrir"- Wolfgang me miró confundido en el momento en que yo, rogaba mentalmente por que Shaka se detuviera

"Creyeron que era una desertora? Me extraña maestro- le indiqué indignada, intentando volver a un terreno un poco más seguro. Sí se le puede llamar seguro salir de la ciénaga para adentrarse al pantano- yo cumplía mi reporte cada dos semanas, como corresponde"

"Cierto, aún conservo todas las postales que me enviaste"- sonrió

"Así que para eso eran- suspiró Wolfgang con una sonrisa- por eso perdías tanto tiempo, dudo que alguien conozca más casas postales en toda Europa"

"En toda Europa?"- repitió Milo

"Hemos viajado mucho"- aseguró Wolf con una sonrisa de suficiencia- "Y no solo por Europa"

"Roma, Ámsterdam, Barcelona, Londres, Nueva York, Munich, Berlín, Varsovia, Lisboa, Sao Pablo, México, Moscú, París"- enumeró Shaka- "Creo que no he olvidado ninguna

"Cierto- sonrió el historiador- aún recuerdo nuestras largas caminatas por los Campos Eliseos, y los deliciosos cafés de los bistró, o cuando visitamos las galerías de arte a la orilla del Sena"- tal como lo había dicho parecía más una luna de miel que lo que en realidad fue, uno de los tantos viajes de conferencia, si bien habíamos hecho todo aquello, fue en los escasos ratos libres que nos permitieron los apretados horarios universitarios.

Otra vez, y por milésima desde que llegué al Santuario, sentía que allí se desarrollaba una batalla, y al parecer yo era el premio, pero como en la historia de Galatea, ninguno parecía estar en ese momento muy interesado en mi opinión

"Al parecer le gusta Francia"- comentó Camus con frialdad, Wolfgang lo miró con una sonrisa y asintió, estaba segura de mi amigo estaba equivocado como pocas veces en su vida, pues pude ver en su trato con el acuariano una amabilidad que no existía con ninguno de los dos hombres sentados a mis flancos. Realmente Wolf tenía sus celos terriblemente errados

"Citando una frase popular, Francia es un país hermoso, lástima los franceses"- la temperatura descendió varios grados de golpe, Camus murmuró algo en francés que no llegué a escuchar, mientras el historiador no comprendía el silencio que se había instaurado en la mesa. Definitivamente, ese día debería haberme quedado en cama

"Camus, si eres tan amable de hacernos el favor, a los presentes nos gustan los climas cálidos"- le reprochó Saga, mientras Milo aceptaba con la cabeza

Camus miró alrededor con el seño fruncido, para luego posar sus azules ojos en mí, pude sentir todo mi cuerpo temblar, bajo el escrutinio de aquellos maravillosos ojos

"A decir verdad yo creo que los franceses son geniales"- susurré sin ser del todo consciente, Shaka, meneo la cabeza, mientras, un extraño brillo surgió en los ojos que tanto amaba, había algo en su expresión, una extraña energía volátil lo rodeaba, y parecía totalmente dirigida a mí ¿pasión?

Por todos los dioses, me refería a Camus de Acuario, decididamente estaba imaginando cosas.

Sin embargo sus ojos fijos en mí parecían atraerme de forma hipnótica. Pero ese profundo contacto visual fue interrumpido por unas carcajadas

"Es cierto, tenés muy buenos amigos entre los historiadores franceses- rió Wolfgang con una sonrisa mientras Camus lo miraba ¿molesto?- todos se sorprendieron con una estudiante que hablara tan bien..."- mi pierna pateó 'accidentalmente' la de mi amigo que calló de inmediato, mirándome confundido, afortunadamente comprendió de inmediato que no debía seguir por ese camino

"Sí Clío es una persona que logra maravillar a cualquiera que realmente la conozca"- aseguró Shaka con una sonrisa, intentando llevar la conversación a terrenos más seguros, pero nada puede salir perfecto ¿cierto?

"Y tu sabes mucho de eso ¿no es así Shaka?"- preguntó Camus con sarcasmo, pude ver como el rubio sonreía con esa calma que solo él poseía.

"Es que tu no crees que sea así?"- preguntó con suavidad

"No me respondas una pregunta con otra pregunta"- espetó Camus ahora sí molesto, cerrando los puños con fuerza

"Yo también estoy de acuerdo que sería interesante recibir esa respuesta"- opinó Wolfgang con el seño fruncido, mirando al virginiano de mala manera

Suspiré furiosa, otra vez lo estaban haciendo, otra vez estaban disputándose mis sentimientos como si yo no tuviera derecho a opinar sobre ellos. Al fin y al cabo, si yo tenía algo con Shaka ¿no sería por mi propia decisión? O pensaban que por ponerse en actitud de machos destiladores de testosterona lograrían algo? Bueno, algo estaban logrando, que no quisiera verlos en varios eones a ninguno de los dos. Antes de que Shaka pudiera contestar me puse de pie, furiosa

"Escúchenme bien, par de idiotas, ya estoy harta de esto, por si no lo saben, yo y solo yo soy quien puede decidir mi destino, me importa muy poco lo que alguno de los dos pueda decidir. Wolfgang- anuncié dirigiéndome al historiador que me miraba perplejo- una cosa es que permita que me llames Galatea, y otra muy distinta es que lo sea, yo no soy una tonta estatua sin sentimientos a la que puedas manejar a tu antojo. Y tu Camus, creo que eres quien menos puede opinar de mi vida, pues decidiste estar fuera de ella diez años atrás"- sin más me di la vuelta saliendo lo más rápido posible de aquel comedor

Eran idiotas, ambos, dos hombres adultos, comportándose como adolescentes en celo.

"Athena, que hice yo para merecer esto"

&&&&&&&&&&

Shaka miró a los hombres que estaban frente a él con actitud cansada, y ladeó la cabeza

"Esta vez si que la han hecho grande, ambos"- susurró con suavidad, antes de seguir a la chica

"El rubio tiene razón- aceptó Milo mirando a su amigo de forma reprobadora- están tan cegados por los celos que ninguno se preocupa realmente por lo que ella siente- y volviéndose a su amigo suspiró- creí que habías madurado Camus"- el acuariano miró al hombre que estaba a su lado con frialdad

"Que tienes tu con ella?"- le espetó Wolfgang, molesto, cayendo finalmente en la cuenta de quien era su verdadero rival

"Aléjate de ella- le advirtió el acuariano- ni siquiera sabes quien es realmente, no conoces su historia, nuestra historia. Créeme, te llevo diez años de ventaja "

El historiador cerro los puños molesto, mientras veía alejarse al peliazul, algo estaba pasando allí, algo que no podía comprender todavía, y se le había escapado durante este tiempo, tenía que conocer esa historia a toda costa, pero sabía que a partir de ahora las cosas serían muy difíciles

Shaka caminó con calma, al fin y al cabo sabía muy bien hacia donde se dirigía la chica, no necesitaba seguirla. Abrió la puerta de su inmenso jardín y la encontró allí, descargando su furia contra uno de esos árboles a los que ambos estaban unidos

"No creo que el pobre tenga la culpa de nada"- le indicó con calma, la chica volteó a verlo, y aún con la máscara puesta supo que sus ojos estaban empañados por las lágrimas

"Es un idiota, ambos lo son"- susurró Clío con voz quebrada, y en ese instante sintió furia, como pocas veces lo había hecho, despertando sus instintos de hermano sobreprotector

"Me pregunto cual será el mejor infierno para esos dos"- susurró con suavidad mientras abrazaba a la amazona- "No te preocupes Clío, no permitiré que te lastimen"

"Sabes que es lo peor de todo, creí que finalmente había cambiado, creí que podríamos estar juntos y todo estaría bien, se portó tan bien conmigo este tiempo que estaba dispuesta a perdonarlo. Es un egoísta, siempre lo ha sido, antes no quiso estar conmigo por su lugar en la orden, y ahora quiere estarlo para sentirse bien, pero que hay de lo que yo siento? a ninguno de los dos les importo, solo soy un premio para demostrar su hombría, los odio, lo odio, y me odio por ser tan estúpida de estar a punto de caer de nuevo en sus brazos"

"Desafortunadamente tu y yo sabemos muy bien que no lo odias- le indicó acariciando sus cabellos para calmarla- lo amas y él te ama a ti, aunque todavía no sepa como expresarlo correctamente, es un tonto, un tonto que te ama y te perdió una vez, y que cuando vuelve a verte llegas junto a un hombre que ha alterado el noventa por ciento de las hormonas femeninas del Santuario, y tu te pasas la mitad de tu tiempo con uno de sus compañeros"

"Shaka, está celoso de ti, entiendes? Por todos los cielos, de solo pensarlo me da nauseas"

"Hey! No estoy tan feo- rió intentando relajarla- o es que soy un monstruo con cara deforme?"

"Por supuesto que no, eres muy guapo, es más te pondrías del color de un camión de bomberos de saber lo que dice más de una amazona al respecto- le comentó la chica suspirando- pero sabes muy bien que no es eso"

"Por supuesto que lo sé Sakya, la idea es asquerosa por quienes somos, pero no te olvides que ellos no lo saben- le recordó- ellos ven a un santo dorado que pasa mucho tiempo a solas con una amazona, que hablan en código y se demuestran afecto, y sabes que yo no soy del tipo que anda repartiendo abrazos al mundo"

"Cierto, tus abrazos son solo míos, hermanito"- murmuró Clío con una sonrisa abrazándolo con fuerza

"Lo sé, pero deberías tener en cuenta que nadie más lo sabe, no es que lo defienda, pero entiendo su preocupación, aunque eso no lo hace menos infantil de lo que fue"- intentó explicarle con calma- "Tienes que decidirte o las cosas no harán más que empeorar y lo sabes muy bien, se que has estado intentando posponerlo pero lo único que lograrás es que ambos estén cada vez más irritables"

"Estoy demasiado furiosa con ambos como para poder pensar claramente- aceptó la amazona dejándose caer entre las raíces de uno de los árboles- amo a Camus, eso siempre lo supe, no podría estar con Wolf, él no se merece estar con alguien que no lo ame, pero tampoco creo ser capaz de estar con Camus, no así, no con celos estúpidos y desconfianzas"- otra vez esas malditas lágrimas, sin dudarlo cerró los ojos y quitó la máscara del rostro de la amazona para poder secarlas, odiaba esas lágrimas por sobre todo, como si una parte de él también se quebrara con cada una de ellas

"Pase lo que pase yo estaré contigo Clío, lo sabes"

"Gracias Shaka"- ni bien la amazona terminó de decir estas palabras el Santo de Virgo presionó cierto punto en la espalda de la chica y esta cayó inconsciente entre sus brazos

"Lo siento Lagash mejor que descanses un poco"- susurró con suavidad depositándola en el mullido césped bajo uno de los árboles y besando su frente- "Duerme, Alexei y yo tenemos muchas cosas que aclarar"

Sin dudarlo se encaminó con paso decidido hacia la casa de acuario

"No me fastidies Milo, Camus y yo tendremos una buena conversación y no vas a impedírmelo"- le anunció con fría calma al escorpión que se encontraba en la entrada de dicha casa, mirándolo sorprendido cuando pasó a su lado. En la sala, sentado con la cabeza tirada hacia atrás se encontraba Camus, totalmente abatido, se giró para ver al recién llegado

"Escuchame bien Camus, y más vale que hagas todo lo que te diga si no quieres terminar en el peor de los infiernos- le advirtió con tono suave y firme- primero te diré que es lo que debes regalarle hoy a Clío para lograr que se calme y luego, tendremos una larga conversación, esta vez metiste la pata hasta el fondo y créeme que nos va a ser muy difícil sacarla de ahí"

Disculpen la demora, pero con lo que estuve enferma no me dejaron salir mucho de la cama, y cuando lo hicieron fue para ir a la universidad (después de dos semanas faltando digamos que estoy bastante atrasada) por lo que soy conciente que me retracé más de lo usual. Por no decir que este capi me causó más de un dolor de cabeza, tenía muchas ideas y al momento de escribir no recordaba ninguna, pero creo que quedó bastante bien aunqueno me deja del todo conforme ¿un capi interesante no? Espero que lo disfruten, y si así lo hacen pueden precionar aquel pequeño boton y dejarme un review. Nos leemos!