Entre fuego y hielo
Capítulo 13: Quehaceres de historiador
Aquel mediodía auguraba ser como tantos otros, más de un mes había transcurrido desde aquella fatídica celebración y las cosas habían retornado a causes medianamente normales, claro, eso si omitimos las continuas desapariciones de Wolfgang, mi amigo estaba más que ausente desde lo ocurrido, se esfumaba durante horas, para pensar en quien sabe que cosa.
Suspiré con resignación mientras bajaba las escaleras junto a Milo, en dirección al coliseo, cuando aquella discusión llamó nuestra atención
"Olvídalo, no lo harás, me niego, el médico lo prohibió, no saldrás de este templo y esa es mi última palabra"- oímos adentrándonos temerosos en la casa de géminis
"Pero Saga no lo entiendes, tengo que ir, esos chicos necesitan esa clase"- reconocí la voz de Misao molesta, la imagen que nos encontramos al llegar al salón era por demás de graciosa, la joven mujer, forcejeaba en vano entre los fuertes brazos de su esposo intentando zafarse, mientras este la miraba crispado
"Necesitas reposo, el médico lo dejó muy en claro"- sentenció el dorado con voz suave y firme
"Clío explícale- me pidió en el instante en que Milo y yo habíamos llegado a la salida y cantábamos victoria por haber sido ignorados, obviamente nos equivocamos- es la última clase antes del parcial y esos chicos necesitan que les explique el último texto, y el resto de la cátedra está en una conferencia en Madrid"
Genial, aquello no pintaba nada lindo, como profesora sabía a la perfección a lo que Misao se refería, si alguno de sus colegas tomaba ese texto en el examen, si no lo explicaba podía significar el reprobar de alguno de sus alumnos, pero no me apetecía en absoluto decírselo a un Saga enfadado y aprehensivo, mucho menos cuando su mujer tenía orden de reposo
"Bueno esto...- comencé jugando con las manos nerviosa- ¿ es un texto muy importante?- la mujer me miró amenazadora- sí, siempre lo son...- fue entonces cuando se formó una idea en la cabeza- ¿Y si yo fuera a reemplazarte? Si conozco el texto puedo dar la clase por vos, los chicos no la perderían y te quedas haciendo el reposo que te indicó el médico"
"Podrías?- preguntó con una sonrisa encantada- sería genial, además te podría servir para empezar a involucrarte con la vida académica de Atenas- exclamó gesticulando entusiasmada, en el instante en que su esposo me sonreía agradecido- inclusive si te interesa podría hablar con Chrysostomou, para que te encargues de mi reemplazo, sería una forma de entrar en la cátedra"
"Sería genial- acepté - no me vendría nada mal dar clases, y cuanto antes ingrese en los círculos locales..."
"Bien, yo llamaré a Chrysostomou para avisarle, no creo que tengas problema con el texto, lo escribiste vos con Wolfgang"- me indicó con una sonrisa mientras tomaba el teléfono
"¿Estas segura de que vas a poder con todo Llamita?"- preguntó Milo preocupado- "La investigación, el Santuario y lo demás..."
"El dar clases siempre me puso de buen humor- le aclaré- además me va a servir salir de aquí durante un tiempo, las cosas están por demás de tensas"
"No sabes cuanto te agradezco esto"- suspiró Saga con una sonrisa – "Misao ya entró en el octavo mes y prefiero permanecer cerca por las dudas"
"Tu mima a tu mujer y deja que yo me encargue de esas clases"- le aseguré entusiasmada, viendo a Misao llegando hacia mí
"Chrysostomou, te esperará en la entrada, es el decano, le avisé que enviaría un reemplazo, él te indicará lo necesario- asentí mientras me tendía un papel con algunas indicaciones- la clase comienza a las 17, estoy segura que el maestro Shion no pondrá objeciones en que te lleves uno de los vehículos del Santuario, acabo de hablar con él por teléfono, para ahorrarte el tener que subir para avisarle, ahh y le avisaré a Shiryu que te busque ¿no te molesta cierto? Es que toma esa clase y yo solía llevarlo"- me explicó de un tirón casi sin respirar
"No... no habrá problema- expliqué sorprendida ¿no era necesario para los bebes que ella respirara?- hablaré con Shiryu en el coliseo¿apuntaste el nombre del texto?"- la mujer asintió sonriente
"No sabes el favor que me haces"- suspiró dándome un fuerte abrazo, a modo de despedida
"Es casi demasiado alegre para el gruñón de Saga"- le indiqué a Milo una vez fuera
"Créeme que fue la mejor cura para su mal talante"- apoyó mi maestro con una sonrisa
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Wolfgang entró al lugar, sintiéndose empequeñecido por la solemnidad que este irradiaba, había encontrado esa extraña cueva en sus largas caminatas por el Santuario, se había sentido extrañamente atraído a aquel sitio mágico
La cueva comenzaba como una extraña hendidura en la roca, para ensancharse poco a poco al adentrarse en ella, finalmente se había en un amplio recinto abovedado, un pequeño arroyo caía desde una de las paredes, creando una pequeña cascada que se perdía tintineante entre las rocas, las paredes estaban perfectamente talladas en la blanca piedra, lisas y suaves, obviamente trabajo de algún experto artesano, en el centro, un inmaculado pilar sostenía una única y perfecta piedra negra.
El historiador se sentó frente a ella observándola, aquel lugar le producía una extraña calma, podía oír el viento, como un susurro en la entrada, y la extraña luz que se colaba por la cúpula de forma casi irreal le provocaba un extraño sentimiento de protección, en el último mes aquel había sido su refugio en un lugar en el que sentía tan extraño. No pertenecía al Santuario y jamás lo haría, había arrastrado a Clío hasta allí y ahora se escapaba de entre sus dedos, recordándole que nunca había sido suya
Desde la fatídica fiesta su colega se había mostrado fría y distante, cuando trabajaban juntos ya no eran las risas y bromas lo que predominaba sino un incómodo y pesado silencio, la extrañaba, extrañaba sus sonrisas y sus sarcasmos, la forma en que se burlaba de él y sus inmensos ojos esmeralda
Quería arreglar las cosas, necesitaba hacerlo, hablaría con ella. Contempló la roca, casi con reverencia, sin atreverse a tocarla. Estaba seguro que aquel era un antiguo lugar de culto que se había perdido en el olvido, agradeciendo a la divinidad que fuera salió de la caverna dispuesto a reencontrarse con aquel extraño y rutinario ritmo que poseía el Santuario
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Miré a mi maestro sonriendo, frente a frente, agitados, intentábamos recobrar el ritmo de nuestra respiración
"Ya estas volviendo a ser la de antes Llamita"- me indicó sonriendo de lado
"Dame un mes más y disfrutaré quitándote esa sonrisa"
"Esa es la respuesta que quería oír"- exclamó pasándome la mano sobre los hombros para dirigirnos a las gradas, donde dos conocidas figuras nos esperaban, maldije interiormente, observándolos a ambos, y me mordí el labio con nerviosismo. Después de lo ocurrido mi relación con Camus había continuado por el extraño camino de la camaradería, con unos cuantos comentarios insinuantes por aquí y por allá del acuariano en su sensual francés. Estaba desplegando ante mí todo un arsenal de dotes de seducción que hasta entonces había creído imposible, lo cual implicaba todo el uso posible de mi autocontrol. Dicen que solo el ser humano es tan tonto como para caer dos veces con la misma piedra, y al parecer, Camus de Acuario era la mía
Por otro lado se encontraba Wolfgang, con aquella cara de perro arrepentido que pocas veces le había visto, nuestra relación estaba más que tensa últimamente y por lo que podía leer en sus ojos, estaba dispuesto a enterrar el hacha de guerra
"Pastel de chocolate y café moka?"- preguntó con una sonrisa ladeada levantando las manos en son de paz
"Con tarta de frambuesas?"- pregunté con tono juguetón, mientras Milo a mi lado nos veía extrañado
"Con tarta de frambuesas- aceptó el historiador con una sonrisa, aquel pequeño ritual había consistido en nuestra forma de regresar las cosas a su cause cada vez que teníamos una discusión- aunque siempre me he preguntado donde metes todas esas calorías que te comes"
"Soy una amazona en periodo de crecimiento"- comenté con voz infantil
"Eres una tragona sin remedio, adicta a la cafeína y el chocolate"- me corrigió Milo con una sonrisa- "y con los años no ha hecho más que empeorar"
" Vicios de la universidad, cuando te estas con los tiempos justos el café es bueno para mantenerte despierto, no conozco a nadie que no haya sucumbido a los encantos de la cafeína"- le indiqué con tono burlón, mientras Wolfgang asentía riendo
"Es cierto, el café es uno de los insumos básicos de cualquier historiador respetable"
"Fhe! Al parecer tanto estudio les quema las neuronas"- opinó el escorpiano, antes de alejarse en dirección a su mejor amigo, que parecía visiblemente taimado, no pude evitar sonreír, mientras le hacía un gesto con la cabeza, antes de volverme a ver a Wolfgang
"Vamos por nuestra dosis de cafeína?"- lo miré con resignación
"Lo siento Wolf, pero debemos dejarlo para otro día- le indiqué- tengo que dar una clase, y aún debo bañarme y cambiarme"
"Clío de que hablas?"
"Prometí reemplazar a Misao esta tarde en una de sus clases, además ya que me voy a quedar en Grecia no me vendría mal comenzar a conocer el ambiente"
"Muy bien jovencita, pero mañana no te salvas de mí ¿entendido?"- exclamó riendo
"Sí general"- informé en posición de firmes, antes de despedirme y dirigirme al recinto.
Cuando el agua recorrió mi cuerpo sentí como mi mente comenzaba despejando, ahora que Wolf estaba más tranquilo esperaba que las cosas volvieran a la normalidad, si es que podía llamar de ese modo a la extraña situación en la que me encontraba, preferí dejar de darle vueltas al asunto, y preocuparme por la clase que tenía que dar, ni siquiera la había preparado, y aunque conocía a la perfección el texto esperaba no meter la pata
Miré el armario dudosa, para tomar un traje negro y una sencilla camisa blanca, recogí mi cabello en una alta coleta, me maquillé de forma ligera, para luego colocarme la máscara. Al salir de mi cuarto, Shaina me contempló con una sonrisa, agitando un juego de llaves
"No se que tengas entre manos, pero el Patriarca me ordenó darte eso"- me indicó haciendo tintinear las llaves, se las saqué de las manos en un movimiento
"Deberías hacer algo con esa curiosidad"- le indiqué en tono chistoso- "últimamente tienes bastante tiempo libre, algo de entrenamiento extra no te vendría mal"
"Oblígame"- refunfuñó la amazona, la ignoré dirigiéndome a la salida donde Shiryu me esperaba con una sonrisa
"Es cierto lo que me dijo Misao? Tu nos darás la clase de hoy?"
"Así es, espero que no te moleste el cambio- comenté mientras nos encaminábamos al auto, a lo que el chico se alzó de hombros, permanecimos en silencio durante un rato, y apenas retomé la palabra cuando estábamos a al menos un kilómetro del Santuario- muy bien Shiryu, se que eres un chico confiable, pero como me entere de una sola alusión a lo que vas a ver y juro, por la princesa Athena que te asaré de tal forma que ni siquiera quedarán cenizas reconocibles ¿entendido?"- el santo de bronce me miró aterrorizado, realmente sentí lástima por él, pero sabía muy bien que necesitaba su silencio, de todas formas dulcifiqué mi voz- comprende que no puedo permitir que digas a nadie lo que has visto, mi honor de amazona está en juego, como comprenderás no puedo presentarme en la universidad con la máscara, sería..."- el dragón abrió los ojos como plato, al parecer comprendiendo mis palabras
"No te preocupes yo..."- tragó saliva con nerviosismo- "lo que ocurre en la universidad, allí se queda, nadie tiene que saber nada"
"me alegra saberlo"- comenté con una sonrisa, antes de quitarme la máscara, al hacerlo, noté como el chico fijaba su vista en la ventana- "Shiryu, tendrás que verme en algún momento, no va a servirte de nada concentrarte en la ventana"
"Lo... lo siento"- aceptó volteando a verme sonrojado
Cuando llegamos a la universidad, el santo de Dragón se bajó del vehículo casi en un salto, para perderse en las puertas, frente a ellas se encontraba un hombre bajo y regordete, con una graciosa calva, que miraba hacia todas direcciones confundido
"Señor Chrysostomou?"- pregunté sonriendo, mientras el hombre me miraba asintiendo- soy Clío Galieri, vine a reemplazar a Misao"
"Licenciada Galieri?- repitió sorprendido- Es un placer tenerla entre nosotros, mi colega me informó que usted se haría cargo de esas clases durante un tiempo, a causa de su embarazo"- sin más comenzó a ponerme al tanto sobre el lugar, para indicarme el salón en el que me tocaba la clase, los alumnos esperaban sentados en sus pupitres, formando grupos dispersos, pero para mi sorpresa, Shiryu, permanecía solo, sentado en el fondo. Tomé aire, antes de posar mi mano en el picaporte, algo nerviosa, no estaba muy segura que podría encontrarme en ese nuevo grupo
"Buenas tardes"- anuncie entrando al salón mientras me contemplaban sorprendidos- "Soy Clío Galieri, les daré clase durante un tiempo hasta que la profesora pueda reintegrarse después del embarazo"
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Camus rumiaba molesto, sí, había esperado que terminara el entrenamiento de su amazona, para repetir su ritual de merendar juntos, como habían retomado desde su regreso, pero con desagrado tuvo que aceptar verla alejarse con ese tipo, y estaba desaparecida desde hace horas.
Había registrado el Santuario con su cosmo una y otra vez y con el mismo resultado, estaba furioso, monumentalmente furioso, el conocido e incomodo bichito de los celos estaba haciendo estragos en su fría persona. No podía soportar la idea de que SU chica estuviera con ESE energúmeno
Claro, muy fácil sería para el dorado salir de ese error, pero no se había molestado siquiera en reconocer la presencia de Wolfgang, de haberlo hecho sabría que el apuesto historiador se encontraba en la biblioteca del Recinto Principal. Los celos son malos consejeros, incluso para el gélido santo de Acuario, y no es de extrañar que cometiera una estupidez.
Clío regresó al Santuario al atardecer, por lo que había percibido junto al santo de Dragón, para luego tomar cada uno su propio camino. Se apresuró a interceptarla, sorprendiéndose con la imagen que se le presentaba. No creía haber podido reconocerla como una amazona si no fuera por la máscara que ocultaba su rostro. Caminaba con aire seguro, con aquel perfecto traje negro que no hacía más que acentuar cada una de sus curvas, sin perder por eso la elegancia, parecía distraída, revisando algunos papeles de su portafolios, cosa que agradeció, porque la chica no se percató de su presencia hasta que estuvo frente a ella, y no de buen humor, cabe recalcar
"Donde demonios estuviste?"- preguntó en un gruñido, lo que la chica consideró un extraño ataque de expresividad por parte del dorado, pero lo contempló sorprendida ¿quién cuernos se creía para hacer esas preguntas?
"No te incumbe- le aclaró molesta- no tengo por que darte explicaciones, ni tienes ningún derecho a pedírmelas"
"Supongo que estuviste con el idiota"- comentó rodando los ojos
"No, estuve dando una clase en la universidad, aunque si así hubiera sido que? Estas celoso?"
"Je ne suis pas jaloux- exclamó molesto- J'ai tout le droit de demander. Je t'aime et il me tombe du coup de pied de savoir que tu as été avec cet idiot"
"Ce ne
sont pas zèles?-replicó molesta, y en un perfecto
francés que lo dejó sorprendido- Je ne peux pas croire
cela. Chaque fois que je crois que nous avons une possibilité,
que on pouvions à commencer de nouveau tu fais une idiote
comme cela. Athena! qu'est-ce que ai fait je pour mériter cela
?- el santo la miró intentando encajar aún varias ideas
en su cabeza, pero sin darle oportunidad de réplica la chica
continuó- Sais-tu qu'est-ce que es le pire du cas? Je
encore t'aime, comme une collégienne malgré vouloir
l'evite
Je t'aime
plus que aimerais admettre, bien que tu ne fasses plus qui compliquer
tout. Tu n'as pas d'idée de ce que j'ai souffert
dernières années en t'étonnant
Tu est le
unique homme au qui aime dans ma vie, mais tu ne semble pas
comprender cela"- sin más la amazona continuó su
camino
¿Qué había sido todo eso? Estaba perplejo, y con mil ideas agolpándose en su cabeza pero todas se resumían en una: Era un Idiota, sí y uno con mayúscula, había metido nuevamente la pata nuevamente, enfureciendo a su amazona, pero aún recordaba muy bien lo que había dicho, sonrió, tenía su lado positivo al fin y al cabo
Pero una realidad lo golpeó con fuerza ¿habían discutido en francés? Desde cuando...? sonrió, mejor que mejor si la chica había entendido su advertencia y los piropos que en el último tiempo le había dedicado, dicen que no hay mejor defensa que un buen ataque, y Camus la había advertido algunos meses atrás, y su paciencia estaba llegando a su fin, si ella ya lo había admitido ¿para qué esperar? Estaba dispuesto a apostar el todo por el todo, seguro de que ganaría.
Con una sonrisa se encaminó a su templo, feliz, a pesar de todo lo que la había lastimado, seguía siendo el hombre de su vida
Mil perdones por la demora, pero mi motherboard pasó a mejor vida, por lo que estuve sin pc hasta poder comprar una nueva, y en estos días mi musa y yo tuvimos problemas con el final del capi, no nos deja del todo satisfechas a ninguna de las dos, pero ya iba siendo hora de actualizar, aunque creo que está bastante respetable, en este capi hay bastante en frances, por lo que vuelvo a pedir que si alguien nota algún error me avise, que estoy algo falta de práctica Quieren saber que tanto dicen esos dos?
Je ne suis pas jaloux J'ai tout le droit de demander. Je t'aime et il me tombe du coup de pied de savoir que tu as été avec cet idiot:Yo no estoy celoso. Tengo todo el derecho de preguntar. Te amo y me cae de la patada saber que estuviste con ese idiota
Ce ne
sont pas zèles?Je ne peux pas croire
cela. Chaque fois que je crois que nous avons une possibilité,
que on pouvions à commencer de nouveau tu fais une idiote
comme cela. Athena! qu'est-ce que ai fait je pour mériter cela
?
Sais-tu qu'est-ce que es le pire du cas? Je
encore t'aime, comme une collégienne malgré vouloir
l'evite
Je t'aime
plus que aimerais admettre, bien que tu ne fasses plus qui compliquer
tout. Tu n'as pas d'idée de ce que j'ai souffert
dernières années en t'étonnant
Tu est le
unique homme au qui aime dans ma vie, mais tu ne semble pas
comprender cela : Esos no son celos?No
puedo creer esto. Cada vez que creo que tenemos una posibilidad, que
podemos comenzar de nuevo tu haces una idiotez como esta. Athena! que
hice para merecer esto?
Sabes que es lo peor del caso? Aún te amo, como una colegiala, por
mucho que quiera evitarlo. Te amo más de lo que me gustaría admitir,
aunque tu no haces más que complicarlo todo. No tienes idea de lo que
sufrí los últimos años extrañándote
Eres el único hombre que amé en mi vida, pero no pareces darte cuenta de eso
Interesante no? obviamente el fic está cambiando y pronto comenzará la parte complicada del asunto ¿o acaso creían que la historia solo incluía el romance de estos dos? ese es solo el comienzo muahhhaa (seehhh ese fue un intento de carcajada maligna :S no se me dan) ni hablar, espero que disfruten del capi y perdonen la demora, aunque de todas formas no me enojo si me dejan un review
