Advertencia: Este capi tiene un lemon ligero, si sos sensible, te recomiendo que te lo saltees, aunque a decir verdad no es muy fuerte...
Entre fuego y hielo
Capítulo 15: fin del juego
Maldito, idiota, presumido, petulante, descerebrado, atrevido¿quién, por todos los dioses, se creía? Como cuernos se había atrevido a hacer algo como eso? Y amenazarme de ese modo, por Athena! Es que acaso se creía mi dueño? Por el bendito Olimpo, menudo ego tenía
Estaba furiosa, estaba rabiosa con él por ser tan descarado, tan extremadamente confiado en si mismo como para hacer aquello, y aún más lo estaba conmigo, por haber cedido entre sus brazos, por no responder con una bofetada, sino haberme entregado a sus labios, por haberme sentido débil ante él y no poder olvidar lo sensual que me había parecido su sonrisa en el instante en que me capturó entre su cuerpo y la pared del recinto principal
Lo odiaba. Lo odiaba por haberme proporcionado aquel pequeño trozo de cielo que significaba el roce sus labios, lo odiaba por la vorágine de sentimientos que eso me provocaba, lo odiaba por la inconcebible necesidad de que aquello se repitiera que crecía en mi interior. Lo odiaba, como solo una persona que ama desesperadamente puede hacerlo
¿Cómo se puede negar el amor cuando este nos consume por dentro¿Como negarnos a aquello que más anhelamos?
Lo amaba, tanto que llegaba a doler, tanto como para saber que mi causa estaba perdida desde que lo vi aquella mañana en la casa de Escorpio el día de mi regreso al Santuario, tanto como para recordar, por mucho que hubiera intentado olvidarlo. Dolía, dolía saber que a pesar de todo, mi corazón ya no me pertenecía, ni lo había hecho en los últimos diez años
Me encerré en mi cuarto y lloré, lloré con tantos sentimientos que no podía estar segura del motivo de mis lágrimas. Lloré por la frustración de no poder negarme a sus labios, por la angustia de tantos años de rechazo, lloré por miedo, a aquello que tanto había querido
&&&&&&&&&&&
Camus acarició sus labios con una sonrisa aquella mañana, había despertado de magnífico humor, aun podía recordar el sabor dulce y fresco de esos labios, y el perfume a jazmín que desprendía su amazona, se levantó de un salto, dispuesto a continuar con su plan
Siempre supo que Clío era una mujer terca, no por nada era una escorpiana con todas las letras, pero llegado al caso, era bien sabido que a los acuarianos les gustaban los retos, y no iba a desanimarse, amaba a su amazona, pero se estaba cansando de esperar y finalmente se había decidido a tomar el toro por las astas
Por primera vez en años, sus compañeros lo vieron llegar al coliseo con una sonrisa, Milo y Shaka se miraron extrañados, obviamente algo tramaba
"Yo hablaré con él, tu habla con Clío"- indicó el escorpiano a su compañero, antes de despedirse tras la promesa de encontrarse mas tarde
"Las cosas se están apresurando- susurró el rubio para si mismo- es mejor estar preparados"
&&&&&&&&&&
Shion se dejó caer en aquel sofá agotado, tenía grandes ojeras, que intentaba esconder con aquella quinta taza de café, no había dormido, llevaba varias noches sin hacerlo, confinado en Star Hill, las estrellas parecían haber perdido el sentido, el universo parecía estar revuelto, y no tenía idea del por qué
"Tu también lo sientes Shion?"- preguntó la princesa sentada frente a él, a quien hasta entonces no había percibido- "algo no está bien, esa energía parece colmarlo todo"- explicó la diosa mordiéndose el labio
"Energía?- inquirió el Patriarca sorprendido, hasta entonces no había notado nada, pero ahora que la princesa se lo remarcaba...- Qué es...? Parece que se colara, poco a poco en todo"
"No lo sé, hace milenios, no sentía algo así- indicó Saori, mordiéndose el labio con nerviosismo- pero por más que me esfuerzo no puedo recordar que sea. Llama a la reserva- ordenó- inventa alguna excusa, no quiero dar la alarma aún, que lleguen de a poco, pero los quiero a todos aquí cuando esto estalle, sea lo que sea"
"Así se hará"- indicó el patriarca con una reverencia, para disponerse a salir del salón
"Y Shion...- el lemuriano se volteó a verla- duerme unpoco, por ahora no podemos hacer nada"
&&&&&&&&&&
Miré el reloj resignada, eran cerca de las seis de la tarde y aun no había dejado el recinto, ni tenía intenciones de hacerlo, no para encontrarme con Camus, no sabía como actuar, que decirle, no sabía nada, lo único que me apetecía en ese instante era un gigantesco pote de helado de chocolate en el que ahogar mis penas, pero Marin llegó hasta mí con una mala noticia
"Me encontré con esa chica, la de tu equipo- me indicó pensativa- mmm.. ¿Salomé? Me dijo que necesitaba hablar con vos de algo urgente, te espera en la biblioteca?"- la miré espantada ¿la biblioteca? No podría haber elegido otro sitio... para llegar a la biblioteca tenía que atravesar las doce casas, y definitivamente no estaba dispuesta a poner un pie en acuario
"Era muy urgente?"- pregunté dudosa, al fin y al cabo ¿qué tan urgente puede ser algo referido a una investigación histórica? Dudaba que pudiera morir alguien
"Parecía bastante exaltada"- me indicó la pelirroja alzándose de hombros- "tal vez sea algo personal, al fin y al cabo sos una de las jefas del equipo no? Tal vez tuvo algún problema y quiere permiso para ausentarse o algo"- no pude evitar aceptar que tenía razón, pero de eso podría encargarse Wolfgang no es cierto? Maldije mentalmente al recordar lo extraño que estaba mi amigo últimamente, había tomado por costumbre desaparecerse por horas, llegando con excusas de extrañas reuniones. Me alcé de hombros resignada, refunfuñando en contra de mi condenada responsabilidad, con algo de suerte, le pediría a Mu que me ahorrara el camino
Siempre había tenido en cuenta las leyes de Murphy, que aquel día se cumplieron en perfecto orden, al menos las dos primeras
1-Cuando algo puede salir mal, sale mal. Así fue como me llegó el mensaje de Salomé, obligándome a salir de mi refugio
2- Cuando varias cosas pueden salir mal, lo hacen en el peor orden posible.
Como era de esperarse, Mu no estaba en Aries, por lo que, rogándole a todos los dioses que estuvieran de turno, me encaminé escaleras arriba, esperando no encontrarme con Camus de Acuario.
Al parecer no estaba en casa, pensé agradecida mientras atravesaba rauda estancia, pero aquellos brazos rodeando desde atrás mi cintura, y los labios rozando mi cuello confirmaron mi error
"Es bueno verte petite- susurró sensualmente a mi oído- te extrañé bastante durante todo el día"- me indicó acercando su cuerpo a mi espalda, para concentrarse en lamer mi lóbulo, mientras sentía esa conocida debilidad en mis piernas- "Debo decir que te vez radiante hoy"- ronroneó besando mi cuello, antes de girarme para quedar frente a frete, no pude evitar morderme el labio, su expresión fría contrastaba totalmente con sus ojos, que transmitían un mensaje ante el cual mi cuerpo no hizo más que temblar
"Suéltame- rogué en un susurro, cuando el depositaba mi cabello sobre uno de mis hombros, mientras se dedicaba a besar el que había quedado desnudo- Camus, tengo que ir a una reunión"- anuncié, intentado recordármelo a mi misma
"No quiero"- explicó con calma, bajando con sus besos por mi cuello, acercándose peligrosamente al escote, sonrió travieso, clavando nuevamente en mi su mirada, todavía no puedo precisar como, pero mi máscara había desaparecido, sentí aquella cálida mano acariciar con suavidad mi mejilla, no podía alejarme, todas las señales de alarma estaban sonando en mi cabeza, pero no podía alejarme, había algo en esa mirada que se había saltado todas mis defensas y mandado al traste mi cordura.
Su mano dejó mi mejilla para acariciar suavemente mi nuca, instantes antes de que sellara mis labios con los suyos, sentí una extraña corriente recorrerme, cuando mis brazos rodearon su cuello, el beso se volvió más apasionado, poco a poco, lentamente
La cordura volvió a mí, abruptamente, al sentir aquella mano colarse bajo mi camisa para acariciar mi espalda, me aparté de golpe, pero aquellos brazos no me soltaban
"Qué pretendes?"- pregunté en un susurró aún confundida por la vorágine de sensaciones que me atacaban
"Seducirte"- me indicó con una sonrisa antes de volver a posar sus labios en mi hombro, lamiendo con dedicación
"Por Athena"- me oí gemir, intentando soltarme, para encontrarme nuevamente apresada entre su cuerpo y una pared
"Está en una reunión- susurró burlón, desabrochando el primer botón de mi camisa- dudo que pueda oír tus ruegos"- sentí su boca, acariciar la piel recién expuesta, mientras sus manos se colaban nuevamente bajo mi ropa, el calor comenzó a extenderse por mi cuerpo, encendiendo aquel fuego que tanto me había preocupado por extinguir
Sus labios volvieron a reclamar los míos, incitantes, encarcelando mi cordura en algún espacio vacío, me encontré correspondiéndole, igual de anhelante, cuando una de mis piernas rodeo su cadera
"Te amo"- me indicó tras depositarme en aquella cama, con ojos hambrientos- "te dejé ir una vez, no voy a dejarte ir ahora"- sentí sus manos recorrer mi cuerpo, mientras las mías se colaban bajo su remera, para acariciar la fuerte espalda. Camus comenzó a desabrochar uno por uno los botones de mi camisa, con exquisita lentitud, besando y lamiendo la piel que iba descubriendo a su paso, sentí su lengua juguetear con mi ombligo, y no pude evitar gemir cuando una de sus manos acariciaba uno de mis pechos, mientras sus labios volvían a invadir mi boca, nos separamos un instante, en el que me encargué de que su remera conociera el suelo, mientras él hacia lo propio con mi sostén.
Su boca comenzó a juguetear con mi seno, mordiéndolo, lamiéndolo, con deleite, en tanto mis manos se dedicaron, prestas a liberar aquel miembro que se abultaba en sus pantalones, lo oí gemir, en el instante en que rocé apenas su ropa interior, dejando de lado mi pecho, para contemplarme.
El resto de mi ropa desapareció en un santiamén, teniendo sobre mí solo el desnudo cuerpo de Camus, no pude evitar gemir, al sentirlo hundirse en mi interior, el placer de aquella sensación me golpeó con una fuerza imposible, se movía sobre mi con rapidez, de una forma casi salvaje, mis piernas rodearon su cadera, profundizando aun más nuestra unión
"Te amo"- susurré embriagada, antes de caer en aquella placentera incomunicación que provoca el orgasmo. Camus se dejó caer sobre mí agitado, mientas mil imágenes se agolpaban en mi mente
"Te amo Alexei, te extrañé"- susurré de forma inconsciente, enredando mi mano en sus cabellos, mientras su rostro descansaba sobre mi abdomen
"Y yo a ti Lagash"- murmuró nostálgico- "ocho mil años, fue demasiado tiempo"
&&&&&&&&&&
Wolfgang se encontraba como todas las tardes en su pequeño santuario, no pudo evitar estremecerse, el canto de aquella piedra había cambiado días atrás, al igual que el lugar, no podía dejar de sorprenderse como poco a poco comenzaba a vislumbrarse una figura entre las rocas de la pared.
Ese día en especial había algo distinto, una extraña energía que... Debía tocar esa roca, tenía que hacerlo. Lentamente, con paso decidido se encaminó hacia la negra esfera que se encontraba en el centro de aquella habitación, apenas al rozar su fría superficie algo extraño pasó en su cuerpo, sintió algo extraño llenarlo poco a poco, antes de caer desmayado
&&&&&&&&&&&
Milo y Shaka se encontraban en la casa de este último nerviosos, observando alrededor incrédulos
"Lo sientes cierto?"- preguntó el rubio al escorpiano, deseando estar equivocado
"La verdad es que deberían ser más discretos- indicó extrañado- cualquiera que concentre su cosmo en esa casa sabe lo que están haciendo esos dos, y créeme que no es la imagen que quiero tener de mi mejor amigo y mi discípula"
"buenas noches..."- indicaron dos alegres voces desde la puerta, se voltearon a ver sorprendidos a los visitantes
"Hola Hyoga...tanto tiempo"- comentó el escorpión con una sonrisa nerviosa
"como están? Yo vine a visitar a mi maestro, después se queja de que no lo hago muy a menudo"- explicó el chico de cisne entre risas
"Te recomendaría que esperes hasta mañana- indicó Shaka con calma- esta algo... ocupado..."- el santo de bronce los miró confundido
"Bien vamos arriba, yo tengo que buscar a Clío para preguntarle sobre el texto de la clase de mañana- suspiró Shiryu por primera vez- según me dijeron en el recinto, está en la biblioteca"- Los dorados se miraron indecisos, alzándose de hombros, al fin y al cabo esos dos estaban bastantes grandecitos como para no hacerse cargo de sus responsabilidades, y ser lo suficientemente discretos. Shaka suspiró cansado
"Ya comenzó"
Mil perdones por la demora, pero estuve con examenes hasta el viernes pasado, y si bien, esa misma noche tenía la base del capi listo había algo que no terminaba de gustarme, por lo que pasó por varias correcciones, y sigo sin quedar satisfecha, de todas formas espero que disfruten del nuevo capi, y me dejen sus reviews, nos leemos!
