Redención

Disclaimer: Los personajes de Soul Eater no me pertenece, su creadora es Atsushi Okubo.

¡Disfrútenlo!


Capitulo dos: Paciente Asimétrica, Doctor en Agonía.

-¡No, Yue! – Gritó Kid tratando de salir por la puerta, siendo sujetado por el médico.

-¡Vamos, Kid! ¡No puedo creer que renuncies por un detallito como ese! – Chilló molesto, sujetando firmemente al Shinigami por las cintura, ambos forcejeando.

-¡¿Cómo que un detallito?! – Exclamó incrédulo – ¡¿Es que no la viste? ¡Es totalmente asimétrica!

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Flash Back

Luego del pequeño "Ataque de simetría" por parte de Kid, Chrona se haya totalmente desconcertada. ¿Qué había pasado?

-¿Qué fue eso? – Preguntó Sid entrando a la habitación. Sus ojos pasaron de la figura desmayada del Shinigami a Chrona – ¿Qué fue lo que le hiciste, Chrona? ¡¿Lo mataste?

Ella dio un salto en su lugar, sudando y temblando violentamente. La sola mención de la palabra le traía malos recuerdos.

-Y-Yo no sabría cómo li-lidiar con la muerte de…del nuevo doc-doctor. – Musitó bajando los ojos.

-¡¿Pero qué pasó aquí? – Exigió saber Yue entrando a la escena del crimen – ¿Qué le paso a Kid? – Peguntó dudoso al ver desmayado al joven doctor.

-No lo sé. Entré y me lo encontré así. – Informó el zombi poniéndose en cuclillas al lado de Kid.

-¿Chrona?

Ella dio un leve gemido. ¿Por qué todos la acusaban a ella?

-Y-Yo…no-no lo sé. É-Él me…me vio y de re-repente grito y se-se desmayó. – Balbuceó apretando su agarre en el brazo.

-¿Te vio? – Repitió confundido. Observó a Chrona detenidamente, y como si recordara algo, suspiró en frustración –. Ahora lo entiendo todo. Sid, déjalo, yo me lo llevaré.

Caminó hasta el cuerpo inconsciente del Shinigami, lo tomó por los pies y lo arrastró fuera de la habitación. El joven de pelo negro balbuceaba cosas referentes a algo 'Asimétrico'

Sid estaba confundido, y Chrona…

Chrona definitivamente no sabía cómo lidiar con esa situación.

Fin del Flash Back

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Y ahora Kid se negaba rotundamente a tratarla. ¿Cómo no supo que algo así podría pasar? Yue bufó, apretando el agarra en el pelinegro.

-Por favor, Kid. ¡No puedes renunciar tan fácil! – Insistió Yue.

-¡No voy a trabajar con alguien tan asimétrico! – Bramó en respuesta.

Yue resopló en frustración. En un ágil movimiento, logró tomar los brazos del revoltoso Shinigami, y arrastrarlo hasta que lo sentó en una silla. De un momento a otro sacó una cinta adhesiva y lo amarró completamente a la silla.

-¡¿Qué estás haciendo? – Cuestionó Kid incrédulo.

-Intento razonar contigo. – Gruñó Yue sentándose en su escritorio.

-Suéltame, Yue. ¡No voy a tratar con ella! – Se sacudió en la silla intentando liberase sin éxito.

Yue vio sin inmutarse como Kid se removía salvajemente. No fue hasta que el pelinegro cayó de costado con todo y silla, que volvió a hablar.

-¿Ya? – Murmuró impaciente.

Kid asintió en silencio, completamente inmóvil.

-Bien. Debo decir, Kid, que esto fue total y absurdamente tonto. – Alzó la mano, evitando que Kid pronunciara palabra alguna –. A lo que me refiero, es que la forma en que actuaste fue muy inmadura y completamente peligrosa.

-¡Tú sabes por qué fue eso, Yue!

-¡Si, Kid! Pero también te olvidaste que ella está mal de la cabeza, ¡Uno de tus ataques pudo haberla asustado y hacerle cometer una locura! – Suspiró, tratando de serenarse –. Si no fuera porque ella en cierta forma es bastante tímida y no sabe lidiar con nada, probablemente hubiera causado un desastre. – Colocó una de sus manos en su frente, cerrando los ojos y suspirando con pesadez –. Lo cierto es, que en cierta forma es mi culpa. Debí recordar su "apariencia asimétrica" y la probabilidad de que te diera un ataque.

-Hnn.

-Bueno, en todo caso, te sigo pidiendo que la trates.

-Yue…– Intentó decir el Shinigami.

-Ya me dijiste la excusa, Kid. Pero te pido, por favor, que intentes aguantar su asimetría y la trates. ¿Sí?

-Yo no sé si…– Nuevamente Kid fue interrumpido.

-¡Vamos, Kid! Prácticamente ni siquiera la has tratado.

-La vi. – El pelinegro frunció el ceño.

Yue dio un gruñido en frustración. Hablar con Kid era como hablarle a una pared. Era tan terco con la simetría, apretó el puño en un intento por evitar golpearlo.

-"Resiste, Yue, resiste. Necesitas que él la trate, y si lo ahorcas no podrá hacerlo". – Pensó evitando un futuro asesinato –. Mira, Kid, como tú mismo dijiste; la viste, no la trataste, esos dos conceptos son totalmente diferentes.

-¡Pero es A-SI-ME-TRI-CA! – Recalcó con el ceño fruncido – ¡No voy a poder trabajar con algo sin ninguna pisca de simetría!

-Kid…– Masculló el peli plata con advertencia.

La conversación simplemente no los estaba llevando a nada, el Shinigami era terco y obsesionado con la simetría, debía encontrar algo que lo hiciera desistir, por lo menos, lo suficiente para que la conociera y quisiera tomar completamente el caso.

Buscó entre sus recuerdos algo que lo hiciera cambiar de opinión, mordió su labio frunciendo ligeramente las cejas, tenía que haber algo…

- Dime, ¿Chrona no te causó ni un poquito de curiosidad? – Le preguntó repentinamente.

Kid alzó la mirada, viéndolo con una expresión extraña.

-Pues…– Comenzó dudoso –. Sí, me entró curiosidad. La peculiar frase me llamó la atención, también me di cuenta de que tartamudea mucho. – Guardó silencio unos instantes, endureciendo la mirada –. Pero lo que más me intrigó fue el hecho de que parece tenerle pánico al contacto físico.

Yue lo miró con duda, ¿Él también se había dado cuenta tan pronto? Él mismo lo había descubierto meses después de que ingresó al hospital, todo había sido muy rápido, él la tocó para ayudarla a levantarla. Sin embargo, lo único que consiguió fue que sus ojos se dilataran, como si recordara alguna mala memoria, para después soltar un chillido de terror y pegarse a la pared temblando violentamente.

-¿Qué fue lo que pasó? – Le pidió saber intrigado.

-Intenté levantarla del piso, pero apenas la rocé se levantó y se pegó a la pared dando un chillido, como si tuviera miedo a que…le hiciera algo…como golpearla. – Término frunciendo el ceño pensativo.

-Pasó lo mismo…– Murmuró Yue reflexivo, volvió su mirada al pelinegro tirado en la silla –. Y dime… ¿No quieres averiguar el porqué de eso? ¿No quieres saber lo que le pasa?

Kid guardó silencio, apretando fuertemente los labios.

-Vamos, Kid. – Se levantó del escritorio y se puso de cuclillas ante él, extendiendo el expediente de Chrona, una vez más –. Dale una oportunidad.

El Shinigami cerró los ojos, meditando. ¿Qué es lo que perdía? Tenía curiosidad, algo de esa chica le llamaba la atención. Y su simetría… bueno…eso se podía arreglar con algo de esfuerzo y un par de tijeras…

-Está bien, tú ganas. – Respondió con sequedad.

Yue dejó mostrar una sonrisa satisfactoria, comenzando a desamarrar al Shinigami.

-Me alego que recapacitaras, Kid. – Asintió con la cabeza con orgullo, una vez que el pelinegro se hubiera parado.

-Hnn. – Se acomodó el saco hasta que quedara simétrico, tomó nuevamente el expediente y caminó a paso lento hasta la puerta.

-"Has hecho una buena elección, Kid." – Pensó Yue, sonriendo levemente.

-Yue.

El aludido miró al chico parado en la puerta, su mirada estaba oculta tras su fleco, lo cual hizo que alzara una ceja con duda.

-¿Qué sucede? – Preguntó curioso.

Kid levantó la mirada, con una enorme sonrisa.

-¿Tienes una venda que me prestes?

Yue parpadeó, sin entender.

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Apretó sus piernas más cerca de su pecho, viendo con ojos temerosos la puerta. Llevaba sentada en la misma posición desde que el "señor azul" había salido por la enorme puerta de metal, quedando así la habitación sumergida en un enorme silencio, siendo su respiración lo único que se escuchaba. Mordía su labio inferior con nerviosismo, mil preguntas acosando su mente con insistencia.

¿Lo había matado? ¿Había asesinado a aquel nuevo doctor?

Soltó un gemido de dolor cuando su cabeza comenzó a darle vueltas con miles de preguntas. No podía haberlo hecho, no sabría lidiar con la muerte de alguien más.

"Lo mataste, Chrona. Tú lo mataste."

-Cállate…– Susurro la chica, apretando sus piernas contra su pecho.

"Eres una asesina, Chrona…una asesina…"

-No… vete…

"Mataste a ese conejo…fue tu culpa… ¡Tú lo mataste!"

-¡Vete! ¡Vete y déjame en paz! – Chilló la chica cubriendo sus oídos y cerrando los ojos con fuerza.

Mordió su labio inferior con fuerza, dando pequeños sollozos. Aquellas voces la atormentaban desde que asesino al pequeño conejo, aprisionándola y echándole la culpa en cara. Podía sentir como las lágrimas se acumulaban en sus ojos, recuerdos tormentosos abrumando su mente.

"Tú lo hiciste… ¡Tú lo hiciste!"

Chrona saltó en su lugar al oír la reja ser abierta. Dio un gemido, y se limpió las lágrimas que comenzaban a bajar por su rostro, no podía permitir que la vieran llorar. No sabría cómo lidiar con eso.

La enorme puerta de metal fue abierta, dejando pasar a un pelinegro con tres curiosas líneas blancas en el lado derecho de su cabeza, provocando que el corazón de Chrona diera un vuelco.

-"N-No lo maté." – Pensó con alegría y un gran alivio. Y sin embargo, algo la intrigaba, ¿Qué hacia el Doctor con una venda en los ojos?

El niño Death tenía los brazos estirados y sus sentidos bien agudizados, la venda funcionaba bien, pues no podría ver absolutamente nada. Caminó con paso vacilante por la habitación, siendo observado por la curiosa mirada de la pelirrosa.

-¿Do-Doctor? – Preguntó tímidamente la pelirrosa, casi con miedo.

Kid dio un brinco al escuchar su nombre, quedando en medio de la habitación, viendo para todos lados.

-¿Chrona? ¿Dónde estás? – Cuestionó tratando de encontrarla – ¿Hay alguna silla por aquí?

-S-Si, a-atrás de usted. – Respondió en un bajo murmuro.

El Shinigami comenzó a tantear el aire, tratando de buscarla. Soltó un "¡Aja!" cuando su pie chocó con el duro metal de la pata de la silla, con cuidado se sentó, acomodándose lo más simétricamente posible.

-Muy bien, Chrona, te realizaré un par de preguntas. – De su bata recién dada, sacó una tabla y una pluma, levantando ligeramente la venda, evitando a toda costa ver a la 'chica asimétrica' –. No contestes las que se te hagan difíciles o incomodas, fuera de ahí, intenta ser lo más sincera posible.

La pelirrosa dio un gemido, encogiéndose en su lugar. No quería volver a ser cuestionada, no sabía lidiar con eso.

-¿Nombre?

-C-Chrona Makenshi.

-¿Edad?

-Diez y siete.

-¿Sexo?

-¡¿E-Eh?

Kid rió ligeramente al oír el tono alterado de la chica. Seguramente pensaba en otra cosa.

-Me refiero al género que eres. – Aclaró divertido.

-A-Ah…– Chrona bajó la mirada, sintiéndose avergonzada –. Mu-Mujer.

-¿Tipo de sangre?

Chrona sintió su respiración entrecortada. ¿Ahora qué le diría?

-¿Chrona? – Llamó Kid extrañado.

-Y-Yo…paso.

-De acuerdo... – Anotó una simétrica "x" al lado de la pregunta, sintiéndose confundido – ¿Nombre del padre?

-Paso.

-¿Nombre de la madre?

-¡Pa-Paso!

Kid se sobresaltó al oír el tono de la chica. Entrecerró los ojos, dejando la pluma en la tabla, mordiendo su labio inferior.

-¿Te hicieron daño antes de venir aquí?

-Paso.

-¿Dónde naciste?

-Paso.

-¿Cómo terminaste aquí?

-Paso.

-¿Fuiste a la escuela?

-Paso.

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El Shinigami siguió con sus preguntas aproximadamente una hora, recibiendo la misma respuesta. Ahora, sentado en la sala de su casa, con el expediente de la pelirrosa en sus manos, reflexionaba sobre los descubrimientos que había hecho al interrogar a Chrona.

Por las expresiones que había hecho Chrona al preguntarle por su madre, deducía que no había sido la persona más "Maternal" del mundo. Parecía que había vivido con el constante abuso de su madre, pues la sola mención de ella hacia que la expresión tímida de la chica cambiara a una de terror absoluto.

Frunció el ceño.

También sospechaba que tenía cierta relación con su sangre. Era la mima expresión, pero mucho más tensa que aterradora. No lo entendía, no tenía sentido. ¿Qué podía estar mal con su sangre? También parecía tener educación básica, y conocía muy poco del mundo exterior.

"¿Has ido al Shibusen?"

"¿Shibusen? ¿Qué es eso?"

Entrecerró los ojo, eso lo había sorprendido de sobre manera. No había nadie que no conociera Shibusen, la escuela para técnicos y armas más poderosa del mundo. Sin embargo, si mal no recordaba, Chrona había sido internada desde los ocho años, lo cual – tal vez –, explicaba su falta de conocimiento sobre el mundo. Pero aun así…tenía que haber oído de Shibusen ¿cierto? Aunque sea un pequeño rumor.

Se mordió el labio y tamborileó los dedos sobre el grueso expediente en sus manos. Lo miró unos segundos, antes de tomar la tapa y abrirlo con lentitud. La primera hoja mostraba la foto de ella, y Kid no pudo más que torcer una mueca al verla. Aun de pequeña tenía ese asimétrico peinado. Decidió ignorarlo, y continuó observando la página, tenía todos sus datos, la fecha de ingreso; datos que en si no le servían de mucho. Volteó la página, y encontró el primer diagnóstico que se le había dado a la chica. Hablaba sobre cómo la encontraron y en que estados, sin embargo, conforme iba leyendo, su ceño iba frunciéndose más y más, sus ojos entrecerrándose en incredulidad. ¿Ataques de histeria? ¿Bipolaridad? ¿Trastornos de ansiedad?*

Sus ojos no se despegaban del expediente, mientras su mente formulaba diferentes posibles causas de ello. Las cosas que le había dicho Chrona en la mañana, podían tener una relación con esos trastornos. Su lectura se vio interrumpida ante el timbre de su celular, con su mano lo buscó en el bolsillo del pantalón, por el rabillo del ojo viendo quien lo llamaba: Yue. Con un suspiro y sin despegar su vista del expediente, abrió y pegó el celular a su oreja.

-¿Hola?

-¡Kid, Ya era hora de que contestaras! – Gritó Yue desde el otro lado de la línea, su tono de voz de enfado y alarma.

-Estoy leyendo el expediente de Chrona. – Frunció el ceño, oyendo los gritos al fondo de la línea – ¿Sucede algo, Yue? ¿Qué son esos gritos?

-Eso es de lo que te quería hablar. Es Chrona, está teniendo uno de sus ataques. – Respondió apresuradamente.

-¿Ataque? ¿Qué demonios le pasa?

-¡No te lo puedo decir por teléfono! Necesito que vengas aquí, ¡ya!

-Voy para allá. – Dijo colgando el celular.

Suspiró de forma frustrada y, dándole un último vistazo al historial de Chrona, lo dejó caer en la mesa del centro, llamando a Beelzebub y saliendo por la puerta, su mente con miles de preguntas, una sola teniendo más importancia en ese momento; ¿Qué demonios estaba pasando?

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Cuando Kid llegó al Hospital Psiquiátrico cinco minutos después de la llamada. Con algo de prisa se adentró a los grandes pasillos blancos, caminando hasta llegar a la zona apartada del hospital. El silencio era más pesado que esa mañana, y estaba seguro que sus poderes como Shinigami se estaba poniendo en alerta, lo que le hizo fruncir el ceño. Estaba seguro de que no era una buena señal, pues solo se activaba cuando había señales de magia de bruja o algún demonio, eso debía significar que había algo parecido por aquí.

A mitad del camino se encontró con Yue y Sid apoyados contra la pared, respirando agitadamente. Tenían varios rasguños y golpes en el cuerpo, y extrañas manchas negras en la cara. Rápidamente se acercó a ellos, mirándolos interrogante.

-¿Qué fue lo que les paso?

Yue lo miró con los ojos levemente entrecerrados, claramente cansado. Tragó saliva y negó con la cabeza.

-Chrona tiene uno de sus ataques, es imposible hablar con ella. – Tomó una bocada de aire –. Kid, necesito que entres e intentes calmarla.

-¿Por qué crees que yo podría?

-Sé que lo puedes hacer.

Kid frunció ligeramente el ceño, antes de acercarse a pasos cautelosos a la reja de metal. La abrió con sumo cuidado, y empujó la puerta de metal, asomándose levemente. La habitación estaba a oscuras, siendo únicamente iluminada por la luz de la luna que se escabullía por una pequeña ventana en la pared contraria.

-¿Chrona? – Llamó en un susurro.

Ella se encontraba parada en el centro de la habitación, su mano sosteniendo con fuerza su brazo izquierdo, la cabeza estaba gacha, mientras debajo de ella estaba un gran charco de una sustancia negra.

-¿Chrona? – Volvió a llamar adentrándose a la habitación.

-¿Lo sabias? – Murmuró por lo bajo ella, apretando un poco más su brazo –. Yo maté a ese conejo, y su sangre escurrió por todo el piso…– Rió débilmente –. Y esa puerta, ¿se abre por ambos lados?

El Shinigami avanzo cautelosamente hacia donde estaba ella, sus poderes sintiéndose agitados conforme se acercaba.

-Ragnarok está dentro de mí, pero por alguna razón no sale, aunque es un alivio. Suele molestarme a cada rato. – Volvió a reír –. Me insulta y me dice que debo conseguir más y más almas para hacerle más fuerte y conseguir las expectativas de ella. – Sus ojos se giraban en todas direcciones, mirando y no mirando nada a la vez –. Pero yo no sé lidiar con eso, son muchas muertes, y aquel pequeño conejo era igual que yo, pero su sangre era roja… ¡Roja! – Comenzó a carcajearse con fuerza.

-¿De que estas hablando, Chrona? – Sus pasos se detuvieron al sentir el charco debajo de sus pies.

Era enorme y de color negro, escurriendo hasta sus pies desde el cuerpo de Chrona. Fijó su vista, y la manga de la bata estaba completamente manchada, a su lado una pequeña lamparita rota, pedazos de vidrios esparcidos por toda la esquina. Chrona volvió a reír, y lentamente se fue dando la vuelta.

-Neh, Shinigami-kun. ..

Los ojos de Death the Kid se dilataron al notar una hilito de sangre negra escurriendo de su labio inferior, sus ojos azules opacos y vidriosos por la locura. Una sonrisa ancha y demente adornando su pálido rostro, ladeado ligeramente hacia un lado, mientras sus labios se movían y emitían una frase que hacía eco en los oídos de Kid.

Mi sangre es negra.


Notas de la autora:

Lo sé, lo sé, no tengo excusa por mi retraso u.ú

Pero, ¿Qué les puedo decir? Mi musa me abandonó y apenas volvió como para terminar esto.

Lo sé, un asco de cap, el final fue lo que más me decepcionó, pero…*suspiro* en fin. Espero que tenga compasión y no me maten TT^TT, y tambien les pido disculpas si hubo algún error de ortografía, si lo hay, no duden en avisarme para corregirlo inmediatamente. Ando medio dormida por un medicamente que me recetaron, y no estoy del todo bien enfocada. Pero, bueh, eso ya es historia aparte.

Bien, en el próximo capítulo les explicaré los problemas de Chrona, y se comenzará a ver una relación un poco más cercana. Kid tendrá que apañárselas para manejar esta "pequeña situación" Y la sangre negra traerá muchas más dudas a la mente de nuestro querido Shinigami.

Bueno, ahora, les quiero agradecer a: Lizzy, Lilith Kiryu, Death the alex, Nayasha The Otome, Chabeli05 (por tus dos reviews), nyappy miku y d34th carla m4k3nshi. Así como a todos aquellos que me colocaron en Alerts/Favorites y que aunque no dejen review, siguen esta historia ^^

Me anima mucho y me hacen estúpidamente feliz! :D

Espero este cap no los haya decepcionado mucho, y que me perdonen por el final tan aguado que me quedó.

Nos leemos!

Bye xD

¿Me regalan un review?