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Capitulo 04: Preparando una cita (parte 2)
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Al día siguiente
Miércoles 9:30

Las clases habían avanzado con normalidad hasta el momento, la primera hora había sido desesperante para los hambrientos y aburrida para los flojos. Acababa de sonar la campana del recreo y todos salieron ah velocidad de la luz, bueno, casi todos, Sakura no tenía prisa así que salió de ultima motivo principal por el que fue secuestrada nuevamente por el Uchiha, esta vez le prohibió el paso hacia afuera y cerró la puerta deslizadora del salón.

—Ahora que quieres?-pregunto la oji jade con fastidio.

—Por qué vas ah salir con Naruto?

—Eso no es asunto tuyo.

—Solo vas ah salir con él para darme celos y créeme, eso no va ah pasar.

— ¿Qué todo se tiene que tratar de ti Uchiha?

— ¿Y ahora me llamas por mi apellido?-dijo molesto.

—Deja de molestarme ¿quieres? Por si no lo has pensado, puede que quiera salir con Naruto porque me atrae en verdad, no por que quiera darte celos.

— ¿Y qué? ¿Vas a tener sexo con él?

—Puede que si… puede que no, eso no te incumbe.

—Lo estas utilizando.

—Déjame en paz. Tu vas ah salir con la Ino cerda esa, así que yo también tengo el derecho de salir con quien se me dé en gana, y quiero salir con Naruto ¡te guste o no! Además, ¿por qué te molesta tanto? ¿Acaso estas celoso?-respondió Sakura alzándose a él y éste molesto la lanza a la pared acorralándola.

— ¿Por qué habría de estar celoso? Sal con el si quieres, no me importa.

—Bien porque eso hare.

— ¿Que siempre tienes que estar a la defensiva? Cállate alguna vez.

—No me mandes ah callar Uchiha, no tie…-decía, pero fue interrumpida por los labio de Sasuke que se apoyaban a los de ella.

Éste se separo de ella y se le quedo mirando, Sakura no pudo aguantar más y se lanzo a besarlo, rodeo su cuello y él paso sus manos a la cintura de ella. Ambos estaban desesperados, querían más. Su respiración se agito por la agresividad de tal beso, hasta que el azabache se despego de ella con rudeza pegándola nuevamente a la pared.

—Al final, solo somos compañeros de cama, nada mas-respondió con la mirada fría y asesina, típico del Uchiha, al tiempo que su frente invadía el espacio de la oji jade logrando asustarla.

Después de unos segundos del suspenso silencioso, Sasuke partió lanzando la puerta, dejando sola, nuevamente, a la pelirosa.

—Tsk…Idiota-le dijo a la nada al tiempo que aguantaba las ganas de llorar por la rabia que la invadía en ese momento.

Afuera en el patio

Naruto estaba en el patio buscando a Hinata, necesitaba su ayuda urgente, él no sabía casi nada sobre citas y chicas, pues a pesar de haber salido con miles de chicas, algunas incluso mayores que él, jamás ninguna chica le había importado tanto como Sakura.

Hinata había terminado de desayunar, fue a la cafetería ah comprar un jugo y al salir se tropezó con el rubio que más le gustaba, pero en que estos momento menos deseaba ver.

—Naruto kun!- lo nombro al ver con quien se había tropezado, inevitablemente se sonrojo.

—Hinata, menos mal que te encuentro, necesito tu ayuda-dijo con emoción y luego la tomo de la mano- ven conmigo-dijo para luego corre y llevársela prácticamente a rastras. Hinata estaba tan roja y avergonzada que no se había dado cuenta que habían subido cuatro pisos hasta la terraza.

—Esto es…-emitió sumamente sorprendida, jamás había subido a la terraza y lo lamento. La vista era espectacular.

—Lo sé, es increíble… pero eso no es importante ahora, Hinata chan-comento interrumpiendo el asombro de la aludida- ¿Qué le gusta a las chicas?- pregunto, pero no le dio tiempo a la ojiperla para responderle- Sabes, estuve pensando el por qué Sakura me invito tan desprevenidamente me pregunte: ¿será que le gusto? ¿O es una cita de prueba? Por ejemplo: si tu estuvieras enamorada de mi, ¿que sería lo que más te gustase?-pregunto sonrojándola aun mas.

—Eh? Pu…pues n…no…no…no sa…sabri…sabría decir…te yo…-decía, Hinata, la cual había entrado en un paro interminable, su sonrojo era tan fuerte que de seguro parecía un tomate.

—Hinata es importante-le rogo y ésta unió todo el valor que le quedaba para poder responderle, tomo aire, trago saliva y suspiro.

—…Si… si tú me gustases… pro…probablemente en lo que me fijaría, seria en tu sonrisa-respondió al fin con la voz entrecortada, hasta que logro calmarse- siempre tienes una aun cuando todo es malo, eres positivo y jamás te rindes, ayudas a otros sin pedir nada a cambio y… aunque parezcas un idiota, se bien que encontraras una solución en los momentos más difíciles, solo por ser tu, por ser Naruto-kun…-respondió con la mirada desviada, pero con voz franca y amable, pues aunque lo intentase no se atrevía mirarlo a los ojos-.

—Eso es increíble Hinata chan-dijo Naruto llorando a cascaras- nadie jamás me había dicho eso, eres una buena amiga, de veras!

—Na…Naruto-kun tu me…

—Oye Hinata-la interrumpió, a decir verdad, no logro escucharla, así que solo siguió hablando- ¿Qué crees que deba ponerme? Estoy muy nerviosos con todo esto y no puedo pensar con claridad.

—Asss… Eso no es nuevo-murmuro con sarcasmo.

— ¿Dijiste algo?

—Eh? No, nada

— ¿Puedes venir a mi casa mañana?

—¿¡Eh!

—Venga, será rápido-dijo haciendo que ésta pensara otra cosa e inevitablemente se avergonzara.

—Y…y…y...yo no creo…

—Vamos, ya tienes 15 años, no me digas que todavía te prohíben salir sola.

— ¡No lo hacen! y tengo 16 años-respondió casi a la defensiva.

—Entonces ¿si vienes?

—Uh!... manipulador-dijo con sarcasmo y al darse cuenta de que la había escuchado se sonrojo avergonzada.

—Jejeje-rio nerviosamente- ¿eso es un sí?

Jueves 3:30 pm
Casa de Naruto

Hay algo que algunas personas no saben sobres las personas tímidas y es que, el hecho de que sean tímidos no significan que sean inocentes del todo, a veces es todo lo contrario, pero su timidez no les permite expresarse con libertad: el tener miedo de los que otros dirán y el pánico escénico. Es casi como una venda que cubren sus labios, que los encadena y no los dejan ser. Pero lo que en verdad no saben, es que cuando te haces amiga de uno de ellos y te ganas su confianza, descubrirás a un ser totalmente diferente y hasta a veces increíble, porque créanme, si pudieran leer la mente de una persona tímida, encontrarían muchas sorpresas.

—No soy primerizo, en salido con chicas antes, pero es diferente, no es solo una chica de una noche, si no Sakura chan, la chica que…

—Lo sé-lo interrumpió, no soportaría oírlo otra vez de su boca-… estarás bien.

—Ahg Hinata si sigues diciéndome eso explotare en miles de pedacitos.

—Naruto kun, lo estas exagerando todo, y después dicen que yo soy la nerviosa.

—Hinata-chan!-chillo Naruto con cara de perrito.

—Solo digo que…

—Estaré bien, si lo sé, me lo has dicho quinientas veces.

—No es mi culpa que tu cerebro no lo quiera procesar-dijo levemente molesta, y al darse cuenta de lo que acaba de decir se sonrojo.

—Me siento ofendido-dijo con ironía-…Sabes, no sabía que eras así.

—Eh? Es que… yo… pues…-trataba de justificarse pero los nervios se lo prohibían.

—Lo digo de buena forma, ahora que te conozco mejor, ya no pareces la niña rara que solo tartamudeaba y decía cosas sin sentido y ese tipo de cosas.

—Solo soy un poco tímida-dijo un poco ofendida.

— ¿Un poco?

—Vale, pe…pero lo estoy llevando, ya no tartamudeo tanto como antes-dijo emocionada haciendo que esta vez Naruto fuera el que se sonrojase.

—Fa…faltan tres días y aun no tengo ni idea de que hacer-retomo la conversación repentinamente haciendo que Hinata suspirara cansada.

—Terminemos con esto de una buena vez… ¿en dónde está tu ropa?

—Pues en mi cuarto-respondió en burla pero la mirada sarcástica de Hinata le quito la risa-que tal si vienes conmigo, yo te guio- sugirió nervioso y fue a su cuarto, ésta abrió el closet y empezó ah revisarlo, un poco avergonzada y tímidamente buscaba de un lado ah otro tomando ropa donde nunca antes había sacado de un armario, jamás había visto algo tan desordenado- ¡listo!-dijo casi en un grito un poco agotada, dándole la ropa para que se la probara en el baño de la habitación- ¿cómo es que tu armario esta tan desordenado?-le pregunto desde el cuarto.

—Pues… es una larga historia que comienza con la terquedad de mi madre y termina con mi flojera-contesta en voz alta para que pudiera escucharlo desde el baño.

—Tienes suerte… mi padre me mataría si encontrara mi cuarto en este estado-pensó en voz baja.

— ¿Y? ¿qué tal?-pregunto saliendo del baño con una camisa fuera del pantalón de color vino tinto con los primero tres botones desabotonados dejando ver el inicio de su pecho formado y las mangas largas recogidas a 3/4, vaqueros azules oscuros de bota recta que tapaban casi todas las botas deportivas merry marrones oscuros.

—Uh… pu…pues es…esta bi…bien-apenas pudo articular, todo eso era demasiado para ella, era como tener a un modelo o actor famoso en frente y para ti sola.

—Jejeje, supongo que con esto está bien… gracias-dijo acercándose ah ella imitando ah un modelo como gracia, esta se paro casi de inmediato de la cama.

—Por nada, no tienes que agradecerme-dijo más que nerviosa, se sentía desmayar.

—Claro que si Hinata chan! No lo hubiera logrado sin ti- insistió con una sonrisilla tímida. Fue justo en ese momento en que un sonido, similar al de un crujido sonó desde el armario, ambos dirigieron su mirada al closet.

—Eso… eso es… un ratón!- grito Hinata subiéndose a la cama muerta del miedo.

—Así que hay estabas escondido- comento Naruto corriendo hacia el animal en un intento de atraparlo, pero el ratón sube a la cama justo en donde estaba Hinata, Naruto sube pero el animal logra salir por la ventana antes de ser atrapado, sin embargo, al no medir bien, Naruto casi cae también sino hubiera sido atrapado por Hinata.

Al impulsarse ambos hacia atrás en una cama suave terminaron por perder el equilibrio cayendo a una situación vergonzosa, que cambiaria una que otras cosas en sus vidas.