Hola, bueno primero una disculpa no basta por el tiempo que deje pasar nuevamente, ya habia dicho que no lo haria y volvío a pasar, me siento bastante apenada, me quede leyendo fanfiction de otras personas en mis ratos libres y no le avance al mio, lo siento, esta vez ya no dejare que me pase, lo que si puedo decir es que me niego a bandonar mi fanfic, ya que no me gusta cuando los dejan inconclusos o a mitad de la historia por eso yo no quiero a ser esto, espero me disculpen.

Shugo Chara y sus personajes no me pertenecen pero el personaje de Anna si, y ya sin decir más les dejo el capitulo, espero lo disfruten, gracias por comentar. Y una disculpa a quien le dije que actualizaria en unos dias y no lo hice.

Capitulo 5: Sorpresa del Destino

Punto de Vista de Amu

Los rayos del sol y el sonido de las aves cantando me despertaron está mañana, por primera vez en mucho tiempo me sentí feliz al despertar, sentí mi cuerpo lleno de energía; la verdad es que ya no recordaba cuando había sido la última vez que había despertado así, con ganas de hacer tantas cosas, con muchas ganas de vivir, no sé porque tuve la sensación de que tenía algo que ver con cierto sueño que tuve, pero por más que me esforcé no lo pude recordar, sólo me quedo la vaga sensación de que fue algo muy agradable y tranquilizador para mí.

Me di una ducha rápida, me cambie y arregle un poco, cuando termine baje las escaleras para encontrarme con Anna, la vi que tomaba algunas cosas con prisa y las metía en su bolsa, y luego tomo su abrigo y abrió la puerta para irse, antes de salir volteo a verme.

Lo siento Hina-chan- me dijo disculpándose- pero se me hizo tarde y hoy me pidieron que llegara más temprano al trabajo, pero deje un poco de comida en el horno, nos vemos luego.

Adiós- le dije yo.

¡Ohhh si!- me dijo regresándose- olvide decirte que hoy en la tarde iré con Soku al centro comercial, si quieres ir te esperamos hoy a las seis de la tarde, estaremos frente a la fuente, búscanos por ahí.

(Dicho esto último salió, sin darme oportunidad de contestar)

Cuando al fin procese lo que me acababa de decir, me llego de golpe la culpa, el haber oído el nombre de Soku, me hizo recordar que yo me había dormido pensando en su abrazo y las sensaciones que había tenido con él, por un momento sentí que el miedo crecía dentro de mí. Trate de razonar, y después de unos minutos logré tranquilizarme, ¿Cómo yo iba sentir eso por Soku?, no tenía sentido, ni siquiera lo conocía, pero en el fondo algo no me dejo tranquila.

Resolví mejor empezar a desayunar para dejar de pensar en eso, mientras lo hacía decidí pasar el día con mi familia, ya que desde que había llegado, solamente había visto una vez a mi papá y a mi mamá. Definitivamente no iría con Anna al centro comercial.

Cuando termine de desayunar y lavar los platos, salí directo a mi casa, el camino fue tranquilo y disfrute caminar por esas calles tan conocidas por mí, aunque me resultaba raro verlas después de tanto tiempo.

Cuando llegué, fue mi mamá la que abrió la puerta.

¡Amu!- me dijo emocionada- que sorpresa, te estábamos esperando, pasa.

Al entrar mi mamá se adelantó por lo que yo cerré la puerta.

Amor- grito mi mamá antes de llegar a la sala- mira quien llego.

Al llegar a la sala sentí que alguien me abrazaba, después de unos segundos me di cuenta de que era mi papá que lloraba un poco de alegría.

Amu- me dijo emocionado- pensé que ya no vendrías, yo quería verte ayer pero no me lo permitieron (dijo señalando a mi mamá con el dedo como si ella fuera la mala del cuento).

Vamos- le dijo ella- era necesario, mi hermana necesitaba la ayuda de los dos, sabes que si no fuera importante, no te hubiera llevado conmigo.

Él ya no le dijo nada pero se le quedo viendo con una cara de resentido.

Amu – me dijo mi madre y me señalo el sillón- ven y siéntate, te traeré un té, no tardaré mucho.

Me senté en el sillón y mi papá se sentó a un lado de mí, él comenzó a contarme de lo que habían hecho con mi tía, sentí que aunque lamento no poder verme, también disfruto ayudando con los preparativos para la boda, aun cuando él no quiso aceptarlo. Cinco minutos después llego mi mamá y nos sirvió una taza de té a mí y a mi papá.

En ese momento me sentí sumamente feliz, compartir ese momento con mis padres me hizo sentir como si el tiempo no hubiera pasado, como si yo nunca me hubiera ido, comencé a observa la casa detenidamente cuando de pronto me percate de algo importante que faltaba o más bien alguien importante.

Mamá, ¿Dónde está Ami?- le pregunte yo.

Ella me sonrió.

Salió desde temprano – me dijo – quedo de verse con el padrino para ayudarle a escoger algunas cosas que necesita para complementar con su traje.

Vaya, ¿ya le dan permiso de salir? – le pregunte yo sorprendida- a mi no me daban tanta libertad a su edad.

Bueno, es que a él ya lo conocemos muy bien y sabemos que la cuida – me contesto - por cierto te dejo esto, me pidió que te lo diera en cuanto llegarás.

Me dio una pequeña hoja doblada a la mitad, la abrí y comencé a leer:

Te espero en la tienda del sastre, a las 5: 30 pm, no vengas antes.

ATTE: A.H.

Posdata: Quema la nota después de leerla, es ultra secreta.

Nota: Debemos mantener el misterio hasta el final, ya que es el ingrediente secreto para seguir viviendo.

Esa Ami- dije un poco irritada- ¿Qué no puede decir las cosas directamente?

Bueno- dijo mi mamá- ya sabes que a ella le encanta él misterio y las sorpresas.

Entonces quizás debería ir ahora mimo y darle una sorpresa para que se emocione de verdad - dije yo aun molesta.

¡No!- me dijo mi mamá en voz alta sorprendiéndome- no puedes ir, a esta hora el padrino debe de estar ahí, seguro le estarán tomando las medidas para el traje.

¿Y eso qué?- le dije yo - ¿Qué tiene de malo que lo vea, acaso no puedo?, ¿No me digas que tu también estás de acuerdo con Ami?

Bueno- me dijo ella- creo que será interesante ver como Ami lleva las cosas, creo que logrará que te lleves una grata sorpresa, ya lo verás, sólo ten paciencia.

Aunque esto me causo un poco de intriga también pensé que era algo muy infantil y no comprendía porque mi mamá le seguía el juego a Ami, pero decidí mejor ya no decir nada sobre el tema. Así pase la tarde hasta que dieron las 5:00 de la tarde, yo no lo había notado hasta que mi mamá lo menciono.

Amu, creo que será mejor que nos vayamos yendo- me dijo- Ami nos espera, ¿lo recuerdas?

Me la había pasado tan bien con ellos que se me había olvidado lo de ir a la tienda del sastre, de pronto la invitación de Anna de ir al centro comercial me cruzo por la cabeza, me empecé a sentir angustiada, la sastrería estaba en el centro comercial y aunque Ami me había citado a las 5:30 y Anna a las seis, lo que tardara en la sastrería incrementaba las posibilidades de que me encontrara con Soku y Anna a la salida, empecé a sentir miedo y preocupación, por alguna razón no quería ver a Soku, temía encontrarme con él, aun cuando ni siquiera lo hubiera podido reconocer debido a que nunca había visto su rostro.

¿Amu te sientes bien?-me pregunto mi mamá al ver que me había quedado callada- ¿Hija que te pasa?, tu cara se puso muy pálida, ¿Qué está mal?

Nada, nada – dije yo apenas con voz audible- estoy bien, ¿podemos ir al centro comercial otro día?, es que me acorde que tengo que ir a ayudarle a Anna con el quehacer en la casa.

Amu- me dijo mi mamá en tono de desaprobación- lo siento pero la cita es para que la señora tome tu medidas y pueda comenzar a hacer el vestido, creo que va un poco retrasada y faltan como ocho o nueve días para la boda, y recuerda que no sólo es tu vestido, también tiene que hacer el traje del padrino y de las damas de honor.

Yo no dije nada, me quede callada, pero me sentí muy mal, sabía que ya no podía escapar. Sin decir más los tres salimos de la casa directo hacia el centro comercial, durante el camino sentí como si fuera directo a mi ruina, no entendía ni porque me sentía asi, pero trate de tranquilizarme pensando en que todo saldría bien, en que me tomaría las medidas lo más rápido posible y saldría a prisa evitando pasar cerca de la fuente, ya había trazado mi plan y sólo rogaba a Dios por que saliera bien.

Cuando llegue al centro comercial note que había mucha gente, eso me dio una esperanza más de pasar desapercibida en caso de que Anna y Soku anduvieran cerca de la sastrería. Mi mamá y mi papá entraron al centro comercial, yo me detuve en la puerta, aun no decidía si entrar de una vez por todas o salir corriendo de ahí.

Amu-escuche la voz de mi mamá- ¿Qué pasa? ¿Vas a entrar o no?

Sí, ya voy- susurre y sin pensarlo más entré al lugar.

Ya adentro di una ojeada rápida a los rostros que pasaban cerca de mí, como no vi a nadie familiar, camine directamente a la sastrería, sentí alivio una vez que me encontré adentro del local, vi a mi mamá y a mi papá hablando con Ami y la señora, Ami volteo a verme y se acerco.

Vaya, Amu – me dijo Ami con su tonito de Niña mayor- llegas dos minutos tarde, deberías ser más puntual, eso dice mucho de ti eh, para que tengas cuidado.

Ya basta Ami, hoy no vengo de humor – le susurre- bueno, ya estoy aquí, es mejor darse prisa y empezar de inmediato, entre más pronto mejor, asi podre irme más rápido.

¿Por qué la prisa Amu?- me preguntaron mi mamá y Ami al unisonó.

Yo, hummm…- no sabía que decir- ya te había dicho mamá que tengo que ayudarle a Anna con el quehacer y voy muy retrasada.

Bueno, si tú lo dices – me dijo mi mamá pero note que no quedo muy convencida de lo que le respondí.

Unos minutos más tarde la señora ya se encontraba tomándome las medidas para hacer mi vestido, mientras ella me platicaba de lo bonito que iba quedar el vestido y el tipo de tela que me convenía usar para fabricar este mismo, mi mente volaba hacia otra parte, primero voló hacia algunos recuerdos de lo que viví en mi infancia, luego recordé a Tadase, Nadeshiko, Kukai, Rima y lo demás (lo que me provoco de manera inconciente que se formara una sonrisa en mis labios), después recordé lo que paso en la fiesta a la que me llevo a Anna, la imagen de Ikuto tocando la melodía volvía a instalarse en mi mente, era tan viva como lo fue en esa ocasión, aun no comprendía si lo que había visto fue real o fue parte de mi imaginación, quizás había tenido algún delirio, el dolor regreso a mí ante este recuerdo (lo que borro la sonrisa que se había dibujado en mí). De forma esporádica una imagen llegó a mí mente, era la imagen de una sonrisa, a pesar de que podía ver la sonrisa no podía ver el rostro de la persona, lo que me extraño porque con esta imagen vino a mí una sensación de paz y tranquilidad, como la había sentido en mi sueño.

Ya está listo- oí una voz que me saco de mis pensamientos - por hoy es todo, puedes irte ya.

¿Qué?-pregunte por inercia.

Que ya termine- me repitió nuevamente la señora- puedes irte ya.

Gracias- le dije y me fui a buscar a mi familia.

Encontré a mis papás y a Ami muy pronto, Ami y mi mamá estaban viendo algunos vestidos que tenían ahí ya ellos para la venta.

¿Ya acabaron Amu?-me pregunto mi papá.

Sí, ya me dijo la señora que fue todo por hoy – dije yo- por cierto, ¿Qué hora es?

Ya son las 6:10 Amu – me contesto Ami viendo su reloj- ¿ya te vas?

¿Qué?-grite yo- ¡tan rápido!

No podía creer lo rápido que había pasado el tiempo , eso quería decir que Soku y Anna ya estaban por aquí, tenía la esperanza de acabar algunos minutos antes de la seis y salir corriendo antes de que llegaran, pero eso ya no me sería posible.

¿Amu ya te vas?-volvió a preguntar mi mamá, ya que yo no había contestado.

¿Eh?-dije yo- si, si creo que es mejor que ya me vaya, mañana los visitaré en la mañana, que descansen y duerman bien, nos vemos.

Y salí corriendo de la tienda sin darles tiempo de contestar, en cuanto estuve afuera de la tienda di una mirada rápida a ver si no los veía cerca de ahí, como no vi peligro alguno, decidí dirigirme lo más rápido posible hacia la salida, tomaría el camino más largo con el fin de evitar pasar cerca de la fuente. Empecé a caminar rápido pero cubrí mi cara con mis manos por precaución, avance así durante un rato, creo que la gente me esquivaba porque no había chocado con nadie, hasta que sentí que me había golpeado contra algo. Quite mis manos de mi cara para ver que había pasado.

Vi a un muchacho tirado en el suelo, tenía un barquillo de helado embarrado en su pantalón, miro el helado y luego me miró a mí con enfado.

Oye tu- me dijo molesto- mira lo que hiciste, a quien rayos se le ocurre ir con los ojos tapados, ¿eres tonta o qué?

Perdón-dije yo apenada- no era mi intención, yo sólo hummm…

Ya estas grandecita para andar con esos jueguitos tontos- me dijo aun molesto- me tumbaste y tiraste mi helado, lo acababa de comprar.

Vi que la gente se empezaba a acercar, ya que él había iniciado a subir su tono de voz, lo que captaba la atención cada vez más de la gente, en menos de lo que esperaba ya había un montón de gente rodeándonos.

Mira – le dije yo – si quieres te compro un helado, y ya, fue un accidente, lo siento.

Le di el dinero, él lo miro y tardo un rato pero al final lo agarro.

Bien- me dijo él todavía enojado - me pagas lo del helado, pero ¿cómo arreglas lo del pantalón?

Yo… no sé – dije en un susurro.

Fíjate para la próxima- me dijo y se fue asi de molesto.

La gente se quedo viéndome unos segundos más y luego se empezó alejar nuevamente, yo me sentí muy avergonzada. Vaya que tipo tan enojón, ya le había pedido disculpas y hasta le di para comprarse un helado otra vez, además fue un accidente, aunque tiene razón, cubrirme la cara fue una mala idea después de todo, en eso estaba pensando cuando sentí que una mano se poso en mi hombro derecho. Volteé a ver quién era y lo que vi me dejo pasmada.

Vi una cabellera con cabellos revueltos castaños rojizos, un par de ojos verdes que me miraban fijamente y de una forma divertida, y una sonrisa, esa sonrisa que había visto cientos de veces y que me hacía sentir mejor cada vez que me desanimaba, ¿Cómo podría olvidarla?.

No podía creer lo que veía, seguro debía estar soñando o imaginando cosas. Su sonrisa se ensancho un poco más y comenzó a reír. Con esto empecé a dudar de que se tratará de un sueño o una ilusión.

¿Qué sucede Hinamuri?-dijo entre risas-¿parece que viste a un fantasma?

Yo sólo lo podía observar mientras que él se reía un poco más hasta que finalmente paro de reír, pero aun así me siguió mirando de esa forma divertida y con esa sonrisa en sus labios.

Ku…Ku…-trate de articular palabra pero no obtuve muchos resultados.

¡Oye! ¡Espérame!-se escucho de pronto una voz y una muchacha se acerco hasta nosotros y lo tomó del brazo- ¿por qué no me esperaste en el lugar que acordamos?, sólo fui a preguntar por una blusa que me gusto.

No entendía nada de lo que veía, si ya me sentía confundida, me sentí más al verla a ella aquí. Ella volteó a verme en cuanto se percato de mi presencia.

¡Ahhh, Hina-chan!-me dijo Anna emocionada- si viniste, ya había creído que no lo harías, llegaste un poco tarde pero está bien, ¿qué te pasa Hina-chan? ¿Te sientes bien?

Si no podía hablar, con esto menos.

Ella está bien – hablo él dirigiéndose a Anna - sólo un poco sorprendida, creo que vio un fantasma pero nada más.

¿Qué? – me dijo Anna- ¿Enserio viste un fantasma? ¿Dónde?

Iba a responder pero alguien me interrumpió justo cuando iba a hablar.

Creo que lo vio justo hace un momento – dijo él viéndome aún divertido por mi reacción – Por cierto creo que es mejor que me vaya, surgió un trabajó y es para mañana, creo que nos veremos mejor mañana.

Yo me confundí más aun (si eso era posible), no supe si esto último lo dijo para mí o para Anna ya que volteo a vernos a las dos.

¿Qué?- dijo Anna en tono de decepción – ¡Espera Soku! ¡Soku! (pero él ya no le contesto, se fue de ahí rápidamente), ¡ahhh! ¿pero qué le pasa?, bueno ya no importa, vamos Hina-chan hay que dar una vuelta por él centro comercial.

Yo únicamente pude asentir con la cabeza, aún no podía articular palabra pero mi cabeza estaba trabajando a mil por hora, miles de preguntas me surgían, mientras comenzábamos a caminar.

Punto de Vista Normal:

Afuera del centro comercial caminaba un jovén de cabellos castaños rojizos y ojos verdes, mientras iba por el estacionamiento camino a su automóvil, sonreía y reía un poco al recordar la escena anterior. Cuando finalmente llegó a su carro se subió, aun manteniendo la sonrisa y su mirada alegre.

¿Qué sucede?- pregunto una pequeña personita de cabellos puntiagudos color verde y ojos color miel, que enseguida se acerco a él- ¿Por qué vienes tan contento Kukai?

No es nada, Daichi-dijo él mirando a su chara por un momento para luego volver a voltear hacia el frente- Solamente confirme lo que pensaba, si es ella Daichi, finalmente regresó.

Te lo dije- le dijo su chara- desde que me contaste que había nombrado a Ikuto, yo estuve seguro de que era ella.

Ikuto-repitió Kukai en un susurro, mientras que su sonrisa se borraba de sus labios.

Es mejor irnos ya – dijo mientras encendía el auto y comenzaban su camino.

Dentro del centro comercial Amu y Anna continuaban caminando, a veces se detenían frente a los aparadores de las tiendas para admirar las prendas o artículos en exhibición, bueno en realidad sólo Anna lo hacía, Amu se mantenía callada, estaba metida en sus pensamientos, repasaba una y otra vez lo ocurrido unos minutos antes, aunque no lograba entender nada, ella estaba segura que el joven al que había visto era su amigo, sabía que era Kukai, él la había reconocido sin embargo Anna lo conocía y lo había llamado Soku.

Mira Hina-chan-dijo Anna en voz alta-esa blusa es muy linda ¿no crees? ¿tu qué opinas la compro o no la compro?

No hubo respuesta

¿Hina-chan?-dijo Anna volteando a mirar a Amu.

Amu se mantenía con la mirada perdida envuelta en sus pensamientos, tenía cara pensativa.

Estoy segura que era él – pensaba Amu- era él, si era él, hasta me reconoció y me hablo, me llamo por mi nombre, y su risa, asi como su sonrisa, si no hay duda él es Kukai pero … (en ese momento volteó a ver a Anna y ya no pudo soportar más)

Anna – la llamo omitiendo su pregunta- ¿Quién era el chico que se fue hace unos momentos?

¿Quién? -dijo Anna mirándola un poco confundida- ¿te refieres a Soku?, pues era Soku mi novio, ¿Por qué?

Ahhh – dijo Amu en un susurro para después permanecer en silencio, Anna sólo la miro una vez más de manera confundida, y decidió no darle importancia al asunto, así que continúo mirando los aparadores. Así continuaron una hora y media más, Amu sólo seguía a Anna en silencio, seguía perdida en sus pensamientos, finalmente Anna decidió que era hora de que regresarán a la casa.

Durante el camino a la casa ambas permanecieron en silencio, aunque a Anna se le hizo raro que Amu estuviera muy seria no le pregunto nada, cuando llegarón a la casa Anna planeaba hacer la cena, pensó que quizás a Amu volvería a la normalidad después de comer algo.

Y bien Hina-chan ¿Qué quieres comer? – pregunto en tono alegre – hoy yo preparare la cena, tú pide lo que quieras, lo preparare.

Gracias Anna- dijo Amu con voz débil – pero no tengo hambre, me siento cansada, mejor me iré a mi cuarto a dormir, lo siento pero comeré mañana, buenas noches.

Y con esto subió las escaleras directo a su cuarto, Anna se quedo muy desconcertada y algo preocupada, nunca había visto a Amu así de desanimada, y lo peor es que no entendía la razón de esto, desde que la encontró en el centro comercial, la había visto actuar extraña pero había tratado de restarle importancia, trato de calmarse pero algo dentro de ella la dejo intranquila.

En su cuarto Amu se cambio y se acostó, sabía que Anna debía de estar algo confundida por su comportamiento y se sintió mal por ser cortante con ella pero necesitaba estar sola, quería ordenar sus pensamientos, la respuesta que le había dado Anna no le había aclarado nada, por el contrarío ahora entendía menos, estuvo una hora más pensando en lo que había pasado pero sin tener éxito en resolver alguna de sus dudas, aunque se moría de ganas por preguntarle a Anna todas sus dudas, algo se lo impedía, no sabía que era, pero no se lo permitía, finalmente se quedo dormida.

Bueno hasta aquí el capitulo, espero les este gustando y ya ni pedir una disculpa, me da mucha vergüenza todo el tiempo que deje pasar antes de actualizar, esta vez no prometeré cuando actualizare, mejor lo haré y ya.

Próximo Capitulo

Capitulo 6: Reencuentro.