Marce' Otaku: gomen por la demora TTwTT estuve ocupada… y también pido perdón por que el Lemmón aquí no lo escribí yo XDD Natty lo escribió por algunas razones algo privadas (: ojalá les guste.
Vocaloid no nos pertenece, pertenece a sus respectivas compañías y este fic lo hacemos sin fines de lucro
Fic collan entre Marce' Otaku y yo
Capítulo 6.- Un nuevo principio, Destruido.
"Entre ángeles y humanos…a merced de un amor prohibido que es capaz de destruir todo… solo se puede esperar lo peor.
Los lazos del pasado…Si, todo, es borrado en diminutos fragmentos."
Cuando llegamos aún todo estaba oscuro… aterrizamos en un callejón que estaba de tras del edificio donde se encontraba mi departamento suerte que nadie nos vio descendiendo.
El problema ahora era…¿Cómo entraríamos? Yo no tenía mis llaves. Y justo cuando estaba a punto de preguntarle a Len sobre esto él sonrió con ternura y me tomó nuevamente en sus brazos, nos elevamos hasta la ventana de mi habitación, y sorprendentemente aun estaba abierta (supongo que la seguridad en este edificio no es tan buena como decían)
Cuando por fin logramos entrar encendí la luz, y… aah, todo estaba hecho un desastre, era obvio que nadie había entrado. Tendría que limpiar todo… aun que ahora ya no estoy sola.
–Por fin en casa – suspiré, en ese momento Len comenzó a limpiar todo rápidamente – No tienes que hacer esto ahora – dije mirándolo.
–Mañana tienes que ir a la universidad, será mejor que duermas y yo me encargaré de todo – me respondió… en seguida recordé. Aquí ahora tengo una nueva vida, y todo es complicado, primero debo llamar a mis padres y decirles que estoy bien, también debo avisarle a Gumi, debe estar muy preocupada, debo dar una buena escusa a la universidad por qué falté tanto tiempo, y lo peor de todo… Kaito…¿Qué le diré?
Len en seguida notó mi cara de preocupación… a veces siento que es capaz de leerme la mente.
–No tienes que preocuparte por nada, yo arreglaré todo, déjamelo a mí, mañana te acompañaré a la universidad, es muy fácil arreglar los papeles sin que nadie se dé cuenta sabes? – me tranquilizaron sus palabras, de pronto se acercó a mí y me besó tiernamente, en seguida correspondí abrazándolo – me duele decir esto pero pienso que sería mejor si mantenemos lo nuestro en secreto por ahora, cuando amanezca llamarás a Gumi y a tus padres para decirles que estas bien…
–Y… que haremos con…?
–Y sobre Kaito… bueno, esto es lo más difícil que he tenido que decir en toda mi existencia, pero, creo que será mejor para todos si…tu f..fingieras que aun estas con él… digo.. si quieres – pude notar una expresión de molestia en el rostro de Len, le costó bastante decir esas simples palabras.
–Tienes razón, si llego a romper con él y luego me ve contigo, lo más probable es que recuerde algunas cosas y todo puede resultar mal. Espero que no te vayas a sentir muy incomodo con esto Len – dije mirándolo divertidamente, pero aun se notaba que la idea de que fingiera aun estar con Kaito le molestaba bastante… pero era por nuestro bien.
–Bueno, creo que deberías ir a dormir, solo te quedan un par de horas para dormir, recuerda, tienes universidad – sermoneó él.
–Dijiste que también me acompañarás, duerme conmigo, o no dormiré – me crucé de brazos e hice un puchero.
–Está bien, pero me levantaré temprano y limpiaré todo – dijo Len… a veces es my terco, pero por ahora yo gané.
Nos recostamos en la cama, apagamos la luz y nos dormimos profundamente abrazados, la calidez que siento junto a Len no puede reemplazarla nadie.
Y a las 7:30 de la mañana Len me despertó con un tierno beso, y cuando me senté en la cama me di cuenta de que él ya había limpiado todo, de verdad es increíble. Incluso me llevó el desayuno a la cama, no puede haber algo más tierno que eso, al parecerlos papeles en esta relación se han invertido.
Cuando me levanté busqué entre algunas cajas que estaban al fondo de mi closet que Len había dejado pasar cuando había hecho mis maletas algunos días atrás. En una de esas cajas estaba segura de que tenía otro vestido de un color que no fuera tan oscuro… también me lo había regalado Gumi, para navidad… ella siempre quiso que usara cosas alegres, y ahora por fin puedo hacerlo.
Me dejé el cabello suelto y me puse el vestido corto color rosa claro con encajes café que rodeaban la cintura. Ya estaba lista!
Ahora solo debía llamar a mis padres (de esta época). Primero les pedí perdón por no haberlos llamado en tanto tiempo, les dije que había estado muy ocupada por la universidad y cosas así, ellos entendieron perfectamente. A la que contacté a continuación fue a Gumi, se notaba muy preocupada, a parte me sermoneó mucho, la verdad es que no tenía idea de qué escusa darle, y ella insistió tanto en venir a buscarme para ir juntas a la universidad que no pude negarme. Y a los 5 minutos ella ya estaba en la puerta. En seguida abrí y se lanzó a abrazarme con lágrimas en los ojos.
–Miku! No vuelvas a hacer eso! debes avisarme cuando te vayas a alguna parte por tanto tiempo – dijo Gumi sin dejar de abrazarme… yo correspondí el abrazo para tranquilizarla.
–Miku ya se hace tarde…– dijo Len repentinamente de tras de mí… Gumi lo miró confundida…¿Qué hago ahora!
–Y tu quien eres? Por qué estas en el departamento de Miku tan temprano y…con Miku? – preguntó exaltada, se notaba su conmoción, repitió mucho mi nombre.
–Oh vaya… soy Len Kagamine, amigo de la infancia de Miku, tú debes ser Gumi verdad? Un placer – mintió fácilmente él…
–En serio? Miku nunca me ha hablado de ti – dijo incrédula mi amiga… yo estaba colocándome demasiado nerviosa, nunca aprendí a mentir bien, me descubrirá.
–Ah, bueno eso debe ser porque hace mucho no nos veíamos, hace un poco más de una semana llegué a esta ciudad para estudiar, a demás hace muy poco mis padres murieron en un accidente y como Miku era la única persona que conocía en este lugar se ofreció para acompañarme a mi ciudad natal y enterrar a mis fallecidos familiares, por eso desapareció por tanto tiempo sin decir nada, todo pasó muy rápido – explicó Len… me sorprende la facilidad con que es capaz de decir las cosas… pero… decir que sus padres murieron hace poco en un accidente? No cualquiera se atrevería a mentir de esa manera, aun que mejor debo seguirle la corriente antes de que seamos descubiertos.
–Qué? L..lo siento mucho… eso es terrible – se disculpó mi amiga. Se podía ver claramente su cara de culpabilidad ya que Len de alguna manera había logrado de que un par de lágrimas escaparan de sus ojos.
–S..si bueno… no importa, será mejor que nos apresuremos o llegaremos tarde a la universidad – dije tratando de desviar el tema.
–No seas tan dura Miku, lo que le sucedió a Len es horrible – me regañó Gumi, fruncí el seño mirando a Len, él solo rió con expresión de triunfo.
Comenzamos a caminar hacia la universidad en silencio, hasta que le susurré a Len:
–Así que…mi angelito es un mentiroso? – pregunté sonriendo.
–Soy mitad demonio, no hay problema con eso – respondió tomando tiernamente mi mano.
–Que susurran tanto? – nos interrogó Gumi, y bueno, tuvimos que romper el agarre, no podemos permitir que ella vea algo muy comprometedor entre nosotros, ella es mi amiga pero será mejor sin nadie se entera, a demás aun cree que estoy con Kaito.
–Nada… por cierto… ¿Cómo ha estado Kaito? – en ese momento Len me miró sorprendido.
–Ah, bueno él… no lo sé, estuvo actuando extraño todos estos días, creo que tu desaparición lo afectó mucho. No le avisaste que te ibas por esos días, después de todo es tu novio – respondió Gumi, mi querido bajó su cabeza al escuchar eso… estaba segura de que este día no sería muy cómodo para los dos.
Continuamos caminando hasta que por fin llegamos. Muchas chicas quedaron mirando a Len con cara de arrastradas en cuanto lo vieron, vaya esto sí es molesto. Luego nos dirigimos a la sala del director para explicarle el porqué habíamos faltado tantos días, y fue ahí donde Len comenzó a explicar la supuesta muerte de sus padres, que hasta hizo llorar al director, y así fue como nos dejó con los papeles limpios sin mayores problemas. En seguida después de eso nos dispusimos a ir hacia nuestro salón de clases, desde ahora debemos estar algo distantes, al menos aquí.
Y en la clase muchos de mis compañeros comenzaron a hacerme preguntas sobre en donde me había metido y cosas que la verdad me parecían ridículas. También no dejaba de intercambiar miradas encantadoras con Len. Ahora él se sentaba en un extremo de la clase y yo al otro… y así fue como transcurrió la mañana sin ningún percance, hasta que llegó la hora del almuerzo. Ahí fue donde comenzaron nuestros problemas.
Para empezar…Gumi había comenzado a sentirse mal y estaba en la enfermería. Así que Len y yo fuimos a ver como estaba, por suerte al parecer solo era estrés. Pero nos habíamos olvidados de un gran detalle… ¿Dónde estaba Kaito? No lo habíamos visto en todo el día, por un lado era mejor así, podríamos estar juntos. o al menos eso pensamos, por que cuando menos lo esperamos Kaito apareció repentinamente mientras nos encontrábamos almorzando en una mesa que se encontraba en uno de los grandes jardines de la universidad.
–Mi querida princesa Miku te extrañé – dijo Kaito cubriéndome los ojos con sus manos y acercando mi rostro a él… estuvo a punto de…besarme, de no haber sido por Len que justo en ese momento se aclaró la garganta.
–K..Kaito… Hola – dije un tanto nerviosa… pero ¿Kaito me dijo princesa? Está bien esto si es extraño.
–Puedes decirme donde estuviste todo este tiempo? – pidió él mientras se sentaba en medio de Len y yo… él ignoraba a mi querido Ángel demonio por completo… le molestaba su presencia? O es que ya sospechaba algo?
–Creo que eso es mi culpa – llamó la atención Len… y fue cuando comenzó a explicarle Kaito la supuesta muerte de sus padres… al parecer es muy bueno mintiendo.
–Oh… eso es terrible, pero Miku debió haberme avisado si iba a irse por tanto tiempo, estuve muy preocupado…
–Lo siento mucho Kaito, todo fue muy repentino – me disculpé mirando a Kaito a los ojos… pero en esa acción noté algo diferente… ese brillo que Kaito siempre tenía en sus ojos, o al menos el escaso brillo, había desaparecido completamente, ya no quedaba rastro de él, lo notaba aun más distante… pero de pronto me acercó a él rápidamente y me abrazó con mucha fuerza…–*esta no es la misma calidez que siento con Len*– pensé… pero aun así, aun que esta demostración de cariño se sentía tan fría, él no me soltaba. Y también cuando voltee a ver a Len me di cuenta que nos miraba con mucha frustración y algo de dolor…
–Te extrañé… no vuelvas a irte de mi lado otra vez – dijo Kaito… pero aun así no podía dejar de sentir esta incomodidad… no sé si estoy exagerando pero esas palabras no las decía de corazón, o simplemente no iban dirigidas hacia mí… sentía que estaba usándome para algo… a demás Len no dejaba de observarnos… él hizo una mueca y se cruzó de brazos, Je! Mi angelito estaba celoso?
–Está bien, por si no se han dado cuenta yo aún estoy aquí – dijo Len enojado, en ese momento Kaito lo miró y se… sonrojó?
–Si como sea…gracias por haber cuidado a mi novia Len – agradeció el peli azul, se podía sentir la tensión – y bueno, si nos disculpas, Miku y yo debemos pasar tiempo juntos, después de todo ella es mi novia y nos amamos no es así? – me preguntó… yo solo asentí ligeramente…
Debía hacerlo, eso habíamos acordado con Len… veo claramente que está arrepentido, pero ya no hay vuelta atrás.
–Nos vemos Len – se despedía Kaito mientras estiró su mano hacia mi amado.
–Nos v..vemos – respondió él entre dientes intentando no golpear al peli azul, y en un gesto de cortesía correspondió el gesto estrechando su mano con la de él.
Eso fue corto, pero lo suficiente como para dejar a Len muy frustrado por no poder hacer nada, no quería llamar la atención. Y poco a poco Kaito y yo nos alejamos, por mientras que él se había quedado mirando la mano con la que había tocado a Len… ¿Qué sucede? ¿Es que acaso recordó? Pero… si fuera así, él ya me habría matado… en cambio este Kaito no deja de abrazarme en ningún momento, yo me sentía bastante incómoda, no podía dejar de pensar en Len y en cómo podía estar sintiéndose por esto.
Paseamos solos por toda la universidad, casi sin hablar, el ambiente era tenso, pero aun así el no me soltaba.
Tampoco podía evitar el hecho de sentirme observada, más de lo normal. Seguramente Len estaba siguiéndonos, para asegurarse de que Kaito no hiciera nada, ya que como es el destino, todo puede pasar en cualquier momento.
Cuando por fin sonó la campana que indicaba que debíamos regresar a clases apareció Len caminando frente a nosotros (Kaito había decidido ir a dejarme hasta el salón), yo solo rogaba a que este incómodo momento acabara.
Y en el momento cuando entré al salón y el peli azul desapareció, di un gran suspiro de alivio. Len se me acercó.
–¿Estás bien?¿Te hizo algo de lo que no me haya dado cuenta? – me preguntó preocupado, como dije, nos había estado observando.
–S..si, no te preocupes, es lo mismo de siempre, nuestra relación es algo, distante y fría.
–No sé si podré aguantar esto por más tiempo, no podía soportar cuando…– en ese momento Len no logró terminar su oración ya que el maestro había llegado, por lo que tuvimos que ir a sentaron a nuestros lugares, ahora debíamos esperar al receso de la tarde.
Pero tampoco pudimos pasar tiempo juntos en la hora del receso de la tarde, ya que cuando estábamos saliendo del salón Len comenzó a acariciarme tiernamente la cabeza mientras que yo sonreía, pero nos encontramos con Kaito esperándome en la puerta, en seguida me tomó de la mano y me llevó lejos de Len, dejándolo frustrado y dolido nuevamente, eso también me dolía a mí, pero no podía evitarlo.
Aun que esta vez Kaito actuaba algo más… impulsivo y hasta agresivo conmigo, se notaba irritado, me decía cosas extrañas. Me estaba asustando bastante con su actitud. Ni siquiera me dejó ir a ver a Gumi quien aun se encontraba en la enfermería… aun si han pasado más de 100 años desde que el Ángel que tenia exactamente la misma apariencia que la persona que tengo en frente. Tengo miedo, sin Len a mi lado… siento mucho miedo estando sola…
Para mi suerte en poco tiempo Kaito fue citado a una reunión de su clase, y logré separarme finalmente de él…
Ahora solo quedaba aguantar dos horas más antes de salir.
De pronto sentí como alguien me abrazaba por la espalda y apoyaba su cabeza en mi hombro… lo reconocí en seguida.
–Len…
–Estas bien? – me preguntó con ternura sin levantar su cabeza.
–Tengo miedo… solo quiero irme a casa y estar junto a ti… no quiero nada más… romperé con Kaito lo antes posible – dije mientras me volteaba y lo abrazaba con todas mis fuerzas, él correspondió y asintió. Así es como me gusta estar, me siento protegida y que nada ni nadie puede hacerme daño si estoy junto a mi amado.
Más tarde debíamos nuevamente volver a clases, y afortunadamente el tiempo transcurrió relativamente rápido. Que ni siquiera me di cuenta cuando ya podíamos volver a casa… gracias al cielo, pero, nuevamente estaba Kaito esperándome fuera del salón, debo armarme de valor.
–Vamos Miku, iré a dejarte hasta tu departamento – dijo sonriendo Kaito, Len frunció el seño.
–Ve… yo estaré vigilándolos en todo momento – susurró Len en mi oído, eso me tranquilizó…
–E..está bien – en ese momento Len se nos adelantó… seguramente iba a esconderse para que Kaito no notara su presencia.
–Que te dijo él? – me preguntó mientras posaba su manos sobre mi hombro.
–Nada importante… Kaito, antes de irnos me gustaría ir a ver cómo está Gumi, se pasó todo el día en la enfermería.
–Está bien – asintió él sin mucho entusiasmo yo quería de verdad estar con mi amiga y el no era nadie para impedírmelo.
Así que nos dirigimos camino a la enfermería, en silencio… otra vez el ambiente estaba tenso y era muy incómodo, ninguno de los dos decía una palabra…
La enfermería estaba en el primer piso, y nosotros nos encontrábamos en el segundo, íbamos a bajar por las escaleras ya que el elevador estaba fuera de servicio.
Todo parecía estar bien… yo estaba bajando lentamente la escalera hasta que sentí una mano que me empujaba brutalmente… perdí el equilibrio y obviamente me habría hecho bastante daño de no haber sido por Len, que apareció de la nada y me sujetó contra su pecho… mi tranquilidad volvió en seguida.
–Miku! Estas bien? – preguntó hipócritamente Kaito… por qué él…?
–¡¿Qué rayos es lo que intentas hacer Kaito? – gritó Len muy exaltado.
–D…de que hablas Len? Miku refaló, no fue mi culpa… que ella te lo diga – respondió el peli azul mirándome algo intimidante… un escalofrío recorrió todo mi cuerpo en ese instante.
–Cla…claro… fue un accidente – asentí… tenía miedo nuevamente, a demás no quería que llamáramos mucho la atención. Len me miró confundido sin soltarme, hasta que dijo con un tono muy serio.
–E...está bien, pero yo acompañaré a Miku a ver a Gumi, también me encargaré de que llegue bien a su departamento, puedes irte Kaito.
–Q..qué? ella es mi novia se te olvida? Los acompañaré – respondió él mirándome con molestia… ¿por qué a mí?
–P…por favor – pidió mi amado mirando a Kaito a los ojos, él en seguida asintió… creí que serpia muchos más difícil convencerlo. Y tal vez Len no se dio cuenta, pero yo pude notar un leve sonrojo en la cara de mi supuesto "novio" en ese momento… sentí mucha incomodidad, pero preferí no tocar ese tema. Guardé silencio.
En ese momento Kaito bajó por las escaleras pasando junto a mí, me miró de manera extraña y rápidamente hiso que me alejara de Len… tomó mi cara con sus manos y me… besó impetuosamente.
Fue… realmente asqueroso para mí aun que solo fue superficial, y no tengo que ser adivina para saber que fue algo espantoso para Len también.
–Adiós – dijo finalmente él alejándose de ahí.
Y cuando por fin desapareció de nuestra vista… lágrimas comenzaron a caer de mis ojos…¿Cómo se atrevió a hacer eso? él siempre me habría pedido permiso, pero esta vez no lo hizo… y fue horrible para mi… aun que solo fue un beso a mi me afectó demasiado, tanto que no podía dejar de llorar… Len me abrazó con fuerza y ternura… él es el único para mí, el único capaz de hacerme sentir mejor en estos momentos…
Pero hay algo de lo que no tengo ninguna duda.
Definitivamente ese fue el beso más frío y sin sentimientos que pude haber recibido de Kaito…
Pov. Len
Kaito idiota… como se atreve hacerle eso a Miku?
No importa lo que me digan, yo sé lo que vi… él casi la tira por la escalera, y luego de eso… la besó a la fuerza en frente mío…
Nunca me había sentido así… Miku es solo mía! Yo soy el único que puede tocar sus delicados labios, juro que de no ser porque ella me pidió que no llamara la atención le habría desfigurado la cara al maldito de un solo golpe en ese mismo momento.
Y para empeorar las cosas…ese beso forzado la dejó muy mal… comenzó a llorar casi inconsolable…
–Lo siento… lo siento mucho Miku… no debí haber permitido todo esto – me disculpe mientras la abrazaba con todas mi fuerzas.
–Len… no tienes que disculparte… todo esto es mi culpa… has tenido que soportar esto todo el día…perdóname – seguía diciendo ella sin dejar de llorar. Rápidamente acerqué delicadamente su cara a la mía y la besé tiernamente, ella correspondió en seguida… sus lagrimas cesaron instantáneamente y el beso comenzó a volverse cada vez más intenso, hasta que por el oxígeno nos separamos.
–Estas mejor? – pregunté sonriéndole.
–Si… gracias… eso era todo lo que necesitaba – me respondió. Tomé su mano y en seguida nos dirigimos a la enfermería para ver a Gumi.
Sorpresivamente ella no se encontraba ahí, al parecer sus padres se habían enterado y la habían llevado a casa, una preocupación menos para Miku, me alegré.
Aun así no me sentía completamente en paz, Kaito actuó muy extraño hoy… ¿quizá recordó? Me atemoriza el solo hecho de pensar en eso, pero por ahora solo me interesa mi amada… nada más.
Aun que tengo que admitir que cuando llegamos al departamento yo no estaba del todo bien… me sentía extraño, estaba molesto y mi querida no tardó en darse cuenta de eso.
De pronto Miku se soltó su largo cabello intentando seducirme. Por suerte tengo fuerza de voluntad, pero ella en verdad sabe cómo controlarme. Intenté resistirme a sus encantos lo más que pude. Pero de pronto pareció cansarse de mi actitud esquiva, ya que me empujó al sofá y se sentó en mi regazo mirándome algo molesta directamente a los ojos.
–Veamos si entendiste bien mi angelito mitad demonio – dijo con tono dominante… extrañaba este carácter – tu me prometiste que haríamos el amor cuando yo lo dijera verdad? – preguntó decidida y algo sonrojada.
–S..si – respondí nervioso y desviando ligeramente mi mirada, mis hormonas comenzaron a trabajar rápidamente… en verdad ella sabe cómo controlarme.
–Pues entonces… ¿por qué te resistes? Quiero hacer el amor ahora contigo! – dijo secante… supongo que ahora ya no puedo negarme… debo cumplir mis promesas no?
–Claro mi dama – ella me sonrió pervertidamente, yo correspondí de la misma manera. Bueno… creo que ya me controlé por tiempo suficiente… mi querida Miku es irresistible – Esta noche te demostraré nuevamente que eres mía, y que yo te pertenezco en cuerpo y alma…
–Siempre he sido tuya y siempre lo seré… estoy segura de eso – dijo ella finalmente…
En seguida la tomé en mis brazos y la cargué hasta la habitación… no me molesté en encender la luz, solo me dirigí hacia donde estaba la cama, y dejé a mi amada delicadamente sobre ésta.
Me gané sobre ella lentamente… no quería ir muy rápido, podría molestarse, pero en eso ella tomó mi cara con sus manos y comenzó a besarme intensamente. Creo que fue una señal… a ella no le interesaba ir lento con esto, y pues bueno… sus deseos son ordenes para mí.
Así que en seguida para complacerla tanto a ella como a mí comencé a quitarle el vestido que llevaba puesto, hasta dejarla en ropa interior. Aun nos besábamos casi con desesperación y Miku empezó a desabotonarme la camisa y el pantalón…
Con mis manos recorría su tersa y blanca piel mientras que se le escapaban gemidos que era música para mis oídos, me excitaban aun más.
Besé su cuello reiteradas veces, le quité el sostén y comencé a acariciar y succionar sus senos. Era una sensación muy agradable mientras sentía como ella lo disfrutaba.
A continuación Miku bajó hasta donde estaba mi miembro erguido, me quitó lo que me restaba de ropa para luego lamer mi extremidad, eso me hacía sentir en el cielo. Varios gemidos y gruñidos se me escapaban…
Después de eso me acerqué a la boca de Miku y me posé sobre ella, nuestras lenguas se tocaban y se exploraban deliciosamente sin temor a nada. Y con mi mano desde el cuello de ella comencé a bajar hasta llegar a su intimidad, le quité la braga y comencé a acariciarla. Mi amada arqueaba la espalda por el placer. Los dos jadeábamos y gemíamos excitados.
Introduje uno de mis dedos lentamente en su interior. En ese momento a ella se le escapó un largo y reconfortante gemido de placer.
Y más tarde mientras besaba su piel bajé hasta ese húmedo y prohibido lugar que solo a mi me pertenecía, e introduje mi lengua al interior de Miku en tanto ella enredaba sus dedos en mi cabello. Escucharla decir mi nombre entre gemidos era algo único que solo yo podía oír.
En un santiamén Miku se volteó de modo que ahora ella estaba sobre mí, acomodó mi miembro y ella misma lo introdujo en su interior, los dos nos sentíamos muy bien y nos movíamos sincronizada mente. Yo entraba y salía…
–M..mas rápido – pidió ella, en seguida obedecí, tomé sus caderas y comencé a moverme más velozmente.
–M..Miku…– gemí entre dientes, y cuando ya fue el momento ni siquiera me molesté en advertir. Provocando el orgasmo, mi "brebaje" se derramó en el interior de mi amada.
La forma en la que ella se movió en ese momento fue hermosa.
Finalmente cayó a mi lado jadeante al igual que yo y cansada por lo que habíamos hecho…
–E…espero haberla complacido mi dama…– dije aun algo excitado y sonriéndole.
–Te amo – me respondió de la misma manera y me abrazó fuertemente – quiero estar así contigo para siempre…
–También te amo Miku, mi querida y preciosa Miku… ahora ya nada podrá separarnos, te lo aseguro.
–Es una promesa?
–Por supuesto – le respondí… luego de eso nos dormimos profundamente…
A la mañana siguiente muy temprano escuché una voz en mi cabeza que no me permitió seguir durmiendo. Por lo que me levanté de la cama y me puse los pantalones intentando no despertar a Miku, hoy teníamos en día libre por lo que no teníamos que ir a la universidad. Fui al baño, me lavé la cara, y después fui al living y me senté en el sofá… pero de pronto escuché nuevamente la voz, pero esta vez se escuchaba aún más nítida. Me volteé y me atemoricé un poco por lo que vi.
–Tú no cambias… verdad?... Len – dijo la persona que estaba vestida de un blanco puro incomparable… un Arcángel?
–T..tú qué haces a..
–Déjalo… es un ángel pecador, en realidad es mitad demonio – agregó otra voz muy cerca de mí… era aquél demonio con el que hace mas de 100 años atrás había hecho el intercambio de mis alas?
–¿Q…que es lo que hacen ustedes aquí? – pregunté nervioso… no estaba en mi mejor momento…
–Para empezar… no has cumplido tu misión para nada, ya no te van a dar más oportunidades si sigues así… y solo mírate, te has convertido en un pervertido – me regañó el arcángel.
–Es el amor – sonreí felizmente. La criatura divina hizo un gesto irónico.
–Para ponerte así esa humana debe ser increíble, no? Iré a conocerla – dijo el demonio dirigiéndose al cuarto donde dormía mi amada, pero lo detuve enseguida sujetándole velozmente el brazo sin pararme del sofá.
–Eso ni lo pienses – amenacé… mis ojos seguramente estaban rojos, y mi fuerza era sobre natural… después de todo y aunque suene extraño soy mitad Ángel y mitad demonio… no estaba dispuesto a soportar algo como lo de ayer y peor. A demás… él le haría daño, nunca permitiría que se le acercara a Miku.
–Cálmate Len, nosotros no vinimos a causar disturbios, solo vinimos a buscarte – dijo el arcángel… el demonio me miró de reojo y sonrió molestamente asintiendo…
–Vinieron a buscarme? Para qué?
–Ja! Ángeles y demonios hemos decidido venir a buscarte, te entregaremos una información que posiblemente te interesa y mucho – explicó el demonio… pero ¿Qué significaba esto? Ángeles y demonios? Desde cuándo?
–N..no entiendo de lo que están hablado… ¿por qué las cosas no pueden seguir como hasta ahora? – pregunté confundido…
–Porque el hecho que exista una criatura como tú… mitad ángel y mitad demonio y para empeorar que mantiene un romance con una humana reencarnada es algo que jamás se ha visto en toda la eternidad, no sabemos qué es lo que pueda pasar más adelante, o cómo afectaría el orden de todo lo que se conoce – respondió el Arcángel sin dejar su postura seria.
–Pero esto, en el peor de los casos causaría una distorsión en los mundos, Celestial, Terrenal, e Infernal… todos corren peligro, pero la solución es muy simple, si quieres saberla acompañaos, esto no tomará mucho tiempo, volverás con tu amada antes de lo que te imaginas – sugirió el demonio…
Yo me quedé algunos minutos en silencio… ¿tan grave es lo que podría pasar?... pero finalmente me decidí…
–Supongo que no tengo otra opción, pero primero voy a avisarle a Miku…
–Te aconsejo que aun no le digas nada… si quieres déjale un nota, a demás, sería mejor si la dejas descansar, debe estar exhausta por lo de anoche no? – se burló el demonio… no pude evitar sonrojarme.
Minutos después fui a vestirme, y le escribí una breve nota a Miku:
"No te preocupes, volveré muy pronto, recuerda que te amo, vendré si cualquier cosa acontece, cuídate
Att: Len"
Decía la pequeña nota… esta vez si llego a tener un mal presentimiento, no importa en donde me encuentre, vendré en seguida, estoy arriesgando mucho con el solo hecho de irme y dejar a Miku sola, en especial si sé que Kaito ha estado actuando extraño… pero volveré y todo va a estar bien… después de todo hice una promesa que no estoy dispuesto a romper…
Más tarde me fui con el Arcángel y el demonio a un lugar al que jamás había ido… era un extraño punto medio que conectaba a todos los mundos… no sé qué es lo que me espera…
Pov. Kaito
Asqueroso, odioso, molesto, repugnante, ¿Qué más puedo decir? Es lo que el día anterior viví…
No soporto ni un minuto más… en especial cuando Len me miraba con odio cuando yo estaba cerca de Miku, estaba celoso, se notaba, pero yo lo estaba aún mas, esa estúpida humana, arruina siempre todo, arruinó mi vida pasada, yo fácilmente pude haber vivido junto a Len por el resto de la eternidad, pero ella tuvo que llegar. Su existencia no hace más que amargar la mía, pero ya no estoy dispuesto a esperar más, esto se acabará pronto.
Tan solo si ayer Len no hubiera aparecido, ahora quizá Miku estaría muerta cuando la empujé por las escaleras, pero sentir el miedo que esa escuálida humana me tiene es muy placentero, ella es débil lo que me da mucha ventaja.
Puedo imaginarme a esos dos haciendo cosas repugnantes que me atormentan.
A noche no logré dormir nada con solo acordarme como mi amado mira, toca, y siente a Miku ¿por qué la vida es tan injusta?
Pero tal cual como lo hice hace 100 años impediré que ellos logren volver a ser felices, la vida humana es muy vulnerable. Ya tengo en mente un plan que no tiene margen de error. Después de todo Miku cree que yo no recuerdo nada.
Primero que nada debo buscar ropa adecuada para mi plan. Le enviaré un mensaje donde le diré que quiero verla a solas en la azotea de su edificio. Estoy seguro que ella vendrá con la intención de terminarme, ella y todo lo que hace es tan predecible que he previsto todo lo que hará.
Y después de eso, en cuanto la vea, le haré una par de cosas con las que deseará no haber reencarnado jamás, le haré pagar en vida todo lo que me ha hecho.
¿con qué debería empezar? Creo que será mejor si le corto la lengua para que jamás vuelva a probar la boca de mi Len, y para que no grite, le dispararé en el pecho y esperaré a que agonice un rato… luego cortaré sus extremidades, le haré sufrir mucho, y creo que después de eso… ja ja ja, tiraré sus restos hacia el vacío. Así no volverá a estar con mi amado nunca más.
El plan perfecto.
Y bueno, aquí estoy, la hora se acerca… será mejor que le envíe el mensaje a Miku, debo asegurarme de que vendrá sola, pero sé cómo es su ego y me hará caso.
Ya es el atardecer, el día pasó bastante rápido para mí. Aun que es una lástima, ya no tengo mis poderes de ángel, si tuviera mis alas llegaría más rápido, pero no importa, me conformaré con caminar.
Len envié el mensaje y ella a los minutos respondió aceptando mi propuesta y diciendo que tenía algo importante que decirme… que humana tan ingenua.
Me cambié de ropa y llevé conmigo todo lo que requeriría para completar mi hermoso plan. Llegué a la azotea un par de minutos antes de lo acordado… quería imaginarme el momento con cautela.
Y cuando ya fue el momento… sentí que detrás de mí se abría la puerta que conectaba al extremo más alto de este edificio.
–Kaito – escuché una voz que odio… en ese momento yo estaba de espaldas y llevaba una larga capa negra… volteé mi cabeza y miré de reojo a aquella persona repugnante… Miku.
–Me alegro que estés aquí – dije sínicamente, al parecer en verdad vino sola, no tengo ningún presentimiento extraño como los que siento cuando Len está cerca. Y justo en ese momento una gran ráfaga de viento pasó y cerró la puerta de golpe… Aah… este es el escenario perfecto. Ella volteó algo asustada, y en el momento donde volvió a mirarme yo me había quitado la capa negra dejando a la vista mi vestimenta… que era completamente blanca, quería recrear el suceso de hace 100 años lo mejor posible.
Pude ver el temor en sus ojos, estaba paralizada observándome mientras yo me acercaba lentamente sonriendo de manera desquiciada… ella intentó abrir la puerta pero esta se había cerrado completamente, que gran suerte tengo. Que ingenuo es Len, al dejar a esta chica a su suerte, eso demuestra que al parecer no le importa mucho, me alegro, ahora su destino está en mis manos, tal y como hace aquellos tiempos memorables.
–Ka..Kaito, a..así que tu… recuerdas todo – dijo la peli turquesa mirándome con temor mientras yo la acorralaba contra la puerta.
–Que lenta eres al darte cuenta a estas alturas, ¿Qué se siente el verme así? Espero que hayas disfrutado tu estancia en este mundo, porque no durará mucho – expliqué mientras la tiré al suelo con frialdad.
–El Kaito que yo conozco no…– intentó decir incorporándose…
–No me hagas reír – mustié mirándola despiadadamente – te explicaré brevemente, lo tomaré como tu último deseo antes de morir.
En el momento cuando dije eso pude ver un signo de dolor en su rostro… el poder de los recuerdos, el poder del pasado vuelve…
Por algo el destino cruzó nuestros caminos nuevamente. Len y Miku no tendrán un final feliz después de todo, y yo me encargaré de eso…
Continuará…
Marce: si quieren mátenme…perdón por la demora pero ojala les gustara el capi…y como ya dije el lemmon lo escribió Natty xD
Natty: yo creo que si les gusto (al menos a mi si =D) el lemmon…sin comentarios XD
Marce: xD bueno creo… que esta historia ya está llegando…
Natty: pronto se acabara…solo falta el próximo capi y el epilogo…voy a extrañar este fic
Marce: si…yo también lo extrañare…pero tenemos más planes juntas para el futuro LenxMiku así que esto no acaba aquí!
Natty: cierto! Tenemos planes que haremos cada una por su cuenta y pronto otro fic en collab
Marce: (: esperamos que sigan leyendo y nos leemos en el próximo capitulo
Natty: gracias por leer y por dejar reviews! Nos leemos sayonara :D
SI NO DEJAN REVIEWS LEN Y MIKU SE LES APARECERAN EN LA NOCHE A GOLIARLOS CON UN PUERRO Y UNA BANANA!
