CAP 4
Enishi despertó en medio de sonidos que lo perturbaron, Misao, estrechaba la almohada, por el placer que su cuerpo sentía al estar en medio de un ardiente sueño con aquel hombre de centro comercial, Enishi la contemplaba atónito. SE coloco sobre ella, tratando de seguir los movimientos que el pequeño cuerpo realizaba con su amante de ensueño.-¿Amor, estas bien?- cuestiono mientras los enormes ojos verdes le contemplaron por un segundo y luego sintió ser derribado de la cama por aquella hermosa mujer. Él no era su esposo de eso estaba segura, todos sus recuerdos habían regresado a paso lento a su memoria y ahora más consiente de las cosas, decidió actuar en su papel de esposa amorosa.
-Perdóname amor tuve una pesadilla con ese odioso detective que tendré que buscar y dar de baja- susurró, mientras se acurrucaba junto a Enishi que le acariciaba las caderas sobre las manta, tras regresar de su pequeño viaje al suelo. Ahora fue Misao quien atrajo hacia ella al cuerpo masculino, degustando la boca masculina, entretanto su cuerpo incitaba al de su "esposo".
-¿Estas bien Aoshi?- cuestionó Kaoru mientras vestía al inquieto niño de casi 4 años.
- desde que regresaste del centro comercial hace unos días has estado algo esquivo y pensativo, dijo Kaoru sentándose cerca a su cuñado con Kenji sobre sus piernas.
-esa mujer- susurro mientras recordaba el susurro inquietante de su agresora, días atrás.
-Qué mujer Aoshi?-cuestionó Kaoru curiosa, tras escucharle
-No, no puede ser, olvídalo, se me pareció tanto a Misao pero en lugar de aquella ceda negra, tenía por cabello una peluca.- susurro, más para sí, que para su cuñada.
-como puede ser ello posible si tú mismo fuiste a reconocer su cuerpo?- cuestiono un poco triste ante el doloroso recuerdo de la supuesta muerte de su hermana. En la de Aoshi aquel aparente cadáver de Misao seguía presente en su memoria de su cuerpo despojado de vida y abrigado por el manto frio de la muerte.
Sigilosa había llegado hasta el edificio, donde le habían informado, se encontraba su objetivo a eliminar. Acercó su oído a la madera color caoba y escucho tras esta la voz de una mujer, y la profunda voz de aquel atractivo hombre. La puerta se abrió súbitamente y choco su mirada con la de aquel alto hombre, un frio recorrió su cuerpo y se abrazó a sí misma, mientras Aoshi aún permanecía inmóvil frente a la chica. Al reconocer a su agresora de días atrás. La tomo del brazo, realizando una maniobra que dejo la chica inmóvil, para sorpresa de esta con su cuerpo muy cerca del hombre alto, su nariz fue atacada de inmediato con el aroma de la colonia que perfumaba el cuerpo masculino. Su mente divago por nuevos recuerdos, ¡era este el hombre que se había convertido en su esposo!, pero no lo podía asegurar, su mente apenas y era consciente de que aquel hombre era alguien importante en su vida, que no era nada más el objetivo a eliminar del camino. Aoshi exploro con su mano el cabello de la mujer como asegurándose de que se tratara de su cabello real y no una imitación de la hermosa cabellera que había acariciado alguna vez en su esposa. Su agarre fue restringiendo la fuerza al notar una pequeña expresión de dolor en el rostro de la chica, y de esto saco provecho esta cuando Misao fue consciente de ello y logra soltarse para salir corriendo.
No se explicaba como teniéndolo frente a ella, no había sido capaz de hincar en aquel hombre el puñal que llevaba aferrado fuertemente en su mano. Se encontraba contrariada y no fue sino hasta cuando se refugió en los brazos del hombre que especulaba era su esposo que dejo de pensar en aquellos hermosos ojos azules. Pero para su colmo el rostro de Enishi tomo las formas del rostro del detective que le había aferrado con fuerza esa mañana. Cada beso y caricia que este le proporcionaba era un recordatorio de una forma diferente de ser besada y acariciada que inexplicablemente extraño.
Era ella te lo juro- dijo Aoshi a Kaoru que había quedado tan perturbada como Aoshi al notar el rostro de quien se encontrara hace segundos tras la puerta.
Horas después:
¿Pero si ella se encontraba viva porque actuaba de tal manera en contra de su propio esposo?- cuestionaba Amakusa que escuchaba pasivo al alto hombre, minutos después al llegar por coincidencia al apartamento de sus subordinados.
-Yo tampoco me explico, deben tenerla bajo el efecto de alguna droga- sugirió Kaoru que observo a Aoshi algo inquieto por lo ocurrido esa mañana.
No lo sé, Enishi tuvo que hacer algo en sus recuerdos- susurro algo molesto Aoshi al no tener mayor información al respecto.
Entre tanto la novata asesina era la carnada provocadora para el próximo obstáculo a eliminar del camino de la organización a la cual esta aportaba sus habilidades. La lencería de encaje blanco y ceda del mismo color, se moldaba a la perfección a las sinuosas curvas de la hermosa mujer. Los ojos dorados divagaban en ella mientras el cigarro era consumido a cada bocanada de aire por parte del hombre de mediana edad que enfocaba sus ojos en tal visión, tan etérea, hermosa, y provocadora.
Saíto observaba a la chica frente a él estupefacto por lo que percibía, nunca se imaginó tener frente a él a la hermana de su mejor ex oficial de policía, pero aún así disfrutaba de cada caricia, sonrisa y beso por parte de esta.
Aunque su esposa le esperaba en casa con la hermosa notica de su segundo hijo en camino, él se olvidó por completo de ella.
Por qué me ocultaste que recordabas sobre tu pasado- susurro Enishi mientras sometía a Misao bajo suyo, cuando esta había intentado ponerlo en custodia por órdenes de Amakusa, ahora que recordaba muy bien, a Aoshi, a Kaoru, su misión. El cuerpo aún que fuerte para su pequeña contextura, a pesar de sus esfuerzos por salir de la prisión que le sometía contra la cama, golpeándose mentalmente por no ser prudente con su descubrimiento de sus recuerdos totalmente recuperados. Pero su entrenamiento toda aquella información recuperada de su pasado, no fue suficiente para evitar de nuevo ser drogada y borrar de la memoria de nuevo lo que había recuperado de sus vivencias, La puerta se abrió y dio paso a un hombre que muy bien conocía Misao, era el médico del grupo, cuando alguna bala maltrataba o hería su cuerpo él se encargaba de proporcionarle los cuidados para salir en poco tiempo a continuar sus asignaciones .Aún que tratara de recordar a su esposo aquella imagen se borró casi por completo dejando una tenue sensación de desolación al no tener más recuerdos de aquel hombre que en realidad amaba. El que estaba en frente de ella no era más que una coartada de su nuevo estilo de vida, y por qué así él lo disponía.
-Todo está bajo control, aplique una dosis más fuerte para que sus memorias pasadas no regresen de nuevo a estropear a nuestra más valiosa componente- dijo en un tono irónico el hombre que se retiraba tras haber cobrado sus honorarios.
Agradezco mucho a quienes me dejaron sus dudas, opiniones, al respecto:
Harumigirl:
Muchas gracias por tu Review, en cuanto al tiempo que paso desde el secuestro de Misao hasta que estuvo lista y transformada en una habilidosa asesina para la clandestina organización, más o menos fue un año.
Wendy: tienes razón cuando me recomiendas, no correr con el relato, haré lo posible por extenderlo un poco., si me envías tus ideas me ayudarías mucho, gracias de antemano.
Si quieren realizarme alguna observación , con mucho gusto la leeré, siempre y cuando sea muy respetuoso, gracias por leer.
Mayo12 de 2012
Escrita por Eorin
Publicada a las 12:05 pm, aprox.
