Para mi hermanita Petite24, perdona por aventarte por las escaleras, espero no te queden secuelas. Fue sólo para ayudarte a bajar, recuerda.
Todo lo que no reconozcan salió de mi imaginación.
Quemen el sillón.
Rose estaba feliz, simplemente feliz ese día. Todo le había salido bien. En la mañana había disfrutado de un suculento desayuno calientito y una taza humeante de su café preferido; había llegado a tiempo a su trabajo, platicado un rato con Astrid (quien era buena para contar historias vergonzosas de Scorpius), salido temprano del trabajo con su rubio amigo y charlado un rato de nimiedades… y todo iba bien, hasta que abrió la puerta de su departamento.
La sonrisa se le borró de la cara y se puso pálida. Sólo los dos gritos que escuchó fueron suficientes para hacerla reaccionar. Cerró la puerta de un portazo e intentó tomar aire varias veces, pero parecía que este se negaba a llegar a sus pulmones.
-¿Rose?- Scorpius, quien acababa de salir de su departamento al oír los gritos, la zarandeaba para que respondiera, pero ella sentía que los músculos no le respondían. Cuando al fin pudo abrir la boca para decir algo, la puerta volvió a abrirse y por ella aparecieron Kate y Albus, quienes tenían la ropa desacomodada por habérsela puesto deprisa… ¿pueden imaginar ahora qué vio Rose?
-Rose, no es lo que piensas- comenzó Albus en tono tranquilizador, apurado.
La cara de Scorpius era todo un poema, no sabría decirse si estaba enojado o decepcionado de su mejor amigo. Pero Rose… ella era otro cuento.
-¡Son unos asquerosos inconscientes!- les gritó a todo pulmón, a pesar de las señas desesperadas de Kate para que bajara la voz- ¡En mi sofá! ¡MI SOFÁ! Me vale un pepino si se quieren acostar, pero ¡Merlín! Vivo aquí ¿sabían? Mínimo en su cuarto…
Dicho esto, se fue a toda prisa, dejándolos desconcertados.
Una vez sola, Rose comenzó a reír como loca. Tan fuerte que los que pasaban por el parque la miraban con miedo.
-¿Oficialmente te volviste loca?
El comentario de Scorpius sólo la hizo reír más fuerte. Sí, él la había seguido después de darles a sus amigos una de sus miradas de "carajo, esto amerita una charla, pero no tengo tiempo para eso"
Cuando la risa de Rose se hizo casi inexistente, Scorpius preguntó:
-¿Estás bien? ¿Acaso quedaste trastornada?
Rose negó con la cabeza, aún sonriendo, pero sus ojos reflejaban tristeza.
-No lo creo. No es la primera vez que atrapo a Kate en situaciones… comprometedoras ¡Pero… es Albus! Fue perturbador… además no volveré a ver ese sofá de la misma manera…
-¿Y estás triste solamente porque no volverás a sentarte en ese sofá?- preguntó Scorpius de brazos cruzados, el tono de sarcasmo evidente le hizo ver a Rose que había adivinado sus pensamientos. Por si no lo había mencionado ya, una cualidad que lo volvía "raro" a palabras de Rose, era su sentido de percibir situaciones o sentimientos que nadie más veía o trataba de ocultar.
Rose soltó un bufido y se dejó caer en una banca de madera helada.
-¿Llevamos siete días siendo amigos y ya sabes más de mí que yo misma?
Scorpius se encogió de hombros y se sentó a su lado con las manos en los bolsillos de su abrigo, esperando la respuesta.
-Me alegro por ellos, de verdad que sí… o al menos eso diré si confirmo que entre ellos hay algo más que sólo sexo- Scorpius asintió, comprensivo-. Pero aún si son el uno para el otro y la cosa no resulta bien… no quiero tener que elegir entre mi primo y amigo de toda la vida y mi mejor amiga ¿entiendes?
-Creo que en eso estamos en la misma situación- Scorpius rió para aligerar la tensión, Rose se sonrojó de vergüenza, pues mientras ella se comportaba como psicópata, Scorpius, quien estaba casi en la misma situación, mantenía la cabeza fría-. Pero ambos sabemos que Albus es un chico centrado y serio, no suele meterse con alguien a quien no quiera. Además… ¿esto no es porque ahora eres soltera y Kate ya no, o sí?
Rose se puso más roja, dando de esa manera su respuesta. Scorpius sólo rió más y la acompañó de regreso a casa, donde una historia los esperaba.
Cuando regresaron, encontraron a Kate y Albus en el departamento del segundo, estaban ya bien vestidos y rojos de vergüenza.
-¿Tienen alguna explicación razonable por haberle causado a Rose un trauma de por vida?- Scorpius fue el que rompió el hielo, al parecer le divertía la situación.
-Lo sentimos, no queríamos que se enteraran así- Albus fue el que habló, tomando la mano de Kate para infundirle fuerzas, algo que, muy en sus adentros, Rose envidió ¿por qué no podía tener a alguien así con ella? Lo único que había a su lado en ese momento era un rubio sarcástico que aún no superaba el rompimiento con su novia.
-Créeme que de entre nosotros, soy la que menos quería enterarse así- bromeó Rose, pues consideraba que ya habían sufrido lo suficiente.
-Rose…- comenzó Kate con los ojos llorosos.
-¿Les parece si nos sentamos y nos cuentan cómo fue que pasó esto?- sugirió Scorpius señalando las manos entrelazadas de Albus y Kate.
-¿Y bien?- la verdad era que Rose se moría de ganas por saber cómo era que su amiga y su primo habían terminado juntos, pues si mal no recordaba, Kate le había dicho que no pensaba estar con alguien que no fuera su alma gemela.
-¿Recuerdas que estuve en París esta semana por el asunto de las reuniones de Ministros?- preguntó Kate ruborizada, Rose asintió.
-A mí me enviaron para hacer un reportaje de todo el asunto porque no había nadie más disponible- siguió Albus.
Rose se golpeó mentalmente ¿De verdad era tan mala prima como para no haber notado la ausencia de su primo favorito, a quien ella juraba que conocía más que a ella misma, por una semana entera? Intentó justificarse a sí misma diciéndose que había estado concentrada en sí misma, pero no dio resultado. Scorpius rió bajito, obviamente él se había dado cuenta del descuido de la pelirroja, pero Rose alcanzó a escucharlo y le dio un codazo para que no dijera nada a Albus.
-Resulta que estábamos hospedados en el mismo hotel- continuó Kate, Rose no pudo evitar notar la sonrisa de enamorada idiota de su amiga-. Y el primer día nos encontramos y decidimos dar un paseo cuando las reuniones terminaran…
-¿Lista?- preguntó Albus animadamente a Kate, quien acababa de salir de la sala de juntas con cara de indignación.
-No puedo creer que haya ministros que se nieguen a aligerar un poco el Estatuto Internacional del Secreto para ayudar a los niños muggles que sufren de maltrato- bufó Kate como respuesta.
Albus rió divertido.
-Después podrás darme un informe completo sobre lo que hablaron en la sala, seguramente tú podrás decirme más para mi reportaje que lo que dicen las secretarias chismosas del Ministerio de Magia francés- dijo Albus de buen humor, Kate rió junto con él.
-No tan rápido, Potter ¿sabes que podrían despedirme por hacer eso? Confórmate con lo que Kingsley quiera que sepas.
-Da lo mismo, de cualquier manera no se publicará todo… y mi padre me dirá todo lo que sucedió…
-¡No es justo! Eres el hijo de Harry Potter y todo el mundo te adula…
-Estás entrando en terreno peligroso, preciosa…- amenazó Albus en juego, algo muy común entre ellos dos.
-Qué miedo…
Fue bastante ridículo ver a un periodista perseguir a una mujer del Ministerio por la calle cerca del Ministerio francés, pero a Kate y Albus no les importó, se estaban divirtiendo como nunca después de un cansado día laboral en el que apenas habían comido.
-¿Tienes hambre?- preguntó Albus agitado por la carrera.
-Mucha- contestó Kate y señaló un pequeño restaurante cerca de allí-. Vamos ¿quieres?
Albus asintió y la siguió hasta el lugar y entraron. En cuanto pusieron un pie en el interior, se dieron cuenta de que algo estaba mal. El lugar estaba casi a oscuras, iluminado sólo por las velas encendidas en cada una de las mesas, donde parejas de enamorados hablaban melosamente. Kate y Albus se sonrojaron furiosamente, sin embargo se miraron sonriendo burlonamente y salieron enseguida, antes de que el camarero tuviera tiempo de preguntarles si querían una mesa.
Ambos soltaron una carcajada.
-Ahora veo que me querías embaucar- dijo Albus burlonamente una vez que se pusieron en marcha hacia un restaurante un poco más elegante sin pinta de ser sólo para parejas acarameladas.
-Eso quisieras, Potter- contradijo Kate de la misma manera.
Tiempo después, con sus copas de vino ya vacías y saciados de una suculenta comida, los dos reían fuertemente por su amena charla, que había hecho que el tiempo se les fuera volando.
-Es divertido hablar contigo sin los otros dos molestando- comentó Albus cuando le ayudaba a ponerse su abrigo.
-¿Insinúas que no soy divertida cuando hay más personas?
-No, digo que es interesante habar contigo, sólo contigo.
El comentario hizo sonrojar a Kate, quien de inmediato comenzó a hacer conjeturas, como cada vez que un chico le hacía un comentario por el estilo. Pero se detuvo casi de inmediato. Él era diferente, era… Albus. Lo conocía desde que conocía a Rose, y no era que nunca hubiera fantaseado con él antes, simplemente estaba mal… ella no podía pensar en él de otra manera que no fuera el primo de su mejor amiga.
Kate no contestó al comentario, sólo le sonrió cálidamente y lo instó a salir del restaurante, pues ya era tarde y al día siguiente trabajarían.
-… y pues eso fue lo que hicimos todas las noches, íbamos a cenar y después dábamos un paseo- dijo Albus.
-Después, el último día… ayer- Kate rió, como no pudiendo creer todo lo que había sucedido en tan sólo una semana-. Platicamos y nos dimos cuenta de que… toda la semana lo único que esperábamos con ansias era vernos por las noches, porque de verdad nos gusta estar juntos. Es… no sé cómo explicarlo…
-No es sólo sexo- aclaró Albus abrazando a Kate por los hombros.
Rose asintió, era sólo eso lo que la preocupaba.
-Para no hacer larga la historia- Albus se veía nervioso, no podía ver a Rose a los ojos-. Nos dimos cuenta de que habíamos sido unos idiotas que estaban enamorados del otro desde mucho tiempo atrás y ni siquiera nos habíamos dado cuenta.
-¿Qué tanto tiempo atrás?- preguntó Rose.
-Hogwarts- confesó Albus sonrojado-. Ella me atraía, pero pues… Scorpius era su exnovio y tu amiga, así que todo me parecía muy confuso.
-AÚN es mi exnovia y la amiga de Rose- recordó Scorpius con seriedad y ellos se pusieron pálidos. Al ver sus expresiones, Scorpius soltó una carcajada-. Y yo no tengo problema con eso- los dos dieron un respiro de alivio.
-Entonces ustedes… ¿de verdad se quieren?
-Por supuesto- dijo Albus con voz segura, despejando todas las dudas de Rose-. Hoy mismo cuando regresamos a Inglaterra le pedí a Kate que fuera mi novia, así que oficialmente estamos saliendo.
-¿Tú qué opinas?- preguntó Kate a Scorpius como pidiéndole su apoyo.
-Que si este idiota te hace daño yo mismo le rompo la cara- dijo el rubio con tranquilidad.
-¿Rose…?
-Sólo háganme un favor…- Rose no podía estar enojada después de esa linda historia- quemen el sillón…
Esa noche en su cama, después de una amena cena en la que Scorpius y Rose hacían sonrojar a la nueva pareja con sus comentarios insinuadores, Rose comenzó a llorar. Las lágrimas se deslizaban por sus mejillas con rapidez debido a su posición boca arriba.
Al principio no sabía por qué lloraba, pero cuando se percató de la horrible sensación de vacío en su estómago se dio cuenta de algo: estaba sola. Por más que tuviera a sus amigos con ella o a su familia, siempre le había hecho falta esa pequeña parte que sabía que sólo el amor de un chico podía llenar. Y ahora que Kate, su eterna compañera de desamores, ya estaba con alguien, se sentía sola. Pero ese era el otro punto: no quería estar con alguien sólo para no sentirse así, no volvería a usar a nadie.
¿Qué haría ahora?
Hola! Pensaba subir el capítulo hasta después, cuando ya llevara el otro más avanzado peeero… qué rayos! Sus lindos reviews hicieron esto posible hahaha muchas gracias a todas.
No sé cuánto tarde el siguiente o los que siguen, porque una semana atareada me espera. De cualquier manera ya tengo toda la idea y puede que se lleven un par de sorpresas más en los capítulos venideros.
Gracias a Petite24, Kero Weasley, Lucy, LuGrint, samfj, Julietaa y Letida por sus reviews, de verdad que me alegran el día! Anímense a comentar todos los que no lo hacen xD es genial saber lo que opinan y yo siempre contesto sus comentarios, así que es aún más divertido!
Por cierto, espero no se haya asustado con la dedicatoria del capítulo haha fue una situación un tanto graciosa (sí, Xime, ya sé que para ti no tanto) que culminó en una exageración jiji el chiste es que nadie salió herido. Te quiero hermanita!
Nos leemos pronto!
