Dedicado a mi linda hermanita Petite24, a mi hermanita virtual Dominique Jackson, a samfj, a Julietaa y su gatito xD, a FeRdYyY, y a Letida, por sus genialísimos comentarios del capítulo anterior. Muchas gracias, chicas, adoro leerlas xD

Todo lo que no reconozcan salió de mi imaginación.

Pacto.

Al día siguiente cuando se despertó, ya era tarde. Eran alrededor de las once, pero Rose se negaba a dejar sus calientitas cobijas por el frío que podía sentirse en el departamento. Cuando su estómago comenzó a exigir algo de alimento, Rose salió a regañadientes de su lecho y se puso su bata favorita, que era la que regularmente usaba en invierno, junto con unas pantuflas gigantes en forma de perrito que Albus le había regalado la navidad anterior. Acababa de salir de su habitación cuando escuchó que tocaban la puerta.

Arrastrando los pies y con los ojos aún entrecerrados, Rose fue a abrir, llevándose una sorpresa al encontrarse a un ojeroso Scorpius que le sonreía como en disculpa, señalando dos pesadas bolsas de plástico que llevaba en sus manos. Como iba vestido bien abrigado, Rose supuso que acababa de regresar de comprar ese desayuno poco saludable y lleno de carbohidratos.

-¿Se te antoja otro día de patéticos solterones cuyos amigos abandonaron desde temprano para ir a quién sabe dónde?

Rose se encogió de hombros y lo siguió hasta su departamento. Las palabras de Scorpius, así como su presencia, le habían recordado por qué se sentía tan triste.

No se dijeron nada, porque ninguno de los dos estaba preparado para exteriorizar lo solos que se sentían en ese momento. Simplemente se sentaron al lado del otro en el sofá. Rose adivinó pronto que, debido a que el sillón en el que había sorprendido a Albus y Kate aún no había sido carbonizado, Scorpius no quería crear una atmósfera incómoda y por eso ahora fue el turno de que la reunión de patéticos solterones fuera en su departamento.

Como las películas que Scorpius tenía en su habitación eran muy pocas y la mayoría era de casos raros de asesinatos y personas trastornadas mentalmente, decidieron ver alguna que pasaran en la tele. Para su fortuna, una que ninguno había visto llamada "My girl*" acababa de comenzar. No podía ser mala si había niños en ella, habían pensado… al menos no hasta que el niño moría por picaduras de abeja.

Mientras Rose lloraba a mares abrazando sus rodillas, Scorpius sólo parecía analizarlo todo.

-Es tan triste…- decía Rose con la voz entrecortada.

-Bastante- opinó Scorpius, aunque tenía una extraña mueca en la cara y se rascaba la barbilla.

-No pareces triste…

-No, digo que es triste que hagan una película de niños promiscuos.

Rose no pudo evitarlo y soltó una carcajada. No podía parar de reír y pronto contagió a Scorpius. Ambos terminaron en el suelo cuando las risas pararon después de varios minutos. Al final ya no sabían ni de qué reían, pero los había relajado.

Así, sentados en el suelo, comenzaron a charlar.

-¿Siempre analizas todo?- preguntó Rose observándolo críticamente.

-Es mi trabajo- contestó él encogiéndose de hombros.

-¿Analizas todo mientras atrapas la Quaffle?- preguntó Rose extrañada.

Scorpius rió suavemente.

-No sólo me dedico a atrapar Quaffles en el Quidditch- contestó Scorpius con una sonrisa traviesa, como si ocultara un gran secreto.

-¿Así que por las mañanas eres jugador de Quidditch y por las noches analizas personas para salvar al mundo?- bromeó Rose sabiendo a la perfección que Scorpius le tomaba el pelo.

-No, por las mañanas soy jugador de Quidditch y por las tardes soy terapeuta- corrigió Scorpius.

Rose lo miró un momento y después soltó una carcajada que consiguió hacerla llorar.

-Deja de bromear, hablo en serio ¿por qué siempre lo analizas todo?

-Porque al ser psicólogo es algo que a veces no puedo evitar- contestó Scorpius exasperado.

Rose levantó las cejas.

-¿De verdad esperas que crea que eres psicólogo mágico, de esas personas respetadas que hay en San Mungo?

-No- contestó Scorpius con sencillez-. Espero que confíes lo suficiente en mí como para creerme que soy psicólogo muggle.

-Es juego ¿cierto?- dijo Rose de brazos cruzados.

-¿Entonces cómo sé que el que cruces los brazos sólo me demuestra que estás poco receptiva en este momento ante lo que te estoy diciendo?

Rose observó sus brazos cruzados y se sonrojó. Esa no era prueba de nada.

-¿Cómo rayos quieres que crea que eres psicólogo muggle?

Scorpius puso los ojos en blanco.

-¿Alguna vez has notado que me desaparezco todas las tardes por horas y no regreso hasta en la noche?

Rose lo meditó un momento y se dio cuenta de que tenía razón, pero el día anterior había sido la excepción.

-Ayer regresaste aquí conmigo después de tu entrenamiento…

-Los viernes no tengo pacientes.

Rose seguía sin convencerse.

-¿Por qué nunca me había fijado en eso?

-Porque tienes de observadora lo que tu tío Harry de calvo…

Rose no rió, sino que frunció el entrecejo con suspicacia.

-Convénceme entonces.

Scorpius suspiró cansinamente y comenzó a relatar:

-Cuando estábamos en Hogwarts tomé la clase de Estudios Muggles porque desde siempre me habían interesado, me llamaba la atención cómo hacen cosas tan increíbles sin magia, cómo viven sin ella. Entonces, cuando estábamos en verano, fui a una biblioteca muggle para conocer un poco más sobre ellos. Supuse que sería más fácil si investigaba un poco de psicología muggle. Pero me gustó demasiado, así que comencé a leer también psicología mágica. Cuando nos graduamos, al tiempo que entrenaba para los Chuddley Cannons, estudiaba en la Academia de Psicología Mágica. Tenía bastante claro que ningún mago iría conmigo, un Malfoy, por ayuda psicológica, así que el hecho de conocer todos los contextos sociales muggles me ayudó para tener mi trabajo actual. Tengo un consultorio en las afueras de Londres. No atiendo muchos pacientes, pero algo es algo.

Rose estaba con la boca abierta. O esa era una respuesta muy bien ensayada o le estaba diciendo la verdad.

-No bromeas ¿verdad?

-¿Por qué te mentiría? Soy psicólogo y jugador de Quidditch, no tiene nada de extraordinario.

Ambos rieron fuertemente por la ironía.

-¿Por eso tienes todas esas películas raras?

-Necesitaba practicar por si me tocaba atender a alguien muy grave.

-¿Y ha sucedido?- de repente Rose sentía mucha curiosidad.

-No. Me gradué hace poco, por lo que no he tenido muchos pacientes.

-¿Por qué nunca me di cuenta?

-No sé si te has percatado, pero soy una persona muy reservada. Kate y Albus lo saben, pero no les interesa mucho.

Rose lo pensó un momento y dijo:

-Yo pienso que es fantástico. Ayudas a las personas, eso es genial. Fue la razón por la que me hice sanadora.

-Y mi espalda y brazo te lo agradecen mucho- rió Scorpius haciendo referencia a su último accidente con las Bludgers.

-No me has analizado a mí ¿cierto?

-Profesionalmente es incorrecto analizar a personas conocidas, mucho menos a familiares y amigos…

-Pero lo has hecho.

-¡Es inevitable! Lo siento- dijo mordiéndose el labio.

-Entonces…- Rose tomó aire para recuperarse de la indignación. Si lo pensaba un momento, incluso hasta era útil conocer a alguien así- ¿si tuviera algún problema psicológico me lo dirías?

-Lo único con lo que tienes que trabajar es tu autoestima- confesó Scorpius luego de titubear un poco.

Se quedaron un rato en silencio, Rose aún recuperándose de la sorpresa y Scorpius mirando un punto fijo en la pared. Rose comprendía por qué Scorpius le decía aquello. La verdad era que no se aceptaba a sí misma del todo, quizás era por eso que siempre buscaba la aprobación de los demás. Antes creía que si encontraba a un chico con el que pudiera estar de manera romántica, podría encontrarse a sí misma y descubrir quién era. Ahora se daba cuenta de su error.

-Tenemos que levantarnos- dijo Scorpius súbitamente luego de más de veinte minutos de silencio.

-Tienes razón, este suelo está muy frío…

-No… me refiero a que… todo este asunto de Albus y Kate juntos nos bajó a guardia.

Rose suspiró con tristeza.

-Es extraño verlos juntos. Yo creí que esta semana había sido La semana. Ya sabes… redescubrirme a mí misma y todo eso. Pero aún no lo supero. Soy soltera y no quiero serlo, pero tampoco quiero usar a las personas. Me siento tan patética… es decir, todo lo que creía antes… esas historias de amor que aunque no fueran perfectas de cualquier manera sucedían, pero ¿eso qué? No tengo un mejor amigo de toda la vida del que pueda enamorarme, ni me gusta el mejor amigo de mi hermano, ni me he topado con un desconocido en la calle del que me enamoro a primera vista… todo esto es una mi…

Scorpius rió.

-Tu problema es que esperas algo "mágico" y toda esa basura que no existe en verdad. Enfócate en ti, ya te lo dije, lo demás viene solo.

-¿Habla el chico que aún llora por su ex?

Scorpius la miró feo y ella enseguida se arrepintió.

-Lo siento- dijo intimidada.

Scorpius negó con la cabeza con la mirada en el suelo.

-Debería comenzar a seguir mis propios consejos- dijo enfurruñado-. De cualquier manera no sé por qué dices que te sientes patética…

-¿Te parece poco el no haber tenido novio ni citas desde hace meses? ¿Qué todos los chicos con los que he salido me ven sólo como la hija de uno de los Weasley, el mejor amigo de Harry Potter? Y aún más… ¿el preocuparme por esta tontería cuando sólo tengo veintitrés años?

Scorpius bufó.

-Al menos a ti no te pusieron los cuernos…

-No me sorprendería si sucediera…

Después de un rato, Rose se atrevió a decir:

-¿Qué te parece si hacemos un pacto?

-Mientras no tenga que mezclar mi sangre con la tuya en algún ritual raro, acepto.

Rose rodó los ojos.

-Un mes, nos daremos un mes para enfocarnos sólo en nosotros. Tú dejarás el asunto de Adele en ese mes y yo dejaré de lidiar con eso de la "solterona" ¿qué te parece?

-Dejémoslo en tres semanas, de aquí hasta año nuevo y tenemos un trato, Weasley…

*Película de 1991 dirigida por Howard Zieff

Hola!

¿Qué opinan de este capítulo dedicado especialmente a estos dos? ¿Cuánto creen que tarden en enamorarse? Haha sabemos que será inevitable, pero ¿qué creen que suceda durante su "pacto"? les aseguro que se llevarán muchas sorpresas.

¿Qué opinan de la profesión oculta de Scorpius? no se la esperaban, ¿cierto? No pude evitarlo, en mi imaginación era tan sexy sentado en un cómodo sofá escuchando a alguien frente a él con un montón de problemas (sí, a veces soy algo rara, no por nada dicen que nosotros los psicólogos estamos más locos hahaha)

Como ya les había comentado, esta será una semana ocupada, por lo que no sé si pueda publicar, porque necesito editar los siguientes capítulos que resultaron ser más de los que pensaba, pero después les doy más detalles. En fin, todo depende de la cantidad de reviews muajaja

Una vez más, gracias por leer y comentar.

Nos leemos!