Para dareattention, por todos sus comentarios a mis historias; a samfj, Letida, Artemisa Braver, Julietaa, Naluma5, revoltosa 2.0, Petite24 e ittah, por sus comentarios en el capítulo anterior, muchísimas gracias!
Todo lo que no reconozcan salió de mi imaginación.
Exactamente.
Cuando Rose comenzaba a quedarse dormida varias horas más tarde, la puerta de la habitación donde Scorpius descansaba se abrió de repente, dejando ver a los tres Malfoys, Kate y Albus, con semblantes preocupados. Rose enseguida les dedicó una sonrisa suave, dándoles a entender que todo estaba bien, después les hizo una seña con la mano para que la acompañaran afuera.
-Despertó hace unas horas, sólo está durmiendo- les dijo y, acto seguido, abrazó al matrimonio Malfoy, a quienes también había extrañado- ¿cómo están ustedes?
-Sólo algo asustados- contestó Astoria resignada-. Harry ya nos ha tomado la declaración y esos hijos de perra ya están encerrados ¿qué?- todos la observaban con los ojos como platos, pues si bien era una mujer de carácter fuerte cuando quería, nunca decía groserías- se merecen esos apelativos y más por todo lo que le hicieron a mis niños…
Draco abrazó a su esposa por los hombros, consolándola, y preguntó a Rose:
-¿Podemos quedarnos con él?
Rose asintió muy a su pesar, estar con Scorpius a solas esa madrugada había sido lo mejor que le había sucedido en mucho tiempo.
-Gracias por cuidarlo, Rosie- dijo Kate abrazando a su amiga.
-Todo está bien, tranquila- aseguró Rose dándole unas palmaditas en la espalda-. Albus y tú podrán seguir con sus planes de boda ¿no?
Albus asintió, tomando a su prometida de la mano.
-¿Sabes algo?- comenzó Albus- la señora Malfoy se topó hace rato con tu jefe- Kate y Astrid comenzaron a reír, por lo que Rose sonrió, contagiándose-, lo escuchó decir que en cuanto salieras del cuarto del "chico que llegó haciendo un escándalo inoportuno" te pondría de patitas en la calle.
-¿Y qué dijo Astoria?
-Que tenía contactos con Harry Potter y que haría que moviera sus influencias para que lo despidieran sin darle nada de dinero… ah, y que si se atrevía a decirte algo más, le haría uno de los hechizos que aprendió estando en Azkaban…
Rose comenzó a reír, Astoria nunca había estado en Azkaban, pero era muy convincente cuando quería.
-Entonces supongo que no tendré que vivir sólo manteniéndome de Scorpius…
Astrid, Kate y Albus la miraron atónitos y cada uno dijo son diferentes connotaciones:
-¿Ustedes…?
-¿…son…?
-¿…novios?
-¿¡Al fin!- exclamó Kate lanzando puñetazos al aire, uno casi le daba a Albus en la mandíbula.
Rose se sonrojó.
-No oficialmente, pero…
-No me agrada- dijo Astrid irritada. Kate y Albus la miraron con el ceño fruncido, a Rose le pareció gracioso, ya que aún ni siquiera se casaban y ya parecían esposos. Pero en ese momento no pudo ni sonreír, le dolía la mirada que Astrid le dedicaba.
-¿Puedo hacer algo para que me perdones?- preguntó con la voz apagada.
-No- rugió Astrid de brazos cruzados, lo que, según Scorpius, significaba que no pondría atención a lo que le decía en ese momento, así que era inútil discutir.
Las miradas de ambas se encontraron, como retándose. Rose se sorprendió del gran parecido de los ojos de la chica con los de su hermano. Sin decir nada más, Astrid entró al cuarto de Scorpius.
-Está más molesta contigo de lo que crees- comentó Albus con las manos en los bolsillos e hizo una mueca de dolor cuando Kate le pegó sin ningún disimulo en las costillas- ¿qué?
-Eres un insensible, Potter- dijo Kate rodando los ojos.
-Tiene derecho a estarlo- admitió Rose sin decir nada más.
En ese momento pasó su jefe, quien sólo la miró con rencor y siguió su camino. Rose tuvo que aguantar la risa.
Scorpius estuvo dos días más en el hospital, el suficiente para que su sistema nervioso volviera a ser el mismo, más no su corazón, el cual tardaría un poco más en sanar; Scorpius había aceptado la realidad con resignación, conservando la esperanza. Rose se quedó con él en todo momento a pesar de las miradas indiscretas que recibía de sus colegas sanadores, pero a ella no le importó. Pasaba mucho tiempo con él poniéndolo al día en los asuntos de su vida y Scorpius la escuchaba con atención… claro, eso cuando no estaban besándose como si la vida se les fuera en ello.
Mientras tanto, todos estaban ocupados con la boda de Kate y Albus, que ahora regresaba con sus planes en todo su apogeo, pues querían hacerla antes del primero de septiembre, pues Astrid regresaría a Hogwarts y no querían esperar hasta diciembre, pues "el vestido no luciría igual" en palabras de Astoria.
-¿Seguro que no quieres ir a casa con nosotros, cielo?- preguntó Astoria a su hijo, quien ya estaba vestido e iba de la mano de Rose, quien lucía algo incómoda. Astrid se había encargado de decirles a sus padres de la relación de su hermano con "esa chica cuyo nombre no mencionaré".
-Iré luego, primero quiero ir por mis cosas- sonrió Scorpius, pero soltó la mano de Rose un momento para mirar a su hermana y apartarla de los demás.
Rose no alcanzó a escuchar qué le dijo, pero Astrid bajó la mirada un momento y luego abrazó a Scorpius. Después, él fue hacia Rose, la tomó nuevamente de la mano dirigiéndole una sonrisa y salió con ella del hospital.
-¿Quieres ir por tu auto primero?- preguntó Rose sin poder dejar de sonreír al sentir la mano de Scorpius entrelazada con la suya, provocándole un sentimiento tan maravilloso que podría quedarse así siempre.
Por respuesta, Scorpius puso una de sus manos en la cintura de Rose y la besó en los labios, quitándole el aliento.
-Entonces por tus cosas primero- dijo Rose sonrojada, aunque feliz. Sin decir nada más, se Desaparecieron del callejón que había presenciado ese beso que marcaba el inicio de algo más.
Scorpius dejó salir de sus labios una exclamación de sorpresa cuando vio el departamento de Rose, que lucía luminoso por la luz del sol que se colaba por las puertas corredizas del balcón, y alegre gracias a las fotografías que lo adornaban, así como las flores que siempre se posaban en un florero en la sala.
-¿Te gusta?- preguntó Rose sonriendo alegremente. Una imagen le llegó a la mente, de ella y Scorpius pasándola en el departamento a diario, charlando, riendo, besándose… y sorprendentemente esa imagen ya no le causaba el miedo de antes.
-Siempre he dicho que tienes buen gusto- rió Scorpius señalando las fotografías donde él estaba, ganándose un ligero golpe en el hombro- ¡Hey! Acabo de salir del hospital y ya quieres regresarme…
-Eres un exagerado, Malfoy, eso te pasa por no superar tu narcisismo… - rió Rose con él y lo besó como había hecho muchas veces los últimos días. Sus labios se habían convertido en su dulce adicción, y sus manos en su perdición.
Scorpius la abrazó con todo su cuerpo, feliz de tenerla entre sus brazos.
-¿Crees que mi departamento aún esté disponible?- preguntó Scorpius tensándose, Rose supo que se le acababa de ocurrir esa posibilidad, pues había estado más de un mes ausente y seguramente el dueño ya lo había rentado.
-Puedes quedarte aquí- sugirió Rose encogiéndose de hombros. La verdad es que esa idea le había dado muchas vueltas las últimas horas. Ahora que había recuperado a Scorpius no quería dejarlo ir jamás.
-Yo…
-Quédate- susurró Rose sobre sus labios y cerró los ojos cuando Scorpius la besó con euforia recorriendo su ser.
-¿Estás segura? ¿No vamos demasiado rápido?- preguntó Scorpius tiempo después, cuando las caricias casi habían cesado.
-Llevamos mucho tiempo actuando como novios sin serlo propiamente- razonó Rose, Scorpius sonrió, como si él también lo hubiera pensado antes-, te conozco, me conoces… te amo, me amas- Scorpius la besó con ternura para afirmarlo- ¿para qué esperar más? Sabes que en algún momento vamos a vivir juntos…
-¿Es lo que quieres?
-Absolutamente, claro, si tú lo quieres también.
Scorpius la observó fijamente, y Rose pudo perderse en sus ojos grises, que se habían vuelto transparentes para ella a todo sentimiento de su dueño.
-Lo quiero- dijo Scorpius con una de sus radiantes sonrisas, besándola de nuevo.
Rose&Scorpius
-¿Rose, has visto mi corbata?
-En el armario, donde la dejaste ayer.
-¿Te estás burlando de mí?
-No… sólo de tu falta de memoria- rió Rose.
-¿Segura que es buena idea burlarte, Weasley?
-Sí, es divertido- se burló Rose de nuevo, después rió por las cosquillas que Scorpius le hacía mientras la abrazaba. Como siempre, todo terminaba en besos apasionados en cualquier lugar del departamento que antes Rose llamaba suyo, pero donde ahora vivían juntos.
-Debo ir a arreglarme antes de que a Kate le dé un ataque si llegamos tarde- suspiró Rose en sus labios.
Scorpius asintió y la ayudó a levantarse del sofá.
-Yo insisto en que te ves bien sólo con esa bata…
Rose le arrojó un cojín riendo con diversión y se fue rápidamente al baño para darse una ducha rápida antes de que Scorpius la distrajera más.
Llevaban exactamente un mes viviendo juntos, exactamente desde que Scorpius había salido del hospital, exactamente el mejor mes de sus vidas.
Hasta que todo había vuelto más o menos a la normalidad, Rose no podía dejar de pensar en lo mucho que le había hecho falta. Con él cerca simplemente todo era tan colorido, tan lleno de vida, tan… perfecto.
Habían tenido desacuerdos como cualquier pareja, por supuesto, pero ambos concordaban en que ahora no podrían vivir el uno sin el otro. El amor había llegado a ellos de una manera asombrosa y no pensaban abandonar la oportunidad de nuevo.
Rose simplemente lo amaba, no sólo seguía siendo su mejor amigo, sino que ahora que vivían juntos había descubierto más acerca de él, lo cual le encantaba hasta límites insospechados. Era atento con ella, la respetaba, la cuidaba y la dejaba ser ella misma, lo que los llevaba a sus largas pláticas en las que ahora había besos de por medio.
Rose seguía con su trabajo en San Mungo, su jefe ya no le daba problemas, pues todos sus colegas en el hospital le tenían un gran respeto a Rose desde que fue la única que pudo mantenerse tranquila en una situación de crisis.
Scorpius, por desgracia, no podía jugar más en el equipo de quidditch porque su corazón no podría resistirlo, así que ahora sólo trabajaba como psicólogo. Había sido duro para él, pero Rose y varios de sus colegas ya estaban trabajando en una buena investigación para ver si podían regresar su corazón a su estado normal.
Los mortífagos habían sido encerrados en Azkaban y al fin la calma había llegado al mundo mágico de nuevo.
-Te ves muy guapo- dijo Rose con una sonrisa cuando lo vio a través del espejo, parado en la puerta de la habitación con su traje perfectamente puesto, observándola cuando se maquillaba. Aún a veces no podía creer que ese hombre tan increíble formara parte de su vida.
-Gracias- respondió Scorpius con una sonrisa. No dijo nada más y siguió observándola con esa mirada tan penetrante que a Rose le era difícil concentrarse en lo que hacía.
-¿Qué sucede?- preguntó Rose minutos después, exasperada por tanto escudriñamiento.
Scorpius no dijo nada, sólo se acercó a ella y la abrazó por la espalda con cariño.
-Me haces tan feliz, Rose- le dijo al oído, seguido de un beso en la coronilla.
Rose cerró los ojos, disfrutando el contacto con su cuerpo. Le encantaban esos arrebatos de romanticismo que a veces le daban.
-Tú eres el que me hace feliz a mí, te amo, Scorpius- le dijo a su reflejo en el espejo.
-Y yo a ti- Scorpius le dio un último beso antes de salir para dejarla terminar de arreglarse.
Una vez que llegaron a la Madriguera se separaron, pues Rose tenía que ir a la habitación donde estaba Kate para ayudarla con el vestido y el maquillaje, mientras que Scorpius iría a intentar tranquilizar un poco a Albus.
-Y pensar que hace sólo dos años y medio estábamos en la sala en pijama con helado viendo Bridget Jones y quejándonos de nuestra soltería- se burló Rose alegremente, aplicando sombra a los ojos de Kate, quien también rió, intentando no moverse.
-¿Y quién diría que los hombres de nuestra vida habían tocado a nuestra puerta varias veces y no nos habíamos dado cuenta?- dijo Kate con añoranza.
-Y mira, después de todo no terminamos como Bridget Jones. Ya no somos unas patéticas solteronas…
-Patéticas a veces, solteronas ya nunca.
Ambas rieron, completamente felices.
-Me alegra que seas tú la que se casa con mi primo- dijo Rose.
-Lo sé, me lo has dicho varias veces los últimos meses.
-Tonta- rió Rose alegremente, terminando de maquillar sus ojos.
Hola!
Lo siento mucho! No era mi intención tardar tanto con el capítulo hehe estoy súper ocupada con la escuela, pero necesitaba distraerme un rato, así que aquí está el capítulo, espero les haya gustado. El siguiente es el último, por lo que creo que tardaré más en subir. La historia se alargó más de lo previsto haha pero he disfrutado muchísimo escribiéndola, y quiero agradecerles por todos sus comentarios, alertas y favoritos.
Han de saber que estoy en finales, y son dos semanas! Así que no sé cuándo podré subir ufff mientras tanto… ¿creen que subirán pronto Preferencia Personal? Hehe porque yo ya quiero saber qué pasará! Y si no se han pasado a leer los maravillosos fics de mis lindas amigas Dominique Jackson y Julietaa ¿qué esperan? Tienen historias geniales que valen la pena ser leídas xD en fin, debo ir a hacer las cosas de mi enorme lista de "cosas por hacer", como dice Xime.
Nos leemos!
