me la bañe esta super cortito pero ya nesecitaba dejar algo porque si no no dejo nada. es probable que el fin de semana les deje algo lo mas extenso posible
ghost hunt no me pertenese solo la vercion de esta continuacion
gracias por leer :]...
El auto se sumió en un extraño silencio que nadie se molestó en romper hasta que a la sacerdotisa la llevo al aburrimiento.
-¿Cuánto falta para llegar?—preguntó aburrida mirando hacia la ventana que mostraba un mundo diferente al suyo.
-Ya llegamos—contesto Madoka un poco más animada—. Ven ese edificio azul—señalo a un edificio de unos siete pisos con una arquitectura llena de detalles y ornamentos, se veía muy bonito y algo antiguo-, esas son las oficinas de PRUK—todos se quedaron boquiabiertos en la parte de atrás de la camioneta. No era posible siquiera pensar en comparar eso con el minúsculo espacio de la rama japonesa-. Aquí están todas las oficinas, juntas, reuniones, preparaciones, evaluación de posibles casos, las citas con los clientes, todos los archivos de los casos tomados desde el inicio del negocio—la mujer hablo argullosa de su trabajo—tenemos hasta un laboratorio y dos salas de pruebas.
- ¿Cómo les cabe todo eso ahí adentro?
-No sé—contesto con su risa de chiflada mientras intentaba pensar en una mejor respuesta.
Lin solo se dedicó a estacionar el auto.
-Mai ya llegamos—le susurro Ayako sin obtener respuesta de la muchacha—Mai—la tomo del brazo y la zarandeo un poco-¡Mai! ¡Despierta ya!
-Deja que la pobre niña duerma un poco, anciana—le dijo el hombre frente a ella-
-¿Y cómo piensas sacarla de aquí?—levanto una de sus oscuras cejas—¿Cargándola?—sonrió de lado.
Era un reto, un reto ambos siempre se la pasaban retándose el uno al otro, parecían un viejo matrimonio, ya que de alguna forma nunca se alejaban el uno de otro. Y siendo ambos tan orgullosos nunca se dejaban vencer por el otro. El hombre se las arregló para subir a la muchacha a su espalda sin que se despertara, cosa extraña por todos los movimientos que tuvo que hacer para sacarla del asiento trasero, la niña parecía estar sedada.
-Síganme y no se distraigan—hablo el chino a los tres mientras Madoka se metía dentro del edificio como una niña que entra a la dulcería. Lin suspiro de fastidio. ¿Por qué él?
La sala de espera del edificio les recordaba mucho al diseño de la salita dentro del SPR, sillones simples de cuero oscuro, y las paredes de un cálido y suave color amarillo.
Se podía ver a Madoka marcando por el teléfono de la recepcionista.
-¡Noll ya llegue! —dijo con una voz cantarina al teléfono e inmediatamente colgó para llamar a otro, nadie dudaba que esa mujer estaba chiflada. Cuando Lin se dio cuenta que la estaba observando se volteo de golpe, simplemente encontró a la sacerdotisa mirándolo con picardía y este aparto la mirada. "Que tímido" pensó la pelirroja molesta por la actitud tan cerrada del hombre.
Madoka se dirigió a Lin, le susurro al hombre unas palabras en inglés haciendo que este asintiera con la cabeza y ambos se perdieron por uno de los pasillos del lugar.
Takigawa se dirigió al sillón más grande y acostó a la muchacha en la posición lo más cómoda posible para ella y luego se sentó junto a ella seguido por la pelirroja y el chico de lentes.
-Chicos—apareció nuevamente Madoka desde el pasillo, quiero que conozcan a la mamá de Naru la señorita Luella Davis.
