LA EXCURSION
Una mañana con un Sol radiante en el horizonte, le puede parecer a uno un día espectacular. Claro, sería más genial si la temperatura al menos superase los ¡4 grados!
Todo estaba cubierto de blanco y es justo este día que tanto el último curso del colegio del oeste de Japón y el del este, se les ocurrió unirse para ir a hacer una excursión en los bosques Shimato.
Ahora, ¿Por qué tuvieron tan excelente idea? Bueno, el plan era que las escuelas que tenían a los dos detectives más brillantes de Japón se junten y hagan la experiencia más "divertida"… claaaaaro. ¿Adivinen que paso? ¡Si si si! … Ninguno de los dos fue. Así que imagínense que los levantan a las 8 de la mañana con menos 10 grados, cuando sabés que podés estar bien acurrucadito en tu cuchita entre las frazadas y dormir mucho tiempo más. No da. La verdad que no. Entonces, los organizadores tenían que lidiar con más de 30 adolescentes bastante malhumorados. ¡Qué parto!
Por otros rincones se podían localizar a 3 chicas, de las cuales 2, eran las más clamadas por el sexo masculino.
-¡AAAAAHHHHH! ¡Maldito Heiji me las vas a pagar cuando te vea. Eres el tonto más tonto de los tontos de tontilandiaaaaaa!
-Jajaja! Cálmate Toyama. Te estás poniendo como remolacha arrugada – Dijo una Sonoko sorprendida por la reacción de la muchacha.
- ¡Pero es que me saca! Sus palabras fueron…Si Kazuha voy a ir, no me perdería por nada en el mundo ese día tan espectacularmente ¡ABURRIDOOO! ¿Qué acaso estás loca? Ni por loco. Tengo cosas más importantes que hacer que morirme congelado viendo arbolitos. ¡¿Pueden creerlo?
-Jajajajaja!
-Ya deja de reírte Suzuki. ¡jum! – Dijo cruzando los brazos y haciéndose la ofendida. De repente vio a una Ran extremadamente callada. – Oye Ran, ¿Estás bien? ¿Te ves un poco pálida?
-¿Eh? No, no estoy bien. Dijo con media sonrisa y sacudiendo las manos enfrente suyo. Está todo bien. Iré por una botella de agua. ¿Alguien quiere algo?
-No gracias.- Dijeron las otras dos al mismo tiempo.
-Ok. Ahora vengo.
Mientras se alejaba, sus dos amigas se quedaron viéndola con cierta intranquilidad. Ambas no le creían para nada lo de estar bien. Sabían que Ran había cambiado muchísimo desde la pelea con Kudo. No sólo bajo considerablemente de peso sino que sus ojos se volvieron adustos también, casi no sonreía y menos se escuchaban sus risas. Se la extrañaba como era antes, una chica liberal y alegre. Se extrañaba en realidad a los 2 adolescentes que no paraban de burlarse uno del otro.
-Hey Suzuki, ¿Sabes bien que pasó entre estos dos pavotes?
-No. No se los detalles y tampoco entiendo la situación. Es frustrante no saber que pasó. Quise ir a preguntarle o más bien… ir a golpear a este tonto detective. Pero no encontré a nadie en su casa. Y eso que fui bastantes veces.
-Ah. Eso si se por qué.
-¿A qué te refieres?
-Kudo se fue del país, ¿no lo sabías?
-Ah, ahora entiendo….
-…
-¿¡QUEEEEEEEEEE? ¿Cómo qué… qué …qué…? ¿Escuche mal?
- Shhh! No hagas tanto escándalo que no estoy segura que Ran sepa todo esto. Me enteré hace como 4 meses cuando fue la pelea. Entre a la casa de Heiji y estaba hablando con Kudo. No me dijo nada, sólo que se fue a . Heiji estaba bastante decaído ese día, son como hermanos… ¿Entiendes?
-Si te entiendo.
-Y otra cosa. Por favor no le digas nada a Ran sobre esto. Heiji me dijo que no me entrometiera por más que quiera, que ellos dos tienen que solucionar las cosas.
- Ok. Creo que tiene razón. Me quedo callada.
-Eso sería raro jaja.
-Hey!
OSAKA
-Wuau! Ya son las 5pm? – "Jeje el día de hoy resolví dos casos. Y Kazuha en estos momentos me debe estar maldiciendo. Que tontilla que es, pensar que voy a ir a una aburrida excursión como esa. Si estaba Kudo, bue, sería otra cosa. Pero como el muy idiota se fue, ya no tengo con quién hablar nada interesante"
"No puedo creer que hayan pasado 4 meses de todo eso".
Sumiso en sus pensamientos se fue caminando hacia su casa, hasta que algo frío le hizo detenerse en su camino. Pequeños copos de nieve caían del negro cielo. Como es invierno, los días son más cortos y anochece rápidamente.
Uno de esos copitos, que parecían suaves como el algodón, se posó en la punta de su nariz. Al verlo, parpadeó un par de veces seguido, hasta que reaccionó y siguió su caminata. Pero cinco minutos más tarde, los copitos se convirtieron en copos, y estos en copotes, hasta que en un abrir y cerrar de ojos, el pequeño y lindo algodón flotante se convirtió en una especie de guerra de almohadas. La ciudad empezó a cubrirse por la nieve, y se podía admirar como quedó un paisaje blanco. Como si alguien hubiera deseado querer tirar un balde de pintura blanco en toda la ciudad.
La gente intentaba apurar su vuelta a casa para resguardarse y encontrarse con el agradable calorcito de la estufa prendida.
Volviendo a uno de nuestros favoritos detectives, después de 20 minutos de pelear para caminar (o al menos, intentar caminar), pudo llegar a su casa. Obviamente, empapado hasta la punta del dedo del pie.
"Ahh, que lindo llegar a casa. Está calentito aquí adentro. No pienso salir ni por broma de aquí."
De repente como un relámpago o un latigazo, sintió un pesar en el pecho. Era una sensación realmente poco agradable y extraña. Como si algo le estaría advirtiendo de algo, o que algo malo había pasado. "… ¿Pero qué demonios?..." Pensó Hattori tensamente. "Algo anda mal". Miró para todos lados a su alrededor, pero no encontró signos de nada. Todo parecía estar como siempre y en orden.
Yendo para la cocina, encontró a su madre sentada, viendo la TV y con el teléfono en la mano. "Algo anda definitivamente mal".
-¿Mamá?
-¡Oh! Heiji no te escuché llegar. Me has sobresaltado.
-Sí recién llegué. ¿Está todo bien? Pareces nerviosa.
-Emm
-¿Hmm?
-Hijo… - Y al no poder articular palabra por no saber cómo hacerlo enterar de las noticias, apuntó con su dedo índice al televisor, donde estaban las noticias y se podía ver el siguiente aviso urgente:
"2 CURSOS DESAPARECIDOS EN EL BOSQUE SATOSHI"
-… ¿PERO QUE DEMONIOS…?¿ HACE CUÁNTO PASÓ ESTO? ¿POR QUÉ NO ME LLAMARON?
-Tu padre está en el departamento de policía con el padre de Kazuha enterándose de la situación. No sabemos nada. E intenté llamarte pero la tormenta corta las comunicaciones.
Heiji empezó a desesperarse, su curso estaba desaparecido…. Eso equivale a que una muchacha de pelos castaños atados a una colilla con ojos verdes y un cuerpito esbelto estaba desaparecida… ¡todo eso equivale a una Kazuha perdida!
"Con razón sentía algo raro cuando entre a casa. ¡No puedo creer que estén PERDIDOS con esta TORMENTA! Y Ran también está con ella y con esa Suzuki. ¡Qué desastre¡¿Qué hago? ¿QUE HAGOOO? ¡Ok! Paso número 1: respire profundamente. Paso 2: Intente calmarse….¿¡QUE CALMARME Y QUE CALMARME? ¿ COMO VOY A CALMARME? ¿ASPIRE NIEVE MIENTRAS CAMINABA Y ME CONGELÉ LOS SESOS?"
-¿Qué sabes de papa?
-Llamó hace 30 minutos. Dijo que el grupo debería haber pasado al mediodía por el punto Sukimine y que a las 14 hs debería haber abordado el bus para traerlos de regreso. Pero jamás llegaron a ninguno de los dos puntos. Enviaron una cuadrilla para que investigue, pero la tormenta borró cualquier rastro. No hay huellas ni signos de nada. Heiji es terrible. ¡Kazuha está ahí también!
-Lo sé, lo sé – Dijo intentando calmar a los dos - ¿El padre de Kazu?
- Está con Heizo reunido.
El teléfono empezó a sonar, y sus miradas se posaron en él. Hasta que Hattori reaccionó y atendió al tercer pitido.
-¿Hola?
-Heiji, soy yo…
-¡Papá! ¿Qué pasa? ¿Dónde estás? ¿Qué sabes? ¿Qué ocurrió? ¿Dónde…?
-Ey ey, tranquilízate y deja de bombardearme de preguntas. Vamos camino con Toyama y el equipo policial para el bosque. Ve para allá que es muy probable que te necesitemos. Ten cuidado que hay mucha nieve en la ruta. Te explicaremos todo cuando estemos allá. Tampoco sabemos mucho sobre lo que paso, hay rumores de que fue un secuestro, pero sabremos los detalles cuando lleguemos.
-¿Secuestro? ¡Son 37!
- Nos vemos allá.
Dicho esto cortó y miles de preguntas y posibilidades se insertaron en la cabeza del detective. Hasta que su madre lo hizo reaccionar.
-¡Heiji! ¿Cómo que secuestro? ¿De qué hablas?
-Nadie sabe. Son posibilidades. Voy para el bosque.
-De acuerdo. Vamos con el auto, dado que tu padre se fue con el padre de Kazuha.
-De acuerdo. "Diablos. Ai hubiera estado ahí quizás hubiera podido hacer algo. Espero que estén todos bien… y espero que tú estés bien… Kazu".
TOKIO.
-¡Kogoro!
-Sí, lo sé. Ya me estoy yendo.
-Yo también quiero ir.
-Eri, la tormenta está haciendo estragos por todos lados y hace mucho frío… ¿No sería mejor…?
-¡No me importa! Ran está ahí. No voy a quedarme con los brazos cruzados aquí.
Dando un fuerte soplido se rindió a los deseos de su esposa y juntos fueron hacia el auto. Era imposible convencerla de lo contrario. A decir verdad, él también estaba preocupado y nervioso con respecto al tema. "Pueden pasar tantas cosas…"
Millones de preguntas tenían, pero ninguna respuesta. Habían recibido el llamado urgente del Inspector Megure hace 1hs, antes de que todas las cadenas televisivas se enterasen. Les dijo que no sabían del paradero de los 37 chicos y que no encontraron a ningún guía, ni guardia, ni profesores, ni organizadores, ni alumno.
Les dijo que sería bueno que fueran ya que Mouri fue en su época parte del cuerpo policial, y ahora cualquier ayuda servía. Tanto el equipo policial de Tokio como el de Osaka iban a estar presentes, así como también el de la jurisdicción de Sotoshi. También se les informó de la situación a los militares para que ayuden.
"Para que vaya todo ese arsenal de personas, quiere decir que estamos complicados" Pensó el detective.
BOSQUES SOTOSHI: 8pm
Heiji y Shizuka llegaron al lugar. Al bajarse del auto se quedaron estupefactos ante el escenario que se les presentaba. Ante sus ojos, se veía una situación de desesperación total por parte de los padres y familiares que iban llegando a la escena. Todos gritando y llorando al no saber del paradero de sus hijos, hermanos, sobrinos, nietos…
"Oh por Kami" Pensó pausadamente Heiji. "Esto es un infierno… helado" Se acercó donde se estaban juntando todos los cuerpos policiales, y estos lo reconocieron al instante.
-Bien. Al fin llega alguien que incorpora valor agregado. Heiji Hattori.
- Coronel Kimato. No me lo espetaba aquí.
- Heiji, ¿Se conocen? – Preguntó su padre intrigante que los vio hablar.
-¡Ja! ¿Cómo no voy a conocer a este chico? Él y Kudo son los que vencieron a la organización de negro. Sólo que la información por ahora no se divulgó ni se hizo pública por las implicancias del caso. Aunque creo, que pronto la van a lanzar – Poniéndole una mano en el hombro al chico – Prepárate cuando eso ocurra. La gente se te va a tirar encima. ¿Por cierto, donde está Shinichi? No puedo visualizarlo.
- Emm no, no está. Está fuera del país. No se debe ni haber enterado de todo esto.
-Qué lástima. Nos vendría bien su cerebro. Ustedes dos son como una combinación dorada.
Heizo, tanto tiempo viejo amigo. No sabía que este era tú chiquillo.
-Sí. Y es terrible. Se mete en cada una.
-Hey, que puedo escucharte, ¿sabes? ¿Mmm nadie está controlando a los padres?
- Es imposible hacerlo. Están todos muy sacados y lo comprendo. Pero debemos todos mantener un poco la calma para poder organizarnos mejor.
-Intentaré hablar con ellos. Papá acompáñame que conocemos a la mitad por lo menos.
- Si por supuesto. Vamos.
Dicho esto, ambos se dirigieron hacia el conflicto.
-Gente, escúchenme un minuto por favor- Pero era tanto el barullo y griterío que ni escuchaban al pobre Heizo. Hasta que alguien tuvo demasiado.
Se podía ver en el medio de la nieve, a una persona cuyo estrés y tensión, sumado al descontrol que era todo esto, más la preocupación por sus amigos y amiga, hizo explosión inmediata. De repente la cara del pobre Hattori hijo, se torno oscura y roja, sus puños se contrajeron, y como una gran ,pero muy gran, una muy pero muy pero muy grande enorme vena se le notaba en el costado de la frente. Y acto seguido….
- ¡ OOOOIIIIIGGGGAAAANNNNN! ¡SE CALMAN TODOS UN MALDITO SEGUNDO Y ME ESCUCHAN ANTES DE QUE MATE A CADA UNO DE USTEDES!
….Silencio monstruoso… Su padre se tuvo que tapar los oídos para que sus tímpanos quedaran en su lugar, y lo miraba como si fuera la cosa más rara del universo. Prácticamente se le salían los ojos…"Este chico es terrible, ¿Que clase de psicología tiene?"
-Uff así está mucho mejor. Ok gente la mayoría me conoce. Para los que no, soy de la escuela del oeste y soy compañero de uno de los cursos que desapareció. Mi nombre es Hattori Heij y mi padre Heizo Hattori, correspondiente a la policía de Osaka. Sabemos cómo se sienten ¿De acuerdo? Todos estamos en la misma situación y estamos intentando averiguar qué pasó. Lo que necesitamos es que no enloquezcan como hace unos instantes. Mantengan la calma para que podamos organizarnos todos mejor, y encontrar la solución a todo esto. Es la única forma. Les prometemos que les vamos a ir informando sobre las novedades. ¿Todos de acuerdo?
Las familias comprendieron y asintieron con la cabeza. Empezaron a organizarse y ayudar a armar las carpas y traer café y comida.
Heizo estaba sorprendido sobre lo bien que manejo todo. "Y yo pensé que se había vuelto loco, ¡ja!".
Esto venía para largo….
