bueno aquí les va el tercer capítulo, dejen sus comentarios por fa!
Capítulo 3: estoy loca.
Los pocos días transcurrieron y su llegada era absolutamente inminente, la fecha se acercaba a cada respiro que daba y no podía hacer nada para impedirlo, no podía detener el tiempo ni muchos menos la realidad que la estrangulaba, entonces es cuando uno se da cuenta de que llega un momento entre toda esa situación sin salida en la que además de resignarte y aceptarlo, comienzas a ver el lado bueno de toda aquella relación disfrazada.
Lo había pensado muchas veces, muchas veces había pasado en vela acompañando a la luna en su recinto y Kiba era en definitiva el hombre que más la amaba de eso no había dudas, quizás no era tan malo digo es lo que toda mujer quiere no? que haya alguien que se preocupe por ti, que te tome de la mano cuando más lo necesites, que susurre a tu oído las palabras más dulces, que te acaricie el cabello con una delicadeza infinita al dormir, que te sonría, que te ame…
Quizá eso era lo más importante y ella no se había dado cuenta, bueno, al menos estaba feliz de que la persona con la que iba a unirse la quería y quizá con el tiempo ella también aprendería a quererlo tanto como el a ella.
Se despertó o más bien Hanabi se había tomado la molestia de hacerlo, no sabía en que momento se había quedado dormida, quizá en el momento en el que se había incursionado en sus pensamientos volando a través de ellos, quizás en ese momento.
-vamos Hinata Despierta! Hoy es un día muy especial!- dijo efusiva la pequeña Hyuga, mientras le sacudía la cama.
-asi?- pregunto adormilada.
-si! Hoy es tu despedida de soltera!- grito
Suspiro resignada –y que tiene eso de bueno?-
-bueno que es noche de fiesta! sabes, hace mucho que no voy a una…- dijo un poco efusiva.
-y quien dice que te llevare?- le dijo burlonamente mientras se levantaba de la cama con pesadez.
-que? Serias tan cruel?- se quejo.
-es broma…mejor vamos a desayunar…- dijo mientras bajaban al comedor.
Era oficial ese día estaba más pérdida que otros, faltaban dos días para que diga: "acepto" y ni siquiera recordaba como hablar.
-Hinata!- grito Hanabi un poco impaciente
-mande?- grito asustada.
-llevas distraída un buen rato! En que piensas?- le pregunto curiosa.
-am… en nada pequeña!- respondió al instante –no te llevare con ese vestido tan corto!- regaño.
-ay vamos Hina! No esta tan… corto!-
La mayor de las Hyugas hizo una mueca -bueno ya sube al auto-
Llego al lugar era un antro? Al menos estaba segura de que esa era la dirección correcta, si Ino tenía fama de algo era por organizar buenas fiestas y ella se había declarado la organizadora oficial de su despedida de soltera, Hinata no había metido las manos y mucho tiempo había perdido tratando de persuadirla para olvidar la idea de aquella fiesta pero el punto es que las demás también la apoyaban con esa locura, no sabía que le esperaba. Había organizado absolutamente TODO!, con decir que le habían comprado un vestido para que usara esa noche, sin más remedio se lo puso y sin el más remedio posible fue a la fiesta, al menos pasaría un buen rato con sus amigas.
-Hina! Al fin llegas!- dijo Ino un poco molesta por ser un tanto impuntual
Y la verdad era que el lugar no era exactamente un antro, era más un bar con buena música.
-hola Ino…- saludo al acercarse a ella.
Ino la jalo llevándola con la mano a la mesa donde se encontraban todas sus amigas platicando.
-aquí esta la festejada!- dijo Ino causando el mayor alboroto.
-Hina! Que bueno que ya estas aquí!, te estábamos esperando!- articulo Sakura.
-Hina! Te ves hermosísima!- exclamaron al verla, haciendo que la chica se apenara.
-ustedes también se ven guapísimas!- dijo la ojigris, devolviendo el más sincero halago.
-y Hanabi?- pregunto Tenten después de tanto halago.
-al último momento recibió una llamada y pues ya no vino, creo que era importante…-
-ah ya veo…- dijo Tenten
-bueno bueno venimos a platicar o a divertirnos?- pregunto la siempre fiestera Ino
-pues vamos a bailar!- dijo Temari mientras tomaba la iniciativa y jalaba a Hinata a la pista, sin más remedio la chica se dejo arrastrar por ellas.
Tenía que admitirlo eran las mejores amigas podía tener, eran atentas y muy leales, y sabían sacarle la mejor sonrisa hasta en las peores situaciones.
Sakura termino llegando tarde ya era costumbre eso de ser impuntual pero la chica ya pronto se iría y no sabían por cuanto tiempo…
Bailaron mucho y unas comenzaron a pasarse de copas como Ino así que mejor decidieron sentarse alrededor de la mesa y platicar un poco…
-a ver chicas, díganme cual es la locura más grande que han hecho!- pregunto una Sakura.
Todas se quedaron pensativas y Hinata palideció.
-empieza tu…- dijo Ino
-bueno yo una vez…- dijo la pelirosa mientras se acordaba –una vez me escape de casa tome el autobús y fui al concierto de aquel rockero que me encantaba y que mi mama no quería que vaya…-
-y que paso te cacharon?- pregunto Matsuri intrigada.
-ah pero claro que me cacharon, tres meses sin salir de mi casa, pero… valió la pena por que cante como loca además el vocalista estaba muy guapo!- dijo terminando su historia la pelirosa, las chicas se rieron.
-te toca Ino- dijo Sakura.
-déjenme pensar cual les voy a contar…- murmuro pensativa –ah ya se!, una vez en la preparatoria robe el coche de mi papa y aun no sabía manejar muy bien!- dijo mientras se carcajeaba por el recuerdo. –dios! Aun recuerdo la cara de mi papa gritándome…- se rió un poco más –Señorita existen maneras más fáciles de matarse, me dijo mi papa cuando baje del auto con el corazón alocado y con la cara de espanto- las chicas comenzaron a reírse viendo como Ino actuaba esa tan graciosa escena.
-y luego que paso?- pregunto Hinata
-ps me lleve varios botes de basura, casi atropello a una niña, pero conseguí lo que quería…-
-que era?- dijo Temari
-que me enseñaran a manejar! Aunque desde eso mi papa comenzó a dormir con las llaves del auto- se rió la rubia.
A lo que todas la miraron asombradas y se echaron a reír.
-te toca Temari…- dijo Ino
-yo? Am bueno…- se rasco la cabeza
-una vez salí con un chico mayor que yo me llevaba como cuatro años…- dijo apenada.
-válgame dios si Shikamaru se enterara…- dijo Sakura
-wa! No se vale contar lo que aquí decimos, debe quedar entre nosotras…- dijo Temari tratando de salvarse.
Sakura y las demás se echaron a reír –tranquila nadie le dirá a Shikamaru que llegaste a salir con Sasori…-
-co…mo saben que con el?- pregunto impactada.
-ah si fue con el?- dijo Sakura –yo solo lo decía en broma!- y todas se echaron a reír.
-bueno ya y que tal?- dijo Ino –por que mira que ese pelirrojo estaba muy guapo…- dijo mientras tomaba un poco más de su bebida.
-bueno fue genial, pero las cosas no funcionaron, era demasiado celoso… pero…- mrmuro a lo que todas pusieron cara de curiosidad.
-pero que?- pregunto impaciente Tenten
- besaba bien…- dijo picarona Temari
Todas se rieron y eso que pensaban que Temari era bastante sensata y la cosa es que también hacía locuras, Hinata se preocupo, seguía Matsuri y luego ella y nunca había hecho una locura, algo por lo que tengan que regañarla o reprenderla, no… nunca había hecho una travesura, siempre había sido la chica que hacía todo lo que su papa le ordenara y sin objeciones.
Se levanto sacando el celular como si alguien le hubiera llamado, era la perfecta excusa para huir.
-ya vuelvo…- dijo mientras se alejaba de la mesa, todas hicieron un gesto afirmativo con la cabeza.
Salió del lugar y vaya que hacía calor adentro por que sintió como el aire entraba a sus pulmones con tanta libertad, se apoyo en su auto mientras pensaba, su mente se encontraba afligida.
-locura… locura… ni una sola…- balbuceo, haciendo un recuento. –Creo que no he hecho nada que valga la pena contar…- susurro mientras se tapaba el rostro con las manos –que rayo he hecho de mi vida…- se pregunto mientras se ocultaba un poco más entre sus manos.
-pasa algo Hinata?- pregunto Sakura mientras se acercaba a ella con cara de preocupación.
La ojiperla dio un respingo –emm… no, todo esta bien…- dijo nerviosa.
La pelirosa suspiró, -es por lo de las locuras, cierto?- y el punto es que Hinata a veces podía ser demasiado predecible.
Bajo la cabeza –si…- dijo apenada.
-Hinata no te preocupes por eso, era solo un juego, además tienes mucho tiempo para hacer locuras y ahora tendrás un compañero con quien hacerlas…- le sonrió –solo vive la vida Hinata y no te arrepientas de nada de lo que hagas y si fue un error aprende de el y si fue algo bueno disfrútalo y recuérdalo…ese es mi consejo antes de irme…- le dijo mientras la tomaba de las manos y la miraba con eterna dulzura.
-gracias Sakura…- dijo mientras se ponía sentimental.
La ojiperla la abrazo –voy a extrañarte…- le dijo Sakura.
-yo también…- dijo la Hyuga
-bueno ya, volvamos a la fiesta…- dijo mientras se limpiaba una lagrima traicionera que se había escapado de su cárcel –rayos! Prometí que no lloraría…- dijo la pelirosa, Hinata le sonrío y es que a ella también se le había escapado una.
-ven…- le volvió a decir para voltearse y entrar al lugar.
-am si ya voy solo le voy a hablar a Hanabi para ver que esta haciendo…- dijo la ojiperla.
-claro…- dijo Sakura mientras entraba al lugar no sin antes voltear y sonreírle.
Espero pacientemente a que pasara por la puerta de entrada, para luego tomar la iniciativa y entrar al auto…
-algo de lo que no me he de arrepentir?- se dijo así misma –una locura?- se repitió –solo una vez…- balbuceó al encender el coche y comenzar la marcha.
-solo una vez…- se repitió mientras sus manos comenzaban a sudar –solo una y no me he de arrepentir…- dijo mientras ubicaba a donde tenía que ir.
Comenzó a respirar más rápido y su corazón a latir más fuerte, sus manos a temblar y sus nervios a impacientarse, parecía eterno el camino pero eso no le iba a impedir llegar a su destino…
Había llegado al edificio correcto aquel enorme edifico lleno de departamentos -511- susurro pero antes se pregunto –estoy segura?- dijo mientras esperaba el elevador, la puerta plateada se abrió –si…- dijo mientras se introducía en el y sentía su ritmo cardiaco acelerarse a cada segundo, comenzaba a tener calor pero sus manos estaban tan frías y su cuerpo estaba siendo sometido a una inmensa ansiedad.
Camino por el pasillo a paso lento y se detuvo un instante, un eterno instante, –estoy segura de lo que estoy a punto de hacer?- se pregunto así misma una vez más como si deseara que alguien le contestara que alguien le gritara: ve, hazlo de una maldita vez!.
Y quizás ese grito lo escucho de su corazón por que por algún motivo emprendió el paso nuevamente -511- susurro otra vez al estar justo en frente de la puerta de madera, puerta que la separaba del rubio, barrera que la protegía de el o quizás al revés, comenzó a tomar grandes bocanadas de aire y es que en esos momentos era inevitable no sentir nervios, se jalo un poco el vestido por acción de inercia, mientras se tallaba la cara repitiéndose –que rayos estoy a punto de hacer?- miro su reloj, evidentemente era tarde, pero había manejado ahí para nada o si? -quizás… este dormido- pensó al apoyar la cabeza sobre la puerta e intentar escuchar del otro lado de ella, pero nada más que silencio absoluto, -quizás este dormido…- balbuceo y no sabía si eso era bueno o era malo…
Emprendió el paso de regreso recogiendo sus pisadas todas y cada una poco a poco –pero… si estaba dormido…- pensó –seria más fácil, por que quizás así no lo recuerde!- se dijo dándose ánimos, así que recorrió otra vez esos cinco metros que se había alejado, se paro nuevamente frente a la puerta y acerco el puño dudando en tocarla –vamos!- se repitió –el se ira pronto a España! No tengo nada que perder por que ya lo perdí todo…- ok era oficial eso fue como el empujón que le hizo tocar la puerta con fuerza: el se ira a España! Resonó en su mente abrumándole el corazón.
Lo siguiente fue sorprenderse si que la había tocado con fuerza entonces pudo escuchar claramente su voz decir: -ya voy!-
Que tonta ahora no tendría como escapar, por que rayos tuvo que tocarla con tanta fuerza! se reprocho.
No busco que hacer, se descordino, sus nervios la atolondraron, comenzó a mirar a todos lados como si buscara un lugar donde esconderse y que por desgracia no había y justo cuando estaba a punto de arrancar a correr la puerta se deslizo dejándolo ver a el, con su habitual cabello revuelto, su cómoda ropa casual y su hermosa sonrisa que adornaba su rostro –si?- pregunto sin saber de quien se trataba.
Quedo estática un momento, el suficiente como para que el la recorriera con la mirada sorprendido de verla metida en ese vestido y con la cara más pálida de la habitual.
La miro sin entender –Hinata que haces aqu…- susurro antes de que su voz sea ahogada por la presión de sus labios de ella sobre los suyos, y si lo estaba besando y si esa no era la mayor locura que podía hacer, entonces nada lo era, aun no sabía, había perdido la cuenta de las noches que paso preguntándose: que será besar a Naruto Uzumaki? Bueno, pues ahí estaba resolviendo sus dudas que le habían quitado el sueño tantas veces, le rodeo el cuello con los brazos, mientras se paraba de puntillas para llegar hasta su altura, mientras poco a poco le robaba hasta el más mínimo rastro de aire presente en sus pulmones, como si le arrebatara el alma, cierto que estaba cometiendo la mayor locura de la historia, una que nadie había pensado en hacer, o en escribir, pero ese no era el punto, el punto es que se encontraba irremediablemente hechizada por aquellos labios y la idea de saber que seria tanto la primera como la última le hacía desear prolongarlo cada vez más, pero el infinito instante se había consumido así como su aire y la botella de valentía se había agotado, se sintió como la princesa recibiendo el beso de su príncipe azul y por un momento quiso creer en cuentos de hadas, se separo de el de golpe, de golpe como lo había besado, tratando de asimilar el sabor irremediable que se había impregnado en su boca, sentía como una ola de emociones la ahogaba en un mar de sensaciones, un mar del que no podía escabullirse nadando.
Pero su espalda a la pared, necesitaba apoyarse un momento o se desmayaria de la impresión, de la embriagues que le produció probar sus labios con tanta ausencia de frenesí, bajo la cabeza ahora más que nunca no podía sostenerle la mirada.
-ma… ñana… es el ensayo de la boda… no faltes por favor…- fue lo único que balbuceo para luego salir huyendo de ahí como una verdadera lunática, no le importo el simple hecho de tener tacones y que pudiera caerse, el punto era salir huyendo de ahí a como de lugar
El no pudo decir nada estaba estático como si sus músculos se hubieran congelado, ni siquiera podía parpadear de la impresión de echo no sabía si ese momento tan fugaz había sido real o no.
Llego al auto y se tapo la boca con fuerza, mientras apoyaba su cabeza en el volante –que rayos hice!- grito como loca dentro del coche un señor que pasaba por ahí se le quedo mirando a lo que ella se apeno y guardo su mirada, su corazón latía con fuerza y su rostro estaba como un semáforo en alto.
-esta mal, esta mal!- dijo mientras se tapaba el rostro con las manos, que le pasaba o sea era el novio de una de sus amigas y ella fue y le robo un beso, eso en definitiva no estaba bien, pero si ella misma fue la que le dijo que no se arrepintiera de nada… lo conocía bien, el era demasiado dulce como para contarle a Sakura la cual era el amor de su vida, que Hinata le había besado además el iba a irse, jamás volvería a verla así que su amistad ya valía menos que un cacahuate si ya de por si lo iba a perder que importaba si le robaba un beso, si ese era el símbolo con que lo recordaría toda la vida: un beso.
Llego a su casa y cuando vio el celular tenía muchísimas llamadas perdidas de sus amigas, 10 de Matsuri, 15 de Temari, 20 de Tenten, 23 de Sakura y como 40 de la insistente Ino y Naruto 0, era obvio que no iba a llamarle y tendría suerte si iba a su boda, pero lo hecho, hecho esta eso fue lo que pensó antes de llamarle a Ino e inventarle que le surgió un problema…
Llego a su casa y se sentó por un instante en la sala, necesitaba pensar, asimilar las cosas, la cabeza iba a estallarle, su corazón aun latía despavorido y sentía el recuerdo más fresco que nunca, se rozo los labios con los dedos y mientras cerro sus ojos y era como si aún pudiera sentirlo, suspiro enamorada, se sentía en las nubes, completamente perdida y eso no le importaba, si la cordura la había perdido por completo en el momento en el que había rozado sus labios, pero bien sabía que ese era tan solo un beso robado, un beso no correspondido, un beso que pudo arrancarle de la boca, y es que no había recibido mejor regalo de bodas que ese.
Agito su cabeza estresada, pero que rayos había hecho? Estaba mal y bien lo sabía, pero por alguna razón parecía no importarle mucho y el hecho es que si le importaba solo que aún se encontraba sumergida en la melodía de ese sueño tan embriagador, suspirando como una reverenda loca, se tapo la cara, no soportaba el pensar que lo había besado, eso era algo inalcanzable para ella, pero ahí estaba… con el sabor de sus labios en su boca.
Después de mucho pensarlo decidió volver a la realidad a la que pertenecía, resignada guardaba aquel dulce recuerdo en su corazón en lo más sagrado de el, se levanto camino al baño, necesitaba ir a dormir por que mañana seria un día muy pesado, cuando de pronto escucho la puerta sonar, volteo la mirada, y ahí estaba… su pequeña hermanita, con los zapatos en mano y la respiración más pausada que lo normal como si esta la delatara, Hinata la observo entre la oscuridad.
-Hanabi?- le pregunto
Esta dio un respingo, estuvo a punto de morir de un infarto, no se suponía que su hermana aún estaría de reventón con sus amigas? Bueno, al parecer la cosas no eran así.
Hinata se molesto un poco, su actitud era bastante sospechosa.
-Donde estabas?- le pregunto con una voz seria.
-em…- balbuceo tratando de sacarse una respuesta contundente de la manga.
Pero por Dios! Y quien era ella para reclamarle algo… si ella también había cometido locuras esa noche.
-mejor ve a dormir….- dijo mientras se volteaba y se introducía en su habitación.
Hanabi no sabía que exactamente había pasado, solo agradeció aquel golpe de suerte…
un review! por fa!
