¡DC no me pertenece!

"…"= pensamientos

… = silencios.


¡Giratina11z! Menos mal que te gusta las payasadas que pongo jaja. =)

¡Daniela! Gracias por tu opinión. Me alegra que te esté gustando... Y si, yo también me cansé un poco de leer siempre lo mismo, así que se me ocurrió hacerlo desde otro punto de vista =) Intento publicarlo seguido. Me gusta escribir y es un modo de relajarse un poco también.

¡Gracias por las reviews!


Capitulo anterior

Y al estar a 10 pasos de distancia… pude reconocerlo al fin.

-WHAT….THE…FUCK! – Dijo cada palabra con una sorpresa indescriptible y con la boca abierta.

-También me alegra de verte. Y cierra la boca antes de que la nieve decida congelarte la lengua.

Parado a 10 pasos, Shinichi Kudo, el detective del Este, el que venció a la organización, se encontraba presente en la escena.


MÁS PELEAS…PERO CON SOLUCIONES ESTA VEZ.

La cara de incredibilidad de Heiji era increíble. Sus ojos se agrandaron y sus cejas se juntaron, mostrando una expresión de desconcierto al ver el cambio tan radical en su casi hermano. Prácticamente se quedó helado.

Delante de él veía una persona que pareció haber crecido en altura desde la última vez que la vio, por supuesto que en esos momentos, ya no era Conan. Sus ojos empezaron a analizar su anatomía detalladamente. Sus piernas ya no eran flacas como en su época, sino que se notaba la musculatura que había adquirido en ellas. Lo mismo pasaba con sus brazos y espalda, la cual le había sorprendido cuando bajó del auto.

Pero lo que más impresión le causo, fue su rostro. Más específicamente, sus ojos. Ya no tenían ese brillo y aire a adolescente juguetón. Encontró dos orbes azules opacas totales. Eran los ojos de una persona que se notaba que había pasado por los lugares más oscuros del infierno, pero no sabía cómo, seguía parado. Todo eso, sumado a un semblante lleno de seriedad, hacía ver a un individuo que en vez de tener 19 o 20 años, tenía como 25.

Y su voz… su voz no era más del estilo jodón y un poco altanero que tenía. Ahora era grave y salía de su pecho con una seriedad que parecía que rugía.

Finalmente, los pasos se acabaron y quedaron a sólo 2 de distancia. Como si intentaran que el silencio que se había creado responda a las preguntas que tenían.

Finalmente, Shinichi rompió el silencio…

- ¿Tan mal me veo? – Dijo arqueando una ceja.

-¿Te respondo?... ¿Qué… - Pensando cómo no reaccionar fuerte dijo lo más sutil que pudo armar.- mierda te pasó?

-¿Necesito que me pasen más cosas de las que ya pasé? Lo dudo. No estaría vivo entonces. ¿Qué tal si me pones a la corriente de lo que está pasando aquí? ¿Por qué está tan descontrolado todo esto? – Dijo mirando todo a su alrededor.

- Estamos teniendo un problema grande entre las divisiones de policía- Dijo agarrándose la cabeza con una mano y frotándose el pelo.

- ¿A mí me dices que me veo mal? Tú te ves peor amigo.

- En vez de solucionar las cosas, meten cada vez más trabas. Ya me estoy cansando seriamente de esto. Entre que nos prohibieron ir y no nos dejan emitir opinión alguna sobre el tema, agregando la preocupación que tengo encima por todos, y por ellas también. Mi cabeza no deja de pensar sobre las posibilidades de que les haya ocurrido algo, o estén lastimadas, o desaparecidas, o congeladas…o… si alguien se atrevió a… hacerles algo. Me está matando la impotencia de no poder hacer nada.

-…- Poniéndole una mano en el hombro, Shinichi le dijo. -Mantén la calma Heiji. Te entiendo todo eso y más. Pero necesito que te focalices. Voy a necesitarte en esto si queremos encontrarlos rápido, y si dejamos que la situación nos culmine, no lograremos nada.

Viéndolo a los ojos, se dio cuenta de que tenía razón. Y él entendía lo que sentía. "Lo has pasado con la organización. Se te podía ver siempre, día tras día, la preocupación que tenias sobre la seguridad y bienestar de Ran. Así que, sé que sabes de lo que hablo". Pensando esto, sonrió. Y se alegró de que haya llegado y de que alguien pudiera comprenderlo.

-De acuerdo, vamos para allá- Dijo un Hattori recuperando los ánimos otra vez, y Kudo asintiendo con la cabeza.

De repente, entre los periodistas que estaban en el lugar cubriendo las noticias minuto tras minuto, hay uno sólo que se quedó pasmado ante la llegada del extraño. Su nombre, Takahashi Akio. El cual pensó "Oh por Kami, no puedo creerlo." Y levantó una mano en el aire, saludando a los dos adolescentes.

Shinichi alcanzó a verlo y lo reconoció enseguida. Le levantó la mano indicándole que lo vio. Pero siguió avanzando hasta donde estaba el grupo. Akio, entendió lo que pensaba inmediatamente.

-¿Quién es ese?- Preguntó un Hattori desconcertado.

- Takahashi Akio. Periodista serio de unos 29 años. Es al único que dejo que se meta prácticamente conmigo. Siempre respetó mi privacidad y hasta me pregunta qué temas quiero hablar y cuáles no. Es una buena persona. Sobresale del resto de los reporteros por su actitud. Por eso es al que generalmente le doy las notas. Incluso le he dado datos de la organización que ni se molestó en airear por las consecuencias que tendría. Pero necesitaba una información y tuve que darle un pantallazo sobre lo que estaba ocurriendo.

-Increíble- Se sorprendió Heiji.

-Totalmente. No hay muchos en los que se pueda confiar… y lo sabes bien. Entiende a la perfección todo movimiento y mirada que le doy.

-Aja.

A pocos metros del equipo, algunos vieron a Hattori volver. Pero se asombraron que vino tranquilo… y acompañado. Nadie al principio lo reconoció. Hasta que algunos empezaron a mostrar los signos que Heiji había tenido unos momentos atrás.

Hakuba fue el primero que se fue acercando y golpeó en la espalda a Shinichi. Diciéndole – Hace tiempo que no nos vemos detective del Este.

-¿Queee?- El resto de los presentes exclamaron. Y se empezaban a escuchar murmullos como – Che mira, es Kudo…, es Kudo… Sí es él… No puede ser…" Incluyendo Mouri y Kisaki no podían creer el cambio físico que tuvo el tan conocido adolescente, con el cual compartieron años de juegos con su hija.

-Hola a todos. Perdón la demora- Dijo un serio Kudo y poniéndose las manos dentro de los bolsillos de la campera.

-Kudo al fin llegaste muchacho.- Dijo un General Kamura contento. Y el inspector Megure, y los policías del este se acercaron a darle un abrazo como si fuese familia. Heizo y Shizuka se alegraron también, ya que Heiji al tratarlo como su hermano, lo trataban como si fuese un hijo más.

-¿Pudieron obtener todo lo que les pedí?

-Sí. Compramos todo. Heiji nos dijo que sería aconsejable comprar fósforos, encendedores, frazadas térmicas, mapas y brújulas. Así que las agregamos también.

-Excelente. ¿Hicieron una lista con cada chico?

-Sí, les pedí a los padres incluso que pongan si alguno tenía una enfermedad, medicamento obligatorio, o alergias a algo. Sobre todo al chocolate. – Dijo Heiji.

-De acuerdo.

-¿Chocolate? ¡Ja! ¿Ven que no saben nada estos críos?

Hattori empezó a hervir sangre corpórea otra vez. Y el resto miraba con una expresión ya de fastidio a Arakawa.

-¿Es que nunca te cansas de molestar? – Mouri ya molesto le reprochó.- ¡Mueve el poco trasero que tienes y has algo de una vez por todas!

- Cállate detective, si es que se te puede llamar de esa manera.

-¿Cómo te atreveeeessss…..?- Y empezó a levantar sus puños cerrados, los cuales temblaban del odio que esta persona le estaba ocasionando. Y Eri no se molestaba en frenarlo ya que tenía los mismos deseos. Total, era abogada. Algo se le iba a ocurrir.

- Y tú… Shinichi Kudo… ¡Ja!...- Y empezó a dar vueltas alrededor de él examinándolo de pies a cabezas. – No se para que te molestaste en venir hacia aquí. Todos ustedes, se irán enseguida de este centro.- Dijo mientras señalaba a cada uno. Heiji estaba tentado de morderlo, pero se contuvo al ver como Shinichi empezó a reírse, de una forma… poco amigable lo llamaría yo.

-¿De qué te estás riendo? ¿No sabes quién soy?

-En lo absoluto. Quién conocería a un tipo tan…. ¿Estúpido es la mejor palabra?- Terminó escondiendo sus ojos entre su flequillo, bajando un poco la mirada y con una mueca presente que parecía una sonrisa irónica.

El escuadrón se quedó con la boca abierta y se preguntaron...-¿Escuché eso? ¡Es el fin de Kudo! ¡Está loco!

Daisuke se paró a 5 pasos de distancia y lo amenazó con su dedito apuntándole a la cara…-¡Este es el fin para ti! ¡Te meteré preso por desacato de órdenes de un oficial superior! ¡Por insultar e irrespetar a una autoridad! ¡Y por…!

Shinichi disminuyó la distancia lentamente, interrumpiéndolo de forma inmediata su discurso. El recorrido quedó a casi ni un paso. Y en ese momento, levantó la mirada de una, clavando sus ojos en los del teniente, el cual quedó paralizado ante la intensidad y la seriedad.

-¿Terminaste? Me importa un bledo quién eres y lo que quieres. ¿No te diste cuenta de la situación que te encuentras ahora no? Mira te lo voy a resumir simplemente: no vas a encontrar a esos chicos porque el único que sabe el camino soy yo. Si los dejas morir, los padres tranquilamente te mataran. Si es que por casualidad, quedas vivo con muchas lesiones, sobretodo algunas de carácter permanente, no sólo vivirás en una silla de ruedas con asistencia durante toda tu vida. Sino que también puedes despedirte de tu cargo, ya que entrarás en juicio y seguramente te condenaran tranquilamente por abandono e irregularidad de tus deberes y obligaciones. Y aquí no va a importar a quién conozcas, ya que se darán la vuelta y te dejarán solo. Bienvenido a la política.

Y la última, pero no la menos importante, tienes otra posibilidad de suerte. ¿Quieres saberla? Supongo que puedes sufrir un poco menos con esta opción….la tienes enfrente de ti. Sé que me conoces, y tienes idea de los casos en que estuve metido. Así que te lo diré directamente: No me jodas, ni a mí, ni a ninguno de los que estamos presentes porque no voy a dudar en hacerte desaparecer en segundos, atarte y enterrarte bajo la nieve. Después veré si se me ocurre alguna especie de tortura, o sin ningún problema puedo cortarte en trozos y dejarlos bajo el hielo. Y te puedo asegurar, que nadie, ni siquiera Hattori o Saguru van a poder encontrarte. ¿Ahora nos estamos entendiendo?

Sólo se escuchaba el viento. Nadie articuló palabra, ni se movió por si las dudas. La cara de Daisuke era pálida como la leche y parecía que los ojos iban a saltar de su cara en cualquier momento. Empezó a sudar, Y al terminar de escuchar las palabras de Shinichi se tropezó intentando ir hacia atrás ya que las piernas parecían un flan. Una vez que se alejó, las cabezas rotaron hacia el detective. Estaban todos atónicos y no sabían que decir o que hacer.

Shinichi de repente dio un suspiro y articuló algo que parecía sonar como…idiota engreído. Heiji se empezó a reír por pura venganza y Saguru le acompaño al instante. Y en segundos, todo el equipo los siguió. Kudo los miraba como si estaban locos, entonces decidió hacer una llamada para asegurarse de que las trabas empezaran a disminuir y pudieran salir de una vez por todas.

-Hola Gobernador Soho, soy Kudo Shinichi…Sí todo bien… bueno, quizás no tanto. No, no, nada por el estilo. En realidad debe estar al tanto sobre la situación que está ocurriendo en el bosque Satoshi ¿verdad? … Exactamente… Si, en realidad el problema es el teniente de la jurisdicción que nos está impidiendo progresar… sí, ese mismo estúpido- Todos empezaron a reír otra vez. Se ve que todo Japón lo conocía de esa forma- ¿Hay alguna manera de que el General Kamura quede a cargo de la situación? Aja... de acuerdo entonces. Quedamos así, un gusto hablar con usted. Sí si... le mando los saludos a Heiji.

-Listo. General Kamura, queda a cargo a partir de ahora- Y todos empezaron a aplaudir y gritar.

-Eres increíble chico jaja. Siempre intentas salirte con la tuya. ¿Cómo diablos tienes ese número? ¿Y cómo lo conocen?

-Sólo cuando puedo. Me fastidia terriblemente tener que lidiar con tipos así. ¿El número? Del último caso. Me imagino que no nos va a negar la entrada ahora ¿No?

-Por supuesto que no Shinichi. Bueno, ¿Nos ponemos sobre la marcha?

-Sí, estoy esperando que en 10 minutos debería llegar un amigo más nuestro que nos va a servir de ayuda. Por otro lado, ¿Contamos con todo lo necesario para llevar ya, tanto personal como provisiones? Por si las dudas, llevan cuerda ¿no?

-Sí. Está todo listo.

Mientras Kudo fue a hablar con Takahashi. Al cual lo dejaron entrar, ya que los periodistas no estaban permitidos. Akio le ordenó al camarógrafo que se quedara, y le entregó los micrófonos que tenía encima.

-Hey Kudo. ¿Cambio de look? ¿O de personalidad?

-No empieces tú también por favor.- Dijo arqueando la ceja.

-¿Qué quieres que hagamos? Estás muy… cambiado. Bueno, no te voy a molestar más con eso… por ahora jeje. Hay algo que me puedas compartir.

-No creo que mucho más de lo que todos sabemos. No podemos hacer nada si no tenemos información sobre lo que está pasando, la cual, hay que recolectar en la búsqueda.

-Tienes razón. ¡Ey! ¡Se me ocurrió una idea bastante brillante! Nosotros como somos periodistas, siempre intentamos escabullirnos por algún lado viste. Así que mandamos a armar unas camaritas especiales, que parecen botones gigantes prácticamente. Se las podemos prestar, así sabemos por dónde andan. Funcionan por señal satelital. No transmitiríamos nada, pero así todos, incluyendo los padres, saben donde están y en qué condiciones. Si se pierden, podemos rastrearlos también. Y también graban, mientras estén encendidas, todo lo que pasa. Incluye el audio por supuesto. Vamos a poder escucharlos.

- No es mala idea. Espera un momento.- Hizo un gesto con la mano al general para que se acerque. Y le contaron las novedades.

-No es mala idea para nada. Deberíamos usarlas. ¿Qué cantidad traes?- Preguntó el general.

-Mmm, sólo tenemos cuatro. Las mandamos a hacer nosotros.

-De acuerdo. Tráemelas. Mientras yo hablaré con la prensa y los padres. Para que todos nos pongamos de acuerdo.


Reunión informativa

Los padres se reunieron junto con un representante de cada cadena televisiva. Sin cámaras, ni micrófonos. Y el General se encontraba enfrente de todos, listo para darles el aviso público.

-Bueno gente. Les prometimos que los íbamos a tener informados. Sé que estamos todos cansados y emocionalmente agotados. Pero intentemos colaborar entre todos ¿sí?

Les voy a explicar la manera en que vamos a proceder. Por favor le pido a los reporteros que sean pacientes, y no informen lo que se está haciendo, porque no sabemos si la gente que está detrás de todo esto está viendo y enterándose de lo que está sucediendo. Es mejor, si los canales difunden menos información o en lo posible, nada.

-Armamos un equipo de búsqueda de aproximadamente 20 personas. Entre las cuales irán militares, policías y médicos. También irán cuatro adolescentes que conocen al curso y que hicieron el recorrido. Algunos padres los conocen por ser compañeros de sus hijos. Ellos serán los responsables de la guía y encuentro de los chicos.

-Por otro lado, armamos un escuadrón táctico para el caso de que se trate de un secuestro, o haya algún problema que necesite un accionar inmediato.

-A los reporteros, tenemos en total cuatro cámaras, que llevarán durante el recorrido. Ellos filmarán todo, y podremos ver lo que están haciendo. Les pedimos que no graben absolutamente nada. Hemos hablado con la cadena que nos ofreció estos instrumentos, y cada compañía se podrá llevar una copia de la misma, y hacer un documental conjunto o no. Eso resuélvanlo con sus jefes, ya no es área de mi interés o preocupación. Lo que me interesa, es que no divulguen nada.

-Los padres, también podrán observar lo que está pasando. Y si los encuentran, podrán ver el estado de sus hijos y todas las medidas que se están tomando. Estamos preparando una gran carpa para que intentemos estar todos pendientes de lo que pasa. Así que una vez que la terminemos, podrán acceder a la misma. Eso es todo.


Reunión detectivesca

-Oye Kudo. ¿A quién esperas? – Dijo un Saguru curioso.

-Hooooollaaaaa! Amorcitoooo ¿me extrañaste?

-¡Ahhhh! – Gritaron el rubio y el moreno saltando un metro de distancia hacia atrás.

- Me imaginé que tenías que aparecer de esa forma. Siempre tan… desapercibido…Kaito - Dijo un Kudo tranquilo.

-¿Y a ti que te pasó?- Y le pegó una piña en el medio del brazo. Tres segundo después, se podía divisar a un mago saltando por el dolor y una mano roja que no paraba de latir.

-Ponla en la nieve tonto.- Le aconsejó un Hattori.

-…- Haciéndole caso, Kuroba preguntó…- ¿Qué demonios comiste? ¿Cemento? ¿Qué estuviste haciendo durante cuatro meses?

-Ufff, todos me tienen que preguntar exactamente lo mismo. Dejen de fastidiarme de una vez por todas.

-No me digas, que estuviste todo este tiempo internado en un gimnasio para intentar ocupar tu cabeza en otras cosas que no tienen nada que ver con ya sabes quién.- Hattori preguntó con incredulidad. Y Kudo lo miró de reojo.

-Oooookey. Acertaste- Dijo un Kaito animado.

-Oigan ustedes cuatro, mmm… Kudo, sabes que confío en vos, pero… ¿Quién es este chiquito? ¿Aguantara el clima?- Dijo Kamura.

-Ey ey ey… más respeto con mi tamaño de torso y cuerpito. No seré como el Hulk de acá- y señaló a Shinichi- Pero tengo mis métodos para hacerle a cualquiera la vida bastante imposible si quiero- Terminó sonriendo y mostrando todos sus dientes.

- Te podemos asegurar que es verdad sobre lo de molestar todo el tiempo. Nadie puede negar ese comentario.- Dijo Saguru.

-De acuerdo, ustedes cuatro llevarán las cámaras. – Mientras se las ponían en las camperas- Si quieren apagarlas, deben girarlas de esta forma, y la luz esta pequeñita se apagará. No quiero privarle a nadie su momento de ir al baño jaja- Terminó un divertido Takahashi.

Shinichi la dejó apagada y aprovechó los últimos cinco minutos para poder hablar con alguien. Así que se disculpó y se fue acercando a él.

-¿Mouri?

-¿Mmm?- Se giró un ex policía con su mujer para encontrarse con el joven. El verlo, le sorprendió, pero no dejó que se le notara en lo más mínimo.

-Yo… siento mucho todo lo que pasó. Quería disculparme por todo lo que hice cuando era un… niño.- Dijo pesadamente y haciendo una reverencia de disculpa.

-…- Exhalando fuertemente le contestó.- Kudo… Yo acepto las disculpas.

-¿Qué?- Esto dejó confundido al muchacho, ya que esperaba de todo, incluso un golpe en la cabeza como solía hacer con Conan. Pero esto, definitivamente no era lo que imaginó que iba a pasar. Se levantó lentamente para poder mirarlo a los ojos, y ver la veracidad de sus palabras.

-Leí el informe sobre lo que pasó. Esa noche hace cuatro meses más o menos. Y por más que quisiera… no puedo odiarte o no perdonarte si así lo quieres ver. Si me pondría en tu situación, había sólo dos posibilidades: Que te maten, o desaparecer. Y creo que tomaste la decisión correcta. Entiendo por qué hiciste lo que hiciste. Ojalá Ran lo hubiese entendido también. Las mujeres y nosotros tenemos distintos tipos de vista, por eso siempre hay que escuchar a la otra parte. Y creo que es algo que ella entendió hace unos meses…Deberías darle una oportunidad, Shinichi.

-¡EY KUDOOOO NOS VAMOS! – Gritó un grupo de 19 personas. Shinichi se giró bruscamente para verlos.

-Piénsalo en el camino. Éxitos y por favor… tráela a casa… como siempre lo has hecho.

-…- Después de esto, se quedó sin palabras. Sólo pudo asentir y darse la vuelta. Después de caminar unos pasos, se volvió a girar y les dijo- Lo prometo.- Y siguió su rumbo, hacia el equipo, prendiendo el dispositivo que le habían colocado minutos atrás.

-Kogoro… ¿Qué fue eso?- Preguntó una confundida Eri. ¡Ella tampoco creía la reacción de su esposo… ni la de Shinichi! Pensó que se iban a matar.

-El me entiende perfectamente.

-Pero yo no… y quiero hacerlo- Dijo una Eri inflando los cachetes y frunciendo el ceño haciéndose la enojada.

-Hazme acordar, cuando todo esto termine. Mientras tanto, vayamos a la carpa que nos espera unos días bastantes arduos.

Y juntos emprendieron la marcha, tomados de la mano, y juntándose con los padres que estaban sufriendo con su misma situación, y que se conocían durante años. Todo el grupo veía, como el equipo de rescate entraba en el bosque fantasmal.