Zaneziana: Gracias por pasarte a saludar XD y por ser vecina jaja (por el país digo). Aunque no entendí sobre lo que me pusiste sobre el uso de nuestras palabras (O_O); Si te referís a los nombres de los personajes… los mataron con Bobby o Jimmie, etc. En eso concuerdo.
Daniela: ¡Ya sos lectora oficial por lo que aprecio! Me alegra que te interese y te intrigue. Aunque si tenés pensado imprimir todos los fics que te gustan, vas a tener un alto costo de tinta (^_^;) Por mí, hacelo tranquilamente no tengo problema =).
Arxas: Me alegra que te vaya gustando. Veremos qué pasa con nuestros protagonistas XD
¡Detective Conan no es mío! Sólo me gusta jugar con sus personajes.
"…"= pensamientos
… = silencios.
Capítulo anterior
-¡EY KUDOOOO NOS VAMOS! – Gritó un grupo de 19 personas. Shinichi se giró bruscamente para verlos.
-Piénsalo en el camino. Éxitos y por favor… tráela a casa… como siempre lo has hecho.
-…- Después de esto, se quedó sin palabras. Sólo pudo asentir y darse la vuelta. Después de caminar unos pasos, se volvió a girar y les dijo- Lo prometo.- Y siguió su rumbo, hacia el equipo, prendiendo el dispositivo que le habían colocado minutos atrás.
-Kogoro… ¿Qué fue eso?- Preguntó una confundida Eri. ¡Ella tampoco creía la reacción de su esposo… ni la de Shinichi! Pensó que se iban a matar.
-El me entiende perfectamente.
-Pero yo no… y quiero hacerlo- Dijo una Eri inflando los cachetes y frunciendo el ceño haciéndose la enojada.
-Hazme acordar, cuando todo esto termine. Mientras tanto, vayamos a la carpa que nos espera unos días bastantes arduos.
Y juntos emprendieron la marcha, tomados de la mano, y juntándose con los padres que estaban sufriendo con su misma situación, y que se conocían durante años. Todo el grupo veía, como el equipo de rescate entraba en el bosque fantasmal.
CAMINATA Y EN BUSCA DE LA VERDAD
Nuestro equipo hace una hora que empezó a caminar con linternas en la mano entre la espesa nieve y los árboles vestidos de blanco. Al menos dejó otra vez de nevar. El paisaje era realmente… desolador. No se encontraba nada vivo, y la oscuridad y niebla cubría absolutamente todo. Faltaba que los espíritus salieran e intenten atacarlos…o que el jinete sin cabeza saliera a buscar su… cabeza.
-Ufff, Oye Shinichi… ¿Estás seguro que vamos por el camino correcto? ¿Cómo puedes saberlo? No se ve UN….
Y un detective del Oeste se hundió mal en la nieve.
-Ahhhh! ¡Sáquenme que está fría!
-No… va a estar caliente- Comentó un Saguru con una sonrisa juguetona.
Shinichi le tendió una mano y lo ayudó a salir, ya que caminaba a su lado y delante de todo. Heiji empezó a sacudirse la nieve que se quedó adherida a su ropa y luego le dio un golpe en el brazo al rubiecito modelo que tanto le fastidiaba.
-Kudo, Hattori tiene razón, ¿Cómo sabes el camino? Hay muy poca visibilidad.- Preguntó uno de los del equipo.
-Cuando vinimos hace un par de años, nos habían comentado de que una tormenta con una descarga eléctrica considerable, había pasado por estos bosques, y ocasionó graves daños a un sector del mismo. En estos momentos, estamos en ese sector.- Iluminando con una de las linternas, y enfocó hacia varios árboles- Ven, están quemados. Por más que sea invierno y la nieve tape los árboles, es fácil identificar los que están sanos, de los que están secos y muertos por los rayos que absorbieron.
-¿Absorbieron? Esto de la electricidad me confunde. Si lo primero que te dicen cuando alguien se electrocuta es que lo golpees con algo de madera, ya que funciona como aislante.- Preguntó Takagi caminando al lado de Sato.
- Lo que ocurre es que los rayos caen sobre madera viva, y no sobre madera muerta.- Dijo Kudo.
-¿Ehh?- Los dos policías del este arquearon cejas.
- Los árboles vivos tienen millones de conductos internos por los cuales circulan la… llamémoslo sangre del árbol- Intervino Hattori- Esta sangre, está compuesta por sales minerales y agua. Cuando la sal se disuelve, crea iones. Los iones son partículas capaces de conducir corriente eléctrica a través de un fluido. Nuestro fluido aquí, es el agua. Es por eso que el árbol se termina transformando en un excelente conductor de la electricidad y en uno de los preferidos por los rayos.
-Ahhh – Se quedaron asombrados por la explicación de los detectives.- "Estos dos deberían ser profesores de todas las cátedras de cualquier universidad… ¡Quién demonios sabe eso. Son enciclopedias parlantes!"- Pensaron mirándose uno a otro y riéndose de las tonterías que podían llegar a pasar por sus mentes.
-Mmm, y Shinichi, me imagino que el área no es pequeña- Preguntó Kaito.
-No, para nada. Son varios kilómetros en distintos sectores. No es que se incendió el bosque o un sector específico, sino que son árboles al azar.
- ¿Y cómo lo recuerdas entonces? – Preguntó Saguru.
-Me aburría tanto que empecé a contar los árboles sanos y quemados que había por donde estábamos caminando con la excursión. Y me hice una ecuación aproximada en la cabeza junto a un mapa imaginario.- Gotita de sudor en todas las cabezas… incluyendo de la gente que los miraba a través de las cámaras.
-¿NOS ESTAS CARGANDO? – Dijeron todos gritándole.
-¿Bromearía en una situación así?
- No te puedo creer. ¿Pero es que tienes que deducir y matematizar todo lo que ves? – Dijo Kaito.
- Si no haría eso, te recuerdo que unos hombrecitos que jugaban a vestirse de negro y liquidar gente, incluyéndonos a nosotros, nos hubieran hecho añicos en segundos.
- diuuuu- Le dijo sacándole la lengua.
-Bueno. ¿Pero no todo el bosque que vieron en esa época tenía todo el trayecto en esas condiciones, no? Me refiero a árboles muertos entre los vivos.- "Todavía no puedo creer que nos estamos guiando por eso. Pero no nos queda otra salida." Pensó unos de los militares.
-No. Deberíamos estar cerca de terminar esa etapa del trayecto.
-¿Y después qué?- Inquirió uno de los policías del este.
- Primero que nada vamos a tener que deducir que si no llegaron ni al primer punto de control que era como a las 12hs, quiere decir que no pudieron terminar la primera etapa. Esta etapa consta de aproximadamente 3 horas de caminata más el descanso. Los descansos se hacían cada 1hs, y tenían una duración de 30 minutos. Si partimos de la hipótesis de que comenzaron la excursión a las 8am, tenemos que dividir la cantidad de kilómetros que hay entre la entrada al bosque y el primer punto de control de las 12 hs.
-Aja. El plan era exactamente ese Shinichi. Te puedo decir de que el primer tramo de esas 4 horas, era de 1,5 km. Venía el descanso. Luego la segunda parte que eran de alrededor de 1,2 kilómetros. Descanso otra vez, y la última antes de llegar al punto en cuestión, que era de 1,5 kilómetros otra vez aproximadamente. – Dijo Hattori.
-Bien. Entonces- señalando el mapa- Si trazamos el recorrido que tenían pensado hacer, sería el siguiente- y con una birome marcó el mapa.
-¿Pero cómo sabemos en qué parte del trayecto desaparecieron? – Preguntó uno de los del equipo.
-Ahí viene el problema. Y ahí, creo que tanto tú como yo, esperamos que ciertas personas quejosas y con muchas ganas de molestar hayan dejado algo de guía. ¿Verdad?- Preguntó Heiji a Shinichi.- Kudo lo miró seriamente y asintió.
-Aunque, es más probable que tu persona quejosa haya dejado más rastros que la persona quejosa de mi curso.- Exclamó un serio muchacho de ojos marinos.
-Nunca se sabe que esperar de personas quejosas.
-Oigan… ¿De qué demonios están hablando?- Inquirió el grupo militar. El grupo de policías y de detectives, al ser más cercanos a ellos, se dieron una idea de lo que estaban discutiendo.
- Nada. Olviden lo que dijimos.
-Todavía no entendí. ¿Cómo sabremos dónde desaparecieron?
-Intentemos caminar unos metros más, que llegaríamos al primer descanso. Y ahí te podremos decir si llegaron al menos ahí.- Respondió Shinichi.
Siguieron caminando en las profundidades del bosque. Charlando e intercambiando ideas, prestando atención a sus alrededores por si veían algo que les llamara la atención. Pero no vieron nada fuera de lo común. Sólo nieve, árboles y más…. Nieve.
Finalmente, pudieron llegar. Tardaron más de una hora en hacerlo, dado que caminar era complejo y la visibilidad era casi nula. Estaban perdiendo tiempo y lo sabían. Pero no quedaba otra alternativa más que ser pacientes.
-Bueno, llegamos- Dijo Saguru. Y veo que… sí pudieron llegar aquí.- Terminó con una sonrisa de confiado.
-Totalmente de acuerdo- Asintió Hattori.
-Ufa. ¡Explíquense demonios!
Los dos detectives señalaron lo que parecía ser un refugio de madera. No entrarían más de 10 personas y no tenía todas las paredes. Más bien tenía 3 y un techo. Todo hecho de troncos oscuros.
Shinichi se acercó y con la linterna enfocó a una de las esquinas de la estructura. "¿Tachos de basura?"- Pensaron todos con caras de no entender el punto.
Al abrirlos, inmediatamente captaron lo que querían decir… ¡Basura! Ero era sinónimo de que alguien estuvo aquí.
-¿Pero cómo sabemos de que son de los adolescentes?
-Fácil. Primera deducción: No existen excursiones en el bosque no autorizadas. Si estás de vacaciones y quieres venir, debes pedir autorización para hacerlo, y te designan un día en particular, donde te agrupan con otras personas, y junto a un guía o varios, se lleva a cabo-Dijo Saguru. - Dado que el colegio tenía programado el día de hoy y ya eran muchas personas, la única excursión facultada para hacerlo, era la nuestra en cuestión.
-Por otro lado no creo que una persona adulta coma gomitas azucaradas, o patitas con polvito que haga ruido en la boca- Dijo Kaito sorprendido de la cantidad de porquerías que había en el tacho y sus alrededores.
-Conclusión final: Nuestro grupo explorador llegó aquí.- Terminó Heiji.
-De acuerdo…- Miraron todos perplejos.
-¿Qué pasa Shinichi? Estás mus callado – Heiji indagó.
-Me preocupa el frío. Se está sintiendo mucho, y hace horas que están a la intemperie. Y no creo que estén resguardados- Dijo con una mano en el mentón.
- Tenemos que apurarnos.
-El tema es que hasta que encontremos el segundo descanso, van a pasar otras dos horas o más. Si encontramos que no llegaron en ese punto, vamos a tener que volver atrás… más tiempo perdido. Y encima averiguar para qué lado fueron, eso equivale a catástrofe total.- Su mano pasó a refregarse la cabeza, la cual estaba cubierta por el gorro. Las cosas no se estaban viendo bien.
-Si llegaron acá, quiere decir que van a seguir por el trayecto que se había trazado inicialmente. Sigamos, y prestemos el doble de atención, para ver si encontramos algo en el transcurso. Lamentablemente no podemos hacer nada más que eso- Dijeron entre el grupo de militares. -Dividirnos sería muy mala idea.
-Sí lo sabemos. Bueno no perdamos más tiempo. Sigamos.
Mientras seguían por el sendero, un pequeño mago se puso entre su casi mellizo por parecido y el malhumorado permanente, y preguntó:
-Mmm, ¿Kudito y Hattorito, por qué tan alarmados por el frio? Nosotros también estamos incluidos en esta helada ¿Saben?- Preguntó Kaito.
- La diferencia es que tenemos provisiones, abrigo y nos estamos moviendo- Dijo Heiji- ¿Y qué son esos apodos?
-…
-No lo entiendes ¿no?- Dijo Shinichi.
-Pregúntale a los médicos que trajimos. Ellos te dirán, mejor.
-Hecho- y se fue un par de niveles más atrás.
-Hola mediquitoooos. Pregunta. ¿Por qué los cabezas neuróticos a full están tan preocupados por el clima, cuando nosotros estamos también en el medio?
-¿Cómo te llamas? – Preguntó uno de los médicos, el cual le arqueaba una ceja por cómo se dirigió a ellos.
-Kuroba Kaito.
-Ok Kuroba. Te lo explicaré de forma fácil. ¿Tú sabes por qué tenemos escalofríos y tiritamos?
-…- Frunció la frente como diciendo… ¿Qué tiene que ver todo esto?
-Los escalofríos y el tiritar son mecanismos de defensa que tiene el cuerpo para combatir el frío. Los músculos actúan de forma instantánea y hacen este accionar cuando reconocen que al cuerpo le está faltando temperatura. Como los músculos producen más calor en los climas fríos, necesitan mayor suministro de energía de alimentos, fenómeno que la naturaleza regula aumentando el apetito.
Sin embargo el problema empieza cuando se está demasiado tiempo en el frio y sin consumir nada alimenticio ni bebible. El cuerpo es inteligente, y cuando siente frío, el mecanismo de defensa natural se enciende y empieza a cumplir su misión de mantener caliente los órganos vitales. El cuerpo deja de mandar flujos de sangre a las extremidades, es decir, brazos y piernas, para intentar preservar el resto del cuerpo y lo que es más importante que esté caliente, los órganos vitales como el corazón y el cerebro.
Y las cosas pueden empeorar mucho más. Si el cuerpo está expuesto a frío extremo por un largo período de tiempo, el individuo puede terminar contrayendo severas heladas en el cuerpo sobretodo en los dedos de las manos o pies, orejas o nariz; o directamente puede terminar en una grave hipotermia o deshidratación. En los casos más severos, puede hasta alcanzar la muerte si el cuerpo está incapacitado de bombear sangre y oxígeno alrededor del cuerpo hasta sus órganos vitales.
Así que, es muy factible de que por eso tus amigos estén preocupados. Y todos nosotros también.
-Wuau. Estamos al horno.
-No diría que al horno justamente. Lo que daría por estar en un sauna en estos momentos.
Nuestros personajes seguían caminando por el sendero que habían deducido. Ya estaban cerca del otro descanso. Tenían que subir una parte empinada y lo podrían ver tranquilamente. En el proceso, Kuroba notó algo extraño.
-¡Hey!- Y todos se dieron vuelta a mirarlo.- ¿Qué es eso?- y señaló a algo que estaba medio enterrado a un árbol, cubierto casi por completo de nieve. Todos ubicaron el objeto con la mirada.
-Parece…- Shinichi empezó.
-¿Una prenda?- Terminó Kaito. Todos se miraron entre sí, y empezaron a correr. Un militar la destapo. ¿Una bufanda? – Y de repente una bolsita cayó de la misma, y los ojos de Heiji y Shinichi se agrandaron.
-¿Qué se supone que es esto? Dijo kaito mirándolo.-
- Es una bolsita con… un amuleto… de la buena suerte –Dijo Shinichi.
-¿Qué? ¿Y tú como sabes eso?-Dijo Saguru,
- Porque es de Kazuha – Dijo Heiji medio tenebroso, al mismo tiempo que Hakuba y Kuroba lo veían con realización.
-¿Quién es Kazuha?- Preguntó el milico.
-Una de las chicas que está en el grupo. Su padre es uno de los más conocidos inspectores en el oeste. Su apellido es Toyama- Shinichi le explicaba.
-Ah sí, lo oí nombrar. ¿Pero cómo saben que es de ella?
-Ábrelo. Tiene que haber un eslabón de una cadena… de unas esposas.- Y efectivamente, encontraron eso en las profundidades de la pequeña bolsita.
-Al menos sabemos que desaparecieron en este lugar. Ustedes tres- indicando a 3 milicos- vayan al próximo descanso que no está para nada lejos y asegúrenos que no hay restos de basura o algo que nos muestre lo contrario- Y el teniente a cargo del equipo notó que había algo más dentro de la bolsita. Al fijarse que era, lo volvió a guardar, se dio vuelta y se lo entregó a Heiji acompañado de una sonrisa.- Veo que conoces a la muchacha. Así que encárgate de devolvérselo cuando los encontremos.
-…- Heiji alzó la mano para tomarlo y se quedó viéndolo con rareza. -¿Y cómo sabe que la conozco?
-No se necesita ser detective para notar algunas cosas chico. Bueno, el resto muévanse y busquen algo que nos ayude.- Y se fue. Dejando a un chico un poco confundido.
-¿Qué no lo sabes?... Espera… ¿Eso significa que no le has dicho absolutamente nada sobre… tú sabes?- Le preguntó Shinichi.- ¿Después de todo lo que pasó?
-¿Saber qué? Y… ¿no…?
-Ustedes dos son imposibles.- Dijo exhalando rápidamente.- Y no te lo diré ahora. Cuando le entregues eso… me haré cargo de fastidiarte tranquilamente amigo.
-Tú no puedes hablar mucho sobre el tema Shinichi- Dijo un Kaito, el cual le empezaba a divertir el tema que había surgido.
- Definitivamente. Te calmas porque nosotros te podemos hacer la vida un poco más… entretenida… o al menos para nosotros ¡jajaja!- Terminó Hakuba.
-Ejem.-Dijo tosiendo.- Cambiando de tema, busquemos algo que nos… ayude a encontrarlos.
-De acuerdo. Oye Kaito, ven conmigo.
-Voy voy rubiecito.
-¡Dejen de llamarme así!
Shinichi se puso de costado a Heiji para verlo. Y le dijo en vos baja casi imperceptible:
-Apaga un segundo.
-¿Eh?- Pero al toque entendió lo que quería decir. Y junto a él, apagaron las dos camaritas que tenían encima. A veces podían ser un gran estorbo.
-Tranquilízate, la vamos a encontrar seguro- Y le apoyó una mano en el hombro.
-Lo sé. Pero… para que haya dejado el amuleto significa que algo anda mal. Bastante mal.
-Seguro que sí. Ya podemos estar seguros que no están solos. Pero lo pudo haber dejado porque sabía que ibas a venir a por ella. Ella confía en ti ¿Sabes eso no?
- …-
- Por eso me extrañó de que no le hayas dicho nada. Deberías aprovechar cada oportunidad Heiji. Pensé que ibas directo cuando terminamos con el sindicato.
-¿Qué? ¿Y tu desde cuando vas diciendo o pensando esas cosas?- Empezó a sentir un cierto rubor por sus orejas, el cual se fue trasladando a sus cachetes de a poco.
-Desde que pierdes a la persona que más te importa. Una vez que cruzaste esa línea… te puedo asegurar de que te arrepientes de cada segundo que perdiste.- Terminó con una sonrisa y una mirada llena de tristeza y remordimiento.
-Oye…- No sabía que decir. Él estaba equivocado con respecto a Ran, pero ¿Cómo se lo explicaba?
-Te lo diré ahora, dado que cuando este Toyama va a ser imposible que te lo muestre. ¿No entendías lo que quiso decir el teniente hace un rato? Mira tranquilo lo que acompaña el amuleto adentro. Y entenderás a lo que me refiero. Ese amuleto es importante para ella ¿Verdad? Hay algo que lo acompaña que comparte el mismo sentimiento… o más profundo todavía. Te dejo… voy a chusmear un poco. Luego vuelve a prender la cámara.
Dicho esto, Shinichi prendió su cámara y fue a investigar los alrededores, dejando a un pobre detective del oeste confuso hasta el dedo gordo del pie. Como no entendía nada, siguió su consejo…-" ¿Algo que lo acompaña que comparte el mismo sentimiento… o más profundo? ¿A qué demonios se refiere?". - Decidió sacarse las dudas de una vez y abrió el bolsito, encontrándose con una parte de las esposas y con… ¿Una foto suya? Y recordó las palabras de su amigo… - "Más profundo".- Sus ojos se agrandaron al pensar la posibilidad que insinuaba…. – ¡Nah! ¿Qué va a hacer eso? Jaja. De seguro que puso la foto por si alguna vez se olvida con quién quedó esposada de chica. Tonterías. Seguro que es eso- Y se fue corriendo con sus amigos, prendiendo la cámara al mismo tiempo.
-¿Y, entendiste?- Dijo El del este.
- No puedo creer que haya puesto una foto mía para no olvidarse con quién quedó atrapada. Que despistada.
-…- "¿Este tipo me está cargando? ES EL IMBECIL MÁS GRANDE DEL UNIVERSO.
-Tanto lio que me hacían. Tontos.
-Tú eres el tonto aquí. ¡Eres un zoquete total!
-¿Por? ¿Qué hice ahora?
-Déjalo.
-Cómo tú digas-
-¡Teniente! No hemos encontrado nada en el próximo paradero.
-O sea, que aquí ocurrió el incidente. De acuerdo… pónganse a buscar ya cualquier rastro.
Tras 30 minutos, nadie encontró nada de nada. Las esperanzas que se habían creado al encontrar la prenda, se deshicieron como copos de nieve que alcanzan el agua de un arroyo.
Siguieron buscando, y hasta excavaron en distintas partes para ver si veían algo... Pero nada.
-¡Demonios! – gritó uno de los milicos.
-No hay nada- Exclamó Kaito.
-Esto es como caminar en círculos- Dijo Saguru.- Un pasadizo sin salida, un túnel sin fondo…un….
-Ya captamos. Si no dejas de decir estupideces te golpeare… otra vez.
-Jum.- Y Kuroba se apoyó en uno de los árboles con las manos en la cabeza.
-Es extraño. Deberían haber dejado algo. Hay algo que no estamos viendo- Dijo Shinichi convencido.
-Uff ya me estoy cansando de toda esta situación. Y recién está empezando.- el detective del oeste exclamó.
-¿Qué piensas hacer? ¿Rendirte? ¿No sabía que eras tan debilucho morochito?- Y Hakuba se vengó por la cantidad de veces que hicieron referencia a su color de pelo. Pero se olvidó de algo… muy importante… Heiji… es Heiji.
-¿Qué me has dicho? Ven acá escarbadiente.- Y se abalanzó sobre él haciéndolos caer sobre un manto de nieve. Peo debido al golpe, provocaron que la nieve de las ramas caiga sobre ellos también. Conclusión: Quedaron como dos muñecos de nieve.
-Oigan ustedes dos, quieren comportarse un poco. Estamos todos un poco tensos con todo esto y no están ayudando en nada. Hasta yo me estoy comportando como un principito…- Un mago se atrevió a decir, levantando la nariz.
-Lo único que me faltaba escuchar por hoy… ¿eh?- Y Shinichi se fue acercando a un árbol que estaba a unos metros de ellos. Se agachó, y se sacó uno de los guantes.
-¿Qué hay Kudo?- dijo el teniente.
-¿Cuchillo?- Dijo tan bajo que nadie logró escucharlo. Uno de los milicos se acercó a él.
-¿Qué pasa?
-Marcas como de un cuchillo. ¿Lo ves?- Y lo señaló con los dedos.-No hace mucho que fue hecha.- El milico lo tocó con los dedos después de haberse sacado el guante.
-Tienes razón. Lo más probable que sea como una especie de navaja o algo chico. No es un cuchillo muy grande. Lo puedes notar por la profundidad del corte.
-Parece… y con la mano limpió el tronco hasta sacar todo rastro de nieve en el mismo.
-¿Qué es eso? ¿Un tilde? – Y al girar la cabeza y ver la expresión de Shinichi, se asustó. –Oye… ¿Estás bien?
Kudo se quedó… pasmado. -"Esa marca… la vi en algún lado. ¿Pero dónde?" - Intentó recordar. "En el camino no lo vi. ¿En otro lado? Puede ser. No estoy seguro. ¿Una ropa? Nahh, definitivamente no. ¡Piensa piensa piensa! ¿Dónde vi esto?- Y de repente, como si le hubieran tirado un balde de agua se acordó.
Ufff creo que lo voy a terminar acá, sino se va a hacer muuuy extenso. =) Soy buena ¿Verdad? Se los dejé re resuelto (¬_¬);
¡Nos vemos lectores!
