Arxas, Daniela, Thegirlwithoutname (cool pet name by the way!) y Zaneziana. Gracias por las opiniones. Está bueno de recibirlas libremente (Odio cuando ponen… sino recibo más de xx reviews no lo continuo). ¡Me alegra que les esté gustando y el sentido del humor… y las palabras que uso jaja!

¡Disfruten el séptimo! ¡Besito! ¡Y felices pascuas si las festejan!

¡Detective Conan no es mío! Sólo me gusta jugar con sus personajes.

"…"= pensamientos

… = silencios.


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Kudo se quedó… pasmado. -"Esa marca… la vi en algún lado. ¿Pero dónde?" - Intentó recordar. "En el camino no lo vi. ¿En otro lado? Puede ser. No estoy seguro. ¿Una ropa? Nahh, definitivamente no. ¡Piensa piensa piensa! ¿Dónde vi esto?- Y de repente, como si le hubieran tirado un balde de agua se acordó.


RECUERDOS, CONFUSIONES Y PLANIFICACIÓN.

Un invierno friolento en Japón. Parecido al de ahora, pero definitivamente con muchas variantes. Sucedió hace casi cinco años atrás aproximadamente.

Se podía observar a la salida de un colegio, como todos los adolescentes huían del frio hacia sus hogares. Y se podía notar como dos alumnos en particular, cuyas edades debían rondar por los 14 años y que, lamentablemente hoy en día no están tan unidos, caminaban juntos, como lo hicieron todos los días durante toda su vida.

-¡Vamos Shinichiiiii!

-Ran no seas pesada, que te digo que no quiero ir. Me niego rotundamente.

-¿Por qué? Va a ser divertido.

-¿Me puedes explicar que diversión tiene esto?

-Vamos a ir con el curso entero, esa es la gracia tonto.

-Aja… Pues con más razón... ME QUEDO.

-¡SHINICHI! Eres la persona más antisocial que he conocido.

-Que no. Me voy a aburrir. Prefiero mis casos.

-Por favooorrrr- Y Ran empezó a usar sus métodos únicos para tratar de convencerlo. Por supuesto que nuestro favorito detective no va a caer tan fácil… ¿No?

-Nop- Dijo volteando su cara para no caer en la tentación de esos ojos tan profundos que parecían hipnotizarlo.

-Di que sí- Siguió insistiendo. Y ahora se acercó más a su rostro agregando unos ojos amplificados y unos labios apretados a su rostro, haciéndola ver como la chica más inocente que haya pisado la Tierra.

-…- No pudo hacer otra cosa más que negar con la cabeza. No le salían las palabras. Y la cercanía y actitud de su "amiga", estaban ocasionando que el invierno parezca un verano radiante, y que su cuerpo se estremezca al escuchar su voz tan dulce.

-Vamos. Eres mi mejor amigo Shinichi. Por favooooor. Por mí, ¿Si? Di que siiii.

-Agghhh está bien, está bien. – "Solo sepárate de mí por favor que me estás trayendo taquicardia... Realmente eres hermosa… ¡Ok. No pensé eso! ¡Piensa en otra cosa!"

- ¿En serio?-Y Ran exclamó un grito de alegría y se abalanzó sobre su espalda para darle un abrazo efusivo. Dicha acción provocó que al pobre Shinichi le subiesen los colores de la cara, relacionándose más a un tomate perita maduro. Ran después de unos segundos se dio cuenta de lo que inconscientemente había hecho, y se separó dándose la vuelta para que su "amigo" no pudiera ver la escala de morados de su cara.

-Mmm, ¿Lo prometes no? – Y se volteó a verlo tímidamente.

-Lo prometo.

-¿Estás seguro?

-Sabes que siempre cumplo lo que digo.

-Si es verdad- Dijo asintiendo con la cabeza.

-Vamos a casa. ¡Hace frío!

-¿Podemos pasar por el parque? Total nos queda de paso.

-¿De paso? Nos tenemos que desviar como… 6 cuadras para llegar. No puedes hacer eso en primavera o verano.

-Ah no seas tan chiquilín. No hace tanto frio.

-Seguro… Y la piel de gallina que se ve en tus piernas es de casualidad.

-¡Tengo pollera! El viento choca sabes… ¿Y qué haces viendo mis piernas?- Dijo entrecerrando los ojos.

-Eeehh. ¿Parque? Buena idea. Vamos antes de que el Sol se vaya y haga más frío. –Dicho esto, el fanático de Sherlock empezó a caminar a paso rápido, dejando atrás a su amiga.

-¡Oye! ¡Espérame!

Después de haberlo alcanzado y caminar entre las brisas que te hacían erizar los pelitos de la nuca y de los brazos, pudieron llegar al parque. A uno casi vacío. A veces el muchacho se preguntaba sobre la sanidad mental de la chica. ¡Debía estar loca para querer ir a un parque en estas temperaturas!

Ran se sentó en uno de los bancos que había en el centro del lugar. Y su acompañante la empezó a ver con ojos sospechosos.

-Oye, ¿Estás bien?- Preguntó Shinichi con vos baja.

-Claro que sí. ¿Por qué preguntas?- Dijo inmediatamente. Acción que no pasó desapercibida por el chico.

-No lo estás. Eres terca eh.- Y vio como Ran desviaba la mirada y se concentró en un solo punto. Se quedó un rato como si estuviera hipnotizada y en silencio. Se agachó en cuclillas hasta estar a su nivel.

-A ver, estás despistada, no quieres llegar rápido a tu casa con este frío y por eso quieres demorarte un poco en este parque. Por lo que veo el problema es en tu hogar. Además, estas… rara. ¿Así que, déjame adivinar?... ¿Problemas entre tus padres otra vez? – Dicho esto, Ran levantó la mirada para verlo como si fuese la criatura más extraña del universo.

-¿Co… cómo…?

-¿Cómo lo sé? Fácil. ¡Te conozco bobita! Además, soy un maníaco del los misterios como dice tu pequeña amiga Suzuki.- Dicho esto, la karateca empezó a reírse por el comentario sarcástico de su amigo.

-Algo así. Todavía me pregunto cómo no pueden ni verse.

-Sé que es toda una carga para ti. Pero también sé que eres fuerte Ran y además, ¡hey! Me tienes a mi ¿no?- y Le hizo un guiño con el ojo izquierdo.

-Es verdad. – Esbozando una sonrisa de agradecimiento que Shinichi entendió a la perfección y se levantó.- Cambiando de tema. ¿Viste lo que les pasó a los montañistas esos? – Le preguntó la muchacha mientras se levantaba y se limpiaba la pollera.

-Sin palabras. No puedo creer que teniendo esa experiencia se hayan perdido. Eso es algo que se va de mi conocimiento.

-¿Tú que hubieras hecho? – Y emprendieron la marcha hacia casa otra vez.

-Mmm. Probablemente hubiera encendido una fogata para que me vean más rápido. En el caso de no estar posibilitado de hacerlo, o si por alguna razón hubiera un peligro que nadie puede ver, es muy factible que hubiese dejado algo para que sepan dónde estoy, de forma disimulada.

-¿Algo? ¿Cómo qué? ¿Una prenda o una mochila?

-Eso, o… una especie de marca personal.

-¿Marca? ¿No puedes tirar piedras?

-¿Quién le daría importancia a las piedras?

-Tienes razón.

-¿Cuándo no la tengo? – Dijo con una sonrisa de engreído, acto que fue respondido por un golpe de puño en su brazo por parte de Ran.

-No dejes que ese raciocinio te suba los humos.

-Jajaja. Umm, por ejemplo, en zona montañosa, lo único que encuentras es eso, montaña. Que es roca. Entonces, debes usar algo que deje una marca en la piedra. Con cualquier objeto afilado se puede hacer. O dejar los ganchos de montañismo. Dependiendo lo que uno tenga en el inventario en ese momento.

-Es imposible que te busquen así. Es como si me dijeras que te pierdes en un bosque y dejes marcas en todos los árboles. O que eres una hormiga de color amarillo y te pierdas en un montón de paja de granja.

-Por eso debe ser algo notable, y algo que no parezca común del ambiente.

-Pero a la vez tiene que ser imperceptible dijiste en caso de peligro. ¿Cómo juntas todo eso genio?- Shinichi se puso al lado de un árbol pensando y luego de mirarlo le explicó.

-Por ejemplo- Y sacó una birome de su mochila- Si esto fuese un cuchillo, o algo filoso, haría un movimiento así - y dibujo una especie de: –o–

-Como la madera se marca enseguida, sería un dibujo fácil de hacer incluso si vas caminando. ¿Ves?- y le fue mostrando cómo hacerlo hasta en movimiento. Y era así, escondía la birome en el puño, y lo hacía a la altura de la cadera con facilidad.

-¡Pero anda a descubrir eso!- Y le dedicó una mirada que indicaba fácilmente "estás loco".

-Eso es lo que tú piensas. Pero un equipo de rescate siempre mira todo. O al menos, casi todo. Y si las marcas son constantes, es algo que van a tener en cuenta.

-Puede ser. ¿Y cada cuánto debes hacerlo para que sea sospechoso? O sea, ¿Cuántos metros de roca o cada cuántos árboles harías la marca?

-Ehh. Buena pregunta. Supongo que cada 15 metros de piedra, o cada… no sé, 5 o 10 árboles.

-¿Y si no vas recto? ¿Si esquivas algo? ¿ o cambias de camino?

-Supongo que lo haría antes entonces, o cuando se realice el cambio de dirección. ¿Haces muchas preguntas sabías?

-Aprendí del mejor de los locos.

-Mmm tu padre es mala influencia, yo ya lo dije.

-¡SHINICHI! ¡Tú eres el maníaco!

-Jajaja... -"Al menos recuperó el ánimo" Pensó.


-¡SHINICHI! Maldición que demonios te pasa idiota. ¡Te estamos llamando hace cinco minutos! – Heiji definitivamente había perdido la paciencia y lo empezó a zarandear.

-¿Estás bien kudo?- Preguntó el teniente y todo el grupo.

-…- "¿Puede ser posible? ¿Qué significa esto?" Pensó un pobre detective con cara de no entender absolutamente nada. No podía responderles, se sentía abismado. Recuerdos y sentimientos cruzados se le pasaban por la cabeza en esos momentos. Hasta que se paró de forma inmediata y entró a mirar a todos lados.

-¿Shinichi?- Dijo Kaito. – Oye, nos estás preocupando amigo…

-Los árboles…- Dijo el del este.

-¿Qué? ¿Qué pasa con ellos? – Todos se miraron entre sí. ¡O este chico había perdido la cabeza o estaban todos locos!

-Fíjense en los 10 o 15 árboles a la redonda de este, y si a la altura de su cadera no encuentran una marca como esta - Y señaló el árbol de inicio. Todos se quedaron petrificados, no entendían nada.- Y si lo hacen ¡AHORA! Sería mejor- Terminó diciendo al mismo tiempo que empezó a correr hacia distintos árboles.

Todos se quedaron perplejos… y en sus cabezas solo había tres letras… WTF? Pero las 5 personas más cercanas a él que componían al grupo, entendiéndose a Hattori, Hakuba, Kaito y a los policías de su jurisdicción, empezaron a correr también y a fijarse en lo que les había pedido. 10 segundos después, las 20 personas estaban buscando alrededor de los árboles.

Habían pasado alrededor de 3 minutos, y nadie había encontrado nada. "Me habré equivocado y habré imaginado todo esto. Es muy posible. Realmente sería ridículo pensar en estos momentos, que Ran iba a dejar un mensaje que sabía que sólo yo podría leer o recordar. Eso insinuaría a que confiaba en que iba a venir, y a que confiaba en cierto modo en mí. Eleve mis esperanzas un poco más de la cuenta" Suspiró melancólico Shinichi y cerró los ojos.-"Baja a la realidad tonto. Ran se fue, deberías saberlo ya".

-KUDO! LA MARCA ESTÁ AQUÍ - Gritó Takagi.

-Y AQUÍ TAMBIÉN- Exclamó un milico.

-Y AQUÍ- Dijo Kaito.

Ahora sí que nuestro detective estaba paralizado… "No… puede ser", pensó.

-De acuerdo, neuronas atómicas, que tal si me explican que significa esto. Ustedes me están hartando con esto de entender todo a la brevedad y nosotros no. O por lo menos yo.- Explotó un teniente. Pero al mirar a todos los integrantes del equipo táctico y médico, se dio cuenta de que ninguno tenía noción de nada.- Hattori, ¿Qué significa esto?

-Emm, no tengo idea.

-¿Qué?

-Que no tengo ni la más remota idea qué es o lo que está pasando.

-Todo parece indicar que la única persona aquí presente que entiende lo que pasa, es Kudo- Aclaró Hakuba.

-Shinichi, que tal si nos pones al día- Intervino Kaito.

-Emm… conclusión, las marcas, son nuestro camino. Hay que buscarlas y… en teoría encontraríamos nuestro paquete de alumnado.

Cri cri…

3….2….1…eh?

Suspirando ya con fastidio- ¿Tienes ganas de compartir tu conocimiento al mundo antes de que… te estrangule…. Amigo?- Dijo un Heiji poco amistoso.

-Para que entiendas tú y porque no quiero hablar demasiado… la persona quejosa de mi curso dejó una señal quejosa en los árboles, aproximadamente cada 5 o 10 de distancia, para guiarnos hacia dónde vamos. Si quieres saber cómo lo sé, fácil. Hace un tiempo atrás ¿No sé si recuerdas que hubo un incidente con unos montañistas que todavía sigo sin entender y creo que nunca lo haré, que se perdieron y estuvieron no sé cuántos días dando vueltas en círculos? Bueno, salió toda una conversación de allí sobre que haría uno si se perdiera o estuviera en peligro. Y habíamos dicho que teníamos que dejar estas marcas porque son las más sencillas de hacer y de ocultar bajo la manga, por así decirlo. ¿Entendieron ahora?

-Aja- Asintieron todos con la cabeza.

-Entonces… sigamos las marcas muchachos.- El teniente estaba en cierto modo desorientado. En todas las misiones de todas las clases que estuvo… nunca le tocó una en la que tres detectives… psicóticos y que… conocidos de ellos, dejaran tantas pistas en el medio. "Esto es absurdo. Las personas que los conocen a estos dos, deben estar igual de locos".

Siguieron caminando por el camino marcado. Los milicos no se podían guiar mucho por lo que el muchacho les había dicho. Era poco coherente, pero no quedaban alternativas, y el resto de los integrantes se veía confiado en lo que les había dicho. Bah, menos los médicos. ¡Ellos no eran tácticos! ¡Ellos son auxiliares humanos. Corren hacia donde el peligro se encuentra para dar una mano! Pero tenían la confianza de que los detectives los iban a encontrar.

-Dentro de poco falta que salga el lobo corriendo a caperucita. ¡Este bosque es horrendo!- Exclamó Kaito.

-Jaja Kuroba… eres un payaso con todas las letras. – Dijo Hakuba.

-Tengo que alentar un poco el ánimo de todos... para la seriedad está nuestro amigo de aquí- Y señaló a Shinichi- Desde que nos vimos, no te he visto ni hacer una mueca de sonrisa. Estás muy seriote.

-Eso no te lo niego- Dijo Hattori.- ¿Por cierto? ¿Qué estuviste haciendo estos 4 meses? Estas… cambiado- Comentario que provocó que nuestro Sherlock moviese la cabeza hacia su costado y levantará una ceja.

-¿Cambiado? Estoy siempre igual. Sigo siendo el mismo de siempre.

-Siiiii claaaarrrooo- Los 3 al mismo tiempo dijeron. Esto causo que los policías de ambas jurisdicciones largasen una carcajada.

-¿Qué hice? Nada. Intenté ocupar mi cabeza en distintas actividades. Nada más.

-Intenté. Esa palabra habría que enfatizarla.- Dijo Kaito.

-Eres perceptivo maguito- Dijo Hakuba.

-Ese es mi trabajo modelito.

-Ya ustedes dos. Parecen pareja- Comentó Heiji. El cual… terminó tirado en la nieve con dos personas encima.

-Ustedes sí que no cambian jamás- Y Shinichi siguió buscando las pistas.

Una vez que nuestros adolescentes se calmaron, y siguieran caminando por al menos 1 hora y media más, el teniente hizo callar a todo el mundo inmediatamente, haciendo un gesto con la mano. Todos, se reunieron y se amontonaron para escuchar.

-De acuerdo. Creo que Kudo estaba en lo cierto. Mantengámonos callados porque no están tan lejos.

-¿Qué le hace pensar eso?- Dijo Takagi.

-Pisadas…- Y les indico con la mano un trayecto que estaba absolutamente todo pisado, por decenas de pies. Los ojos de todos se agrandaron a más no poder. Y todos pensaron lo mismo…"Estamos cerca al fin".

-Vamos a hacer lo siguiente. Vamos a seguir las huellas, pero quiero que vayan 3 de ustedes por la izquierda escondidos, y 3 de ustedes por la derecha- Dijo señalando a los soldados.- Por si hay que actuar, o pueden ver algo que nosotros no.

Por otro lado. Mi pregunta es básica. Todos sabemos que hay que encontrarlos. El tema que nunca discutimos es… ¿Dónde los llevamos o qué hacemos con ellos? Tengamos en cuenta de que son muchos, están agotados, seguramente helados, y estoy seguro que no van a durar mucho tiempo más.

-Veamos el mapa un momento- Dijo Hakuba- Ok. En estos momentos estamos… aquí más o menos, según lo que las brújulas y el GPS indican, y por lo que caminamos, regresar por el mismo lado no tiene sentido para nada, dado que llevamos horas caminando, y que son las… cuatro de la mañana…. ¡4 de la mañana! ¡Qué locura. Debería estar acurrucado en mi cama!... bueno, emm sería ilógico y encima nos agarrarían al toque, tanto por el cansancio de ellos y porque saben el camino obviamente.

-¿Qué tal esta zona de aquí?- Marcó Kaito.- ¿Es montañosa?

-¿Y qué quieres hacer en una zona así? ¿Matarlos?- Recriminó un teniente.

-Cuevas- Dijeron la combinación dorada al mismo tiempo. Los dos se miraron.

-No es mala idea- Dijo uno.

-En realidad no- Dijo Shinichi.- Y si calculamos la distancia, sería como de… ¿10 o 20 minutos?

-El problema que todos pensaran en eso. Incluso ellos, si es que los hay- dijo un militar.

-Sí pero, sería genial si podemos tapar la cueva. Quedaría como pared maciza. En eso soy experto- Exclamó Kaito con una sonrisa picarona.

- Esa está buena. 10 o 15 minutos… hagamos una cosa. Propongo lo siguiente. Mientras ustedes terminan de encontrar el paradero de los chicos, yo diría que tanto él- señalando a Kaito- y yo, vayamos hacia ese lugar y veamos qué posibilidades tenemos. Perdernos saben que es medio imposible así que estaremos bien. Y así podremos ver dónde meterlos y qué hacer. Haremos una evaluación, si sabemos que podemos hacer algo, lo hacemos y dejamos todo preparado. Por otro lado, eso les daría tiempo a ustedes de encontrarlos, ver cómo están todos y planear una táctica o estrategia para sacarlos. Y nos encontraríamos aquí… dentro de ¿una hora y cuarto? Serían las 5.30 de la mañana- Terminó Shinichi.

-No me convence el dejarlos solos, pero como estuve con ustedes en todo el tema de la organización, se que pueden arreglárselas bien. El tema es que tenemos el día en contra.-Dijo el teniente

-Eso es cierto. Supongamos que los rescatamos a eso de las 7 de la mañana cuando pasaron casi 24 horas desde que salieron. Estos chicos van a estar muertos mal, en el sentido de estado físico, no me malinterpreten. Y ya es de día. Hasta que los atendamos y los dejemos descansar, se hace de noche. Deberíamos estar… ¿Un día entero en reposo? Nos van a ametrallar hasta con la última bala- Dijo Heiji.

-De noche viajar con casi 40 alumnos es imposible. Vamos a tener que hacerlo de día y tarde. Y encima desviarnos, hay que acordarse de eso. Así como estamos no podemos hacer nada. Necesitamos información. Hay que ver, cuántos son ellos y que posibilidades de refugio tenemos. Una vez sabiendo a lo que nos enfrentamos, podemos armar un plan estratégico. Si no, nos estamos basando en puras conjeturas, que no estoy dispuesto a hacer cuando hay tantas vidas en riesgo. ¿Qué opinan? – Preguntó el detective del este.

-Me parece bien.- Dijo el teniente.- Hagamos eso. Una hora y cuarto, todos acá. Ni un minuto más, ni uno menos. A moverse. Ustedes buena suerte. El resto, sigamos esas huellas y la división en tres hileras como había previsto. ¡Vamos!

-¡Si señor!

Y así los dos grupos se dividieron como habían pensado.


Kaito- Kudo

Las dos figuras de nuestros personajes, se podían ver claramente movilizándose entre el desierto vestido de blanco. Iban corriendo a la par para intentar llegar lo más rápido posible, y así poder ganar tiempo.

Al cabo de doce minutos, llegaron a dicha zona. Y empezaron a caminar viendo su conformación.

-Ok… Aquí… es… -Dijo un Kuroba casi sin aliento.

-Sip. Tenemos que apresurarnos a ver en qué condiciones estamos. Espero que nos podamos quedar por aquí. No está tan mal.

-Oye… ¿¡Cómo es que tienes… tanto… estado físico! ¡Yo me estoy por morir!

-Hay algo que se llama ejercicio. Sales a correr todas las mañanas y vas adquiriendo un poco de estado. No sería mala idea que lo empieces a hacer. ¿Te dejé de perseguir y ya pierdes la forma kaito?- Dijo de forma muy entretenida.

-Guárdate tus palabras o te cuelgo de un árbol.

-Bueno, dejémonos de tonterías. Vamos a ver esto. Mmm esta cueva es pequeña.

-¿No podemos dividirnos en dos? Pregunto. Por si no encontramos una lo suficientemente profunda.

-No sería una de las mejores ideas, pero en caso de no tener otra salida, va a haber que optarla.

-Aja.

-Veamos esta.

Y así, empezaron a ver diferentes cuevas que empezaron a encontrar en el camino. Hasta ahora no se decidieron por ninguna. O eran muy chicas, o tenían demasiadas estalactitas en el techo, cosa que sería un peligro inminente. Hasta que llegaron a otra que estaba un poco más alejada. Casi ni la vieron, dado que estaba relativamente bien escondida.

Los dos se quedaron en la entrada. No tenía un ingreso muy grande que digamos. Pero decidieron entrar de todos modos. Al estar muy oscuro obviamente, tuvieron que encender las linternas para ver. Al hacerlo, Kaito emitió un silbido, indicando que la cueva, no aparentaba ser lo que parecía. Era bastante grande y alta.

-No está nada mal esta- Dijo Kaito.

-No. Y no tiene estalactitas. En caso de encender fuego sería la muerte para cualquiera.

-¿Puedes encender fuego en una cueva? ¿No nos moriríamos por el humo?

-No si podemos crear una pared de nieve con una entrada/salida de aire. Podríamos tapar el agujero con ramas… o hacer un cuadrado en la pared. ¿Entiendes?

-Sipi. Perfecto mi geniecito. ¿Ganamos tiempo? Tu preparas lo interno, que yo me encargo del "disfraz" jijiji- Dijo muy contento y sonriente un mago. Digamos que esta actitud hizo que Shinichi empezara a tener gotitas en la cabeza. Pero sabía también que nadie podía igualar las habilidades de Kaito para esconderse.

-Dale. Te dejo el camino abierto. Voy para adentro- Dijo caminando hacia el interior.

-¡Oki doki!- Y se empezó a treparse por las rocas de la entrada, evaluando su "futura construcción".


Equipo general. a 1,5 km de distancia del punto de encuentro.

Nuestra gente seguía caminando por donde las huellas seguían. Ya habían recorrido medio kilómetro desde que se separaron con los otros dos, y todavía no había rastros de existencia de los alumnos. Sólo árboles, nieve y más pisadas. Hasta que escucharon algo por lo lejos:

-¡CALLENSE DE UNA VEZ IMBÉCILES!- Gritó alguien. Y esto provocó que todas las cabezas se mirasen entre sí. ¡Estaban muy cerca ya!

-Shhh, ni el más mínimo ruido- Dijo el teniente.- Acerquémonos más, lenta y cuidadosamente – Y con los dos dedos y doblando la mano le dio la orden a los equipos paralelos a ellos de que realicen la misma acción.

De a poco se fueron acercando, hasta que empezaron a divisar a lo lejos diferentes fogatas chicas. Todavía no podían ver claramente lo que pasaba, así que lenta y pausadamente fueron acercándose más, y cada vez más, y unos pasitos más… hasta que empezaron a distinguir siluetas. Y al acercarse más, podían ver el panorama que se les presentaba en su total dimensión.


Equipo de inicio. Entrada al bosque Satoshi.

-¡Vamos! Acérquense maldición que queremos ver- Dijo un Kogoro desesperado. Los nervios lo estaban aniquilando.

-Tranquilos todos –Comandó un General Kamura- Tengamos paciencia gente que deben ir con cuidado. Si los llegan a descubrir, se pierde todo.

Todos los padres estaban sentados en el piso, uno al lado del otro. Se podían ver algunos que se abrazaban entre ellos y sus otros hijos, dándose apoyo mutuo y fuerza para soportar toda la situación. Las madres de Toyama y Hattori, estaban por ejemplo entre esas condiciones. Todos veían atentamente y hasta se podría decir, que impacientes por conocer el estado de sus niños, que si bien no eran tan chiquitos, ellos siempre los iban a ver como tales.

Y de repente, se empezaron a escuchar exclamaciones de alegría por un lado al saber que sus hijos estaban relativamente bien, pero por otro lado, al ver las condiciones en que estaban, causó cierta amargura, miedo y desesperación en cada uno de los que estaba viendo las pantallas.


Equipo general a 2 km de distancia del punto de encuentro.

-No parecen heridos- Dijo Hattori con alivio y en susurro.- Menos mal- E intentó buscar a Kazuha, pero estaban muy lejos para poder divisar rostros en específicos, sobre todo con la cantidad de ropa que traían encima y la poca luz que había.

-Puff. No estarán heridos, pero están a punto de congelarse vivos. Tenemos que sacarlos rápidos de ahí- Aclaró Hakuba.

-¿Qué hay de estos tipos? Nuestras sospechas están claras ahora. No estaban solos- Dijo Sato mirando el escenario.

-Tenemos en total 15 personas más o menos ¿no? ¿O yo cuento mal? – Dijo un milico.

-No. Son 15. Tenemos 3 de cada lado, y otras 3 que hacen guardia periférica- Dijo el teniente.

-¿Qué posibilidades de ataque tenemos?- Dijeron los policías del este.- Creo que deberíamos atacar los periféricos por supuesto.

-Sí en eso estoy de acuerdo. Vamos a tener que deshacernos de ellos para actuar primero. No sabemos si este es un grupo aparte, o es todo lo que hay. Por ende, si alguno se escapa puede transmitir una señal a otro grupo y no podemos correr con ese riesgo. Espero que no haya más personas que no estamos viendo.

-No parece haberlos. Al menos cerca.- Opinó Heiji.

-Veamos un poco más antes de llegar a conclusiones- Dijo el milico de mayor rango.

- A ver… los 3 periféricos hacen el mismo recorrido. Y desaparecen de la visión del otro por sólo 5 minutos aproximados. Va a tener que ser rápida la cosa- Dijo Takagi mirando su reloj.

- Los 12 esos parecen fijos. Si bien encendieron fogatas, la visibilidad no es tan clara. Lo bueno que si atacamos aproximadamente a las 7am, todavía va a ser de noche. Y lo mejor que no hay Luna, así que vernos va a ser más difícil.- Añadió Sato.

-Sí, pero no nos olvidemos que tenemos 40 chicos... y cansados. Y muy probablemente atados. Están muy quietos.- Exclamó Heiji.

-De acuerdo. Pasaron 45 minutos. Vamos todos para el punto de encuentro con Kudo. Ahí estableceremos el plan a efectuar.- Terminó diciendo un Teniente. – Con cuidado y sin ruido.


Kaito- Kudo

-De acuerdo Shinichi, terminé…Wuau. ¿Ya preparaste las fogatas?

-Sí. Las quiero dejar listas para encender rápidamente. Lo bueno que no hay tanto hielo en el techo de este lugar, por lo que no va a apagarse. Por otro lado las hice en el medio para que se sienten tipo en ronda y puedan mantener el calor entre ellos y con el fuego. Nosotros nos quedaríamos más cerca de la entrada obviamente. ¿Terminaste afuera?

-Sipi. Ven echa un vistazo a ver qué piensas.

-De acuerdo.

Al salir el detective se quedó impresionado. Por eso le pareció buena idea llamar a Kaito cuando se enteró de todo este asunto. Es el único capaz de construirse estas cosas y de enmascararlas para que pasen desapercibidas. Como todo mago.

Lo que había hecho, fue construir prácticamente una pared de nieve. Pero le agregó rocas para poder solidificarla más, y hasta ramas, enterrándolas en la misma nieve. En pocas palabras, parecía que la cueva no existiese, y solo fuese una pared rocosa más de la montaña. Quedo perfecta. Además, le agregó los respiraderos que Shinichi le había propuesto para que salga el humo de las fogatas. Las puso por los costados en pequeños agujeros, los cuales estaban tapados con las ramas de los árboles. Lo que permitiría que el humo salga sin ser visto, y que el frió no entre en la cueva.

-Obvio falta la parte del medio. Puse esas rocas para que las movamos, y vamos a tener que llenarlas rápidamente con nieve. Si no dejo un agujero en la entrada, no vamos a poder entrar jaja.

-Me impresionas Kaito. ¿Seguirás arquitectura cuando termines el colegio?

-¡Gracias! Me halagas mi colega con tus comentarios- Y lo dijo con un aire aristócrata que lo hacía verse, realmente gracioso. Pero… no hizo reír a nuestro detective.- ¡Oye. Ya basta con tu seriedad!

-¿Eh? Ah. No… estoy… preocupado nada más. Quiero llegar allá para ver qué está pasando y ver si los encontraron. Hablando de eso, ya es la hora de partir hacia el punto de encuentro.

-Si es verdad- Dijo Kuroba chequeando su reloj.

-…- "No sé porque tengo una sensación fastidiosa, como un escalofrío que empieza por la nuca y baja lentamente por toda la espalda… siempre pasa cuando… cuando…sé que Ran está en algún desastre o le pasa algo. Como esa vez que se cayó y se rompió la rodilla y no podía caminar, o cuando se escondió en el cuarto debajo del escenario de teatro por las escondidas y nadie la encontraba… o en el barco que hizo lo mismo… o cuando la quisieron ahogar en ese caso, o matar cuando perdió la memoria… ¡MALDICION! ¡ME VOY A VOLVER LOCO! ¡QUIERO SABER QUE DEMONIOS PASO!"


Punto de encuentro.

Ya los dos chicos que fueron al área montañosa llegaron. Y estaban a la espera del resto del equipo, el cual, no había llegado aún. Y se estaban impacientando al querer escuchar las novedades. Y lo más importante, si los habían podido localizar.

-Ah, Shinichi. No te dije antes, se me pasó por alto pero es importante. Mientras escalaba la montaña un poco para evaluarla desde un poco más de altura, pude ver que en el horizonte una tormenta se acerca de nuevo. No la vas a poder ver por la altura de los árboles, pero el cambio en el aire se está sintiendo. Me imagino que lo has notado también.

-Sí lo noté. Lo supuse también. Es típico este clima en estos meses y temporada. Si hacemos todo como habíamos pensado, puede que lleguemos bien. O al menos, eso espero.

-Mmm… ¡ahí vienen!

-¿Y? ¿Los encontraron? ¿Están bien? –Preguntó Shinichi seria y calmadamente. Quería seguir pensando lo más racionalmente posible y no dejar llevarse por sus emociones en estos momentos. Si querían sacarlos a todos vivos, tienen que tener la cabeza lo más fría posible o podían cometer cualquier estupidez.

-Sí, los hemos encontrado. Todos parecen bien. No pudimos verlos de tan cerca dado que hay 15 personas que las están custodiando.- Dijo el teniente- Hagan una especie de ronda y amontónense lo más cerca posible.-Todos le hicieron caso y en segundos lograron su deseo.

-Bien, a falta de papel y elementos, usemos los recursos a nuestra disposición. - Y agarró una rama que había tirada y empezó a dibujar un cuadrado en la nieve.- Nosotros vendríamos por acá- y Dibujó una flecha -Tenemos a los alumnos amontonados y muy probablemente atados del lado izquierdo- Y dibujo un redondel con una "A" con el número arriba que indicaba la cantidad.- Tenemos 3 personas armadas seguramente de cada lado que rodea a estos chicos.- Y dibujo 3 muñequitos de cada lado.- Y además, 3 personas que están constantemente vigilando los alrededores. Takagi les tomó el tiempo, y tardan aproximadamente 5 minutos en verse otra vez entre ellos y con los que están en el medio. Y hacen este circuito- y dibujo una línea oblicua que demostraba el camino que recorrían.- Ahora, habíamos pensado primero que lo lógico sería desaparecer a los 3 que rodean el grupo y hacen guardia. Pero tendríamos sólo 5 minutos para acabar con todo el resto. Y no sabemos si hay más personas de estas en otro refugio o parte del bosque. Por lo poco que pudimos observar, al menos en las cercanías no las hay.

-Alto. Idea secundaria- Dijo Kaito y miró a Shinichi y lo señaló con el pulgar ya que estaba a su lado- Tú y yo somos buenos actores, podemos imitar a cualquier persona en un par de segundos. ¿Por qué no tomamos el lugar de estos 3 guardias y sacamos un poco más de información, cercanía y detallismo? Podemos acercarnos de seguro hasta donde está el grupo.

-Kaito, los descubrirán por las voces –Dijo Hakuba.

-No a mí por lo menos- Y sonándose la garganta dijo – Kaito, los descubrirán por las voces- imitando a la perfección la voz de Saguru. Volviendo a su voz original, dijo- ¿Shinichi, tienes el transformador de voces todavía?

- Si no me equivoco lo tengo en la mochila.

-¿Transformador de voz? Wuau, yo quiero uno de esos- Dijo uno de los milicos.- Ejem.

-Podría llegar a funcionar. Pero los pondríamos en peligro. No es un riesgo que voy a tomar.

-No me vengas con el tema de los riesgos ahora- Dijo Hattori.- Sabe que hemos estado en medio de que nos vuelen las cabezas un millón de veces y estuvo presente en el que casi volamos todos juntos por las bombas, así que no me vengas con los riesgos que todos estamos aquí por decisión propia. Y no tenemos tiempo para derrochar lamentablemente. Si tiene otra alternativa o solución le propongo que la diga ya.

El teniente después de pensarlo un minuto, se dio cuenta de que perdió. ¡No tenían tiempo maldición! Así que debía acordar con su plan.

-De acuerdo. ¿Qué pasa con la tercera persona?

-Uno de nosotros dos podemos ocupar ese cargo- Dijo uno de los médicos. Quedan 12 personas más, y nosotros no sabemos mucho de lucha o de armas. No serviríamos de nada en ese ámbito y sólo estorbaríamos. A lo sumo, lo dormimos de alguna manera y uno aparenta ser el guardia mientras que el otro se "deshace del dormido".- Y mirando a la médica le asintió con seguridad.- Yo que soy hombre me encargo del guardia. Ella puede auxiliarme en caso de necesitarse.

-Está bien. Por otro lado, vamos a hacer lo siguiente. Necesito a ustedes nueve, soldados, que armen grupos de 3 y tomen el sector del fondo, de la derecha y de la izquierda- Dijo señalando el dibujo.- Por otro lado, yo junto a un policía de cada jurisdicción, tomaremos el control del lado de la entrada. Los otros dos policías restantes junto con Hattori y Hakuba, irán en socorro de los chicos. Kuroba y Kudo iniciarán algún método de distracción para llamarles la atención del resto y dejar que todos nosotros nos acerquemos a nuestros objetivos. Ustedes junto con los médicos, a penas puedan hacerlo, se van con los chicos también. Y ustedes dos – dijo el teniente indicando a los detectives- Son los que ellos conocen, por lo que se sentirán más aliviados al verlos. Creo. O al menos tener confianza para irse con ustedes hacia las cuevas. ¿Entendieron todos?

-¡Sí!

- Excelente. Son las… 6:19. Procederemos a las 7:00 am. Hay que caminar otra vez hacia allá.

-Ah, teniente. Tenemos una complicación natural.

-¿Qué tienes que ir al baño kudo?

-No.- Dijo entrecerrando los ojos- Me refiero a que Kaito vio cuando se trepó a la montaña, que una tormenta se acerca hacia aquí. En esta estación no me sorprendería que cayesen grandes cantidades de agua. Así que, estaría bueno que hagamos todo lo más rápido posible, ya que hay que caminar como 2 km y un poquito más para llegar hasta las cuevas. Si bien el camino no es tan denso como el del principio por la cantidad de nieve, es un viaje. Así que tardaríamos entre 30 y 40 minutos en llegar.

-Demonios. ¡Qué días de miercole! ¿Pero es que algo más tienen que suceder hoy?

-Podría ser peor- Dijo Hakuba.

-De acuerdo. Vayamos para el punto de rescate. Ni el más mínimo ruido. El resto de los soldados tienen sólo 20 minutos para posicionarse donde deben atacar desde que nos separamos. Kudo, Kuroba y… ¿Cómo es su nombre?- Señaló al médico.

-Eh… es Nobunari. Y ella es Miki.

-Entonces, ustedes dos y Nobunari, van a marcar el ritmo del comienzo de todo. Recuerden que tiene que ser todo sincronizado y lo más rápidos posible.

-¡De acuerdo!

-¡Perfecto! ¡Entonces vamos a rescatar a nuestros pichones del nido enemigo!

Y todos se sorprendieron ante tal comentario, y algunos lanzaron alguna carcajada.

Por otro lado, Shinichi se quedó mirando a Heiji, preguntándole en silencio si sabía algo de las chicas. Este al mirarlo expandió el tamaño de sus pupilas, al darse cuenta enseguida de su interrogación silenciosa, y negó con la cabeza y encogió los hombros, haciéndole saber que no sabía nada. Los dos asintieron y empezaron a caminar con el grupo, dispuestos a iniciar el plan de rescate.