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Bueno al parecer la pagina no me deja poner comentarios, sino que los tengo que escribir desde un principio, así que antes que nada, ninguno de los personajes me pertenecen, no me demanden xD
Este capitulo va dedicado a mi preciosa Ayame, que sin su ayuda esto no abría podido salir a la luz, quien me escucha en mis momentos mas random de locura infinita
también va dedicado a EloraP quien me mando sus comentarios muchas gracias lo aprecio :D por ti es que actualizo esto diario LOL!
Espero que disfrutes este capitulo
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Capitulo tres
Casa vacía
Las bendiciones han sido distantes
La jaula que permanecía cerrada,
Como lo deseábamos,
Nos ha mantenido cautivos...
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Regresar a SU casa había sido su primera prueba, en el taxi con la señora Hudson no lo había analizado del todo, porque ahora más que nunca, parecía incapaz de concentrarse en nada, su mente vagaba sin rumbo recuerdo tras recuerdo envolviéndolo y encasillándolo en sus memorias.
Fue vagamente consiente cuando se bajo del auto y al alzar la vista por el toque de la Sra. Hudson, se constriño de dolor ante la fachada, apretó el puño ante la lacerante punzada de dolor que se extendía en olas haciendo notar su presencia.
Respiro en busca de aire y noto la mano ligeramente huesuda por la edad de la dama, mientras le decía:
-¿estás bien John?-
Intento farfullar un sí, pero no pudo hablar y solo asintió frenéticamente
-vamos, paso a paso –le dijo la mujer condescendiente llevándolo con el
Todo el cuerpo de Watson se tenso, negándose a avanzar, con un miedo que rozaba en la fobia, quiso resistirse pero supo que era ridículo no poder afrontar su puerta de entrada, y reuniendo todo el valor que podía avanzo, agachando la mirada temeroso subió las escaleras, dejo que ella abriera por que el no tenía ni idea de donde estaban sus llaves y su celular, y se percato que era el primer pensamiento que guardaba a sus objetos personales.
-¿Quieres venir a mi piso a tomar el té?-le pregunto ella no muy segura de dejarlo solo
Otra vez no pudo hablar así que negó, ¡maldito nudo en la garganta!, era imposible vivir con el y las punzadas en su pecho le hacían encoger un poco los hombros en actitud débil
Se soltó tratando de no ser grosero y subió pesadamente dejando a la dama atrás
La puerta estaba sin seguro y se adentro, dio unos pasos vacilantes con miedo, y el golpe severo que le asesto la primera imagen del piso le hizo encogerse aun mas, esta vez llevo su mano a su pecho, el dolor era nítido y sintió sus ojos mojarse, busco aire de nuevo y se apresuró a cerrar la puerta con seguro, ahí de pie observo todo, una imagen de Sherlock en el sillón, Sherlock en la ventana tocando el violín, Sherlock en la cocina haciendo un experimento, Sherlock….Sherlock
-Sherlock….-dijo en un bajo gemido de angustia mientras las lágrimas calientes bajaban por su mejilla, primero una, luego otra, y luego se encontró sorbiéndose la nariz, caminó despacio a su sillón, sentándose y ocultando su cara en sus manos ahogando un grito de pesar, rompiendo en sollozos, abrazando el cojín de la bandera británica para forzarse a guardar silencio, a calmarse.
No supo cuanto tiempo tardo en recuperar un poco el control de sí mismo, hasta que tomo aire y se quedo ahí, mirando por la ventana, ya había anochecido, pero su mente estaba en blanco, en sus oídos sonaban melodías inconexas de violín y a veces tarareaba algo inventado o que recordaba de Sherlock, no tenía hambre ni sueño, los ojos le ardían con fuerza, pero tampoco estaba cansado, se levanto y dio pasos sin sentido por la sala, cuando se atrevió a rozar el violín con sus dedos de nuevo lloro con fuerza, lo llevo a su pecho despacio junto con el arco sentándose en el sillón de Sherlock llorando e hipando, sorbiéndose los mocos, mientras se iba acostando, volteándose de cara a la pared, como solía hacerlo él, incluso tomo una posición fetal abrazando el instrumento a su pecho dolorido por la pena.
El momento cuando se quedo dormido fue en la madrugada, pero despertó agitado a las pocas horas, tras un sueño donde Sherlock corría por el borde del Barts, él estaba también en la azotea, le gritaba algo pero este saltaba al vacío sin vacilación…
Se levanto tras unas horas de estar en el sillón escuchando apenas los ruidos de la calle, dio pasos de borracho y miro la puerta de Sherlock, mientras sentía las pestañas húmedas de lágrimas, abrió la puerta y el aroma familiar, la habitación incluso impersonal y el arreglo poco metódico le trajo mas imágenes de tortura, dejo con reverencia el violín sobre su cama mientras se sentaba, estuvo ahí mirando al vacío mientras imágenes creadas por su cabeza pasaban sobre su rostro, Sherlock tomando una camisa, poniéndose su gabardina, usando aquella cama en ocasiones mínimas, por la ventana el sol entro y se dio cuenta de que había amanecido.
Se volvió a levantar y pesadamente avanzo a su cuarto, llego a su cama quitando las sabanas mientras se limpiaba la nariz, tenia la vista muy cansada, nunca le había gustado desvelarse, incluso en los casos trataba de dormir, aquel pensamiento le trajo una nueva lágrima que fue absorbida por su almohada.
Se metió con toda la ropa que llevaba encima y cerró los ojos, y como si la película de Sherlock hubiera estado en pausa soñó con el de nuevo.
Le despertaron los toques insistentes a la puerta, se quedo envuelto en sus sabanas sin abrir, ya se irían, se cubrió la cabeza y trato de dormir de nuevo solo sacándose los zapatos para sentirse más cómodo.
Cuando despertó otra vez era de noche, había tenido sueños pero no los recordaba del todo, solo que le habían ocasionado una gran angustia, se sentó en la cama y sintió un ligero pinchazo diferente, en el estomago
No había comido nada desde hace dos días, pensar en eso le llevo a tener sed y a que su estomago se quejara con dolor por el hambre
Se levanto caminando descalzo, evitando mirarse al espejo, quitándose las lagañas de los ojos, y encontrando en la mesa de su cocina junto al microscopio y unos tubos de ensayo regados y periódicos apilados de días pasados, una bandeja de té frió y unos sándwiches envueltos en plástico
-la señora Hudson- dijo en voz baja, notando como su voz estaba quebrada y grave por el nudo en su garganta, se sentó y contemplo aquello durante mucho tiempo, hasta que el hambre le atosigo de nuevo y se obligo a comer, primero de poco a poco, pequeñas mordidas, sentía la boca como arena y la comida no le sabia a nada, vacío la mitad de su taza de té de un solo trago y sintió su estomago en calma.
Se abrazó así mismo subiendo las piernas a la silla enterrando la cara en sus muslos
-tengo frío- dijo suave mientras una lágrima solitaria bajaba por su mejilla, cerrando los ojos sin dormirse, escuchando los sonidos lejanos de vida por fuera de sus paredes, incluso aunque se entumeció no se movió de allí.
La tarde volvió a caer y dio de nuevo paso a la noche, dio otras leves mordidas a los sándwiches sobrantes y no fue sino hasta la mañana siguiente que la señora Hudson lo encontró tirado en el suelo ojeroso y con los ojos rojos que escandalizada le obligo a meterse a bañar.
Duro una hora bajo el chorro de agua caliente, lloro de nuevo, no tan fuerte y descontrolado como antes, pero con idéntico sentimiento, su cuerpo se relajo bajo el calor de la ducha, dejando que el agua se llevara toda la tensión ocasionada por el llanto, salió de la regadera quedándose parado mirando las gotas secarse, sintiéndose extraño, como si después de haber estado lleno de lágrimas y llanto no quedara nada dentro de él mas que un hueco enorme.
Cuando se vio al espejo, lo primero que noto fue los ojos marrones opacos, con ojeras y enrojecidos de la cornea, la boca cerrada era inflexible, en esos momentos le pareció imposible que en algún tiempo hubiera podido esbozar una sonrisa.
Miro el rastrillo sin deseos de rasurarse, jugando con la hoja con su dedo, tocándola hasta que se corto y el pequeño pinchazo de dolor y sangre le hizo constar que estaba vivo, se enjuago bajo el chorro del agua y la herida se detuvo tan fina como cortarse con papel.
Salió del baño encogiéndose al frío, la señora Hudson le esperaba paciente con té caliente y comida que no le apetecía probar, su estomago estaba revuelto y las ganas de vomitar era acuciantes
-Ven John querido, siéntate y come algo de sopa, te hará bien algo caliente –le dijo como una madre, no le dijo nada solo la miro y se sentó silencioso frente a su plato, mirando abstraído las volutas de vapor
Al cabo de cinco minutos así la señora Hudson le insto a tomar la cuchara y probar, comió tres cucharadas y dos sorbos de te y le dijo con voz baja:
-ya no quiero comer mas- sus ojos miraron a la mujer y esta asintió suave instándole a dar unas cucharadas extra que solo comió por su persistencia
La mujer le hablo de cosas banales, del ganador del concurso en la televisión, del hombre de la carnicería con quien tendría una cita y todo aquello le pareció ajeno, ella insistió en encender la televisión, pero todo le parecía falso y mediocre, tenía ganas de dormir de nuevo.
Ella tras sus estímulos nulos, le sonrió con comprensión y le mando a acostarse, escucho como lavaba los platos y sus pasos por su piso antes de quedar dormido de nueva cuenta mientras su película mental volvía a iniciarse, con un Sherlock tocando el violín en la azotea mientras furiosas notas se desprendían del instrumento antes de acabar con su trágico final y lanzarse al vacío.
Esta vez lo despertaron sus gritos….y de nueva cuenta le alcanzo el amanecer entre sollozos.
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨::::::::::::::::::::::::::::::::::::::*****************Bueno, espero que les guste cómo va el fic, por el momento llevo hasta el capitulo siete, espero seguir avanzando de esta forma, creo que por lo menos tendrá unos 14 capítulos, haber que pasa, tengo fe en que la historia termine bien.
:D gracias por sus comentarios
