Ya después de publicar un par de veces, comprendí como hacerlo, así que quiero agradecer a mi querida Ayame, que se ha convertido como siempre en receptora de mis traumas, divagues y amores, también estoy completa y totalmente agradecida con EloraP por leerme y más que eso, dejarme un comentario para hacerme notar su presencia, muchísimas gracias, esta actualización va para ti
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Capitulo cuatro
La luz en el pozo
Y aquí estoy nuevamente,
Sentado en la misma silla,
A la misma mesa,
Bebiendo de la misma copa que lo hacia la ultima vez que estuviste aquí,
Tratando de buscar entre lo que me rodea,
Algo que me saque de esta realidad que cada vez me atormenta más,
Donde ya no pienso,
Ya no vivo,
Ya no siento,
Ya no respiro,
Solo soy un ente que camina sin un rumbo fijo, dando tumbos sin encontrar mi lugar…
La primera semana paso, sin siquiera sentir los días, sin saber que día era, en algunas ocasiones no se levantaba de su cama mas que para ir al baño, no volvió a llorar, pero se daba cuenta que amanecía la almohada mojada y que incluso sus gritos le despertaban de las pesadillas, se encontraba cansado todo el tiempo, por que siempre soñaba pesadillas cada vez que cerraba los ojos.
Su piel se puso reseca y amarillenta, y las ojeras comenzaron a salir bajo sus ojos cansados, y aquello hizo preocupar de tal forma a su casera, que llamo a su Harriet, su hermana mayor se presentaría a visitarlo, habían hablado por teléfono y le había insistido en que su visita era inoportuna e innecesaria, pero ella no se había dejado convencer, terca como siempre, le había dicho que iría a la mayor prontitud posible.
Un par de días después, tocaron a su casa, había estado sentado en el sillón viendo a la nada y sin ningún deseo de abrir, se levanto despacio y descalzo, y al abrir la puerta se encontró para su sorpresa con Mycroft
Le miro confuso sin decir nada para luego pasar a un entrecejo fruncido
-Buenos días John-le dijo con su voz grave y una corta sonrisa educada – ¿me permites pasar?-le pregunto el hombre enfundado en su caro traje color plomo.
John le escudriño y se movió a un lado dándole una torpe invitación, el hombre entro con el y John le hizo un gesto para que se sentara mientras notaba la mirada insistente por parte del otro, analizándole en silencio, justo como su hermano menor, el solo pensar en eso le mando una conocida punzada de dolor que le quito la respiración.
-¿Cómo ha estado John?-le pregunto mientras doblaba una de sus largas piernas
John pensó en su respuesta un poco y muchos sarcasmos pasaron por su cabeza, al final dijo un simple –bien- mirándole sin ganas de entablar conversación
-he de decir que pensé que me visitarías antes –le dijo mirándole conduciendo la platica, John no respondió. Se mantenía en su mutismo
-dado que yo…-dijo incomodo
-dado que tu lo entregaste-le dijo John terminando por el, con una sonrisa agria en la boca mirándole sin felicidad, Mycroft no dijo nada
Pensamientos furiosos mellaron la mente de John. Reclamos. "¿Cómo pudiste ponerte a un lado de su tumba en su ceremonia?", "¿Qué cara le pusiste a tu madre cuando enterrabas al hermano que tu mismo entregaste?" "¿Cómo puedes dormir por las noches cuando eres el culpable?" "¿Cómo te atreves a venir aquí?" Y la única que vocalizo con amargura
-¿por qué no has limpiado su nombre?-le pregunto mirándole
-lo mismo podría preguntar yo –le dijo Mycroft sorprendiéndole, Mycroft (John) le miro con gesto de exasperación - ya te lo había dicho antes, ¿no? - le dijo también odiando decir lo obvio o repetir lo que ya antes había mencionado –pensé que me visitarías antes, no creí que seria yo quien vendría, pero supe como estabas- John ni siquiera se molesto en preguntar como sabia o en indignarse por que le dejara en paz por una maldita vez en su vida
-supuse que necesitabas tiempo –le dijo Mycroft examinando su paraguas
John sintió envidia por su indiferencia, por que no estaba pasando lo que el y sintió que aquello era injusto, si claro darle tiempo – pensó burlonamente
-tu hermana no debe tardar en llegar –le dijo mirando su reloj – solo quince minutos mas –le dijo y John supo que no era una suposición probablemente la había investigado también como hacia con todo el mundo
-¿Que vas a hacer a partir de ahora? –le pregunto el mayor de los Holmes taladrándolo con sus ojos
John supo que un "no se" no era la respuesta que esperaba el otro, lo pensó, dejando que su mirada vagara por el lugar, que iba a ser de su vida a partir de ahora, se sentía como un barco sin amarras, flotando a la deriva…
Mycroft no espero por su respuesta sino que siguió hablando
-Me voy a tener que llevar las cosas de Sherlock-le dijo y tras esas palabras John se puso a la defensiva, mirándole con el ceño fruncido, un "¿que? " y "¿por qué?" escritos en su cara, era como un libro abierto, tan franco en sus emociones y sentimientos que a Mycroft no le costaba nada deducir sus reacciones
-No te hace bien tener sus cosas aquí-le dijo mirándole –Sherlock no abría estado feliz de verte así-dijo levantándose apoyando su paraguas en el suelo alfombrado
-debo irme, ella debe estar por llegar –le dijo
-piense lo que le dije –dijo mientras se dirigía a la salida, John no le vio salir pero escucho sus pasos por la escalera hundiéndose en sus pensamientos no por mucho pues su hermana no tardo nada en llegar, con la puerta sin pestillo entro a con el
Harry, entro de su misma estatura, rubia y pelo corto, con unos vaqueros, botas de tacón y una blusa que resaltaba sus formas.
-Johnny-le dijo al verlo, estaba preocupada, lo supo al verla mientras le abrazaba y envolvía -cuanto lo siento –dijo con pena apretujándole a sus pechos, John no devolvió el abrazo apoyo su cabeza y suspiro pesada y largamente dejándose consolar por su hermana
- ¿hace cuanto que no te afeitas? –Le dijo acariciándole la mejilla rasposa por la barba incipiente, -vamos hermanito, date un baño, cámbiate y saldremos, necesitas salir de este lugar, iremos a beber a un bar, ahogaremos las penas, ¿que dices?-le dijo con una sonrisa
John gruño, odiaba que su hermana bebiera y no tenia ninguna gana de salir, afuera había una ciudad de recuerdos dolorosos y punzocortantes, mejor quedarse en casa, seguro bajo sus sabanas durmiendo…
Como si Harry adivinara sus pensamientos le obligo a ponerse de pie y casi le desnuda sino es que John accedió a hacerlo el mismo, tardo poco por que su hermana le atosigaba fuera de la puerta amenazando con entrar a cada instante.
-ya voy, ¡ya voy!-le dijo recordando su época de adolescencia cuando peleaban por los turnos del baño antes de ir al colegio. Salió de la ducha con un ligero corte del rastrillo por las prisas y el cabello chorreándole un poco, Harry le sonrió satisfecha tomando su mano arrastrándolo con ella a la calle mientras John se peinaba los cabellos con una mano tratando de caminar a la par que ella.
Salir a la calle le hizo sentir expuesto y vulnerable, Harry le llevaba de la mano e iba por delante de él arrastrándolo, se sorprendió de no encontrar ningún periodista ni fotógrafo, el haberse encerrado ese tiempo lo había mantenido aislado de esas aves de rapiña, pero alguna vez durante su encierro había escuchado a la señora Hudson quejarse de ellos, quizá había sido Mycroft pensó y el hombre frente a él en su sala, se pinto en su memoria haciéndole enojar un poco. Casi tropieza por ir demasiado meditabundo, alzando la vista dándose cuenta de su llegada a un sencillo bar de Londres
-Sabes que no me gusta que bebas –le dijo John soltándose de su hermana cruzándose de brazos sobre el pecho inflexible
Harry le dirigió una mirada traviesa –vamos Johnny es noche de putas y cerveza-le dijo con una sonrisilla
John alzo una ceja rubia mirándole fijo – ¿te volviste a pelear con clara?-le pregunto
Ella bufo enojada por la pregunta, mientras asentía –Mira John, vamos a hacer esto fácil, entras conmigo y te tomas unas cervezas…
-¿o sino que? –le dijo John
-te acuso con nuestros padres-le dijo con una sonrisa maliciosa para luego endurecer el gesto – mama y papa no saben nada de lo que ha pasado, pero sabes John no esperaba que tu casera me enviara a por ti, estas pálido, ojeroso y pobremente mas delgado, no sé que paso con tu amigo y tu –le dijo encogiéndose de hombros –y sinceramente no me importa demasiado, pero tu, eres mi hermano pequeño, y estas triste y quiero hacer algo para sacarte de ese hoyo en el que insistes en meterte-le dijo suspirando
-así que has esto fácil y ven conmigo-le dijo estirando su mano
John le miro y por un momento recordó a Mycroft preocupándose siempre por Sherlock miro aquella mano que se le ofrecía y suspiro, después de todo….él siempre se dejaba arrastrar por ella.
La historia va a ir lenta, por que es el tiempo que yo imagino que le va tomando a John recuperarse, creo que no es fácil ni sencillo ni mucho menos rápido
Así que tener paciencia!
