Una cita improvisada

Después de mucho rato de clases, tareas y trabajos, las clases llegaban a su fin, Flaky y Flippy no dejaban de mirarse, no tomaron atención en ningún momento que el profesor les hablaba, Petunia no aguantaba los celos, la sangre le hervía al verlos juntos, muchos intentos en ese día para separarlos no tuvieron efecto alguno. A Giggles no le interesaba nada ese tema y lo único que hacía era escuchar música a través de los audífonos de su celular.

- Enserio Giggles – Se quejaba la peli- azul por millonésima vez - ¡No soporto a esa basura! – Puso sus manos en la cabeza- Si mañana los veo juntos… ¡AAAGH! ¡Esto me hace irritarme!

-Si… como sea… - Le respondió su amiga que no la escuchaba porque estaba con los audífonos en sus oídos, pero pronto se los quito poniendo una cara dudosa- Oye Petunia… ¿Por qué molestas tanto a Flaky?

- ¡Porque la odio!, ¡no la soporto!, ¡alguien como ella debe entender que es una basura! – Respondió Petunia con una mirada nerviosa.

- ¿Aun no me contaras esa historia de porque la odias tanto?

- ¡No!... aun no- Petunia miro hacia todos los lados y trato de cambiar el tema – Ojala toquen luego la campana de salida…

Por otro lado, Flaky trataba de desviar su mirada hacia el peli-verde pero cada vez que trataba su mirada se devolvía hacia él, como si sus ojos no quisieran de mirarlo nunca. "Ojala me acompañe hasta mi casa… ¿¡Que te pasa Flaky! Es… imposible que eso llegue a ocurrir". Pensaba la pelirroja desilusionándose un poco por ese pensamiento. "¿Sería buena idea dejar a Flaky hasta su casa?... pero ¡Que tonto soy! Es imposible que acepte, apenas la conozco un día… ¡Nunca aceptara!" pensaba el peli-verde bajando algo la mirada pero sin dejar de mirar a la pelirroja. Ambos se entristecieron al pensar esto. A Flaky aun así se le notaba más que al chico.

- ¿Te pasa algo? – Preguntaba el chico algo preocupado por el porqué se entristeció la chica.

- No, nada – Le respondió, cada vez entristeciéndose más – me hago ilusiones sola y me las rompo de un segundo a otro.

- ¿Enserio? – Le dijo algo sorprendido por la respuesta – "¿Habrá pensado lo mismo que yo?" – Pensó algo dudoso de sí mismo.

- Si… pero no importa…

"Si le digo… ¿se enojara?, no creo… ¿o sí?" Seguía pensando el peli- verde no sabiendo que hacer con este deseo que tenia.

"Es imposible que me lleve a mi casa… pero aun así… me encantaría… pero nunca me acompañara… llevo un día con el ¿no sería muy apresurado? - La chica no dejaba de pensar en esto, ambos estaban en una encrucijada, solo el más valiente podía resolverla hasta que Flippy hablo:

- Creo… que ya está a punto de terminar las clases de hoy… - Hizo una pausa, estaba muy nervioso pero luego retomo – Puede… ser peligroso que te vayas sola… entonces… ¿Puedo ir contigo?

Flaky se quedo sin habla. "¿Habré… escuchado… bien?" pensaba ella aun sin podérsela creer, pensaba que era un sueño o una visión de su mente, estaba callada no respondía, el peli- verde ya creía que era una mala idea a verle preguntado eso y empezó a bajar la mirada, la chica noto esto y asintió rápidamente con la cabeza antes que se arrepintiera. El chico la miro y puso una gran sonrisa, estaba feliz de que no lo hubiera rechazado.

Al poco rato después sonó la campana de salida, ambos se pararon de sus asientos y fueron hacia el exterior, conversaron por el camino, reían de vez en cuando, pero ambos estaban muy nerviosos, ninguno de los dos se creía que estaban en camino hacia sus casas… juntos. Flaky nunca antes había regresado a su casa con alguien, y mucho menos con alguien como Flippy, siempre se iba caminando sola hacia su casa, en cambio el peli- verde tenía amigos en su otra ciudad, aunque muchos de ellos ya no están con él, pero nunca se había sentido tan nervioso como lo está con la pelirroja. Se quedaron en silencio por un momento hasta que Flaky dijo:

- Flippy… ¿Por qué viniste a esta ciudad?

- ¿Por qué lo preguntas? – Le dijo tratando de evadir el tema.

- Es que… entre tantas ciudades, elegiste la más tranquila de todas.

- Bueno… - Se puso algo serio, se rasco la nuca, dudaba contarle su historia pero se compadeció y le conto – cuando yo era pequeño, más o menos hace tres años… me enlistaron para la guerra…

- ¿A la guerra? – Le dijo muy sorprendida.

- Si… bueno, una guerra fría… mis padres murieron en ella, vi como mucha gente murió, mis amigos, mis compañeros, todos ellos… morían horriblemente… también mate mucha gente y bueno…

- ¿E-es enserio? – Le pregunto en un tono un poco miedoso.

- Si, pero no es para que me tengas miedo… yo ya no estoy en esa guerra… ahora quiero olvidar todo eso. Por eso estoy aquí.

- Creo que… los dos estamos solos – La pelirroja agacho la cabeza para no mostrar su tristeza de los recuerdos.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque… mis p-padres… están muertos.

Flippy se sorprendió, no creía que Flaky pudiera estar sola en este mundo al igual que él, era algo en común que sentían ambos… la soledad.

- ¿¡Que!, ¿¡es enserio! – Le decía sin poder creerle.

- Si, cuando tenía 13… mis pa-padres salieron en el auto… diciendo que volverían… a mi no me gustaba quedarme sola… no pude detenerlos…y… - Se asomo una lagrima por su mejilla, aun era difícil para ella, el tiempo era muy corto para olvidarse de esos recuerdos que le desgarraba el alma.

Flippy noto esto, entendió que para ella era difícil pero no quería verla llorar, la tomo de la mano y la jalo hacia él, para tomarla de la cabeza y de la cintura abrazándola. Flaky aun no asimilaba lo que pasaba, pero apenas sintió su cara en el pecho de él y sus brazos rodeándola, reacciono.

- Ya te dije, no me gusta verte llorar – Le dijo a Flaky sintiéndola, su piel, su corazón como latía cada vez más fuerte.

Flaky no sabía qué hacer, estaba muy roja y nerviosa, ella miro a Flippy subiendo la cabeza, el también estaba sonrojado, los dos tenían sus corazones latiendo muy fuerte, los dos se acercaron lentamente a los labios, sentían que el tiempo se detenía, que lo único que querían era probar los labios del otro… pero esto no llego a cumplirse. Un hombre venia caminando por la calle, al parecer ebrio ya que tenía una botella de ron en la mano. La pelirroja lo vio y se asusto y se puso detrás del chico, pero él al parecer, sabia las malas intenciones del hombre.

- ¡Oye! – Grito el ebrio con una cara de pervertido - ¡comparte esa mujer tan hermosa conmigo!

- ¡Estás loco! – Le respondió enfurecido el chico.

- ¿Acaso me lo impedirás?

El ebrio tambaleándose no pudiendo ponerse de pie, se apoyo en una pared, abrió su chaqueta y saco una pequeña arma negra… ¡una pistola!

- Si no te alejas… ya sabes lo que te pasara – Amenazo el ebrio muy desafiante.

- ¡No dejare que le toques ni un solo pelo a esta chica! – Le negó Flippy.

- ¡Tu lo pediste!

El hombre apretó el gatillo, Flaky reacciono y empujo a Flippy hacia un costado provocando que se cayeran, la bala no atravesó a ninguno de los dos, pero ese no era el principal problema. El verdadero problema era Flippy, se le había olvidado contarle a Flaky su más oscuro secreto, su doble personalidad. El peli- verde podía parecer un chico tranquilo, amigable y muy buena persona, pero si algo le recordaba a la guerra, su personalidad cambiaba drásticamente, a un chico frio, asesino y sádico.

Flippy se quito a Flaky de encima, se paro, su mirada ya no era la misma de antes, ahora sus ojos eran amarillentos, una sonrisa falsa, una mirada muy fría y sádica. El hombre se asusto mucho con el rostro del chico y dio algunos pasos hacia atrás. Flippy saco un cuchillo de caza de su bolsillo y no dudo en atravesársela al hombre en el estomago, este cayó en el frio y helado suelo, botando cada vez más sangre tanto como de la herida como de su boca, el peli- verde no se conformo con esto, se puso encima de él y lo apuñalo por todas partes hasta morir desangrado.

Flaky estaba en shock, no reaccionaba, tenía miedo y no creía lo que veía. El chico la miro, sonriendo, disfrutando de haber matado a alguien tan trágicamente, pero aun no era suficiente, avanzo hacia Flaky, ella no hacía nada para evitar que se acercara a ella, solo estaba sentada en el suelo, mirándolo con su sonrisa y su mirada sádica, cubierto de sangre, ese no era el Flippy que había conocido hoy. El la tomo pro el cuello y la dejo acostada bruscamente, poniéndole el cuchillo por la mejilla, haciéndole un corte que sangraba y sangraba. La pelirroja lanzo un grito de dolor, entonces Flippy le dijo:

- ¿Por qué no nos entretenemos un poco?

Cada vez más le enterraba el cuchillo y la chica seguía gritando, esto le encantaba al chico, gritos de dolor, sangre, descuartizamientos todo esto le daba un placer inexplicable.

- ¡FLIPPY! – Le grito la chica en desesperación - ¡Por favor reacciona! – Y empezó a llorar.

Flippy pestaño y reacciono, el tono amarillento de sus ojos desapareció, soltó a Flaky y el cuchillo, miro sus manos, su cuerpo y su alrededor, todo cubierto de ese liquido carmesí, miro a Flaky que estaba debajo de él, miro su corte en su mejilla, desesperado le dijo:

- ¡Flaky! Perdóname, yo… no quería hacerte esto.

Flaky no se movía, solo lo miraba con un rostro de terror, tenía miedo de él y respiraba muy rápido. Flippy le iba a tocar la mejilla lastimada, pero ella se asusto, el pelo- verde lo entendió, se paro para dejarla libre y ella con tanto miedo que tenia, salió corriendo del lugar sin dirección alguna. El chico vio como la chica corría hasta desaparecerse cruzando una calle, se dirigió hacia la pared y se apoyo en ella con la cabeza arriba y susurro:

- Por esto… te odio tanto…Fliqpy

La pobre Flaky corría y corría, no sabía hacia donde hasta que se perdió al encontrar un callejón sin salida, no tenía la menor idea donde estaba, salió hacia la calle, miro las direcciones, las casas pero nada le parecía familiar. Se hizo de noche y la pelirroja se empezó a desesperar, empezó a correr hacia otro lugar por si encontraba alguien pero las calles eran tan desoladas que ni un auto pasaba por ellas.

El reloj marco las 10 de la noche y Flaky no se lograba ubicar donde estaba, trato de volver donde había dejado a Flippy pero una serie de imágenes se vinieron a ella, recordando lo que había hecho ese chico. "¿Por qué hizo eso? ¿Acaso la guerra le afecto tanto? Pero ¿Por qué me ataco a mi si estaba a punto de besarme?". Todas estas preguntas se rondaban en la cabeza de Flaky, en eso recordó el beso o el "casi beso" de Flippy. Flaky ilusionó que lo tenía en su espalda abrazándola mientras caminaban hacia su casa, felices por haberse dado un beso, eso debió haber pasado si no fuera por ese hombre que se apareció de la nada, pero esta ilusión se rompió de un momento a otro al sentir el sonido de una bocina de un auto, la pelirroja reacciono saliéndose de sus fantasías y se quito de allí, sin darse cuenta había cruzado la calle con luz roja. Un poco mas allá el auto se detuvo, hizo marcha atrás hasta llegar donde la chica que estaba tirada en el suelo, vio que era un auto muy lujoso y caro, esperaba que alguien se bajara del auto pero no fue así, de repente se bajo una ventana de la parte de atrás y se escucho una voz masculina:

- ¿Flaky?, ¿Qué haces ahí tirada?

Notas: hasta aquí dejo el capi de hoy… ojala les alla gustado a todos y gracias por los review ^^ ¡ ojala pueda responderlos pronto pero ando un poco falta de tiempo… exámenes y cosas asi x.x ¡

Sigan leyendo este fic :D ¡
bye bye